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ISSN 1886-2799

Revista  MLRS
número 16

(junio de 2008)

 

 

>>>>>>>>>>> voces del extremo:

poesía y capitalismo

 

 

Recopila este núm. 16 del MLRS algunos de los poemas de la IX-X edición del Encuentro  "Voces del Extremo" (Moguer, 9-12 de julio de 2008), publicados en el volumen colectivo Poesía y capitalismo (Fundación Juan Ramón Jiménez, Huelva, 2008).

 

Contando con la coordinación de Antonio Orihuela, se publican aquí poemas de los 69 autores/as del encuentro: Eladio Orta, David Eloy Rodríguez, Begoña Abad, José Manuel Alfaro, Santiago Aguaded, Mada Alderete, Juan Manuel Barrado, Juan Antonio Bermúdez, Manuel Blanco, Isabel Bono, Javier Callejo, Carmen Camacho, José Manuel Camacho, Vicent Camps, Luis Felipe Comendador, Carmen Cordero, Antonio Crespo Massieu, Margarito Cuéllar, Juan Francisco Delgado, Carlos Durá, Matías Escalera, Enrique Falcón, Pablo J. Fernández, Ferran Fernández, David Franco Monthiel, Miguel Ángel García Argüez, Alberto García-Teresa, Blas Garzón, Antonio Gómez, José Mª Gómez Valero, Santiago Gómez, Abel Hernández, Idoia Ikardo, Juan Carlos de Lara, Elisa Llorca, Pura López, Elvira Lozano, Daniel Macías, Manuel Fernando Macías, José Miguel Mangas, Iván Mariscal, Antonio Martínez Ferrer, José Luis Mata, Eladio Méndez, Marta Merino, Juan Antonio Mora, Ausiàs Navarro, Francisco José Nocete, Jocelyn Pantoja, Verónica Pedemonte, Carmen Peralto, Francisco Peralto, Rafael Peralto, Omar Pimenta, Désirée Piñero, Balbina Prior, Antonio Ramírez Almanza, Patricio Rascón, Francisco Manuel Reyes, Antonio Rodríguez, Diego Ropero-Regidor, María Ruiz Faro, Ramón Ruiz, Juan Sánchez, Ana Patricia Santaella, Bernardo Santos, Fidel Villar y Uberto Stabile.

 

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TODO ES EMPEZAR

(Eladio Orta)

 

así se empieza

metiendo los pies

en los charcos

y se termina

ya sabes

paseándote

en el camión de la basura

 

 

 

 

LA TRAICIÓN DE LOS GALLOS DEL AMANECER

(David Eloy Rodríguez)

 

Hay tramas que se tejen con hilos de pureza

salvaje, hay pactos que atraviesan el dolor,

hay cuerpos más importantes que la vida, pero

no, no hay conjuro que detenga el amanecer.

Aún así los amantes se acogen a los últimos

jirones de la noche, elevan frente al alba

la estatura de sus súplicas. Mirad:

merecerían que nunca rompiera la aurora.

Ella se vierte desde el vestido consumida

por la belleza, habla en un delicado código

de evasión y lluvias. Él quiere aprenderla

con diez labios, conocer para siempre la savia

del prodigio. Desean que todo sea encuentro:

rehuyen la obediencia (allá los obedientes:

ellos también tendrán desasosiego) y pugnan

por volverse la misma cosa: noche en la noche,

agua en la corriente, puzzle de una sola pieza.

Se dicen: no nos moveremos nunca de aquí.

Se dicen: nuestros cuerpos no se evaporarán.

Se dicen otras palabras sin putrefacción,

recién nacidas, sanadoras, susurros como

un delirio o un sueño. Pero no, no hay excepciones,

no hay conjuro que detenga el amanecer,

sus agujas de nieve. Ellos son en esta hora

los más osados de entre los combatientes,

los más hermosos caídos en la sublevación.

 

 

 

 

VENDIÓ LAS PUERTAS...

(Begoña Abad)

 

Vendió las puertas

y se quedó con el espacio.

El espacio nunca tiene puertas,

se adapta al continente

del tiempo y la memoria.

En él nos cabe todo.

Se vuelve a revivir el membrillo

que ya no existe,

la madreselva que vino y se fue.

El ruido del arroyo que se secó,

la risa de los niños

que aprendieron a llorar

colgándose los sueños a la espalda.

Las fresas silvestres que descubrimos,

una tarde tumbados en la hierba,

cuando la mano delicada

avanzó distraída

hacia otra mano firme

que ya contenía dentro

nuestro propio corazón.

 

 

 

 

 

ANABASIS DEL BÓSFORO

(Santiago Aguaded)

A Omar Jayyam

 

Aquellos esclavos de la razón, sicarios de la ciencia, que se acariciaban sobre cuernos de oro, ¿dónde están? ¿dónde moran? Desaparecieron.

Si atravesaron el mundo como hermes insensibles al vino: ¿de qué modo obtenían de él sus placeres? ¿qué esperaban? ¿qué acción, qué sensación enferma de nervios? ¿Dónde fue a parar el agua almacenada en la cisterna de Yerebatan? ¿Al polvo húmedo del alfarero o al mar negro del dolor?

 

 

 

 

SE SIENTA A MI LADO...

(Mada Alderete)

 

Se sienta a mi lado

Para hacer la entrevista

“En profundidad”

Que tiene también una larga

Y macabra lista

De posibilidades

Patadas

Mordiscos

Empujones

Bofetadas

Estrangulamientos

Puñaladas

Violaciones

Ella me va diciendo sí o no

Con la cabeza agachada

Dice a casi todo sí

 

 

 

 

CENIZA INFINITA...

(José Manuel Alfaro)

 

Ceniza infinita, hombre infinito

 

Por mucha ceniza que caiga del cielo,

siempre habrá hojas verdes sobre la tierra.

 

 

 

MARTÍN BARRADO

(Juan Manuel Barrado)

 

martín barrado

 

soldado republicano

 

en la batalla del ebro

 

con los huesos calados por la lluvia

 

entre el fango y las bombas nazis

 

apenas si podía avanzar

 

ove soavemente il cor s´ invesca

 

se decía para no morir

 

.........................y sonaba la artillería y petrarca

 

 

 

 

COMPAÑERO ENEMIGO

(Juan Antonio Bermúdez)

                                                             Aunque las moscas entren  

                                                             nunca tengas la boca cerrada

                                                                                 Manuel Pacheco

 

Compañero enemigo, nos convocan

los bárbaros tambores, las sirenas

leprosas de la guerra, el olor acre

que reclama genética venganza.

 

Desobedeceremos, cruzaremos

los cuchillos delante de la lumbre

en la tierra de nadie, que es mi tierra,

nuestra tierra sin planos ni alambradas.

 

Y allí compartiremos el arroz

y la perplejidad de estar tan vivos

entre tanto cadáver contagioso.

 

Compañero enemigo, no te mueras,

ni me mates, ni huyas, ni te rindas,

que tenemos que hablar de muchas cosas.

 

 

 

 

A

(Manuel Blanco)

 

En un modesto comercio de Belville compro una bandolera con la efigie de Mao y  un lema en chino que la dependienta me traduce como “servir al pueblo”.

 

Entre risas me dice Marta que sólo un freak iría con eso puesto por la calle.

Lo hice como un silencioso homenaje fetichista al MC, el PT y a la vieja ORT… y porque reí a carcajadas con Il Caimanno de Nanni Moretti.

 

Ando solitario pensando en la Plaza de Tianamen, la visita de Friedman del ’89 … y en qué diría Mao de todo eso…

 

Reflexionaba ensimismado esta marabunta de cosas cuando siento la risa de dos turistas chinos al ver la bandolera. Comienzo a reir también yo y, para completar la caricatura, les saludo levantando el puño como si fuera un dibujito manga. Me hacen fotos y reímos los tres como gilipollas, en medio de un repleto vagón silencioso donde todos nos miran.

 

Subía las escaleras de la estación recordando el verso de Silvio. “no sabes cuánto de subversivo hay en una sonrisa”…pero no logro comprender dónde está la subversión aquí, ni quién rió de quién.

 

 

 

 

TODO LO QUE NOS MUEVE...

(Isabel Bono)

 

todo lo que nos mueve

curiosidad hambre miedo

todo lo que nos ocurre

soledad

búsqueda

trincheras

un frío enorme

todas las fases del amor

 

 

 

 

MI FORMA ES UN CUERPECITO (SEGUIRIYAS)

(Javier Callejo)

 

Mi forma. ¡Ay! Mi forma.

Mi forma es un cuerpecito,

que no tiene quien lo ampare,

y to' el mundo lo transforma.

 

Pues soy pobre y na’ mas tengo,

la sombra de un arbolito,

. . . de un arbolito mu’ seco.

 

Que a mi me tienen loquito

to’itas las señales,

que hasta oyendo las campanas,

me pa’cen doble’ ‘e mi ma’re.

 

Miedo a la sangre y al agua,

la una porque es ruidosa, ma’re

y la otra por callada.

 

Por donde quiera que vaya,

me lastima la traición;

que hasta me parece’ espadas,

las manillas del reloj.

 

Por to’ los rincones me paro,

porque me cuesta la vi’a,

ca’ pasito que voy dando.

 

Cieguecito como piedra

a la gente me arrimaba,

por vende’ una papeleta;

pero nadie me compraba.

 

Arrima’ito a un farol,

por no tener pa’ alumbrarme

ni de los rayos del sol.

 

Tanto m’ han hecho sufrir,

que espero y espero al agua,

y el agua no qui’e venir,

sequita está mi garganta.

 

Cuánto me duele el andar;

que estoy pasando gran sed

y a la fuente no voy más.

 

Que estamos pasando falta,

mi ma’re me dijo a mí;

cacharrito que se caiga,

se rompe y se vuelve a unir.

 

Llave la que yo tenía;

que en cuanto quería abrir,

ni en el hueco me cabía.

 

Mi asiento es un pedernal,

porque las sillas que tengo,

no me quieren soportar

de lo pobre que me encuentro.

 

Qué le habrán hecho al tiempo,

que da calambre,

a ca’ momento.

 

To’ el gitano que va al río,

se espera a mirar la luna,

hasta que el sol se ha ponio,

refleja’ita en el agua,

to’ el gitano que va al río.

 

Yo soy como los espejos,

que nadie me mira a mi,

solo miran mis reflejos.

 

(Coletilla final)

 

Sequito está mi Zurrón,

to’ el mundo bebe del mío,

todo el mundo menos yo...

 

 

 

 

TODO LO CONTRARIO

(Carmen Camacho)

 

Ajusta la nariz a las gafas

arrima la vida a la hipoteca

dale la espalda al poema:

esquiva tu sangre como puedas.

 

 

 

Miro el cielo nublado...

(José Manuel Camacho)

 

Miro el cielo nublado

y un escalofrío recorre mi nuca,

pues ésta es

la forma de la realidad.

 

 

 

 

YO NO LO VÍ

(Vicent Camps)

 

No quiero ser el americano

que levanta los hombros

cuando le preguntan

por el Ku Klux Klan

 

ni el alemán

que jura desconocer

la existencia de las SS

 

no quiero ser ciego

con el paseo

ni sordo en la checa

 

no quiero ser

criminal por omisión

 

 

 

 

Los verdes años miran...

(Luis Felipe Comendador)

 

Los verdes años miran

con ojos verdes muertos

y no todo fue daño,

no todo ardió en suspiros.

 

El hombre se levanta

y prueba la mañana

igual que un vino viejo:

la huele, la degusta,

la escupe…

y en la boca

le queda la promesa

de un fulgor

que no tiene

ya tensión en sus músculos.

 

 

 

 

SUEÑOS

(Carmen Cordero)

 

Qué larga es la espera

qué largas son las noches

qué largo es el camino

que mi alma recorre.

 

En mis sueños a ti te veo

esta noche quiero verte.

 

Que no me despierte nadie

que si no puedo perderte.

 

Quisiera soñar y soñar

hasta que un día mis sueños

se conviertan en realidad.

 

 

 

 

JUSTICIA POÉTICA EN EL PALACIO EPISCOPAL DE ALBÍ

(Antonio Crespo Massieu)

 

Es posible que sea lo correcto

restitución necesaria

ironía de la historia

o tardía justicia poética

como si los tullidos los poetas

las mujeres repetidamente despreciadas

los habitantes de la noche los borrachos

la ácida melancolía la sonrisa amenazada

de los prostíbulos los trazos inestables

los colores rasgados la mirada cruel

penetrante lúcida la agria caricatura

del jorobado el hijo pródigo de la ciudad roja

como si todos los desprecios las llagas

abiertas de la miseria el grito mudo

el sarcasmo la rabia el tizne violento

lo ajado lo maltrecho lo contrahecho

hubieran de pronto tomado estas salas

de un poder envejecido estas episcopales

paredes de la soberbia espacio palaciego

de la repetida ignominia y el terror

 

Ahora viven aquí

habitan de nuevo

con una vida otra y plena

gritan en los muros su verdad

prostitutas floristas costureras

mujeres desnudas ante el espejo

de los hombres y el dinero

mujeres con la mirada perdida

como si la tristeza o el cansancio