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Una bandera doblada y un sentido pésame por
la muerte violenta de sus seres queridos no serán suficientes
para calmar el dolor que hoy embarga a las madres y esposas de los
secuestrados, como el ex ministro y asesor de paz departamental
Gilberto Echeverri Mejía; el gobernador de Antioquia, Guillermo
Gaviria Correa; los integrantes de las fuerzas militares: Alejandro
Ledesma Ortiz; Luis Guarne Tapias; Héctor Ducuara; Francisco
Manuel Negrete; Francisco Mario Marín; José Gregorio
Peña Guarnizo; Samuel Ernesto Cote Cote y Yersiño
Navarrete, quienes murieron en el operativo militar que buscaba
su liberación.
La Ruta Pacífica desde sus postulados feministas y pacifistas
rechaza estas prácticas de secuestro y muerte que violan
las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH), que agudizan
las prácticas de guerra, polarizan aún más
el conflicto y causan un profundo desgarramiento en él ya,
deteriorado tejido social.
De corazón, brindamos nuestro apoyo sororo (solidario) a
estas madres, esposas, hijos e hijas de las víctimas de la
guerra en Colombia. Apoyamos y acompañamos en esta petición
de Acuerdo Humanitario a todos los familiares de los secuestrados
por los grupos armados ilegales del país y exigimos que todos
los actores cumplan con las normas del DIH, reiterando que no queremos
más hijos e hijas para la guerra ni víctimas de la
guerra.
Hacemos responsable en este caso- a las FARC-EP
de la violación del DIH al no respetar la vida de secuestrados
y retenidos. El DIH demanda a la guerrilla y a todos los actores
armados ilegales no sólo su obligación de liberar
a los secuestrados, sino de proteger la vida y de respetar la dignidad
de los retenidos contra su voluntad; y al Gobierno Nacional que
en sus manos está evitar la muerte innecesaria de los secuestrados
y el hacer valer los principios Constitucionales que velan por la
libertad de todos los ciudadanos y rezan que el derecho a
la vida es inviolable y que la paz es un derecho y un
deber de obligatorio cumplimiento.
Esperamos que el Gobierno Nacional escuche las peticiones
de los familiares de los secuestrados para que no se intente liberarlos
a sangre y fuego, que se proteja sus vidas y se pacte lo más
pronto posible el Acuerdo que los regrese a libertad.
Demandamos del Gobierno Nacional y de los actores
armados gestionar el Acuerdo Humanitario que permita la liberación
de todos los secuestrados y secuestradas, como un primer paso para
alcanzar la paz de Colombia que demandamos la mayoría de
las integrantes de la Nación.
Reiteramos al Estado y a todos los actores armados
que Colombia necesita de manera urgente, la negociación política
del conflicto armado.
Las mujeres de la Ruta Pacífica abrazamos
a todas las madres, viudas, huérfanas y huérfanos
que deja esta guerra y les acompañamos en su dolor de una
forma activa, les invitamos a no soltar nunca las banderas de un
Acuerdo Humanitario, condición previa a para lograr en nuestro
país, una paz equitativa, incluyente y justa.
En la guerra todos y todas perdemos, en nuestro país
no existirán ni vencedores ni vencidos, luego de tanto horror
y genocidio
Las Mujeres no parimos hijos e hijas para la guerra.
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