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  CAMPAÑAS - CONTRA LA GUERRA - IRAK  
     
 

ESCUDOS HUMANOS EN IRAK

Los escudos humanos se sitúan en una refinería de petróleo

Tarde del miércoles, 27 de febrero de 2003

 
 
 
  Campaña escudos humanos a Irak  
 

Un grupo de doce escudos humanos de países como Bélgica, Sudáfrica, Italia, Alemania, Francia, Turquía, Eslovenia y EE.UU. se va a desplegar esta tarde en la refinería de Daurra en Bagdad.

Uno de los miembros del grupo, Tolga Temuge, nos informa de que esta refinería tiene 2.700 empleados."Sus familias viven en 300 casas situadas dentro del recinto de la refinería", explica.

"Este complejo fue bombardeado durante la Primera guerra del Golfo, y para volver a ponerlo en funcionamiento tuvieron que trabajar 2.500 empleados durante 45 días".

Tolga afirma que el bombardeo de la refinería de Daurra no sólo afectaría al transporte, sino que también puede provocar escasez de electricidad, ya que las centrales eléctricas iraquíes funcionan a base de petróleo y gas.

"Esto haría que servicios como la depuradora de agua y los hospitales dejaran de funcionar", declara.

"Las consecuencias medioambientales de un ataque de estas características serían igualmente devastadoras. A estas alturas, todavía se desconocen los efectos que causaron los vertidos al Tigris durante la primera guerra".

"Sin embargo, está claro que el Tigris y los sistemas de suministro de agua quedarán contaminados de petróleo si la refinería resulta atacada".

Tolga dice que hay una guardería, un centro médico y un colegio cerca de la refinería donde los pacifistas podrán trabajar ayudando a la comunidad local.

Declaración sobre la refinería de Daurra

Los pacifistas y los escudos humanos que se encuentran en este momento en Bagdad se están situando en instalaciones de relevancia estratégica útiles para la población civil, como centrales eléctricas, depuradoras de agua, almacenes de víveres, puentes sobre el Tigris, colegios, hospitales, refinerías y, si lo permite el gobierno, enclaves de interés histórico y cultural. Todos estos lugares son vitales para los habitantes de una metrópoli moderna como Bagdad. Si EE.UU. y sus aliados inician una guerra contra Irak, estos lugares serán de los primeros en ser bombardeados. Casi todos ellos ya fueron atacados durante la primera guerra del Golfo. La mayor parte de los pacifistas también colaborarán estrechamente con las comunidades que rodean estas instalaciones para fortalecer las relaciones entre los escudos humanos y el pueblo iraquí.

Queremos hacer constar que no hemos sido obligados ni manipulados por el gobierno iraquí para desplegarnos por estos lugares, pese a las afirmaciones divulgadas por ciertos medios de comunicación. Estamos aquí por voluntad propia porque creemos que es importante crear un sentimiento de confianza entre el pueblo iraquí, oprimido durante muchos años por los países occidentales. Nuestra presencia en los sitios importantes para el pueblo iraquí es una de las pocas tácticas (esperamos que eficaces) que podemos adoptar para detener la agresión estadounidense.

La industria petrolera

La industria del petróleo, desde su extracción hasta su transporte y consumo, causa graves daños en el medio ambiente. Los vertidos y otras fugas accidentales cubren la superficie oceánica, impidiendo así el contacto de la atmósfera con el mar, de manera que la flora y la fauna marinas dejan de recibir su oxígeno vital. La vida marina absorbe también peligrosos metales pesados, lo cual pone en peligro su supervivencia y la de las personas que los consumen. [Prof. Dr. Aysen Yõlmaz, profesor del departamento de Oceanografía química del Instituto de Ciencias del mar Erdemli, de la Universidad Técnica de Oriente Próximo (METU)].

El uso de petróleo, gas natural e hidrocarburos para el transporte y la producción de electricidad constituye la base del problema medioambiental más importante con que se enfrenta nuestro planeta: el cambio climático. Los firmantes del Convenio marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático reconocen que la actividad humana está aumentando sustancialmente las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, que dicho incremento potencia el efecto invernadero natural y que esto puede producir un calentamiento adicional de la superficie terrestre y de la atmósfera que puede afectar negativamente a los ecosistemas naturales y a la humanidad (Convenio marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, 1992).

El petróleo no trae la prosperidad a los pueblos. Quienes se benefician del negocio del petróleo son las grandes corporaciones petroleras. Sus directivos desempeñan cargos de responsabilidad en la mayoría de los gobiernos occidentales, como por ejemplo, EE.UU. El interés estratégico de estos gobiernos consiste en hacerse con el control de los suministros y de los precios del petróleo para dominar las regiones del mundo en las que éste es abundante, como Oriente Próximo y la zona del Mar Caspio, generando inestabilidad política y guerras. En pocas palabras: el petróleo mata.

¿Por qué la refinería de Daurra?

Las refinerías de petróleo contaminan la atmósfera y el entorno acuático circundante como consecuencia de sus vertidos regulares y de sus fugas. Algunas de las sustancias tóxicas que se vierten en el mar y en los ríos se acumulan en el tejido adiposo del pescado, envenenando así la cadena alimentaria.

Somos conscientes de los graves efectos que tiene el petróleo en nuestra vida social, en nuestro entorno y en el clima, y creemos que nuestra dependencia de él debe disminuir. Su sustitución por fuentes de energía renovables no sólo detendrá el cambio climático, sino también las guerras que origina.

Sin embargo, reconocemos que, en caso de ataque por parte de EE.UU., este cambio a fuentes alternativas de energía limpia no va a ser posible en Irak, un país que lleva muchos años sufriendo las sanciones impuestas por la ONU. El lanzamiento de misiles sobre las refinerías no sólo matará a trabajadores inocentes y a sus familias, que viven en los alrededores del complejo, sino que también desangrará a la sociedad iraquí.

En la refinería de Daurra trabajan 2.700 personas. Sus familias viven en 300 hogares situados dentro del complejo petrolero. Estas instalaciones fueron bombardeadas durante la primera guerra del Golfo y para volver a ponerla en marcha tuvieron que trabajar 2.500 personas durante 45 días. El bombardear la refinería de Daurra no sólo afectará a los transportes, sino que también traerá escasez de electricidad, ya que las centrales eléctricas iraquíes funcionan a base de petróleo y de gas. Esto haría que la depuradora y los hospitales dejaran de funcionar.

Las consecuencias medioambientales de un ataque de este tipo también serían devastadoras. Debido a la falta de investigaciones científicas, se desconocen los efectos de los vertidos que recibió el Tigris durante la primera guerra. Sin embargo, queda claro que tanto el Tigris como los sistemas de suministro de agua se contaminarán de petróleo.

Nuestra presencia en la refinería nos brindará la oportunidad de observar la contaminación que genera actualmente este complejo y de mostrar a sus directivos nuestra preocupación sobre esta contaminación tóxica. Esperamos que las autoridades iraquíes escuchen y tengan en cuenta para el futuro nuestra información sobre los problemas medioambientales.

Por último, muy cerca de la refinería se encuentran una guardería, un centro médico y un colegio, donde los pacifistas podrán trabajar con la comunidad y estrechar las relaciones con ellos.

Firmado:
Tolga Temuge (Turquía), Salih Selimoglu (Turquía), Marta Gregocic (Eslovenia)

NOTAS:
1- El primer grupo de activistas saldrá hacia la refinería a las 15:00 desde el hotel Andulus.
2- Para más información, podéis poneros en contacto con Tolga Temuge, (964) 1 719 2303.


Oficina de prensa en el Reino Unido: 077 32 728859
Richard Scrase
Director de Human Shield Action
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