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Carta Abierta
Doctor ÁLVARO URIBE VÉLEZ
Presidente de la República
No es fácil escribir en momentos en los que
del corazón y la razón no brotan sino lágrimas,
pero la obligación moral que tenemos quienes creemos que
la vida tiene que seguir, que la vida algún día será
un principio regulador de la convivencia social, nos hace rehacer
nuestras fuerzas con espíritu de lucha por los derechos humanos
y contra el totalitarismo.
Los colombianos y las colombianas somos un pueblo
que confía en la institucionalidad. Nosotros(as) a pesar
de vivir de manera diferente el conflicto social político,
que se ha desarrollado durante cincuenta años ininterrumpidos,
siempre hemos respaldado la institucionalidad y permanecido en ella,
sintiendo que es transformable y necesaria.
Los colombianos y colombianas, nos sentimos orgullosos(as)
de las riquezas naturales de nuestro país, sabemos enumerar
todas esas riquezas aunque solo las veamos en la propaganda televisiva
o en revistas de consultorios especializados; aunque estos frutos
no llegen a cada uno(a) de los veinticuatro millones de colombianos(as)
que dice la ONU, forman parte de los cinturones de pobreza de nuestro
país.
Los colombianos y colombianas, sí que
somos esperanzadores(as), y cada cuatro años acudimos a las
urnas con el sueño de ganarnos la lotería, porque
este sí va a hacer algo por nosotras. Usted señor
Presidente, es un producto de esa esperanza.
Planteamiento:
Señor Presidente:
Desde el mismo 7 de agosto de 2002, cuando usted
se posesionó, su estilo impactó, cautivó, causó
algo: asombro, respeto, duda, miedo, esperanza, en últimas
no pasó desapercibido, pero sobre todo para muchas y muchos
pobladores parecía que les había llegado el salvador.
Usted señor Presidente, planteó su
propuesta de gobierno en dos ejes centrales: Seguridad Democrática
y Estado Comunitario. Queremos contarle cómo se van desarrollando
estos ejes en nuestra ciudad.
La seguridad democrática en Barrancabermeja
sí la cumplen los armados ilegales, ellos ejercen funciones
policiales, jurídicas y sociales. Afirmamos esto porque ha
sido reconocido públicamente por quienes deben cumplir estas
funciones, caso del Coronel Ricardo Andrés Bernal del Batallón
Nueva Granada, reconoce que los actores armados ilegales sí
asesinan, desaparecen, desplazan, pero que él como responsable
no podía garantizar la vida y daba razones logísticas;
eso fue en la reunión, convocada por el Espacio de Trabajadores
y Trabajadoras de Derechos Humanos para analizar la crisis humanitaria,
sobre todo con el flagelo de la desaparición.
El periódico local La Noticia, publica permanentemente
que el control social, político y militar lo tienen los actores
armados ilegales.
El coronel Gil explica en sus declaraciones el porqué
asesinan, cómo los asesinan, dónde los asesinan. Ejemplo:
por ser ladrón, prostituta, basuquero; pero nunca se hace
justicia, a nadie se castiga. No entendemos el discurso, y lo sentimos
más como un discurso legalizador de la ilegalidad.
La gente se desplaza y se denuncia, y el papel de
las autoridades consiste en brindar el apoyo logístico para
que la familia se desplace.
Señor Presidente, queremos preguntar ¿la
Seguridad Democrática consiste en que la ejerzan los actores
amados ilegales?, y que ¿los actores armados legales cuenten,
expliquen, justifiquen porqué los actores armados ilegales
violan los Derechos Humanos.? Es por esto que nos atrevemos a afirmar
que en Barrancabermeja la seguridad democrática es el producto
de la acción paramilitarizada de la institucionalidad.
Señor Presidente, como todavía no entendemos
cuál es su diseño de Estado Comunitario, nos gustaría
preguntar si lo que vivimos en Barrancabermeja es el Estado Comunitario.
Entendido el Estado Comunitario como la reunión
de la comunidad para buscar salidas a la problemática social
desde la visión institucional y la visión poblacional,
en la ciudad ese ejercicio también lo realizan los actores
armados ilegales. Ellos reúnen a la comunidad para indicarles
por quién deben ejercer el derecho a votar en el momento.
Ellos ejercen el papel de mediadores y conciliadores comunitarios.
Ejemplo el caso de la compañera Esperanza: ella tuvo un problema
de vecinas y discutieron, e inmediatamente la vecina trajo a los
señores paramilitares para que arreglaran el problema. Inmediatamente
pusieron condiciones y dejaron amenazas. En el momento que descubrieron
que era una miembro de la Organización Femenina Popular continuaron
amenazándola y definieron que ella se tenía que ir
de Barrancabermeja, y ella decidió que no se iba; hizo todo
el proceso legal de denuncia en la Fiscalía, pero las autoridades
no pudieron resolver este problema, y los paramilitares sí
lo resolvieron porque ellos son la autoridad en Barrancabermeja.
Una joven, el sábado 18 de octubre de 2003,
llegó a la Organización Femenina Popular buscando
apoyo jurídico porque había trabajado en un restaurante
y la propietaria del establecimiento no le pagó y ella la
demandó ante la Oficina de Trabajo. Inmediatamente los paramilitares
la amenazaron y llegaron a su casa, la sacaron y se la llevaron
a la fuerza, la violaron varias veces. Éste no es el primer
caso, entonces nos preguntamos quién manda en Barrancabermeja.
Nos reconfirmamos como miembros de una sociedad civil,
como constructores(as) de vida, como creyentes de la justicia social
y como hombres y mujeres de fe en la Seguridad Democrática
y Estado Comunitario desde la institucionalidad, desde el beneficio
y con el beneficio común a todo.
Queremos dejar plasmado desde nuestras palabras que
las mujeres convertimos las dificultades en retos, el dolor en esperanza,
la muerte en vida. Mujeres, amigas, compañeras, la tarea
es continuar, la tarea es luchar, la tarea es organizarnos, la tarea
es transformar, la tarea es construir el país que queremos
Las mujeres no parimos ni forjamos hijos e
hijas para la guerra
Organización Femenina Popular
Barrancabermeja, Magdalena Medio, Neiva, Cartagena, Bogotá.
Octubre 18 de 2003
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