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La ayuda a Irak está siendo instrumentalizada
con fines políticos y ligada al beneficio de empresas españolas.
Así
lo ve Intermon Oxfam. De los 52,9 millones de euros anunciados en
concepto de 'ayuda humanitaria', más de dos tercios no responden
adecuadamente a las necesidades inmediatas de la población
iraquí. Sólo 6,7 millones de euros se ciñen
estrictamente al concepto de ayuda humanitaria. Esta ayuda, además,
ha ido a parar a fundaciones afines al Partido Popular la
coordinadora de ONG ha decidido rechazarla por coherencia- y sin
experiencia en la zona.
Los seis millones que el Gobierno reparte entre organizaciones
no gubernamentales recaen en grupos que, en su mayoría, no
tienen experiencia en estas lides ni han trabajado en Irak. A excepción
de Cruz Roja, que tiene partidas asignadas por presupuestos generales
del Estado y no puede rechazar ninguna colaboración gubernamental.
Aparecen como beneficiarios la Fundación Promoción
Social de la Cultura (sección femenina del Opus Dei) que
recibe 0,25 millones de euros. También Mensajeros de la Paz,
cuya presidenta de honor es Ana Botella (0,3 millones de euros).
La Fundación Iberoamérica Europa, cuyo presidente
es el presidente es el diputado del PP Pablo Izquierdo Juárez
(0,6 millones). Y la Agencia Adventista para el Desarrollo y Recursos
Asistenciales (0,48 millones).
El grueso de la ayuda, para misiones militares
El Ministerio de Defensa ha valorado en 16 millones
de euros los componentes 'umanitarios de la misión militar
española en el Golfo. La falta de transparencia sobre cuáles
son dichos componentes introduce serias dudas sobre su adecuación
a las necesidades de la población, así como sus costes
y eficacia.
El gobierno ha asignado 22,5 millones de euros de
ayuda bilateral con cargo al FAD a los países fronterizos
a Iraq. El Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) es un instrumento
que se ha probado ineficaz para responder a los objetivos de ayuda
humanitaria y de reconstrucción en crisis anteriores.
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