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ESCUDOS HUMANOS

MENSAJES ESCUDOS HUMANOS DESDE BAGDAD

Uzma Bashir, Robin James, Eric Levy y John Richardson

19-marzo-2003

 
 
 
   
 

Uzma Bashir Rickmansworth - Bradford, West Yorkshire

"Ha llegado la hora de hacer frente a la matanza que se espera y de prepararnos para ella. Los bombardeos pueden empezar en cualquier momento. La gente está dejando las tiendas totalmente vacías de alimentos y de agua embotellada para sobrevivir a los bombardeos. La mayoría de la gente está tranquila y se prepara en silencio. Empieza a reinar un espíritu de camaradería donde antes había disensiones. Con representación de más de veinte países, somos una especie de ONU de pueblos que trabajan juntos y que hablan distintos idiomas. Hemos hecho muchos amigos. Se han convertido en nuestros camaradas, hermanos y hermanas.

Juntos afrontamos los peligros de una guerra injusta y el temor a un bombardeo aéreo. Podrían hacernos pedazos. Pero nuestros espíritus son fuertes porque sabemos que, mediante la verdad y el valor, al final acabaremos ganando."

Es muy probable que hoy sea el último día en que tenga ocasión de comunicarme de algún modo con el mundo, justo antes de que empiece la agresión británico-estadounidense a Irak. Siento una enorme tristeza, agotamiento e incredulidad por el hecho de que esto pueda estar sucediendo, y sobre todo siento lástima por los hombres, mujeres y niños iraquíes con los que he hecho amistad, como por ejemplo, Saffe, un chaval de la calle al que veo cada día con una enorme sonrisa inocente y que no deja de darme besos. Tal vez os preguntéis por qué me quedo. Yo tengo la posibilidad de irme, pero ellos no. Me voy a quedar con mis nuevos amigos. Podría haberme quedado cómodamente en mi casa viendo la tele, olviéndome loca, sin hacer nada, pero sin embargo, tengo el honor de estar aquí hoy. De momento mi hogar está en la central eléctrica de Daura, y me quedaré aquí para protegerla hasta que me vea obligada a marcharme. Estas instalaciones suministran a Bagdad el 30% de la electricidad para las depuradoras de agua (después de la última guerra del Golfo murió más gente por la contaminación del agua que por los bombardeos en sí: 500.000 niños). Pido a mis compañeros británicos que no dejen de luchar por la verdad y por la paz. Por favor, no os rindáis. Yo no voy a hacerlo. Por último, quiero dar las gracias a todos aquellos que han trabajado duro para detener esta matanza. Me gustaría decir adiós por ahora a mis amigos y a mi familia, y que sepan que les quiero profundamente y que espero volver pronto a casa.

Paz, Uzma.

Robin James, Banks-Brixton/Londres

Vine a Bagdad como escudo hace algo más de un mes con la intención de tratar entre todos de detener esta agresión abierta sobre un país que ya lleva soportando doce años de sanciones. Sanciones que han tenido y tienen un efecto devastador, sobre todo por lo que respecta a los suministros médicos. El uranio empobrecido que utilizaron los EE.UU. en 1991 ha incrementado enormemente el número de bebés que nacen con cáncer, sobre todo leucemia. Otros miles están naciendo con graves malformaciones. Por eso, en realidad, no se puede decir que esté a punto de empezar una guerra, sino que ésta viene siendo continua desde la guerra del Golfo, y ahora EE.UU. y Gran Bretaña, a pesar de la oposición y de las condenas expresadas por todo el mundo, tienen intención de cometer aún más atrocidades. Mi corazón está con los hombres, mujeres y niños iraquíes, que parecen destinados a continuar con su trágico papel de víctimas inocentes de la megalomanía y de la codicia de petróleo de George Bush, así como del repugnante papel de Tony Blair como mono que mueve la manivela del organillo. Envío todo mi cariño a mi familia, mi hija y mis amigos.

Eric Levy, Londres

No deshonréis al pueblo británico. El bombardeo y la invasión/ocupación que tienen previstos sobre la nación iraquí soberana no se hace en nombre de ningún británico, estadounidense o ciudadano decente de cualquier otro país; esas sanciones criminales que llevan ya doce años y que mantienen EE.UU. y el Reino Unido son el arma definitiva de destrucción masiva, y DEBEN, una vez más en nombre de la humanidad, SER LEVANTADAS DE INMEDIATO. Todo el mundo debe enfrentarse a los sofismas hipócritas de que el ataque británico-estadounidense "no va a matar a tantos civiles iraquíes como el propio gobierno de Irak (sic)", según el Primer Ministro Blair, máximo exponente de la "Gran Mentira" del Dr. Goebbels (Ministro de Propaganda de Hitler). Y si, como dice casi como una provocación este "caniche" amigo de asesinos en masa que es ese no-americano del Presidente Bush, se produce algún acto violento contra el Reino Unido similar al del once de septiembre en EE.UU., no será más que por culpa de las políticas patrioteras, imperialistas, racistas, antiárabes y antimusulmanas de los gobiernos de Blair y Bush, que tendrán las manos manchadas con la sangre de sus ciudadanos. Paz, con independencia y soberanía nacional para todos los países del mundo.

John Richardson Batley, W. Yorkshire

Llegué a Irak el 18 de febrero con un grupo de escudos humanos para ayudar a evitar la "guerra" contra los iraquíes. Por eso me entristece y me decepciona profundamente el hecho de que civiles inocentes iraquíes, incluyendo mujeres y niños, sean objeto de un bombardeo total capaz de dejar miles de muertos y heridos. Me siento furioso por el hecho de que el gobierno británico participe en el derramamiento de sangre de niños indefensos, pero desde luego, No En Mi Nombre ni en el de millones de británicos. Mientras esperamos las últimas horas antes de que empiecen a caer las bombas, quiero decir al mundo entero (y particularmente al Reino Unido) que aún no es demasiado tarde para contribuir a que termine el sangriento papel de nuestro país en esta acción innecesaria y sin sentido. He visto día a día con mis propios ojos a niños muriendo de cáncer (consecuencia directa de doce años de sanciones por parte de Occidente). Estas familias necesitan nuestro amor y nuestro apoyo, no que bombardeen sus casas, causando una catástrofe humanitaria en masa.

Yo, al igual que mis compañeros escudos humanos británicos, nos hemos comprometido a quedarnos aquí durante toda la campaña militar para ayudar al pueblo iraquí y, si sobrevivimos, para ser un testigo más de esta agresión. Amo mi vida y a mi familia, pero la necesidad de parar esta agresión de EE.UU. y el Reino Unido contra el mundo es demasiado importante como para no actuar ahora con el fin de detener futuros derramamientos de sangre en el mundo. Mando un saludo para todos en Inglaterra.

Paz y mucho amor, John Richardson.