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Dentro de la campaña de OBJECIÓN
AL GASTO MILITAR, un grupo de antimilitaristas han escalado y redecorado
la estatua ecuestre del Cid en València para invitar a la
desobediencia a la guerra y a los guerreros de hoy y de ayer.
El sábado 14 de junio, a mediodía,
antimilitaristas y objectoras al gasto militar han subido usando
cuerdas a la estatua del Cid situada en la plaza de España
de València. Una vez arriba, han desplegado en los laterales
del pedestal dos pancartas: «NO PAGUES LA GUERRA OBJECTA!»
y «STOP OTAN» (en referencia a la base de la OTAN en
Bétera).
A continuación, han procedido
a convertir la amenazante estatua del campeador en un tendedero
lleno de ropa blanca, como símbolo de la reconversión
del gasto militarista en gasto social y ecológico. Mientras,
otro grupo de activistas repartía información sobre
la objeción al gasto militar a la gente que pasaba a esa
hora abundantemente por la plaza. Después de dos horas encaramados
sobre le pedestal de 7 metros de la estatua, han descendido bajo
la atenta mirada policial sin que se produjera ninguna detención.
Para los y las participantes, la estatua
constituye un claro simbolo militarista y racista, y una apología
de la guerra y la violencia: «la figura de Rodrigo Diaz de
Vivar, mercenario de guerra y aventurero oportunista, fue popularizada
durante el franquismo como personificación de los ideales
fascistas del régimen: católico sin fisuras, fiel
a sus monarcas, defensor implacable de la unidad de la pátria,
infatigable en la lucha contra el musulmán, racista, etc.
El Cid convertió la guerra en su forma de vida.»
Todavía no se ha apagado el eco
de la impresionante movilización en ciudadana frente a la
agresión militar contra Iraq, pero el gobierno español
continúa trabajando paciente y silenciosamente para preparar
la próxima: 40 millones de euros diarios para mantener engrasada
la maquinaria militar, los engranajes de la guerra. Con esta acción
se quiere invitar a toda la gente que se manifestó rotundamente
contra la guerra a que traslade la protesta a su declaración
de Hacienda: «si las guerras se preparan con el dinero de
todos, parémoslas negándonos a pagarales a través
de los impuestos, hagamos objeción al gasto militar»
«NO PAGUEM LA GUERRA: OBJECCIÓ
A LA DESPESA MILITAR», es la campaña que enmarca la
acción de hoy. Promovida por Alternativa antimilitarista-MOC
con el apoyo de Per l'Horta, la Campanya antibase OTAN, SODEPAU,
CEDSALA y Dones de Negre a nivel del País Valenciano, esta
campaña propone que descontemos de nuestra declaración
de Hacienda el porcentaje que supone el M. de Defensa en los presupuestos
del Estado, y que este dinero lo desviemos hacia organizaciones
que trabajen por la paz, la solidaridad, la justicia, la emancipación
social, y el medio ambiente. «La llamada defensa militar todavía
tiene que demostrar que nos defiende de algo que no sean fantasías
o exageraciones fabricadas para continuar justificando el negocio
de la guerra. Mientras que no se demuestre lo contrario, hay que
incluir a los ejércitos entre las amenazas a la sociedad,
y las organizaciones que proponemos a los objetores y las objetoras
son verdaderas defensas sociales frente a agresiones reales y cotidianas.»
La objeción al gasto militar
es una campaña de desobediencia civil a la guerra y sus preparativos
que lanzan las redes antimilitaristas del Estado español
desde hace ya 21 años.
Algunos datos:
-Solamente el presupuesto del M. de
Defensa es 4276 millones de euros superior al de los ministerios
de Educación, y de Cultura juntos.
-Gasto militar total previsto para 2003
(Defensa más otras partidas): 14.600 millones de euros (40
millones diarios). Equivalente al 15% del total de los presupuestos
del Estado
-Sólo la inversión pública
en industria militar (aviones de combate
Eurofighter, tanques Leopard y fragatas F-100 principalmente) es
27 veces superior al presupuesto del M. de Cultura y 3 veces la
inversión para creación de empleo.
-La investigación militar recibe
1370 millones de euros: 40 veces más dinero que la investigación
oceanográfica y pesquera.
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