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Informe de Adam Keller
sobre la manifestación en Tel Aviv.
Todo era como siempre. Una protesta masiva con contingentes de gente
llegando en autobuses desde todos los puntos del país, judíos
y árabes juntos con los mismos lemas, oradores dirigiéndose
a la multitud...
Sin embargo, esta noche fue también todo diferente
y nuevo:
Nunca antes los pacifistas israelitas se habían
sentido tan integrados en un movimiento mundial de protesta. Alguien
tuvo la idea de producir pegatinas contra la guerra en versión
israelita. Eran parecidas a las pegatinas NO WAR que se ven en la
CNN pero con las dos banderas de Gush Shalom o con los emblemas
de los partidos Hadash o Balad. Con lemas como "Bush, Blair
y Sharon son los verdaderos ejes del diablo" o "Israelitas
y palestinos contra la guerra"
Todos se preguntan como aprovechará Sharon las circunstancias
del ataque a Bagdag. Haim Hanegbi de Gush Shalom se preguntaba que
iba a suceder aprovechando la cortina de humo creada por Bush.
¿Cuántas casas se iban a demoler? ¿Cuantos
árboles se
arrancarán? ¿Cuántas personas serán
asesinadas o expulsadas?
La feminista Rela Mazali en nombre de Women's Peace Coalition se
dirigió a todos los israelitas que aún compartiendo
nuestro rechazo a la guerra no han venido para no mezclarse en un
evento que consideran "demasiado radical" o "demasiado
árabe".
La verdad es que cuando Haneen Zuabi y Aida Toma,
representantes de Balad y Hadash hablaron en árabe con un
breve resumen en hebreo, los habitantes de Tel Aviv parecían
tan alelados como suelen parecerlo los palestinos que participan
en eventos israelitas.
El Dr. Haidar Abdel Shafi, un viejo y respetado estadista
palestino, se dirigió a la manifestación con fuertes,
confiadas y sorprendentes palabras de solidaridad, en árabe
e inglés.
Se vitoreó la intervención de Dan Tamir
de Yesh Gvuyl, un reservista que se niega a prestar servicio en
los territorios ocupados y que leyó una carta escrita por
los refusniks encarcelados en la prisión militar 4, en la
que pedían a los soldados americanos y británicos
que se uniesen a ellos en su negativa a luchar en una guerra agresiva
y opresiva.
Azmi Bdeir de Ta'ayush, que hacía de moderador
del evento, concluyó: Esta guerra que nos amenaza y viene
hacia nosotros no es un desastre natural. Es un producto del hombre.
La han planeado seres humanos, seres humanos pretenden llevarla
a cabo. También pueden pararla seres humanos. Nosotros, junto
con mucha más gente de todo el mundo.
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