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En el Congreso de la
CGTP: A reafirmar la esperanza de los trabajadores
Autocrítica. La
Central de Mariátegui deberá desechar los apetitosos estímulos de la
ONG IESI y converger en una línea sindical de clase.
Zenón Fuentes Castillo / Nuestra Bandera - Revista Mariátegui
01/11/06
Deberá recurrirse a la crítica y autocrítica para corregir las flaquezas de quienes han perdido la visión del futuro de la clase obrera, entusiasmados por los eventuales estímulos de la ONG IESI y las propuestas "tentadoras" ofrecidas por la ORIT, CIOSL y otras filiales que propagandizan las virtudes del capitalismo neoliberal.
Hay que retomar la ideología de clase, restablecer la democracia interna, la autoridad y responsabilidad de los estamentos internos en los que participan los trabajadores elegidos por sus bases, que son representativos y que realmente trabajan por el fortalecimiento orgánico e ideológico de la institución y son consecuentes con los intereses del proletariado y del pueblo.
A ellos les corresponde asumir plenamente el liderazgo y no delegarlos a personajes ajenos, contratados para asesorar en los aspectos técnicos pero no para sesgar las decisiones en función a extraños intereses. Los rimbombantes "gabinetes" o departamentos que "adornan" la casa de los trabajadores, son el remedo de las oficinas burocráticas con simbolismos de status que usa la burguesía, seguramente como una forma de satisfacer los sueños de grandeza de algunos funcionarios veleidosos o para darle el figurativo de sindicalismo moderno. Solo por los equipos de oficina cabe el calificativo de sindicalismo moderno, por que los objetivos esenciales del sindicalismo no han variado. El Proletariado sigue siendo clase social explotada.
En el aspecto Internacional, hay cuestiones cardinales que tienen que tocarse en los debates de tan importante evento: Una, es la ingerencia prepotente del imperialismo que irradia efectos negativos en la vida nacional y particularmente en la situación de los trabajadores. Está vigente la estrategia imperialista de dominación mundial, difundida con amenazas por el Presidente Bush y en esa dirección están perfilados todos los mecanismos e instrumentos de que dispone a ese propósito. Naturalmente hay que suponer que las organizaciones sociales, políticas, sindicales que luchan por la soberanía nacional, la democracia interna y contra el saqueo de las riquezas naturales en nuestro país, no esta exentos de la penetración de sus agentes y el reclutamiento de sus dirigentes para domesticarlos y colocarlos a sus servicio. Por ejemplo, el gobierno de Alan García ya se ha sometido servilmente a las transnacionales y al imperialismo. Es que a la luz de este sombrío panorama mundial, el movimiento sindical peruano no debe adherirse a ninguna central internacional que represente la corriente sindical amarilla portadora de la línea capitalista neoliberal y subsidiada por el imperialismo, por que lo subordinaría a su política. Ya hemos hablado, en nuestro artículo anterior de la CIOSL y la CMT. Es posible que estas organizaciones, que tienden a fusionarse, cambien de nombre como está previsto, pero como se llamen, conservaran substancialmente su línea neoliberal y proimperialista.
En el terreno de las relaciones sindicales internacionales la CGTP debe mantenerse afiliada a la Federación Sindical Mundial por razones de principio y solidaridad, mantener relaciones con los sindicatos de los países que luchan por su independencia, su soberanía y que aspiran a construir una nueva sociedad con auténtica justicia social.
En lo que se refiere al aspecto nacional, el resultado de las elecciones de junio ha producido un gobierno promovido por la derecha reaccionaria y apoyada por las empresas transnacionales y el imperialismo que saquean nuestras riquezas naturales y explotan con voracidad a los trabajadores peruanos. En consecuencia deben tomarse acciones reivindicativas concretas, firmes y persistentes por el cumplimiento de la jornada laboral de 8 horas, aumento general del salario mínimo vital, aquí no cabe dejarse chantajear con el cuento del sobre costo laboral, ni creer que los bajos salarios incentivaran a los inversionistas. Tales desparpajos que difunden cabilderos (felipillos), coimeados por empresas interesadas en el saqueo a cualquier costo, no son ciertos.
En el sector minero se menosprecia la vida de decenas de miles de peruanos que debido a su necesidad tienen que soportar la jornada laboral de 12 horas, con salarios miserables y en el caso de las contratas sin derechos sociales ni prestaciones de salud. Si la Central no implementa medidas para cautelar semejante abuso el gobierno no hará nada por ellos. Debe exigirse al gobierno que en cumplimiento a su oferta electoral proceda con la eliminación la de los services o el sistemas de contratas que ilegalmente aplican las empresas y hasta el propio Estado, atropellando elementales derechos humanos, en contra de los Convenios Internacionales y leyes vigentes. Debe exigirse también la revisión de los contratos mineros y del Gas de Camisea y obligar a que estas empresas paguen sus impuestos y no se recurra a la vergonzosa postura mendicante no digna de un país soberano. Rechazar la privatización de Sedapal, de los aeropuertos y otras empresas de propiedad de todos los peruanos. Encabezar la lucha contra el saqueo de la Telefónica con la imposición de la Renta Básica, que el Gas de Camisea llegue a los hogares mas pobres del Perú. Tales acuerdos deben integrarse a la plataforma de lucha coyuntural de los trabajadores, que también interesa a todos los peruanos.
En el plano orgánico debe quedar afirmada la línea de clase, no como una declaración retórica, sino reflejarse en los procedimientos prácticos de la táctica y estrategia de la lucha de clases. Aquí no cabe dualidad. La ideología de clase es la piedra angular del que fluyen los principios rectores de la Central de Mariátegui, por lo tanto debe ser estudiados, difundidos y puesto en confrontación en la lucha de ideas en el terreno sindical y político. Aquí no caben medias tintas, "ser o no ser, es la cuestión".
La unidad sindical es muy importante. Hay que mantenerla y consolidarla, pero no a cualquier precio. No debe confundirse la unidad con alianza o frente único que son conceptos diferentes. La Independencia Política de Clase se sustenta con relación a los objetivos que se defienden, y se refiere a la ingerencia del gobierno, partidos políticos y organismos de la sociedad civil, como las ONGs,
La formación de cuadros es esencial para el movimiento, pero se ha descuidado imperdonablemente. Es notoria la ausencia de una Escuela de Cuadros. En este sentido, solamente se han venido realizando eventos informativos y motivadores. El Congreso debe aprobar la implementación de una Escuela Nacional de Formación de Dirigentes Sindicales, dicha tarea debe estar bajo la directa responsabilidad de la dirección de la CGTP.
Cumplimos modestamente con nuestras sugerencias destinadas a superar las deficiencias que a juicio nuestro afectan el fortalecimiento de la Central.
Mariátegui.
La revista de las ideas.
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