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El siguiente artículo está tomado del
diario El País del 7 de septiembre de 1998. El resaltado
es nuestro.
Ante la gravedad de los hechos, proponemos
el envío de mensajes de protesta al Ministerio de Defensa:
gabijeme@lander.es
TXEMA G.CRESPO, Vitoria
El Gobierno español ha autorizado la venta
de más de 13.000 bombas de aviación a las Fuerzas
Aéreas de Turquía. Según informaba el periódico
turco Hürriyet en la primera página de su edición
del pasado 5 de junio, "el encargo que va a hacer a España
es de 13.200 unidades de bombas a través de la fábrica
de armas española Expal". Explosivos Alaveses (Expal) ganó
un concurso internacional para suministrar bombas de aviación
al Ejército del Aire turco al que se presentaron empresas
de distintos países, como Italia y Corea del Sur.
Según fuentes de la empresa, el pedido es
mucho menor, de 3.500 unidades, mientras que de acuerdo con testimonios
cercanos a los trabajadores de la factoría alavesa la cifra
total se elevaría a 18.000. Hürriyet aseguraba que este
importante pedido es consecuencia de la destrucción de la
fábrica que producía estas bombas para la Aviación
turca.
"Para cubrir la necesidad de las bombas de los aviones
de las Fuerzas Aéreas se ha encontrado una solución
provisional", señalaba el rotativo; "el día 6 de julio
de 1997 se produjo un incendio y una explosión en Kirikkale
, donde se encontraba una empresa de armamento que fabricaba bombas
para la aviación. Para cubrir esta necesidad, el Gobierno
turco va a comprar dichas bombas en el extranjero, en concreto en
España y Rumania".
Fuentes industriales aseguran, sin embargo, que el
concurso internacional ganado por Expal no es consecuencia de la
destrucción de la planta de Kirikkale. Las necesidades derivadas
de este suceso se han cubierto mediante un acuerdo directo con algunas
empresas extranjeras, entre ellas la española International
Technology, SA (ITSA). Este segundo pedido podría explicar
la discrepancia entre la cifra que citan fuentes de Expal y la que
mencionaba el periódico.
La aprobación de estas exportaciones se produce
después de que, el pasado 25 de mayo, se aprobase el Código
de Conducta de la Unión Europea en materia de exportación
de armas, que incluye ocho criterios que deben tenerse en cuenta
a la hora de conceder una licencia. Entre ellos, se cita el respeto
a los derechos humanos y la necesidad de no agravar tensiones o
conflictos. Turquía mantiene un conflicto exterior en Chipre
y otro interior, que le enfrenta a la minoría kurda, además
de ser objeto de reiteradas denuncias por falta de respeto a los
derechos humanos.
El pasado 20 de mayo, el secretario de Estado de
Defensa, Pedro Morenés, aseguraba en el Congreso que el Gobierno
español tiene la firme voluntad de cumplir los compromisos
derivados del Código de Conducta y sigue con atención
el desarrollo de los acontecimientos en Turquía, pero agregaba
que no se puede olvidar que dicho país es aliado de España
en la OTAN.
Según datos oficiales, España autorizó
ventas de armamento a Turquía por valor de 45.164 millones
de pesetas entre enero de 1996 y marzo de este año. La empresa
Construcciones Aeronauticas (CASA) ha cerrado recientemente la venta
de seis aviones de patrulla marítima por valor de 100 millones
de dólares (15.000 millones de pesetas), aunque faltan por
adjudicar sus equipos electrónicos, por otros 240 millones
de dólares.
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