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La comunidad de Paz de San José
de Apartadó quiere dejar constancia de nuevas agresiones
por parte del ejercito; de nuevo acudimos a la solidaridad nacional
e internacional para que se exija al estado colombiano acciones
contundentes que paren el accionar de muerte y terror contra la
comunidad.
Las acciones de terror que queremos
dejar constancia son:
- El viernes 11 de abril en el caserío
de la Unión a la 1 p.m. se escucharon disparos en varios
lugares; después de los disparos entró una tropa de
ejército al caserío, se metieron a las casas y comenzaron
desde allí a disparar colocando las casas y las familias
como trincheras, le decían a la gente que se tiraran al suelo
sin dar ninguna explicación. Estuvieron en esta acción
por más de dos horas. Varias veces hermanas acompañantes
y miembros de la comunidad les solicitaban que se salieran diciéndoles
que estaban colocando a la población civil en total riesgo
realizando estas acciones. Sin embargo hicieron caso omiso de ello
y abandonaron el caserío tan sólo dos horas después.
- El sábado 12 de abril el ejército
instaló durante la mañana un retén en las salidas
de San José hacia el caserío de la Unión y
en la otra salida hacia la vereda la Cristalina, allí requisaban
a toda la gente y les decían que eran guerrilleros, además
les cogían las cédulas y se las anotaban diciéndoles
que estaban haciendo listas de los guerrilleros de la zona; a varias
personas les retuvieron las cédulas y les obligaban a que
les compraran víveres en San José y si no les compraban
los víveres les decían que no les entregaban las cédulas.
Si las personas iban con niños obligan al niño a ir
por los víveres y les amenazaban con que si no los traían
las pegaban sus padres.
- El lunes 14 el ejército se
encontraba en la vereda Buenos Aires; allí se escucharon
tiros y explosiones hacia las 2:30 p.m. , esta vereda es colindante
con la vereda la Unión. Parecieran combates y se teme por
la vida de las personas que habitan la vereda de Buenos Aires.
- El martes 15 a las 7:30 miembros del
ejército entraron al caserío de la Unión, allí
cogieron caballos de la comunidad, las hermanas hablaron con ellos
para que soltaran dichos caballos, finalmente los soltaron. A las
10 a.m. un campesino que pasó por la vereda Buenos Aires
vio que el ejército tenía varias personas detenidas,
entre ellas se encontraba el señor Antonio Borja con su esposa
y sus dos hijastras, a las otras personas no logró verlas
bien para identificarlas. Hasta el momento se encuentran detenidas.
A las 10: 30 a.m. entró una ambulancia
con una moto con dos personas armadas de civil y se ubicaron frente
a la escuela de San José. La ambulancia y estas personas
de la moto permanecieron por espacio de dos horas y luego salieron.
En el mismo momento entró una comisión de siete fiscales,
solicitaban que se siguieran con las declaraciones de investigaciones
anteriores, conversaron con dos miembros de la comunidad las cuales
manifestaron que la comunidad estaba esperando la reunión
con vicepresidencia para definir la evaluación de la comisión
de investigación, estas dos personas fueron filmadas y grabadas;
después de dar las razones los dos miembros de la comunidad
salieron.
Hacia la 1:30 p.m. en el retén
del ejército en la salida de San José hacia la Unión,
fue detenida una persona de la comunidad junto con su hijo, los
hicieron entrar en una casa y allí le hicieron quitar varias
prendas de vestir para requisarlo, al niño lo apartaron y
comenzaron a preguntarle por la guerrilla, el papá les dijo
que era un niño y que lo respetaran, al decir esto los soldados
lo amenazaran de muerte. De igual manera a las personas que pasan
por el retén les dicen que son guerrilleros.
Todos estos hechos demuestran un accionar
de muerte contra la comunidad que coloca en grave riesgo la vida
de cada miembro y su integridad, es evidente las continuas agresiones
y amenazas contra los campesinos. Tememos seriamente por la vida
de las personas detenidas, así como que también puedan
ser objeto de los montajes que se vienen haciendo contra la comunidad
y las personas de la zona. La comunidad teme por su integridad,
por su seguridad ante tantas agresiones.
Estas acciones del estado en contra
de la comunidad la está colocando al borde de un desplazamiento,
solicitamos a la comunidad internacional y nacional para que le
exijan al Estado Colombiano como acción de humanidad y respeto
de los derechos humanos el respeto de la comunidad y que por ende
cesen las acciones de agresión y terror que se tienen contra
la comunidad y que la están colocando en un riesgo inminente.
Estas agresiones, las mentiras y toda
esta multitud de formas de muerte que quieren imponernos no podrán
lograr su fin contra nuestra decisión de no estar con ningún
actor armado y por ende permanecer fieles a nuestros principios
por la vida, la dignidad y la solidaridad.
COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSE DE APARTADO
Abril 5 de 2003
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