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EL OLOR DE LA GUERRA
Uri Avnery. 08.02.03
http://www.gush-shalom.org/archives/article231_heb.html
El olor de la guerra
Esta no es una guerra al terrorismo
No es una guerra de armas de destrucción masiva
No es una guerra para la democracia en Irak
Esta es una guerra acerca de algo más.
En lo relativo al terrorismo: Saddam Hussein es un
dictador cruel, pero la idea de que pueda estar conectado con Osama
Bin Laden es ridícula. Sadam encabeza la sección Iraquí
de Al-Baath, un partido muy secular, mientras que Bin Laden es un
Fundamentalista Islámico y Al-Kaida aspira a la destrucción
de todos los regímenes seculares en nuestra región.
El oficial que inventó esta particular mentira es o bien
un ignorante o un cínico que cree que puede engañar
a todo el mundo al menos durante algún tiempo.
En lo relativo a las armas de destrucción
masiva: Los Estados Unidos apoyaron a Saddam cuando utilizó
gases venenosos mortales contra los iraníes (y sus aliados
kurdos en Irak). En aquel tiempo América estaba interesada
en parar a los iraníes. Hoy hay armas químicas y biológicas
en la mayor parte de los paises de esta región, incluido
Egipto, Siria e Israel y uno de ellos tiene armas nucleares...
En lo relativo a democracia: a los americanos esto
les importa un bledo. Algunos de sus mejores amigos en el mundo
islámico son dictadores, algunos más y algunos menos
crueles que Saddam. Tal y como dice un viejo dicho americano: "Es
un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta".
Por lo tanto. ¿A que viene esta guerra? En
una palabra: petróleo.
Hay un fuerte olor a petróleo en el aire.
Sin olerlo,uno no puede entender que es lo que pasa. Pero una vez
que se sabe lo que pasa, las actuaciones de Bush y compañía,
aunque cínicas e hipócritas, son terriblemente lógicas.
Estos por lo tanto, son los fines de la guerra americana:
Quedarse con las enormes reservas de petróleo
de Irak, unas de las más grandes del mundo. Asegurarse el
control americano de las enormes reservas cercanas de petróleo
en el mar Caspio. Fortalecer indirectamente el control del petróleo
en todos los estados del golfo, tales como Arabia Saudita, Kuwait
e Irán. El control de la mayoría de las reservas de
petróleo en el mundo, liberará a los americanos durante
mucho tiempo de los vaivenes del mercado del petróleo. Su
mano, y sólo las suyas, estará en el grifo. Ellos,
y sólo ellos, fijarán los precios del petróleo
en todo el mundo. Si quieren que los precios suban, subirán.
Si quieren que bajen, bajarán. Con un simple
movimiento de su mano, serán capaces de manejar un golpe
de derribo a la economía de Alemania, Francia y Japón.
Ningún país en el mundo será capaz de enfrentarse
a ellos en ningún asunto. No es extraño que Alemania
y Francia se opongan a la guerra. Es una guerra dirigida contra
ellos.
Por supuesto que los Americanos no intentan entrar
en Irak, establecer una democracia y marcharse. La idea es ridícula.
Los Estados Unidos entran en Irak a fin de quedarse allí,
durante años y décadas. Su presencia física
en el mundo árabe y musulmán creará una nueva
realidad geo-política. Por supuesto esta no es la primera
vez que un gran imperio utiliza su poder militar para promover su
dominio económico. La historia está llena de ejemplos.
En realidad, uno podría decir que la historia está
llena de ejemplos. Pero nunca ha habido un super-poder como los
Estados Unidos, sin ningún rival, utilizando su inmenso poder
puede asegurarse el dominio del mundo económico durante muchas
futuras generaciones.
Desde este punto de vista, la cercana guerra en Irak,
una "pequeña" guerra, militarmente, tendrá
un significado histórico. Seguro que Bush tratará
de colocar algún gobierno nativo iraquí a fin de disimular
y dar alguna legitimidad a la ocupación americana. Hay algunos
voluntarios, dispuestos a servir como
colaboracionistas. Entonces, una vez más, Bush preferirá
algún nuevo Saddam Hussein, un dictador, elegido por ellos.
Pero la guerra es la guerra. La guerra normalmente comienza con
un plan muy bien preparado, pero incluso el "mejor" plan,
respaldado por el más grande poder militar, puede ir mal.
Las masas árabes se pueden levantar contra sus gobiernos
corruptos, gobiernos apoyados por los americanos, gobiernos indiferentes.
Los turcos pueden perpetrar una masacre en el norte
de Irak a fin de acabar con los Kurdos de una vez por todas, y nadie
sabe como terminará esto. Los lugares sagrados de los shiitas
en el sur de Irak, cerca de Irán, pueden causar problemas.
¿Cómo afectará esto a Israel?
O, para utilizar una vieja frase: "¿Es esto bueno para
los judíos?".
Las relaciones entre Bush y Sharon son casi simbióticas.
Desde el punto de vista de Sharon, la presencia masiva de los Estados
Unidos en nuestra región, fortalece a Israel y le permite
llevar a cabo su agenda oculta. Pero como se dice en Hebreo, "la
gorda cola de la oveja tiene una espina en ella". La permanente
ocupación de Irak convierte a los USA en un tipo de poder
"árabe", con un vital interés en la estabilidad
y tranquilidad en la región. Querrán por todos los
medios evitar el caos en los países árabes, antes,
durante y después de la guerra.
Sharon y sus generales están, al contrario,
interesados en cuanto más caos mejor, a fin de utilizarlo
para "trasladar o deportar" a millones de Palestinos al
otro lado del Jordan. Hay un definitivo conflicto de intereses entre
Bush y Sharon. Sharon es un extremista pero es una persona prudente
y sabe que no debe, bajo ningún concepto, enfurecer a Bush.
Actuará con cuidado. Tiene montones y montones de paciencia
y montones y montones de tenacidad. Tratará de obtener de
Bush permiso para trasladar (al menos a algunos) palestinos, para
matar a Arafat (Si se mata a Sadam, ¿por qué no a
Arafat?) y quebrar al pueblo palestino.
Bush por otra parte, querrá que Israel se
esté quieto, muy quieto. A su debido tiempo, puede utilizar
la amenaza de Israel a fin de asegurarse que los Arabes, también
se estén quietos, muy quietos. Amenazará a los dirigentes
árabes, que están
mortalmente asustados con un alzamiento de sus pueblos, que si no
se comportan, dejará a Sharon libre de ataduras.
¿Es esto bueno para Israel?
Desde el punto de vista económico, social
y de seguridad, la respuesta es negativa. Estamos entrando en una
era de aventuras con el aventurero número uno a la cabeza
de nuestro estado. La tierra temblará en nuestra región
y nadie
puede imaginarse los peligros que nos acechan. Sólo hay una
cosa que es cierta : esto no traerá paz. Yo no pertenezco
a ese grupo de personas que pueden hablar de guerra con ecuanimidad.
He visto la guerra, conozco su cara. Veo a los miles que serán
asesinados, a las decenas de miles que serán heridos y mutilados,
los cientos de miles que se convertirán en refugiados, las
familias destruidas, el mar de lágrimas y el sufrimiento
humano.
Yo me uno a los millones en todo el mundo que dicen
NO.
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