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Belgrado, 28 de mayo de 1999
Nuestra intención en este texto es exponer
algunos problemas cruciales a los que se enfrentan hoy los servicios
de salud yugoslavos después de dos meses de bombardeo de
nuestro país. Toda la población de Yugoslavia y en
particular su parte más vulnerable está sufriendo
mucho por las siguientes razones:
1.- Unos 400 edificios de atención sanitaria
han sido destruidos o dañados hasta hoy (los llamados "efectos
colaterales"), de manera que casi la tercera parte de la población
no tiene acceso a los dispensarios locales de salud;
2.- La destrucción de unos 50 puentes (algunos
de los cuales sólo eran hermosos oasis urbanos para pasear,
sin tráfico motorizado) y la destrucción de las carreteras
generales y locales evita el transporte de pacientes severos y agudos
a instituciones más competentes;
3.- Debido a la destrucción de la red eléctrica
de Servia, alrededor del 80% de nuestras instituciones sanitarias
no pueden usar energía eléctrica (!), y sólo
las que tienen suministro independiente (generadores) pueden, al
menos de cuando en cuando, asegurar la supervivencia de las personas
que están conectadas a respiradores, en incubadoras, en necesidad
de cirugía, etc.. Otras personas están condenadas
a sufrir y morir con dolor, infecciones, y entre su propia sangre
y excrementos. Las mismas condiciones esperan a 120.000 mujeres
embarazadas que pronto deberán dar a luz.
4.- De los 1.500 civiles asesinados, alrededor del
30% son niñas y niños, mientras que la proporción
es aún peor entre los 6,000 heridos: alrededor del 40% son
niñas y niños. Ahora, en cualquier momento, debido
a los ataques aéreos permanentes sobre Yugoslavia, al menos
5 ó 6 millones de personas están atrapadas en refugios,
abandonadas a su propia protección que no es muy fiable.
Esto produce una rica variedad de nosología psiquiátrica
que está por manifestarse en el futuro entre las niñas
y sus padres y madres; los engramas causados por condiciones tan
horribles son algo en lo que apenas nos atrevemos a pensar;
5. La simplicidad del signo y símbolo de la
cruz roja era un tabú
fácilmente reconocible que señalaba una medida minúscula
pero aun así posible de esa humanidad que nunca se ha cuestionado
y de la que nunca se ha dudado. Sin embargo, en esta agresión
de las fuerzas de la OTAN el tabú se ha roto varias veces.
Por ejemplo, el 20 de mayo de 1999, a las 00:55, una granada dio
directamente en un edificio del Centro de Neurología, dentro
de un complejo médico civil notablemente señalado
y separado perteneciente al Centro Médico Universitario "Dr
Dragisa Misovic", dañando el Centro Pediátrico de
Trastornos Respiratorios y la Planta de Maternidad, donde en ese
momento se estaban realizando cuatro nacimientos, dos de ellos con
cesárea. Los siguientes pacientes, entre otros, fueron asesinados:
Radosav Novakovic, que sufría de una enfermedad
motora neuronal;
Branka Boskovic, con hemiplegia izquierda producida por un derrame
cerebral; y Zora Brkic, quesufría de infecciones cerebrales
múltiples. ¿Se pueden imaginar el momento de terror
de los tres pacientes yacientes, atrapados en sus propios cuerpos
paralizados y rodeados de explosiones? Como hemos señalado,
este no fue un "efecto colateral" excepcional.
6. Sin embargo, lo que inflinge un dolor más
agudo es el silencio de una parte del mundo civilizado. O tal vez
esa parte del mundo sabe algo que aún no nos llega: ¿¡Que
hay algo muy peligroso y subversivo en nuestros hospitales!? ¿Que
el motivo de la OMS "Salud para todos" tiene de hecho un significado
escondido que aún no conocemos, o sea, que debería
entenderse como: "Salud sólo para los políticamente
correctos"?
Pedimos en nombre de la humanidad que levanten su
voz contra la práctica cínica de prevenir una catástrofe
humanitaria produciendo otra; porque sería fácil que
las terribles consecuencias de semejante espiral se hicieran completamente
impredecibles. ¿Quién es el siguiente?
Presidencia de la Asociación
Yugoslava de Sociología
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Contra el ataque de la OTAN
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