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Voy a hablar sobre la lucha noviolenta en Kosova,
orígenes, desarrollo, éxitos y limitaciones.
Hace 8 años la mayoría de los Kosovares eligieron
la noviolencia no por razones pacifistas, sino por evitar la masacre
de una lucha armada. Ciertamente, muchos Kosovares creen que el
gobierno serbio intenta provocar una resistencia armada con el fin
de justificar una escalada de su propia violencia.
Los mineros protagonizaron la primera campaña noviolenta
en 1988 tras la expulsión de dos líderes electos del gobierno provincial.
Su punto más álgido se dio en febrero del ochenta y nueve. Mil doscientos
mineros permanecieron 8 días en huelga de hambre en sus pozos, en
los niveles 11 y 12. Tras las visitas de Milosevic y otros líderes
serbios, se les prometió que serían restituidos, una promesa que,
por cierto, no se cumplió.
Como sucediera en el este de Europa en los ochenta,
el punto clave de la estrategia noviolenta consistía en encontrar
espacios sociales en los que organizarse sin demasiado riesgo de
represión.. Las masivas manifestaciones noviolentas de enero del
90 ocasionaron la muerte de al menos 35 kosovares desarmados. Tras
estos hechos la prioridad se centró en evitar la represión violenta
y así se convirtieron en algo que podríamos llamar semi-resistencia.
Por ejemplo, después de los asesinatos guardaron dos días de luto,
los conductores hicieron sonar los cláxones y las fábricas las sirenas
durante dos horas. En otras ocasiones se apagaban las luces de las
casas o se sacaba velas a las ventanas.
Durante los años de la autonomía, lograda en 1974,
se dio un importante despertar cultural - crecieron los niveles
de educación bajando los índices de analfabetismo. A finales de
los 80 nacieron nuevos movimientos sociales : de jóvenes - 70% de
la población menor de 30 años -, de sindicatos independientes, de
mujeres ; movimientos que deseaban formar parte de Europa.
Cuando Yugoslavia se encontraba al borde de la desintegración
y de la guerra, comenzó la más extraordinaria de las campañas :
no se trataba de ir en contra de Serbia. Estaba dirigida a reformar
la sociedad albanesa kosovar, tratando de reconciliar las disputas
u odios de sangre. De los años 1990 a 1992 se celebraron ceremonias
públicas - una de ellas con cien mil participantes - en las que
el cabeza de cada familia en la disputa daba su juramento para terminar
con las matanzas. De esta manera, se reconciliaron unas 2.000 familias,
y miles de personas, amenazadas por venganzas, pudieron salir de
sus casas sin miedo a ser asesinados.
Nos encontramos que en este periodo (90 - 92) en
Kosova se estaba llegando a una nueva forma de auto-entendimiento
en torno a la noviolencia. Al mismo tiempo comenzaban a recibir,
de pleno, el peso de la represión serbia, dirigida a destruir sistemáticamente
cualquier foco de resistencia. Hablaré sobre la represión y sobre
la forma autogestionada de responder a la misma, relacionado con
los trabajadores, con el sistema educativo y con el sistema médico.
El poder más efectivo de la noviolencia es el de
la no-colaboración, particularmente cuando los trabajadores retiran
su fuerza laboral. Serbia resolvió el problema con despidos masivos.
Tras la pérdida de la autonomía más del 70 % de los albaneses -
unos ciento treinta mil - fueron despedidos. Miles de ellos abrieron
sus propios pequeños negocios, dedicados en su mayoría al comercio
o a los servicios, ninguno a la producción. El desempleo actual
es inmenso y la economía kosovar necesita importar de Serbia
alimentos por un valor neto de 85 millones de pesetas al día. La
autogestión no ha encontrado la forma de prescindir de esta
dependencia.
El ataque serbio contra la educación es especialmente
importante por el alto índice de jóvenes. En el año 90 el
gobierno serbio, prohibiendo la enseñanza en albanés, impuso un
único curriculum para toda Serbia - Los profesores y profesoras
albaneses rechazaron este curriculum serbio y durante un curso
realizaron su trabajo sin recibir ningún salario. A raíz de este
hecho la policía les expulsó de los centros de secundaria
y esto dio lugar al nacimiento del aspecto más singular de la lucha
noviolenta. - el sistema paralelo de educación -. Desde cualquier
tipo de edificio que se les ofrezca : generalmente garajes, casas
vacías, etc., han conseguido mantener la escolarización de más de
doscientos cincuenta mil alumnos y alumnas, y una universidad paralela
para unos dieciséis mil estudiantes. Esto da empleo a unos diecinueve
mil profesores y profesoras. Sus salarios se recaudan por medio
de un sistema de impuestos voluntarios - la mitad pagado dentro
de Kosova y el resto es aportado por la diáspora albanesa.
La Educación paralela implica cientos de pequeños
actos de resistencia cotidiana. Cada persona que recoge los impuestos
voluntarios, cada profesor o profesora, cada alumno o alumna se
enfrenta a permanentes acosos policiales.
A pesar del despliegue es necesario reconocer que
el sistema no cubre todas las necesidades sociales. Las centros
escolares se encuentran masificados, con un mínimo de instalaciones
; muchas aulas no cuentan siquiera con mesas para el alumnado y
si organizan alguna actividad fuera de los edificios probablemente
se encontrarán con la intimidación policial.
La política de salud del gobierno serbio consistió
en despedir a todos los empleados sanitarios kosovares albaneses.
A partir de entonces las consultas médicas - para todas las etnias
- se realizaban en lengua serbia. Como respuesta a esta represión
se crearon las Clínicas de la Madre Teresa, nombradas así por ser
ésta de nacionalidad albanesa.
De las dos clínicas creadas en 1993 han llegado a
75 dando atención a más de dos mil quinientos pacientes por día.
Únicamente existe una clínica de maternidad, las demás ofrecen sólo
atención primaria.
Los logros de la autogestión kosovar frente a la
represión serbia son enormes. Lo más importante es que han hecho
posible que la mayoría de albaneses siga viviendo en Kosova a pesar
del intento del gobierno serbio para que abandonen el país. Sin
embargo este alto nivel de autogestión conseguido está acompañado
de una cada vez mayor falta de esperanzas de la población.
¿Por qué tienen esta falta de esperanzas?
Primero, por las dificultades y frustraciones de
la vida cotidiana.
Segundo, los kosovares no cuentan con medios de influencia
o presión sobre Belgrado, no reciben apoyo ni de la oposición serbia
ni de gobiernos extranjeros. En Belgrado hay muy pocos grupos que
denuncien la violación de los derechos en la zona. Internacionalmente,
la respuesta ha sido clara, apoyan la restitución de los derechos,
pero sólo dentro del contexto de la federación yugoslava. La opción
de insistir en negociaciones sin precondiciones no se ha tomado
con seriedad, tampoco la búsqueda de algún acuerdo transitorio que
permitiera dar comienzo a las negociaciones.
Al dejar a Kosova fuera de los Acuerdos de Dayton
el mensaje final llegó claro : ellos no eran una prioridad para
la agenda mundial.
El tercer grave problema es la falta de dinamismo
en el liderazgo. El debate entre las dos líneas de la noviolencia,
la pasiva, centrada en mantener las estructuras paralelas mientras
se busca apoyo internacional, y la activa, está provocando un intenso
debate. Hasta 1992 todos los partidos albaneses participaban de
un Consejo de Coordinación basado en el consenso, lo que hacía que
los partidos vinculados con los nuevos movimientos sociales fueran
más influyentes y hubiera un mayor pluralismo. Después de las elecciones
kosovares de 1992 y tras la aplastante victoria de la LDK, con la
elección de su líder Ibrahim Rugova como presidente, se produjo
la marginación de los grupos más innovadores. La Liga Democrática
de Kosova comenzó a funcionar como partido único monopolizando la
vida política.
Rugova no se ha arriesgado a convocar ninguna reunión
del parlamento elegido en 1992 y ha parado todo intento de protestar
en las calles entre octubre del 92 y el 96 temiendo que estos hechos
pudieran resultar una provocación. Cuando los estudiantes quisieron
manifestarse en septiembre del 96 Rugova les persuadió para que
esperasen a la entrada en vigor del acuerdo que había firmado con
Milosevic sobre la vuelta a las aulas estatales. En 1997 los estudiantes
lo intentaron de nuevo y una vez más Rugova les conminó a que no
las realizaran ; esta vez los estudiantes desoyeron sus palabras.
Se mostraron a favor de una noviolencia activa y así dieron comienzo
a una serie de protestas - primero sumándose a los paseantes en
las zonas de paseo por el centro de Prishtina, y después con otras
marchas y manifestaciones tanto en la capital como en otras ciudades.
Puedo hablar de cuatro características de la noviolencia
activa :
1. La disponibilidad para arriesgarse a las
consecuencias de la confrontación noviolenta por ejemplo a la hora
de convocar al Parlamento Kosovar o al organizar manifestaciones.
2. La revitalización de la sociedad civil en
Kosova, y en particular la movilización de más gente en proyectos
de desarrollo social, tanto en pueblos como en ciudades.
3. El intento continuado de relacionarse con
aquellos grupos de Serbia, Vojvodina o Montenegro afines
a la lucha kosovar.
4. La disposición para explorar las diversas
alternativas posibles para el status de Kosova
El punto tercero - las relaciones con aquellos grupos
serbios afines - es en este momento menos popular que nunca en Kosova
dado el mayoritario apoyo serbio a sus fuerzas policiales y militares
que están interviniendo en la zona. El papel de los grupos pacifistas
de cualquier parte del mundo consiste en darles apoyo e insistir
en la necesidad de la desmilitarización de Kosova y en la conveniencia
de la mediación internacional sin precondiciones.
La situación desde los recientes ataques en
Drenica ha vivido algunos cambios dentro de la LDK. Las elecciones
kosovares del 22 de marzo pasado les confirmaron como partido dominante,
con Rugova como presidente. Esta vez un Consejo formado por todos
los partidos ha coordinado las protestas relacionadas con Drenica,
resultando ser muy imaginativas : mujeres que llevan barras de pan
para dar de comer a la hambrienta población de Drenica, o que solicitan
un divorcio pacífico de Serbia. Las personas de religión Católica
llevando fotografías de Madre Teresa recordando, al mundo que ésta
no es la situación creada por un grupo de musulmanes fundamentalistas.
Así ha renacido la clase de semi-resistencia que he mencionado anteriormente
y que se dio en 1990 cuando, cada día, a las 12 :30, la gente
salía a la calle a pasear, durante media hora, simplemente
como un signo de que permanecen unidos, que no se sienten intimidados.
Rugova ha nombrado un grupo asesor formado por 15
personas para intervenir en el caso de que se convoquen negociaciones.
No presenta grandes cambios en el tema patriarcado - sólo hay una
mujer en el grupo, pero sí incluye al presidente del sindicato de
estudiantes y a un número de críticos ajenos al LDK y otros de dentro.
La violencia del mes de marzo convirtió en noticia,
por unos pocos días, la situación en Kosova; Ojalá que la noviolencia
pueda traernos, en un futuro, mejores noticias.
Howard Clark
30 de abril de 1998
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