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EL MOVIMIENTO POPULAR
 
 
 
     
 

Unidad de Acción Sindical y Popular (UASP).
Grupo de Apoyo Mutuo (GAM)
Movimiento estudiantil y magisterial
Comité de Unidad Campesina (CUC)
Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA)
Grupo Femenino Pro Mejoramiento Familiar (GRUFEPROMEFAM)

Movimiento Tzuk K¡m-Pop
Consejo Nacional de Desplazados de Guatemala (CONDEG)
Comunidades de Población en Resistencia (CPR)
Refugiados
Asamblea de la Sociedad Civil
Quinientos años de resistencia indígena

 
     
 

Unidad de Acción Sindical y Popular (UASP).

Pese a las fuertes represiones de los anteriores gobiernos militares, que arrasaron de forma sangrienta las organizaciones sindicales, campesinas y populares, éstas han vuelto a resurgir fuertes y solidarias.

Desde 1986 el movimiento popular ha ido pasando del temor a la expectativa y la exigencia para plantear sus demandas y ha hecho un gran esfuerzo por crear, fortalecer y legalizar nuevas organizaciones, tanto entre los trabajadores del sector público como en la iniciativa privada.

El constante deterioro de la situación económica de los sectores populares y medios está en la base del aumento de la lucha popular por el incremento salarial, el tope de precios para los productos básicos, la estabilidad laboral, contra la carestía de la vida, la destitución de funcionarios ineficaces o corruptos. Pero a la vez que estas reivindicaciones socioeconómicas, han planteado también exigencias de carácter político, tales como el cese de la represión y militarización de la sociedad, la investigación efectiva sobre el paradero de los desaparecidos, la creación de condiciones de seguridad que hagan posible el retorno de exiliados y refugiados, la continuación de las negociaciones de paz y el cumplimiento de los acuerdos. Unidad de Acción Sindical y Popular (UASP).

En diciembre de 1987, las principales organizaciones populares se agruparon en la Unidad de Acción Sindical (UASP), la más importante expresión unitaria del movimiento popular y sindical.

En su plataforma, expuesta el 1 de mayo de 1990, la UASP contempla hacer de la lucha por la paz, la justicia social y la democracia el eje central. La UASP está formada, entre otras organizaciones, por:

Unidad Sindical de Trabajadores de Guatemala (UNSITRAGUA). Confederación de Unidad Sindical de Guatemala (CUSG). Federación Sindical de Empleados Bancarios y Seguros (FESEBS). Federación Nacional de Sindicatos de Trabajadores del Estado (FENASTEG). Federación de Trabajadores del Instituto Nacional de Electrificación (STINDE). Comité de Unidad Campesina (CUC). Grupo de Apoyo Mutuo (GAM). Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA). Consejo de Comunidades Étnicas Runujel Junam (en quiché significa «todos iguales») (CERJ). Consejo Nacional de Desplazados de Guatemala (CONOEG).

Algunas organizaciones populares surgieron como respuesta a la represión y la impunidad: CONAVIGUA, CONDEG, CPR, CERJ, Comisiones Permanentes de Refugiados, GAM y Mama Maquín.

 
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Grupo de Apoyo Mutuo (GAM)

Se constituyó el 5 de junio de 1984, durante la dictadura de Mejía Víctores. Aunque empezaron sólo cuatro mujeres, en 1986 contaban con 1.500 integrantes, todos ellos familiares de víctimas de la represión, desaparecidos, secuestrados y asesinados, en su mayoría indígenas.

Su lema «Vivos se los llevaron vivos los queremos " expone de manara explícita su labor y finalidad. Además de las denuncias y peticiones de aparición de los detenidos y secuestrados por las fuerzas del orden o los grupos paramilitares, este grupo realizado siempre una defensa de todos los derechos fundamentales de la persona (vida, libertad, seguridad y condiciones de vida dignas).

Las denuncias y la organización del grupo le atrajeron la represión. Así, el 31 de marzo de 1985 uno de los dirigentes del GAM fue secuestrado por fuerzas gubernamentales y apareció muerto con signos de tortura. Más tarde, el 5 de abril, apareció también asesinada otra dirigente, junto a su hermana y su hijo.

La llegada al poder de Vinicio Cerezo trajo muchas esperanzas para las organizaciones populares. Sin embargo, sus declaraciones no se materializaron en ningún cambio; la situación continuó igual y la represión fue en aumento.

Los grupos paramilitares siguieron proliferando y actuando. El GAM inició una intensa actividad de denuncia en los foros internacionales, dando a conocer la situación de los derechos humanos en el país. Ante la presión de este grupo, se lanzó una fuerte ofensiva de desinformación vinculando al GAM con la guerrilla, a la vez que se reprimían las concentraciones y reuniones del grupo.

 
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Movimiento estudiantil y magisterial

La Universidad de San Carlos y el movimiento estudiantil siempre han jugado un papel muy importante en las luchas populares. La Asociación de Estudiantes Universitarios «Oliverio Castañeda de León» (AEU) intenta una reforma que consiga que la universidad sea un centro científico, crítico y autónomo al servicio del pueblo. Respecto a los problemas de la sociedad guatemalteca, la AEU ha asumido las reivindicaciones de la UASR en la que está integrada. La asociación ha exigido repetidas veces el cese de la represión y soluciones a los graves problemas del país. Esta postura ha atraído la represión contra sus dirigentes. Este fue el caso del secuestro de dirigentes estudiantiles en agosto de 1989, apareciendo más tarde algunos de ellos muertos y salvajemente torturados, abandonados en el campus de la universidad; el resto continúan desaparecidos.

Otra importante organización estudiantil es la Coordinadora de Estudiantes de Enseñanza Media. (CEEM).

Dentro de las organizaciones de maestros destaca el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza (STEG), integrado en la UASP.

 
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Comité de Unidad Campesina (CUC)

A raíz de la discriminación y abandono que sufren las comunidades indígenas y de la explotación en el campo, el 15 de abril de 1978 se constituye el Comité de Unidad Campesina (CUC) para buscar soluciones a sus necesidades y problemas. Su acto con más repercusión internacional fue la ocupación de la Embajada de España el 31 de enero de 1980, que terminó con el asesinato de todos sus ocupantes y de personal del cuerpo diplomático a manos del ejército, que incendió la embajada.

El CUC es un sindicato campesino que ha luchado por la mejora y dignificación de las condiciones de trabajo y de vida de los campesinos y jornaleros que bajan del Altiplano a las grandes fincas de la Costa Sur, dejando sus tierras y sus familias.

En la IV Asamblea del CUC, celebrada en 1993, se plantean los siguientes objetivos:

Recuperar la tierras. Reivindicar un salario digno. Apoyar el desarrollo comunitario para fortalecerla lucha de la comunidad. La lucha por e! respeto de los derechos humanos de los trabajadores del campo, indígenas en su mayoría. Hacer suyas las luchas como pueblos indígenas. Desde su creación, el CUC ha venido realizando multitud de movilizaciones, y muy especialmente en los últimos años han incrementado sus actividades (ocupación de fincas, marchas, manifestaciones, acciones legales reclamando la tierra, etc.) .

 
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Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA)

Nace en 1988 durante una reunión de viudas de diferentes aldeas y cantones, como respuesta a las agresiones del ejército sobre la población, especialmente de las viudas o madres de las víctimas de la represión (secuestrados y asesinados) . El colectivo ha sufrido la indefensión ante los abusos de los militares y patrulleros. La unión de los primeros comités sirvió como defensa de la dignidad de estas mujeres, indígenas en su mayoría, que apenas dominan el castellano y son analfabetas. Actualmente, la organización integra también a mujeres con problemas diversos (madres solteras, mujeres abandonadas, etc.) o que simplemente quieren colaborar en su lucha así como a grupos de muchachos que se organizan activamente en favor de la objeción de conciencia. Sus principales objetivos son:

Respeto y reconocimiento de la mujer. Ayuda a los huérfanos. Lograr la promulgación de leyes de protección de las viudas y madres sin recursos. Exhumaciones de cementerios clandestinos. Eliminación del reclutamiento forzoso, bien en el ejército o en las patrullas de autodefensa civil – PAC - (los jóvenes son trasladados sin previo aviso a los cuarteles militares o a las aldeas modelo) , y desintegración de estas PAC. Este punto ya se ha llevado a cabo como parte de los acuerdos negociados entre gobierno y URNG. Alfabetización de la población, como arma para defender sus derechos y para ejercer la pertenencia a un partido político. Desarrollo de la agricultura a través del respeto del medio ambiente (promueven campañas de reforestación, utilización de abonos orgánicos, etc.). Ayudar al desarrollo de las mujeres guatemaltecas, tanto indígenas como ladinas. Defender el respeto de los derechos humanos, exigiendo el juicio y castigo de los responsables de la represión.

CONAVIGUA y GAM han desarrollado una gran labor en la búsqueda de cementerios clandestinos y en su afán de identificar tanto a las víctimas como a los que perpetraron las masacres.

 
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Grupo Femenino Pro Mejoramiento Familiar (GRUFEPROMEFAM)

Es una organización de mujeres surgida en 1986 dentro del entorno de UNSITRAGUA. GRUFEPROMEFAM intenta que todas las mujeres participen y discutan sus problemas y reivindiquen sus derechos dentro de la sociedad. Se plantean temas como la violencia familiar, la violencia institucional (de las fuerzas del Estado) , la demanda de tierras, la salud y la planificación familiar, y en general, la discriminación a la que se ven sometidas las mujeres, dentro de cualquier entorno cultural y social.

 
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Movimiento Tzuk K¡m-Pop

En el MZKP concurren organizaciones con diverso perfil de actividades, constituidas por hombres y mujeres, mayas y ladinos, habitantes de áreas urbanas y rurales, campesinos, artesanos y técnicos, con di-versa creencia religiosa y práctica política.

Consideran que la reconstrucción de una sociedad civil rural es imprescindible para sentar las bases de desarrollo rural alternativo frente a la gravedad de la pobreza en la región.

El movimiento tiene su origen en la motivación de la sociedad civil a participar en la construcción de una Nueva Guatemala.

Finalidades del MZKP:

Contribuir con otros actores sociales al desarrollo rural, humano, ecológico, culturalmente sustentable del Altiplano Occidental de Guatemala. Trabajar para el fortalecimiento de la sociedad civil rural contribuyendo al diseño y ejecución de programas de desarrollo locales y microrregionales. Trabajar por la promoción y el fortalecimiento de las organizaciones socio-rurales, fundamentalmente a través de la formación de recursos humanos y la participación de las mujeres.

Objetivos del MZKP:

Contribuir a la profundización del conocimiento sobre la situación actual de la región. Sensibilizar a la sociedad guatemalteca para participar en la lucha contra la pobreza del Altiplano Occidental. Contribuir por medio del Consejo de Instituciones y Módulos a la realización de proyectos comunales, sectoriales y productivos. Formar recursos humanos técnicos con una actitud solidaria y orientada hacia la solución de la problemática. Promover la creación de nuevos espacios institucionales o modulares en toda la región para el logro de la eficiencia operativa y la promoción de la participación de los recursos locales.

La metodología del MZKP se inscribe en lo participativo, en el uso didáctico de los idiomas locales, la potenciación de los propios recursos humanos y materiales y siempre a partir de la realidad y del conocimiento grupal.

 
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Consejo Nacional de Desplazados de Guatemala (CONDEG)

El conflicto armado provocó cerca de 1.000.000 de desplazados internos guatemaltecos que a causa de la violencia o por el despojo de sus tierras fueron, obligados a abandonar sus casas, comunidades o pueblos.

Para la mayoría, su situación actual comenzó durante los gobiernos de Lucas García y Ríos Montt, y fue producto de la política de tierra arrasada aplicada por el ejército. La mayor parte de ellos se escondieron, para proteger sus vidas, en otras zonas, como la costa sur, y en ciudades, especialmente la capital. Este sector de la población se enfrenta a problemas vitales como son las precarias condiciones de vida en que subsisten, ausencia de los servicios mínimos (agua corriente, electricidad, gas, servicios sanitarios) , viviendas inadecuadas, el hacinamiento en que se encuentran y la situación de ilegalidad de los asentamientos ocupados en su momento. En caso de no conseguir el reconocimiento legal se producen violentos desalojos por parte de las fuerzas de seguridad, destruyendo todas sus posesiones, practicando detenciones y agrediendo, en el peor de los casos mortalmente, a la población.

Solamente el 4,5% de las familias tienen acceso al agua; carecen de drenajes y sistemas de letrinas adecuadas, así como de servicio de recolección de desperdicios, que se amontonan en las calles con los consiguientes riesgos de contaminación e infección; ausencia de áreas verdes o instalaciones recreativas. Este sector de la población se ve afectado por enfermedades gastrointestinales en un 52% e infecciones respiratorias en un 61 %.

La falta de libertad, la represión de que son objeto por parte del gobierno y su indefensión legal les llevó a organizarse ya seguir luchando actual-mente.

El CONOEG se centra en los siguientes objetivos:

Exigir y hacer valer sus derechos de libre organización. Recuperar su identidad civil como ciudadanos. Retornar en completa libertad a sus comunidades de origen. Recuperar sus tierras e incorporarse a la vida productiva de Guatemala. Rescatar y hacer respetar su identidad étnica y cultural. Luchar por la defensa y el respeto de los derechos humanos. Conseguir el apoyo solidario de instituciones y grupos para todos los desplazados. Alcanzar un nivel de vida digno como guatemaltecos y seres humanos.

 
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Comunidades de Población en Resistencia (CPR)

Las CPR están formadas por población indígeno-campesina, que se vio obligada a salir de sus lugares de origen, separarse de su familia, su etnia y del resto de la población guatemalteca, a causa de la represión del ejército en los años 1980-1982, justificada por el supuesto colaboracionismo con la URNG.

Las CPR decidieron organizarse y vivir en las zonas montañosas y selváticas fuera del control del ejército. Desde entonces hasta hoy han vivido en grandes áreas geográficas en el norte del Quiché y en el Petén.

Su funcionamiento popular, democrático y colectivista basado en la organización en comunidades que tienen representantes tanto locales como de zona elegidos popularmente y regidos por asambleas representativas que van desde niveles locales a generales, les ha permitido desarrollarse en los campos de la producción, educación, salud y cultura. La forma solidaria de convivencia social ha constituido uno de los elementos más característicos de toda la resistencia popular guatemalteca.

Los distintos gobiernos militares y civiles han negado la existencia de esta población campesina no combatiente, pero mientras tanto, con toda impunidad han lanzado sin cesar ofensivas militares sobre la misma. Durante esas ofensivas - algunas han durado meses -, han sufrido bombardeos aéreos, arrasamientos de cosechas, masacres y capturas de personas que luego han sido asesinadas o concentradas en las aldeas modelo.

Esta situación de agresión militar contra la población civil campesina supone la total violación de los derechos humanos, de los convenios de Ginebra y de los acuerdos centroamericanos de Esquipulas II. Tras todos estos años de lucha y sufrimiento, las CPR tienen como objetivo vivir en libertad y no ser reprimidos por el ejército, por lo que en 1992 pidieron al entonces presidente Serrano Elías que se cumpliesen las siguientes demandas:

Inmediato reconocimiento como población civil campesina. Retirada de los cuarteles, tanto de la zona del Ixcán como de la Sierra. Suspensión de los ataques y bombardeos contra SLIS comunidades. Libertad de movilización de todos los campesinos de las CPR. Suspensión inmediata de las patrullas civiles, aldeas modelo y de todos los mecanismos de control.

Después de vivir (os últimos doce años en la selva, resistiendo la persecución del ejército de Guatemala, en 1994 tomaron !a decisión de comenzar a salir a la vida pública como paso previo y necesario para obligar al gobierno a reconocerlos como población civil campesina. Para ello, a finales de enero de 1994 se desplazaron hacia los asentamientos, acompañados de representaciones diplomáticas, organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales, iglesias de Guatemala, etc.

En estos dos últimos años, con la firma de los acuerdos entre el gobierno y la URNG (Acuerdo Global de Derechos Humanos, el Acuerdo para el Reasentamiento de la Población Desarraigada y el Acuerdo sobre la Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas), la situación de las CPR ha mejorado un poco.

Las CPR de lxcán se han reubicado en una única comunidad, la Comunidad Primavera del Ixcán, aunque esta ubicación no parece definitiva. El hecho de estar rodeada de explotaciones mineras y petrolíferas amenaza seriamente su funcionamiento y la unidad de quienes la integran.

Las CPR de la sierra todavía no se han trasladado a las nuevas tierras, las definitivas. Ya se han acordado las fincas que ocuparán y las condiciones económicas de su compra, pero el traslado no se iniciará hasta dentro de uno o dos años. La salida al claro les ha permitido crear las infraestructuras necesarias para el desarrollo de la educación (escuelas) y sanidad (hospitales, dispensarios) .

 
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Refugiados

Como consecuencia de la política represiva del ejército y especialmente desde que en 1981 éste intensificó las matanzas colectivas y la práctica de la «tierra arrasada», miles de familias campesinas del occidente, norte-occidente y norte del país huyeron a México. Aunque oficialmente se habló de más de 48.000 personas, sólo en México había más de 100.000 refugiados. De ellos, el 95% son indígenas de diferentes etnias.

Están organizados a través de la Coordinadora del Bloque de Retorno, AROIGUA y las Comisiones Permanentes de los Refugiados. Estas últimas se organizaron en 1988 con el objetivo de coordinar sus demandas, que se pueden sintetizar en los siguientes puntos:

Reconocimiento de su legítimo derecho sobre las propiedades que tuvieron que abandonar a causa de las masacres del ejército. Derecho de organización. Garantías de seguridad. Control de las autoridades civiles sobre los lugares destinados a la repatriación, y disolución de los llamados «polos de desarrollo» y «aldeas modelo». Que su repatriación y su seguridad estén garantizadas por organismos internacionales.

El día 8 de octubre de 1992 se alcanzó la firma de los acuerdos entre el Gobierno, la Comisión de Atención a los Refugiados (CEAR) y las Comisiones Permanentes (CCPP). La firma de los acuerdos marca el inicio del retorno masivo y organizado de los refugiados.

El primer contingente de retorno organizado, compuesto por alrededor 2.500 personas, se dirigió a mediados de enero de 1993 a la región denominada Victoria 20 de Enero, ubicada en el Ixcán, al norte del Quiché.

El 8 de diciembre de 1993 se inició el retorno de 1.800 personas (339 familias) de cooperativistas de Ixcán Grande, R.L.

En el año 1994, según las informaciones de la Comisión Mexicana de Ayuda a los Refugiados (COMAR) , todavía vivían en México 42.000 refugiados guatemaltecos.

Durante los años 1994-1995 se intensificaron los contingentes de retornados, debido básicamente a dos motivos: el primero es la mejora sensible de las condiciones de retorno, y la segunda causa son los rumores de la participación de la URNG en el levantamiento zapatista en enero de 1994 en Chiapas, que han provocado un ambiente de hostilidad hacia los refugiados guatemaltecos traduciéndose en un mayor número de retornos.

Durante el año 1996 la afluencia de retornos fue menor, y en cuanto a 1997 se han logrado acuerdos con el gobierno guatemalteco para el retorno de ocho bloques procedentes de Chiapas. Se espera que durante este año regresen a Guatemala entre 5.000 y 7.000 personas, según la información proporcionada por COMAR y CEAR. Añade esta primera organización que el 75% de los 17.000 refugiados que aún viven en México se acogerán a la Fórmula de Estabilización Migratoria ofrecida por el gobierno mexicano.

No obstante los acuerdos citados, hasta el momento actual los mayores obstáculos que existen para el retorno colectivo son:

La carencia de tierra para cultivar, y de dinero para comprarla. La militarización del país, aún existente, especialmente en los departamentos donde se han asentado los primeros retornados. La carencia de servicios de salud, vivienda, alimentación, educación, etc.

 
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Asamblea de la Sociedad Civil

En enero de 1994, dentro del acuerdo marco para la reanudación de las negociaciones, el gobierno y la URNG determinaron crear la Asamblea de la Sociedad Civil. Forman parte de la Asamblea diversos sectores civiles, ya través de ella han seguido de cerca las negociaciones, expresando sus necesidades y reclamando la inclusión de éstas en los acuerdos.

Las organizaciones integrantes de la UASP participan de forma directa en la Asamblea de la Sociedad Civil.

 
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Quinientos años de resistencia indígena

La población indígena de Guatemala se estima entre un 60 y un 70 % del total de la población.

La importancia numérica del sector indígena y su casi absoluta marginación constituyen uno de los elementos identificativos de un panorama que, si no en lo legal, sí en lo real, pudiera asemejarse a un verdadero «apartheid» encubierto.

Durante 500 años el pueblo indígena ha sido so-metido de la manera más cruel. Sin embargo, jamás se han resignado y han sabido mantener sus lenguas, cultura e identidad.

En febrero de 1980, pocos días antes de la masacre de la embajada de España, los indígenas manifestaban en la declaración de Iximché:

El sufrimiento de nuestro pueblo viene desde hace siglos, desde 1524, cuando llega a nuestras tierras el asesino y criminal Pedro de Alvarado. Las masacres y asesinatos causados por los ambiciosos invasores han sido muchas.

La discriminación ha ido paralela a una gran explotación. A lo largo de la historia les han arrebatado sus tierras productivas y les han arrinconado en tierras pobres e improductivas donde viven actualmente. Los terratenientes siempre les han considerado como un objeto económico a su servicio.

Toda la estructura social y económica de Guatemala ha descansado sobre la plataforma de un pueblo indígena subyugado y empobrecido, declararon los obispos guatemaltecos en 1984.

A través de la militarización el ejército ha tratado de alterar patrones culturales básicos de las comunidades indígenas, tales como el mecanismo de autogobierno comunal y el respeto a los “mayores”, con el objetivo de asegurar el sometimiento a los planes militares.

Los años recientes registran una importante reactivación de la lucha indígena. Su presencia ha sido muy significativa en las movilizaciones y luchas del movimiento popular en general. Existen en Guate-mala organizaciones no gubernamentales como el Consejo de Comunidades Étnicas Runujel Junam (CERJ), CONAVIGUA, CONOEG, CPR, CCPP o Mama Maquín que, junto al CUC (la más antigua), expresan las reclamaciones de la mayoría indígena. Asimismo, desde 1990 han surgido distintas organizaciones representativas del pueblo maya: la Academia de Lenguas Mayas (1990) , el Consejo de Organizaciones Mayas de Guatemala (1991), la Instancia de Unidad y Consenso Maya (1993), la Defensoría Maya (1993).

En octubre de 1991 se celebró en Guatemala el II Encuentro Indígena, Negro y Popular dentro de la campaña 500 Años de Resistencia. En esta campaña, de ámbito continental, las organizaciones indígenas, negras y populares de América Latina se unieron para trabajar en torno a sus problemas comunes.

En diciembre de 1992 fue concedido a Rigoberta Menchú el premio Nobel de la paz por su ardua lucha por los derechos indios y humanos en general, de su país y del continente. A preguntas de los informadores sobre lo que podía significar este premio, Rigoberta declaró:

Este premio es un estímulo muy grande para los pueblos indígenas, para las mujeres, para América Latina, porque no es un premio personal por unos méritos. La historia de un pueblo no la puede cambiar una persona. Ahora estamos de fiesta pero sabemos que la lucha continúa, porque continúan las violaciones de los derechos humanos. Hay obras en la vida en las que uno debe insistir hasta el final, hasta que se logran los objetivos sin que importe el tiempo que haya que dedicarle.

Todo esto son espacios que se han conseguido gracias a la lucha de las organizaciones y del pueblo maya.

Durante décadas la presencia del pueblo dentro de las instituciones del Estado, ya sea en el Gobierno, Parlamento o municipios ha tenido un carácter meramente folclórico. Los diferentes partidos políticos han usado a los líderes mayas como un elemento turístico más y la única excepción en este triste panorama está en el FDNG. Hay que recordar que en las elecciones de 1995 tres de los seis diputados que consiguió el FDNG para el Congreso son dirigentes de diferentes organizaciones mayas; baste recordar a la dirigente de CONAVIGUA Rosalina Tuyuc, actual vicepresidenta del Congreso en representación del FONG, y a Manuel Alvarado, también congresista del FONG y dirigente de la Defensoría Maya. Desde la independencia de Guatemala, la postura de los diferentes gobiernos ante la situación del pueblo maya ha pasado de la ignorancia al cinismo, y las políticas que han aplicado para superar la discriminación y el racismo existentes, en el mejor de los casos han resultado inoperantes por la falta de voluntad y de medios para llevarlas a término.

Sin embargo, la firma, el 31 de marzo de 1995, del Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, pone en manos de las organizaciones mayas una herramienta que potenciará la lucha del pueblo maya para acabar con la situación de racismo que existe actualmente.

El acuerdo reconoce: que este es un punto fundamental para el presente y el futuro de Guatemala; que los pueblos indígenas han sido sometidos a discriminación, explotación e injusticia, y que se res ha negado el ejercicio de sus derechos y participación política. Reconoce asimismo que la nación guatemalteca tiene un carácter multiétnico, pluricultural y multilingüe, y que la conquista en su totalidad de la identidad y derechos de los pueblos indígenas es una conquista que ha de ser obtenida por y para el pueblo maya.

Pero también hay que decir que el pueblo maya se encuentra ante nuevos problemas: el proceso de migración de la población rural a las zonas urbanas está comportando un fenómeno de ladinización del indígena, que implica la pérdida de las costumbres, la lengua e incluso de la identidad indígena.

 
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Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG)