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El diseño e implementación de la política
antinarcóticos en nuestro país no ha tenido en cuenta
la realidad putumayense, no ha escuchado la voz de sus hombres y
mujeres. A sus pobladores/as no se les permite hacer parte de la
toma de decisiones que afectan directamente sus vidas.
Pese a que la mayoría de las campesinas del Sur son las
más interesadas en la sustitución manual y progresiva,
sus particularidades, necesidades e intereses no son tenidos en
cuenta. Por el contrario, ellas han enfrentado la mayoría
de los problemas asociados a los errores cometidos en la formulación
de los programas de desarrollo gubernamental como las limitaciones
de cobertura, el desorden institucional y el incumplimiento en el
apoyo de recursos técnicos y económicos.
El modelo de desarrollo alternativo del gobierno, desconoce la
sabiduría de las mujeres rurales en las huertas caseras,
en la producción de especies menores y en la transformación
de productos agrícolas. Este desconocimiento, ha reducido
la propuesta alternativa gubernamental en proyectos productivos
generales que no reflejan la dinámica regional y no alcanzan
a cumplir un verdadero papel dinamizador de la economía campesina
y mucho menos aportado al fortalecimiento del tejido social de una
comunidad rural y urbana desestructurada y fragmentada por efecto
del conflicto.
Reconociendo el vacío de la política antinarcóticos
y los efectos sobre las mujeres putumayenses, sus familiares y comunidad
en general, nosotras: Movimiento de Mujeres contra la Guerra proponemos:
- Las mujeres y los hombres del Putumayo tienen que tener voz y
hacer parte de las decisiones de las propuestas alternativas para
una sustitución no violenta de coca.
- Hacemos énfasis en que los y las habitantes del Putumayo
no pueden ser tratados como distribuidores o narcotraficantes. Ellos/as
son productores/as de la hoja de coca.
- Instamos la necesidad urgente de darle una salida social, económica
y política al problema y no una salida militar.
- Las mujeres instamos a que se instale la comisión de investigación
científica sobre el glifosato y sus efectos en la salud de
los seres humanos y en la vida vegetal y animal.
- Proponemos crear una veeduría nacional e internacional
que haga seguimiento a la efectividad de la política.
Les invitamos para que nos acompañe en esta iniciativa
de sororidad y solidaridad con las mujeres del Putumayo.
Informes: Iniciativa de Mujeres por la paz - 310.268.27.92 Mesa
Nacional de Mujeres -310-262-08-12 Ruta Pacífica de Mujeres
- 310.503.83.44
Irma Ortiz A. Comunicadora: comunicaciones@rutapacifica.org.co
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