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  CAMPAÑAS - CONTRA EL GASTO MILITAR Y EL SALVAJE ARMAMENTO  
     
 

LA GUERRA DE IRAK
BENEFICIARIOS:LAS FÁBRICAS DE ARMAS

Un negocio redondo

Mercedes Hervás
Nueva York
 
 
 
   
 

La perspectiva de una guerra prolongada dispara la cotización en la bolsa de la industria militar de EEUU.

Hace un mes, las acciones de las cinco grandes empresas del sector habían tocado fondo

La perspectiva de una guerra más larga de lo previsto en Irak, con el consiguiente aumento del consumo de armas, municiones y todo tipo de suministros militares, ha dado a las industrias estadounidenses de la defensa un notable tirón y las ha sacado del bache que atravesaban desde el otoño pasado en Wall Street. Dos de las cinco grandes compañías del sector, Lockheed Martin Corp., fabricante de los misiles Patriot, y Northrop Grumman, que produce el bombardero B-2, encabezaron la subida del lunes, que ayer se mantenía. Además del efecto inmediato de la guerra contra Sadam Husein, "en la que estamos disparando muchos misiles, utilizando helicópteros y municiones que tendremos que reemplazar", como explicó el economista John Kornitzer, numeros analistas consideran que las empresas de defensa pueden beneficiarse también del convencimiento creciente entre los inversores de que Washington mantendrá grandes gastos militares tras el fin de la guerra. "Parece que estamos entrando en una era geopolítica nueva que puede durar 10 o 15 años", opinó el analista Richard Bernstein, de Merrill Lynch.

La resistencia

No fue el simple comienzo de la guerra lo que impulsó la cotización de estas acciones hace una semana, sino la constatación de que la resistencia iraquí puede alargarla notablemente y desgastar la máquina militar estadounidense, que necesitará renovación. El propósito de George Bush de rearmar y modernizar el Ejército americano tuvo un efecto positivo sobre la actuación bursátil de estas empresas durante el 2002.

Varios meses después del 11-S, sus cotizaciones se dispararon hasta máximos históricos, como los 135 euros (22.462 pesetas) por acción alcanzados por Northrop Grumman --ahora en torno a los 84 euros--, o los 111,18 euros (18.499 pesetas) logrados por General Dynamics, fabricante de los tanques M1A1 Abrams, que hoy se sitúa en unos 57 euros (9.484 pesetas).

El desplome

Pero, después de subir casi un 50% en el 2002, el precio de estas acciones se fue desplomando paulatinamente, y hace apenas un mes las cinco grandes --Northrop Grumman, Raytheon (fabricante de los misiles Tomahawk), Lockheed Martin, General Dynamics y Boeing (que produce los helicópteros Apache y aviones de combate como el F-22)-- cayeron a sus mínimos en un año. Ni siquiera el aumento meteórico del 14% en los presupuestos del Pentágono para este año, fijados en 379.000 millones de euros, las sacó del bache, porque estaban ya sobrevaloradas en Wall Street, según los analistas.