|
KOSOVA: EL CINISMO DE
OCCIDENTE
Ante la nueva amenaza de intervención
de la OTAN en los Balcanes, nos parece importante hacer una seria
reflexión sobre la situación que se vive en esta zona de Europa
y el papel que allí están haciendo tanto la comunidad internacional
como este aparato militar que nos quieren vender como el gran defensor
de los derechos humanos.
Para empezar es importante hacer un
poco de historia porque aunque llevamos un tiempo oyendo hablar
de la Ex-Yugoslavia, pocas personas sabemos que está pasando realmente.
Tras la II Guerra Mundial, se forma
la República Federal de Yugoslavia constituida por 6 estados: Eslovenia,
Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Montenegro y Macedonia. Dentro
de Serbia se encuentran 2 provincias autónomas: Kosovo y Vojvodina.
El poder lo acapara el general Tito que había liderado las guerrillas
comunistas que junto con el ejército soviético expulsaron a los
alemanes del país. La población estaba compuesta por 4 grandes grupos:
serbios, croatas, eslovenos y macedonios además de numerosas minorías
como húngaros, italianos, albaneses... En cuanto a la religión,
también había distintas creencias: ortodoxos (principalmente, los
serbios), católicos (principalmente, croatas y eslovenos) y musulmanes
(principalmente, parte de la población Bosnia y de los habitantes
de Kosovo).
Se mantiene unida hasta unos 10 años
después de la muerte de Tito mediante un sistema rotatorio entre
los principales grupos étnicos para ejercer la presidencia federal
yugoslava. En 1.991, Serbia y Montenegro se opusieron a que el croata
Mesic accediera a la Presidencia Federal alegando que era un enemigo
del mantenimiento de la federación produciendo así la crisis institucional
que llevó a Eslovenia y Croacia a proclamarse independientes siendo
ratificada dicha independencia a finales de 1.991 con el reconocimiento
de la Comunidad internacional. Hay que recordar que estas dos repúblicas
eran las más ricas y las que contaban con un mayor número de recursos.
La república de Macedonia también pide la independencia en el mismo
año. En marzo de 1.992, Bosnia-Herzegovina también declaró su independencia
de Yugoslavia. Las 4 repúblicas han sido reconocidas internacionalmente,
no así la República Federal de Yugoslavia que en 1.992 formaron
Serbia y Montenegro pretendiendo ocupar así el papel internacional
de la antigua Yugoslavia.
En 1.990, Milosevic (actual presidente
de Serbia) llegó al poder jugando un papel muy importante en el
conflicto anterior. Lo primero que hizo fue retirar la autonomía
a Kosovo, implantando la ley marcial, suspendiendo su asamblea y
restringiendo severamente el autogobierno de la provincia. A continuación
hizo lo mismo con la otra provincia, Vojvodina. Siempre ha sido
y es partidario de una gran Serbia y ante este temor y viendo cual
contundente fue su llegada al poder junto con el veto al croata
que tenía que presidir la República Yugoslava fue lo que precipitó
la proclamación de independencia de las primeras repúblicas.
Tanto en Eslovenia como en Croacia hubo
intervención del ejercito yugoslavo en manos de generales serbios,
durando en la primera 10 días con derrota del ejercito serbio y
en la segunda 7 meses terminando con la cesión de casi un tercio
del territorio croata a Serbia y Montenegro. Macedonia se separó
sin intervención militar serbia y Bosnia ha tenido que soportar
una larga guerra con una paz muy frágil ( Acuerdos de Dayton) pactada
por la comunidad internacional después de la intervención de la
OTAN. Este conflicto fue una guerra de limpieza étnica,
expresado abiertamente por los serbios, por lo que miles de personas
fueron asesinadas y otras miles expulsadas de sus hogares.
Este pequeño repaso nos deja ver que
lo que actualmente pasa en Kosovo no es casual. Tras la muerte de
Tito, en Kosovo (Que durante la II Guerra Mundial había estado unida
a Albania), empezaron a surgir las primeras reivindicaciones de
autodeterminación, en 1981 y que duraron hasta que Milosevic les
retiró la autonomía. Los procesos que se siguieron contra las personas
que intervenían en estos actos incluían hasta la pena de muerte.
Cuando Croacia y Eslovenia se declararon
independientes en Kosovo iniciaron una estrategia de desobediencia
civil y resistencia noviolenta y proclamaron una república que no
fue reconocida nada más que por Albania. ¿Dónde estaba la Comunidad
internacional que ahora se presenta como defensora de los kosovares?.
La historia de la resistencia civil
en Kosovo lleva consigo implantar un sistema sanitario, un parlamento
clandestino, un sistema de enseñanza paralelo... todo ello montado
por la población albanesa. Continuaron con la creencia de que la
comunidad internacional intentaría arreglar a la vez los problemas
de Bosnia y de Kosovo pero no fue así ya que Europa pensó, que siendo
Kosovo una región de Serbia, Milosevic mantendría su terreno y así
se podría conseguir una paz en Bosnia. ¿Dónde estaba la Comunidad
internacional ante uno de los mejores ejemplos de resistencia noviolenta?.
A lo largo de este año la violencia,
el terror y la limpieza étnica en Kosovo por parte del régimen serbio
se ha ido incrementando. Las principales víctimas de esta
guerra son las personas de la población civil y el principal responsable
el régimen serbio, con el beneplácito de la Comunidad internacional,
que sigue fomentando el odio mientras el deterioro económico y social
es cada vez mayor en la zona de los Balcanes.
El MOC junto con otros grupos y personas
del Estado y en contacto con grupos antimilitaristas de todas las
repúblicas ex-yugoslavas como Mujeres de Negro de Serbia o los estudiantes
de la Universidad paralela de Prístina (Kosovo) llevamos dos años
llamando la atención sobre el tema de Kosovo con el fin de evitar
una nueva guerra. Hemos buscado apoyos para la resistencia civil
noviolenta que se venía efectuando además de intentar darla a conocer
lo más posible pero la noviolencia no es noticia y la comunidad
internacional ha renunciado a la oportunidad de abandonar su lógica
militarista y apoyar otra forma de reivindicar los derechos que
no incluya muerte ni destrucción.
Mujeres de Negro, un grupo que lleva
7 años en Belgrado manifestándose de manera pacífica y expresando
su posicionamiento antimilitarista ante las distintas guerras ocurridas
en Los Balcanes están ahora amenazadas, como los demás grupos anti-guerra
de allí, por un régimen que sólo entiende el lenguaje del terror
y a pesar de ello siguen manteniendo su presencia en la calle, otro
buen ejemplo de lo que es la resistencia civil.
Frente a todo esto ahora la OTAN pretende
disfrazarse de defensora de los derechos humanos para encima seguir
haciendo el lavado particular de imagen de los ejércitos. Pero no
caemos, un ejército sea de donde sea siempre crea guerras y perjudica
a la población civil mientras enriquece a unos señores (fabricantes
de armamento, políticos...) que lo único que quieren es seguir con
su chiringuito.
Denunciamos la participación del ejército
español en esta farsa internacional y seguiremos apoyando a todos
los grupos y personas que en los Balcanes o en cualquier parte del
mundo defiendan sus derechos y traten de romper la lógica militarista
actual.
|