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Querido/as amigos/as,
Budapest se ha convertido en un punto de encuentro
y destino para muchos/as de nuestros/as amigos/as, de activistas
por la paz, periodistas independientes, defensores/as de los derechos
humanos, opositores/as prominentes, pero también de personas
comunes llegadas desde Belgrado o cualquier otro lugar de Serbia.
Por desgracia, tengo que admitir, que como ocurre en situaciones
similares sólo las personas que tienen dinero y contactos
se han podido marchar. Los últimos días he estado
escuchando sus relatos, todos ellos cargados de miedo y angustia
por su futuro personal y el futuro de su país, voy a tratar
de transmitir el mensaje de estos relatos en este artículo.
Esto es sólo una parte de la historia ya que me ha sido imposible
recoger algún testimonio directo desde Kósovo.
Como sabéis muchos medios de comunicación
independientes fueron inmediatamente cerrados y sus propiedades
incautadas. Los restantes han caído bajo el control directo
o indirecto del estado. La única diferencia entre los medios
de comunicación anteriormente independientes y los estatales,
es que los primeros ocasionalmente informan de la extensión
del daño causado y el número de víctimas debidas
a los bombardeos. Otra fuente de información es la página
Web del partido Democrático, en esta podemos encontrar la
información recibida de sus miembros y otras fuentes. Esta
es su única actividad y básicamente la única
posible. Como consecuencia de lo anterior la gente está muy
desinformada y con miedo por todo lo que les rodea. Apenas saben
lo que ocurre en Kósovo. Los medios de comunicación
estatales añaden más miedo al ya muy extendido y los
refugios son los lugares donde todo esto se expresa. Aquí
los rumores sobre gases venenosos o radioactividad se extienden
fácilmente. Esta es la razón por la que las personas
que tratan de mantener la calma evitan ir a los refugios.
Después del bombardeo de Aleksinac, en el cuál fueron
asesinados inocentes civiles en sus casas, mantenerse serenos es
más difícil.
Las personas tienen miedo de cruzar los puentes que
todavía se mantienen en pie. Muy pocas se mueven durante
el día y casi nadie por la noche. Hay todavía comida
pero no tabaco. La mayor ansiedad se sufre evidentemente en Novi
Sad ya que debido a la destrucción de sus puentes ha quedado
dividida en dos. Todos los puentes hacia Croacia fueron destruidos,
lo que aumenta la difícil situación de la población
Serbia que se encuentra en el área de Vukovar.
No es de extrañar que en estas circunstancias
muchos/as de los/as oponentes a Milosevic y al gobierno cambien
de postura. Las mismas personas que fueron agredidas y encarceladas,
hace sólo un par de años, por llevar banderas americanas
están ahora quemándolas. Hay relatos de violencia
espontánea, ataques a dueños de tiendas albanesas,
intolerancia frente a Roma, etc. La homogeneización, xenofobia
y pensamiento nacionalista está impregnándolo todo.
Para los/as que lo recuerden esto no ocurrió en Serbia durante
las guerras de Croacia y Bosnia.
La comunicación y el apoyo mutuo es el único
camino para salir de la abrumadora histeria. De ahí la preocupación
por el funcionamiento de Internet. Muchos servidores no funcionan
y los que todavía lo hacen es de forma lenta y con extremada
dificultad. Los/as activistas de ONGs continúan sus actividades
comunicándose con amigos/as de Kosovo, donde la situación
es muy trágica, y compartiendo a través de ellos/as
información, advertencias, y energías. Es admirable
que estas actividades continúen y que sus representantes
estén reunidos y discutiendo sobre cómo ajustarse
a las nuevas circunstancias. Tengo que admitir que la tensa situación
política y la retórica utilizada por los medios de
comunicación me recuerda a los años 50 en Yugoslavia.
Debido a esta situación, muchas personas deciden abandonar,
uniéndose a los miles de oponentes al régimen de Milosevic
que huyeron en los tensos años pasados, lo cuál además
disminuye la posibilidad de un esfuerzo para el cambio en Serbia.
No son pocos los que sostienen que los bombardeos han asestado el
golpe final a las posibilidades de democratización en Serbia.
Ninguna palabra sobre esto es escuchada en los media “occidentales”.
Por el momento no tengo información de los
hostigamientos y presiones personales a opositores al régimen,
aunque algunas personas han sido interrogadas. Las bombas y la atmósfera
general son suficientemente efectivas. No hay información
sobre medidas extremas de guerra contra la evasión de los
reclutas y la deserción. Aunque muchos hombres tienen un
miedo terrible y están escondiéndose. Por otro lado,
ellos pueden fácilmente convertirse en blanco para las máquinas
de la guerra de la OTAN.
Con la aceleración del bombardeo de
la OTAN, desaparece toda esperanza para la solución del problema
de Kósovo, para la democracia en Serbia, para la estabilidad
y prosperidad en los Balcanes.
Bojan
Budapest, 8 de Abril 1999
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Contra el ataque de la OTAN
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