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Los gobiernos y estados poderosos del mundo posesionan
problemáticas a través de los medios de comunicación,
que de la forma en que éstos las muestran, crean la imagen
que no hay otras situaciones que estén afectando al ser humano.
Contrariamente a esas fachadas día a día,
el ser humano es más desprotegido, mas inmenso en sus búsquedas
y en sus desafíos, desde un mundo local, barrial, municipal
y regional.
En este mundo micro (pequeño) suceden los
hechos más aberrantes y trágicos contra la humanidad,
que al ser mostrados y posesionados en los medios, se vuelven relevantes,
no por el dolor y miedo que causan, sino porque sus protagonistas
siguen siendo los mismos, causantes de un clima antidemocrático,
que destruye cualquier posibilidad de construir vida y desarrollo
desde esas comunidades pequeñas y cohesionadas, que son las
que hacen posibles, que los mundos grandes y fuertes, sigan siendo
mundo.
En ese mundo pequeño de la región del
Magdalena Medio y de nuestro país Colombia, sobrevivimos
con nuestra civilidad y autonomía ante los actores armados,
las mujeres organizadas dentro de la Organización Femenina
Popular, OFP, que estamos convencidas que de cada mujer, y de mujer
a mujer, es posible construir la vida de los pequeños, de
los que somos multitudes, de los que hacemos posible la democracia,
porque representamos las mayorías. Seguir manteniendo estos
principios en un contexto donde el conflicto social y político
se camufla, por los hechos del conflicto armado, nos vuelve seres
de posición clara, en contra del negocio de la guerra, nos
convierte en objetivos militares, en mujeres problemas, en mujeres
de identidad.
Hoy reiteramos una vez más nuestras denuncias,
como forma de mantener en voz alta lo que los actores armados nos
quieren callar.
Las comunidades, los civiles y las civiles seguimos
siendo avasallados(as) por actores armados ilegales como el paramilitarismo,
en Barrancabermeja va en lo corrido de este año 94 asesinatos,
56 desaparecidos(as), 600 desplazados(as) y castigos sociales continúan.
Los informes de las autoridades, de sus esfuerzos los resultados
no son tan contundentes como los hechos que se viven a diario:
El 4 de septiembre de 2003, llamaron a la casa de
Jacqueline, a las 4 de la mañana, colocaban la canción
¨Mambrú se fue a la guerra, que dolor, que dolor, que
pena...¨.
El 8 de septiembre de 2003, llegó un hombre
con una mujer, y niños, quien dijo ser paramilitar, pero
que sabía que dentro de la dirección de los paramilitares
lo iban a asesinar y que necesitaba apoyo para desplazarse, para
salvar la vida. En la Oficina Jurídica de la Organización
Femenina Popular dejó denuncia de lo que hacen los paramilitares,
y dijo que los paramilitares tenían como objetivo militar
a la OFP, pero que sobretodo a la señora Yolanda Becerra
Vega la van a sacar del medio y le tienen varias mujeres haciéndole
seguimiento permanente y dio algunos nombres.
El 19 de septiembre de 2003, llegó un hombre
y una mujer a la Casa de la Mujer en Bogotá y amenazó
a un miembro del equipo coordinador: que ya sabían en qué
andaban y si seguían enredando a la gente las iban a matar.
El comunicado nacional de los paramilitares, del
17 de septiembre de 2003, nombra a varias organizaciones de la región
como fachada de la guerrilla, entre ellas la Organización
Femenina Popular.
El 19 de octubre de 2003, circula un comunicado local,
que distribuyen los paramilitares casa por casa, en toda la ciudad,
en donde plantean que por culpa de las organizaciones de Derechos
Humanos, ellos son perseguidos por las autoridades. Entre los señalamientos
persisten en desprestigiar a las organizaciones, entres estas a
la Organizacion Femenina Popular, acusándonos de ser fachada
de la guerrilla.
ORGANIZACIÓN FEMENINA POPULAR
Barrancabermeja Magdalena Medio Bogotá
13 de octubre de 2003
Los gobiernos y estados poderosos del mundo posesionan
problemáticas a través de los medios de comunicación,
que de la forma en que éstos las muestran, crean la imagen
que no hay otras situaciones que estén afectando al ser humano.
Contrariamente a esas fachadas día a día,
el ser humano es más desprotegido, mas inmenso en sus búsquedas
y en sus desafíos, desde un mundo local, barrial, municipal
y regional.
En este mundo micro (pequeño) suceden los
hechos más aberrantes y trágicos contra la humanidad,
que al ser mostrados y posesionados en los medios, se vuelven relevantes,
no por el dolor y miedo que causan, sino porque sus protagonistas
siguen siendo los mismos, causantes de un clima antidemocrático,
que destruye cualquier posibilidad de construir vida y desarrollo
desde esas comunidades pequeñas y cohesionadas, que son las
que hacen posibles, que los mundos grandes y fuertes, sigan siendo
mundo.
En ese mundo pequeño de la región del
Magdalena Medio y de nuestro país Colombia, sobrevivimos
con nuestra civilidad y autonomía ante los actores armados,
las mujeres organizadas dentro de la Organización Femenina
Popular, OFP, que estamos convencidas que de cada mujer, y de mujer
a mujer, es posible construir la vida de los pequeños, de
los que somos multitudes, de los que hacemos posible la democracia,
porque representamos las mayorías. Seguir manteniendo estos
principios en un contexto donde el conflicto social y político
se camufla, por los hechos del conflicto armado, nos vuelve seres
de posición clara, en contra del negocio de la guerra, nos
convierte en objetivos militares, en mujeres problemas, en mujeres
de identidad.
Hoy reiteramos una vez más nuestras denuncias,
como forma de mantener en voz alta lo que los actores armados nos
quieren callar.
Las comunidades, los civiles y las civiles seguimos
siendo avasallados(as) por actores armados ilegales como el paramilitarismo,
en Barrancabermeja va en lo corrido de este año 94 asesinatos,
56 desaparecidos(as), 600 desplazados(as) y castigos sociales continúan.
Los informes de las autoridades, de sus esfuerzos los resultados
no son tan contundentes como los hechos que se viven a diario:
El 4 de septiembre de 2003, llamaron a la casa de
Jacqueline, a las 4 de la mañana, colocaban la canción
¨Mambrú se fue a la guerra, que dolor, que dolor, que
pena...¨.
El 8 de septiembre de 2003, llegó un hombre
con una mujer, y niños, quien dijo ser paramilitar, pero
que sabía que dentro de la dirección de los paramilitares
lo iban a asesinar y que necesitaba apoyo para desplazarse, para
salvar la vida. En la Oficina Jurídica de la Organización
Femenina Popular dejó denuncia de lo que hacen los paramilitares,
y dijo que los paramilitares tenían como objetivo militar
a la OFP, pero que sobretodo a la señora Yolanda Becerra
Vega la van a sacar del medio y le tienen varias mujeres haciéndole
seguimiento permanente y dio algunos nombres.
El 19 de septiembre de 2003, llegó un hombre
y una mujer a la Casa de la Mujer en Bogotá y amenazó
a un miembro del equipo coordinador: que ya sabían en qué
andaban y si seguían enredando a la gente las iban a matar.
El comunicado nacional de los paramilitares, del
17 de septiembre de 2003, nombra a varias organizaciones de la región
como fachada de la guerrilla, entre ellas la Organización
Femenina Popular.
El 19 de octubre de 2003, circula un comunicado local,
que distribuyen los paramilitares casa por casa, en toda la ciudad,
en donde plantean que por culpa de las organizaciones de Derechos
Humanos, ellos son perseguidos por las autoridades. Entre los señalamientos
persisten en desprestigiar a las organizaciones, entres estas a
la Organizacion Femenina Popular, acusándonos de ser fachada
de la guerrilla.
ORGANIZACIÓN FEMENINA POPULAR
Barrancabermeja Magdalena Medio Bogotá
13 de octubre de 2003
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