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Los Pueblos Indígenas rechazamos la agresión
criminal con los Pueblos de Irak
La Organización Nacional Indígena de
Colombia ONIC- rechaza de forma absoluta la agresión
criminal que los gobiernos de los Estados Unidos, Reino Unido, Australia
y España vienen adelantando contra los pueblos y el gobierno
de Irak. La invasión armada asociada a la ocupación,
destrucción, apropiación y explotación de los
territorios y recursos naturales iraquíes --para beneficio
de las empresas de los países agresores--, es una verdadera
guerra de pillaje.
Hace 511 años a nuestros territorios llegaron
los conquistadores españoles, en nombre de sus dioses tomaron
posesión de estas tierras, izaron sus banderas en los maderos
de nuestros tótems, dijeron que nuestros gobiernos eran ilegítimos,
señalaron nuestras culturas como expresiones de fanatismo
o salvajismo, trajeron sus empresas, y a sangre y fuego inauguraron
la más oscura y criminal época que hemos vivido los
pueblos indígenas. Fuimos esclavizados en nombre de la civilización,
como hoy son invadidos, asesinados y expropiados, los pueblos de
Irak.
En nombre de la civilización, 350.000 soldados
han lanzado sobre los pueblos de Irak más bombas que las
lanzadas en la segunda guerra mundial, someten a sed y hambre a
la población de Basra, humillan a los hombres y las mujeres.
Los pueblos indígenas nos sentimos horrorizados
Este es un crimen de guerra que deberá ser juzgado por la
Corte Penal Internacional
Y aunque ya somos opositores del gobierno de Uribe
Vélez porque su proyecto político instala un Estado
anti- popular y corporativo en colombia y por tanto ninguna de sus
acciones nos representa, no hemos podido sino sentir vergüenza
ante su apoyo a esta guerra de agresión prohibida por la
Ley internacional. El apoyo del gobierno de Álvaro Uribe
a una guerra que desconoce a las Naciones Unidas y el sistema multilateral,
que pretende el saqueo del petróleo iraquí, que se
hace contra la voluntad de la inmensa mayoría de la especie
humana, no sólo es un sinónimo de su bajeza moral
que pretende legitimar a los agresores, sino un acto ilegal que
viola la Constitución Política. Y todo por cien millones
de dólares.
Por ese motivo, la Organización Nacional Indígena
de Colombia -ONIC- impulsará con otras organizaciones una
acción de acusación en la Cámara de Representantes
contra el Presidente Uribe Vélez, su ministra de Relaciones
Exteriores y los embajadores ante la ONU y los Estados Unidos, para
que respondan por sus acciones que desconocen la normatividad nacional
e internacional.
La ONIC llama a todos los pueblos de Colombia, a
los afrodescendientes y los gitanos, a los trabajadores y las trabajadoras,
a las mujeres, a los universitarios y universitarias, al movimiento
campesino, a que se manifiesten de forma permanente contra la guerra,
tanto en las movilizaciones convocadas como en las campañas
de boicot a los productos de las empresas transnacionales involucradas
en la guerra (Coca Cola, British Petróleum, Texaco, Chevron,
Nike, Marlboro, etc.).
Llamamos al Congreso de la República para
que ejerza su función de control constitucional sobre el
gobierno, se pronuncie democráticamente frente a la decisión
de Uribe Vélez de violar la Constitución Política,
y dé tránsito urgente a las demandas que instauren
las organizaciones sociales contra el presidente, sus ministros
y embajadores.
Así mismo, le exigimos al gobierno nacional
que respete todas estas manifestaciones que viene desarrollando
el pueblo colombiano amante de la vida y de la paz en rechazo a
la criminal guerra y al apoyo vergonzoso que a la misma dio el presidente,
y que libere de inmediato a las decenas de detenidos por la fuerza
pública en actos de protesta contra la guerra.
Comité Ejecutivo de la Organización
Nacional Indígena de Colombia ONIC
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