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Se cumple ahora el doceavo día desde
que las fuerzas armadas israelíes lanzaran una masiva operación
militar contra la ciudad palestina de Nablus, donde residen más
de 200.000 personas. Hasta ahora, las tropas israelíes han
matado a 14 civiles y herido aproximadamente a 100. A sus habitantes
se les ha prohibido entrar o salir de Nablus, encarcelando así
a 200.0000 personas. A los equipos médicos de rescate se
les ha denegado el acceso para proveer de cuidados humanitarios
básicos y de emergencia, ocasionando una escasez de alimentos
y de suministros médicos. A los representantes de los medios
de comunicación también se les ha denegado la entrada
para asegurarse que nadie esté presente para testimoniar
los horrendos crímenes que están siendo perpetrados.
Para Nablus, no es esta la primera vez que las tropas
israelíes, apoyadas por tanques, vehículos blindados
y sofisticada tecnología de guerra, invaden la ciudad, destrozando
sus calles e infringiendo una destrucción masiva por todas
partes. Sin embargo, esta vez es diferente a las otras diez, o más,
invasiones desde Abril del 2002, porque el ejército está
imponiendo un constante toque de queda las 24 horas del día.
Los niños no pueden ir a la escuela y la Universidad de Al-Najah,
una de las más grandes de Palestina, está paralizada
puesto que los alumnos no pueden asistir a clase. Toda actividad
comercial ha cesado con la situación económica produciendo
una total.
Lo que también es diferente en esta invasión,
es el nivel de destrucción que ha sido causado. Las tropas
israelíes están usando grandes excavadoras para destruir
casas de más de 400 años de antigüedad en el
casco antiguo. Estos edificios están considerados. Una parte
única del patrimonio cultural de Palestina, y que conforme
a la UNESCO, debe ser preservado y protegido.El ejército
israelí ha tomado unos 26 edificios, convirtiéndolos
en puestos militares, manteniendo a sus residentes como rehenes.
Este es el doceavo día en que 110 familias que están
viviendo en esos edificios, no pueden abandonarlos. También
se les ha denegado acceder a comida y a asistencia médica.
La población de Nablus está convocando a todas las
agencias humanitarias y de Derechos Humanos, a intervenir urgentemente
enviando sus equipos a Nablus. Los representantes de los Medios
de Comunicación son también necesarios para que informen
de los crímenes cometidos por el ejército israelí.
Todas las agencias de la ONU, especialmente la UNESCO, están
siendo llamadas a presionar a las fuerzas armadas israelíes
para que cese esta violación de los Derechos Humanos.
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