página de inicio
 
quienes somos
 
campañas
 
acciones antimilitaristas
 
mujeres antimilitaristas
 
CAIN
 
documentos
 
insumisia
 
enlaces
 
e-mail
     
 

CAIN nº 13 Sep. / Oct.'99

«No se miente tanto como antes de unas elecciones,
durante una guerra
y después de una cacería.»

Otto von Bismark

 
     
 

INDICE

Editorial
La historia de siempre hoy se llama Timor
Noticias: Acciones contra la propaganda militar en la vuelta ciclista.

No le des más vueltas: di no al ejército.
Continúa la Insumisión en los cuarteles.

El aumento de la población penitenciaria y el nuevo Código Penal

Reseña: Derecho internacional humanitario y sector salud: Caso Colombia.

 
 
 
     
 

EDITORIAL

¿Creíais que no volveríamos? Pues ya veis, aquí estamos otra vez después de las vacaciones y del veranito para seguir informándoos de la pura realidad. Durante nuestra ausencia han ocurrido cosas como las de Timor Este, que nos vemos obligados a comentar en primer lugar.

 
    Volver al índice
 
 
     
 

LA HISTORIA DE SIEMPRE HOY SE LLAMA TIMOR

Esta pequeña isla (36.820 km2) del archipiélago Malayo, con una población total aproximada de 1.382.207 habitantes, en su mayoría campesinos se ve sometida desde hace 25 años, en su parte oriental, a una masacre sin escrúpulos. Masacre comparable, en proporción a la población, con las realizadas por Hitler, Stalin o Mao, por citar algunos de nuestros "hombres célebres". Los portugueses se asentaron en Timor a principios del siglo XVI y los comerciantes holandeses desembarcaron por primera vez en la isla en 1613. Portugueses y holandeses compitieron por la influencia en la región y no pararon las negociaciones hasta no tener bien repartido el botín. Tras la Revolución de los Claveles y el abandono de la colonia portuguesa, Timor Este fue anexionada a la fuerza por Indonesia a finales de 1975 lo que inició el genocidio que aún continúa.

Reproducimos a continuación el comunicado que el Movimiento de Objeción de Conciencia y el Grupo Antimilitarista de Carabanchel hicieron público a los pocos días de recrudecerse el conflicto con motivo del referéndum de autodeterminación llevado a cabo a finales de agosto y el anuncio de intervención de tropas de la ONU, hechos suficientemente conocidos por su repercusión en prensa: COMUNICADO SOBRE TIMOR ESTE


"Ningún poder está interesado en paliar su sufrimiento, ni siquiera en dar varios pasos sencillos para detenerlo. La larga y conocida historia continuará, en Timor Oriental y en todo el mundo, si no se produce una reacción popular significativa." Noam Chomsky
 
    Volver al índice
 
 
     
 

NOTICIAS ACCIONES CONTRA LA PROPAGANDA MILITAR EN LA VUELTA CICLISTA

Aunque la foto de portada es un fotomontaje realizado por nuestro estupendo equipo técnico del CAIN, lo que sí es cierto es que en diversas etapas de la Vuelta se realizaron acciones directas noviolentas contra el camión de propaganda militar que acompañaba a la caravana ciclista. Que sepamos, se llevaron a cabo acciones de denuncia en Zaragoza, Cantabria, Salamanca, Valencia, Murcia y Madrid, y probablemente en alguna ciudad más, de la que no nos haya llegado la información.

El objetivo del camión militar era la captación de jóvenes como carne de cañón para el futuro ejército profesional (al que no le salen las cuentas, por falta de "vocaciones", de lo que informaremos en próximos números). La acción de los grupos antimilitaristas dio al traste con este objetivo, pues para evitar la difusión de nuestra crítica, el camión se vio obligado a cerrar sus puertas en todas las ocasiones. Es significativo el caso de Madrid, donde el camión estaba colocado cerca de la línea de meta ¡RODEADO POR DOS VALLAS DE SEGURIDAD!, incluso desde antes de que comenzara la acción de protesta, con lo cual ningún posible candidato al ejército pudo acercarse a informarse o apuntarse.

 
    Volver al índice
 
 
     
 

NO LE DES MÁS VUELTAS: DI NO AL EJÉRCITO. CONTINÚA LA INSUMISIÓN EN LOS CUARTELES

Esta campaña de deserción pública y colectiva que pretende denunciar el militarismo del orden militar, valga la rebuznancia, continúa su singular andadura, y son ya unos 30 los insumisos que han abandonado sus destinos militares. Sin embargo los jueces militares no entienden lo coherente y valiente de la postura de los susodichos insumisos y continúan su propia campaña de juicios y encarcelamientos de ovejas negras.

Los últimos Consejos de Guerra de José Manuel de Pucela (juzgado el 15 de abril en Cartagena), Unai Molinero de Bilbo (20 de mayo en A Coruña con una petición del fiscal de 4 años) y Rafael Fernández (9 de junio en A Coruña) serán seguidos en breve por el que se efectuará a Urko Rodrigo de Iruña el 30 de Octubre en Barna. Son ya once los insumisos que han pasado por prisión, de los cuales seis siguen todavía allí metidos: Raúl Alonso de Valladolid, Joseph Ganimede y Alberto Naya de A Coruña, Rafael Fernández "Fali" de Sevilla, Ignacio Ardanaz "Taxio" de Iruña y Javier Gómez de Sestao.

Por si esto fuera poco Miguel de Madrid, J. Carlos de Valencia (que retornan tras unos meses de libertad tras haber estado varios meses en preventiva), Alberto de Pamplona, Unai de Bilbo y Javi de Sevilla van a entrar próximamente con condenas todos ellos de 2 años 4 meses y 1 día (2,4,1). Hay que señalar la incomodidad añadida a su pena de que, cuando se les concede el tercer grado, situación actual de Fali, y muy cercana de Taxio y Javi, lo tienen que cumplir en la misma Prisión Militar, cosa que hace que aunque sólo pasen unos ocho o nueve meses de en segundo grado tengan que estar en Madrid cerca de dos años hasta que se les concede la libertad condicional. Desde aquí un saludo a sus familiares y amigos, que son los más perjudicados por su separación.

Recordamos a nuestros lectores que pueden escribirles a la siguiente dirección:

Prisión Militar de Alcalá
Carretera de Meco Km., 5
28.805 Alcalá de Henares
Madrid
Si quieres visitarlos ponte en contacto con nosotros
 
    Volver al índice
 
 
     
 

EL AUMENTO DE LA POBLACIÓN PENITENCIARIA Y EL NUEVO CÓDIGO PENAL

Cuando en el año 95 se debatía la elaboración del Nuevo Código Penal (en adelante NCP), el PP desplegó una campaña de alarmismo ante la supuesta suavidad de las nuevas penas de la que alardeaba Juan Alberto Belloch, máximo responsable del asunto. El entonces portavoz de Justicia y hoy presidente del Congreso, Federico Trillo, llegó a vaticinar la salida de 13.000 reclusos de las cárceles españolas. En aquel momento el total de la población penitenciaria, según datos de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias era de 41.903 personas encarceladas, de las que 3.873 eran mujeres y suponía ya una cantidad extremadamente elevada comparada con las 24.204 que había diez años antes.

En la actualidad, lejos de cumplirse las profecías (positivas para unos y negativas para otros) que los partidos en el poder nos auguraban, el número personas presas ha ascendido hasta 44.370 en 1998 (fecha de los últimos datos disponibles). Estas cifras constituyen una confirmación de la tendencia a la inflación en las cifras de seres humanos encarcelados que se venía produciendo desde mediados de los años ochenta, más concretamente un aumento del 83,1% con respecto al 86, y un el 220.09 % con respecto a las 1.239 presas de ese mismo año. En resumen, en España existe una proporción de 112 personas encarceladas por cada 100.000 habitantes, o lo que es lo igual, un 0,112% de la población vive ente rejas...

La respuesta a este incremento espectacular no hay que buscarlas en un imaginario aumento de la criminalidad paralelo a la consolidación de las libertades democráticas, sino a todo lo contrario, a un retroceso de estas una vez superada una fase expansiva inicial en la transición y al endurecimiento de hecho y de derecho de las penas de cárcel por pequeños delitos. El número de inquilinos de las cárceles no depende de la cantidad de crimen que exista en su sociedad, sino de la represión que se ejerza desde el ordenamiento jurídico. Esto lo sabían los políticos y letrados que debatían en torno a las particularidades del NCP y por eso unos criticaban la disminución de presos que supuestamente iba a producir y otros cara al público la buscaban como objetivo, aunque el paso del tiempo a demostrado la falacia de esa postura que ha resultado ser tan represiva como la de los que la criticaban.

El sociólogo francés Emile Durkheim señalaba a finales del siglo pasado que si se lograba acabar con el crimen, hecho que él consideraba normal en toda sociedad, se produciría un desplazamiento en el ordenamiento moral que llevaría a penalizar comportamientos antes permitidos. Esto es así porque los ordenamientos morales, así como las sociedades, varían y evolucionan con el paso del tiempo, y el ordenamiento jurídico, al ser impuesto desde arriba, puede no estar de acorde con el ordenamiento moral que evoluciona autónomamente. Así, cualquier la represión excesiva del crimen produce según este sociólogo un efecto profundamente negativo en cualquier sociedad, pues ahoga todos los comportamientos innovadores que las sociedades en su evolución van produciendo, quedándose atrapadas en formas obsoletas de conducta que no permiten la adaptación a los siempre cambiantes tiempos.

No cabe pues ninguna duda a la hora de achacar al ordenamiento jurídico la responsabilidad sobre el aumento de la población penitenciaria, cosa que tiene bien presente los jueces del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que considera que este aumento se va ha convertir en insostenible de seguir así y considera necesaria una "revisión sistemática, coherente e integral del NCP". Éste código combina la desaparición de redención de penas por trabajo dentro de la cárcel con un aumento de la duración de las penas de privación de libertad que afecta sobre todo a los delitos de menor entidad, como los cometidos contra el patrimonio, sin violencia ni intimidación, (allanamientos de morada y hurtos, o los robos de menos de 30.000 ptas. con fuerza y estafa). Estos delitos han pasado de ser castigados con un máximo de seis meses que se quedaban en cuatro, a un mínimo de medio año hasta varios años, y siempre sin reducción de condena. Tampoco hay que olvidar las penas de cadena perpetua práctica que se producirán debido a las numerosas excepciones (homicidio con más de dos agravantes, rebelión y terrorismo principalmente) al máximo de 20 años de cárcel que establece este código.

Esto no lleva a preguntarnos acerca de dónde se ha quedado la reinserción social de los internos que señala la Constitución Española que ha de ser la finalidad de los centros penitenciarios, pues se observa claramente como vuelven a tener la función de castigar que tenían en tiempos menos democráticos. Así mismo da la penosa impresión de que nuestras fuerzas políticas convierten en papel mojado en la práctica el mismo texto que sacralizan en la teoría al tratar de presentarse como fuerzas democráticas para pedir nuestro voto. Sin embargo este aumento de la represión del NCP con respecto al anterior no es la única característica negativa que señalan los jueces, sino que además ponen de manifiesto incongruencias cuya consecuencia práctica redunda siempre en perjuicio del individuo represaliado. Así el NCP contempla la pena de secuestro de más de quince días igual a la de homicidio voluntario, ambos sancionados menos que el caso de incendio imprudente.

En el campo del tráfico de droga, que es sin duda el delito que directa o indirectamente más personas lleva a la cárcel, no se salva de estas incongruencias, pues el NCP sanciona con menos de 7 años por un barco de hachís y nueve por una papelina transportada por un típico correo de la droga. Los jueces también señalaron en su día la incompatibilidad de las largas penas de inhabilitación a los insumisos con el fin del servicio militar y dudan que la penalización de la okupación, un caso claro de propuesta de una nueva moralidad, produzca resultados positivos.

 
    Volver al índice
 
 
 

RESEÑA DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO Y SECTOR SALUD: CASO COLOMBIA

Autor: Víctor de Currea Lugo
Editorial: Plaza & Janés editores Colombia S.A./ Comité internacional de la Cruz Roja (Bogotá l.999).

En este reencuentro después del verano os invitamos una vez más a conocer otro libro que nos ha impresionado gratamente de un autor del cual ya os hemos presentado otros títulos (ver CAIN número 1). Os lo presentamos, no porque sea el mejor libro de análisis sobre la situación colombiana, no porque su prosa sea exquisita, no porque sea récord de ventas en alguna feria de compraventa de libros y autores...

Quizás lo más importante de él sea la sinceridad con la que está escrita y el profundo conocimiento del autor sobre el tema. Víctor de Currea es Doctor en medicina y un comprometido activista en defensa de los derechos humanos. Actualmente coordina el programa de protección a la misión médica del Comité Internacional de la Cruz Roja en Colombia. Y, ahora, que el "hit-parade" de los conflictos se lo llevan casos como el de Timor o Chechenia, y nos hacen "olvidar" quizás, por un tiempo, que en otros lugares del planeta se violan sistemáticamente los derechos humanos, y el militarismo "campa por sus respectos" o para ser más exactos sin respeto de nada y de nadie... , nos ha parecido interesante poner de nuevo en primer término el caso colombiano.

Probablemente hasta que las humanitarias (¿?) intervenciones militares no decidan realizar una "excursioncita" (incursioncita) por allá no volveremos a tener noticias de este bello país. De cómo diariamente son masacrados campesinos, líderes estudiantiles, sindicalistas, activistas de DD.AA., simples ciudadanos, niños de uno y otro ejército; de cómo las denuncias de algunas organizaciones tienen como cínica respuesta la muerte, la extorsión la amenaza, el miedo la miseria; de cómo las comunidades indígenas siguen siendo exterminadas, por otros dioses y otras magias.

Y todo ello, con la activa participación de paramilitares, grupos de autodefensa, guerrilla, ejército, narcotraficantes y gobierno. Sirva la recomendación de esta lectura para hacernos hoy muy presentes los sufrimientos de tantas mujeres como hombres y niños/as colombianos/as.

 
   

Volver al índice