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La Comunidad de Paz de San José de Apartadó
denuncia los siguientes hechos que afectan gravemente la seguridad
del proceso y son una violación flagrante a los derechos
humanos:
Marzo 12
Hacia las 4 p.m. 40 hombres del ejército pasaron
por el caserío de la Unión llevando un soldado herido
que ellos dijeron que había pisado una mina. Al militar herido
lo bajaron a San José hacia las 5:45 p.m. y allí lo
subieron a una ambulancia que estaba esperando desde la una de la
tarde. La ambulancia lo llevó a un helicóptero que
aterrizó junto a San José y se lo llevaron. El ejército
había entrado en San José desde las cinco de la tarde
y varios soldados decían que habían entrado a la comunidad
guerrillera de Urabá y que ya la tenían acabada, que
con el gobierno de Uribe las cosas sí funcionaban y que ahora
junto con los primos las cosas las tenían ganadas. Los militares
permanecieron allí hasta las 6 p.m., en ese tiempo le dijeron
a varios hombres que eran guerrilleros.
Marzo 13
Cuatro hombres armados interceptaron el paso de un
chivero que cubría la ruta entre Apartadó y San José
y en el cual se transportaba la señora Marta Velázquez
(persona que no es de la comunidad pero que vive en San José).
Los cuatro hombres estaban de civil y le dijeron que se bajara del
carro y que toda persona que llevara mercados la iban a matar así
que avisara, le dijeron que se quedaban con el mercado y que se
fuera a pie, ellos se quedaron allí con el mercado que llevaba
la señora.
Marzo 15
A las 10 a.m. tropas del ejército llegaron
a la casa del señor Jesús Rivera quien habita en la
vereda la Linda (ubicada al suroriente de San José a hora
y media del caserío). Allí le dijeron que tenía
que llevarlos a la escuela ubicada a cinco minutos de su casa, él
los llevo y cuando llegaron allí lo soltaron. Los militares
volvieron a las 4 y media, lo sacaron de su casa amarrado amarraron
y le llevaron junto a la escuela; en la casa él se encontraba
con su mujer y las dos niñas a quienes dejaron en la casa.
Ya en la escuela comenzaron a golpearle, a hacerle tiros en medio
de las piernas, le colocaban una toalla mojada en la cabeza, le
decían que se entregara que le daban buena plata, él
les decía que no podía hacer eso porque no era guerrillero;
los militares le decían que tenía orden de captura
a lo cual el señor les contestó que eso era falso
ya que él no era nada. Le decían que si trabajaba
con ellos acusando gente le daban buena plata, casa y una buena
finca además le daban seguridad, que ellos le decían
que tenía que decir, él les dijo que no iba a trabajar
con ellos. Finalmente le hicieron firmar un papel que decía
que lo habían tratado bien, él les dijo que no firmaba
nada ya que lo habían torturado, le dijeron que si no firmaba
lo mataban y le colocaron una pistola en la cabeza. Luego de firmar
lo soltaron hacia las 7 p.m.
Marzo 17
A las 5 p.m. por el río Mariano, hacia el
suroriente del caserío de San José, a una media hora
fue detenido el señor Antonio Varela. Allí le dijeron
que estaba en una lista donde estaban los que tenían pena
de muerte, que él era guerrillero, él les respondió
que no era guerrillero, le dijeron que la única forma de
quitarle la pena de muerte era que trabajara con ellos y que acusara
gente, que ellos le decían que tenía que decir, él
les dijo que era un campesino, luego le tomaron fotos, y le dijeron
que como no colaboraba lo iban a matar, entonces comenzaron a golpearlo,
y le colocaban una pistola en la cabeza, después de tenerlo
como una hora y media le hicieron firmar un documento donde afirmaba
que lo habían tratado bien, que si no lo firmaba lo mataban.
El lo firmó y se fue enseguida a su casa.
Marzo 18
Hacia las 8 a.m. se escucharon tiros hacia La Cristalina
(vereda ubicada al suroriente de San José a unas dos horas
de distancia). A las 3 p.m. de nuevo militarizaron el caserío
y bajaron por la cancha a una niña herida, hija del Señor
Conrado David, allí esperaba una ambulancia que se la llevó;
el ejercito se llevo a Conrado David con su mujer. Aún no
se sabe con seguridad la suerte de la niña. Lo que dice la
gente alrededor fue que el tiroteo lo realizó el ejercito.
Estos hechos afectan gravemente la situación
de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó y la
población civil de la zona. Reiteramos la urgente necesidad
de hacer conocer estos hechos y exigir que se pare este accionar
de muerte y terror que se viene generando desde el mismo estado.
La Comunidad de Paz reitera su voluntad de seguir
trabajando por una experiencia pacífica en medio del conflicto.
Sin embargo, es necesario detener todos estos golpes que ponen en
peligro la vida de muchos inocentes y agrava la situación
de indefensión de la población en la zona.
COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSE DE APARTADO
Marzo 19 de 2003
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