Decimoquinto día de bombardeo
Hoy en el tranvía de Belgrado he visto a
una mujer con esta chapa: La cara de Clinton con el bigote de
Hitler, de fondo la bandera de EE.UU. y la cruz gamada, arriba
se podía leer: "¡Devolverle a Mónica!". ¡No
eran las feministas radicales las que encontraban el principio
de la violencia en la violencia sexual del varón contra
las mujeres! (Para aquellos/as que todavía no hayan entendido
el mensaje: ... si estuvieran todavía juntos, él
no le haría esto a Serbia).
El nuevo graffiti carretera abajo: "Kosovo - Parque
Nacional ".
Las escuelas, las universidades y todos los centros
educativos están cerrados indefinidamente. La gente ve
la televisión la mayoría del tiempo, y sólo
un discurso de odio contra la agresión. Nada puede ser
escuchado en los medios públicos salvo el apoyo al régimen,
a Serbia, a los militares, y el odio contra el enemigo. Sólo
dos de los periódicos independientes se han mantenido,
sin comentarios, sin firmas de los periodistas. Las ONGs de derechos
humanos y pacifistas han congelado sus actividades por ahora,
con el fin de sobrevivir.
La gente está abandonando lentamente Belgrado,
5 autobuses al día van a Budapest. Cuatro de nuestros/as
amigos/as ya se han ido. Uno/a se pregunta si la democracia puede
ser instaurada con bombas y miedo y, sabiendo que el miedo es
la mejor emoción para controlar la mente, si los ciudadanos
con nacionalidad serbia son víctimas o rehenes.
El miedo recorre a las mujeres en diferentes situaciones.
Miedo de cruzar puentes, miedo de las alarmas, miedo de todos
los sonidos, de la noche, del fuego en el cielo de la noche...
En las dos primeras semanas los/as activistas del centro hablaron
sobre el miedo con mujeres de 27 pueblos en 240 llamadas. También
recibimos 200 e-mails de apoyo de diferentes varones y mujeres
de todo el mundo. Muchos de estos mensajes han sido traducidos
y colgados en la pared en el póster de la paz.
Muchos/as de nuestros/as amigos/as albaneses/as
de Prístina han sido obligados/as a trasladarse a Macedonia.
Dos de ellos/as nos llamaron diciéndonos que estaban vivos
y que no nos preocupáramos por ellos/as. Sus historias
son horribles. Su amistad y confianza nos conmueve.