24/03/06

Primeros pasos en el camino de la unidad
Declaración conjunta de Marabunta - Izquierda Revolucionaria (M-IR) y Venas Abiertas (VA)

No es novedad para nadie que una de las principales trabas para el desarrollo de una alternativa política de la clase trabajadora y el pueblo es la creciente fragmentación de las organizaciones obreras y populares. La enorme división que reina en el campo de la izquierda y de las organizaciones que se reivindican revolucionarias, tiene efectos sumamente nocivos para la gestación de una opción política del pueblo trabajador que hoy brilla por su ausencia.
Frente a este panorama de innegable dispersión suelen ser comunes los llamados a la unidad de los revolucionarios. Sin embargo, esa consigna sobre la que tanto se escribe escasamente se traduce en hechos concretos y a la hora de la práctica pueden más los pequeños intereses de grupo. De esta forma, las arengas sobre la unidad quedan reducidas a simples declamaciones verbales.
Nuestras organizaciones no están por fuera de este escenario, ni de la lógica fragmentadora y sectaria que señalamos y cuestionamos. Desde ya, asumimos las responsabilidades que nos caben en este sentido. Por esto mismo, consideramos que la mejor forma de enfrentar las tendencias a la fragmentación es oponiendo ejemplos concretos, reales, de reagrupamiento, que abonen con hechos concretos esa perspectiva de unidad declamada. Por estas razones -y en virtud de compartir importantes puntos de acuerdo en el plano programático y de caracterización política de la etapa que atravesamos en la lucha de clases- nuestras organizaciones han iniciado un proceso de acercamiento, debate y práctica conjunta, en el que nos trazamos como objetivo fundamental la confluencia en un futuro no muy lejano.
Si iniciamos este proceso es porque estamos convencidos que desde la estrechez de construcciones reducidas será imposible ponernos a la altura de las tareas que nos plantea la lucha de clases. En este sentido, debemos asumir que las tareas pendientes que nos dejó la rebelión popular de Diciembre de 2001, sólo podrán ser cumplimentadas exitosamente si somos capaces de gestar las herramientas políticas y organizativas que son imprescindibles para lograr la definitiva emancipación social, política y económica de la clase trabajadora en nuestro país.
En este esfuerzo de largo aliento, M-IR y Venas Abiertas se conciben como dos destacamentos que intentan aportar a la construcción de una organización revolucionaria de la clase trabajadora, de extensión nacional y con fuerte inserción en las masas. Ubicamos nuestra construcción en la tradición viva del marxismo revolucionario, intentando abrevar crítica y creadoramente en los mejores aportes y experiencias del socialismo revolucionario a nivel mundial.
Bajo esta perspectiva común, en los próximos meses intentaremos crear las premisas políticas, organizativas y prácticas que nos permitan concretar el objetivo de confluencia que nos trazamos. Si finalmente este proceso se resuelve en un sentido positivo y logramos llevar a la práctica la unidad orgánica, el resultado será un nuevo destacamento, de mayor desarrollo e inserción, que seguirá considerándose un afluente en el camino de esa organización de trabajadores revolucionarios de escala nacional que necesita nuestra clase. Y nuevamente buscaremos la unidad con otros grupos, núcleos y destacamentos que compartan la necesidad de forjar esa herramienta política de la clase trabajadora.
Por esto mismo, expresamos nuestra plena predisposición para contactarnos, debatir e intercambiar posiciones con todos aquellos militantes, núcleos o destacamentos que se sientan interpelados por el contenido de esta declaración.
Buenos Aires, marzo de 2006

¡Por el poder obrero y popular! ¡Revolución Socialista o Caricatura de Revolución! ¡Socialismo o barbarie capitalista!
Venas Abiertas / M-IR