PLAN COLOMBIA
Una Estrategia sin solución
OIDHACO
Oficina Internacional de Derechos Humanos Acción Colombia
Introducción
Mucho misterio ha rodeado al denominado «Plan Colombia »
en los últimos meses. Hoy por hoy el tema forma parte
de la actualidad nacional. No obstante, múltiples inquietudes
siguen rondando en torno a él: la existencia de varias versiones,
sus estrategias, su ligazón con los compromisos adquiridos con el
Fondo Monetario Internacional y con la ayuda antinarcóticos
norteamericana, forman parte de ellas.
Es un hecho que el Plan Colombia es prácticamente
desconocido para una gran mayoría de colombianos e, incluso, que
pobladores de las regiones directamente relacionadas con él, escasamente
lo han oído o tienen alguna vaga mención sobre su existencia.
Que en diferentes círculos del exterior el Plan es mirado con expectativa
y reserva a la vez. Que los énfasis en las estrategias propuestas
han variado de acuerdo a los destinatarios de la Comunidad Internacional
y lo que se espera conseguir de ellos.
Intentar desenredar la madeja, aproximarnos al contenido del Plan Colombia
y sus alcances en la difícil situación del país,
caracterizada por el persistente deterioro de la situación
de derechos Humanos, el escalonamiento del conflicto armado y la crisis
económica más fuerte de las últimas décadas,
constituyen las pretensiones del presente documento.
Antecedentes
La expresión Plan Colombia surge estrechamente ligada al discurso
político de paz del Presidente de la República Andrés
Pastrana Arango. Sin mucha difusión, en su momento, el denominado
Plan Colombia fue dado a conocer en diciembre de 1998 en Puerto
Wilches. En dicha oportunidad el Presidente expresó al respecto
«la guerrilla podrá participar en la preparación, conformación
y ejecución de los proyectos del Plan Colombia ».
La iniciativa del Plan había sido concebida por el Excanciller
y miembro de la Comisión de Conciliación Nacional,
Augusto Ramírez Ocampo, sobre la base de su conocimiento y experiencia
en el proceso centroamericano. Se proyectaba como un proceso simultáneo
a la negociación que permitiera ir financiando proyectos sectoriales
ligados a los acuerdos logrados. Apuntaba además a la rehabilitación
e inversión principalmente en zonas afectadas por la violencia,
cultivos ilícitos o de conflictos ambientales, sobre la base de
una articulación de las comunidades y del Estado desde la base .
El planteamiento de metodología participativa con las comunidades
resulta contrario a la realidad; en lo que va corrido del período
de gobierno, este se ha caracterizado por un total distanciamiento
de las mismas.
Como elemento importante en el marco de una negociación
de Paz, e l Plan Colombia formó parte de los preacuerdos entre el
gobierno y las FARC con anterioridad a su instalación oficial,
el 7 de enero de 1999. Fueron el propio Ministro del Interior Nestor Humberto
Martínez y el Director de Planeación Nacional, Jaime Ruiz,
quienes junto al Alto Comisionado para la Paz, Víctor G Ricardo,
se ocuparon de exponer ante la Comandancia de las FARC
la incorporación del Plan Colombia en la futura agenda de negociación.
El viraje del Plan Colombia
Mucho ha cambiado desde entonces hasta llegar a lo que hoy por hoy se
conoce como Plan Colombia; el contenido del actual es sustancialmente diferente
a aquel. Una mirada a la evolución de las relaciones con los
Estados Unidos en los últimos meses podrá dar algunas luces
sobre las razones de dicho cambio.
Colombia se ha convertido en pocos meses en uno de los ejes de
la política exterior Norteamericana. Dos elementos lo hacen acreedor
a tal protagonismo: el problema del narcotráfico y la
consideración de Colombia como amenaza de la seguridad hemisférica,
(por un desbordamiento del conflicto armado hacia los países vecinos).
Sería el General Barry McCaffrey, Zar antidrogas, el llamado
a atar los cabos y disparar la alarma: el involucramiento ascendente de
la guerrilla con el negocio de tráfico de drogas determina
que para superar la violencia que afecta el país y amenaza
la subregión, es necesario combatir a la «narcoguerrilla
» para lograr la paz. El propio MacCafrey, junto a altos
oficiales del Comando Sur y legisladores del Partido Republicano,
encabezaría la solicitud del aumento de la asistencia militar norteamericana
a Colombia y el descongelamiento de recursos destinados al
ejército. De este punto al nuevo plan Colombia solo hay un paso.
Pickering, Subsecretario de Estado, alentaría al gobierno
colombiano a la elaboración de Plan que permitiera un paquete
de ayuda suplementaria , altos funcionarios estadounidenses demandarían
una estrategia integral y asesores del departamento del Estado colaborarían
en la redacción de la nueva versión del «plan
Colombia » .
Un signo importante de la preponderancia asignada al componente
de lucha antidroga en el nuevo plan lo constituye el hecho que el
Ministro de Defensa Luis Fernando Ramírez y los comandantes de Policía
y de las Fuerzas Militares, Generales Serrano y Tapias, respectivamente,
fueran los primeros llamados a explicar el Plan ante el secretario
de Defensa de Estados Unidos William Cohen y Representantes del Congreso.
El plan se concretaría ante el Congreso norteamericano a través
del proyecto de ley S 1758, presentado por los Senadores Republicanos
Coverdell, Dewine y Glaseley el pasado 20 octubre, mediante el cual se
solicita una ayuda suplementaria para Colombia de US1.600 millones
en tres años. De los cuales más del 70% estaría destinado
a diferentes aspectos relacionados con la lucha antinarcóticos.
La desilusión del gobierno colombiano frente al hecho
que el Congreso Norteamericano hubiese aplazado el debate sobre esta ayuda
para el 2000, fue gratamente compensada con el anuncio del Presidente
Clinton, a principios de año, sobre su voluntad de demandar ante
el Congreso una ayuda para Colombia de 1600 millones de dólares
para los próximos dos años.
El Presidente Clinton expresó sobre la necesidad de la
ayuda:
“El Presidente Pastrana ha respondido con una agenda audaz, el
Plan Colombia. El Plan prevé una estrategia sólida, multifacética
que Estados unidos debe apoyar con ayuda sustancial. Tenemos un interés
nacional apremiante en la reducción de la corriente de cocaína
y heroína hacia nuestras costas, y en la promoción de la
paz, la democracia y el crecimiento económico en Colombia y en la
región. Dada la magnitud del problema del tráfico de drogas
y las actuales dificultades económicas por las que atraviesan, ni
el gobierno de Colombia ni sus vecinos pueden asumir toda la carga”.
De manera inmediata importantes organizaciones internacionales
de derechos humanos como Amnistía Internacional y Wola, entre otras,
reaccionaron advirtiendo sobre los efectos negativos de la ayuda
para la situación de derechos humanos que atraviesa el país,
posición que tiene eco en algunos congresistas demócratas.
Pese a ello, el compromiso del gobierno norteamericano de sacar adelante
la ayuda quedaría definitivamente sellado con la visita de
la Secretaria de Madeleine Albright a Colombia pocos días
después.
Otra cara del Plan Colombia
El Plan en su totalidad redondea un costo de 7.500 millones de dólares
de los cuales Colombia aportaría 4.000 millones, los 3500
restantes esperan recaudarlos a través de los aportes de la
Comunidad Internacional "al esfuerzo de paz del actual gobierno".
Ello determinó la necesidad de lanzar el mensaje de cooperación
hacia el Plan Colombia también a los socios de la Unión Europea.
Así lo hizo el propio Presidente Pastrana durante su visita al Consejo,
Comisión y Parlamento Europeo a finales del mes de octubre
de 1999. No obstante, tomando en cuenta el espíritu
de la Unión hacia la cooperación de programas sociales,
el Plan Colombia tuvo otro énfasis.
Ante el Parlamento Europeo en pleno el Presidente Pastrana presentó
el Plan Colombia en los siguientes términos:
« Es una estrategia integral y unificada orientada a fortalecer
los temas fundamentales del país como la búsqueda de la paz,
la reactivación de nuestra economía y la generación
del empleo, la protección de los derechos humanos, el fortalecimiento
de la justicia y el aumento de la participación social. El resultado
final será el fortalecimiento de nuestro Estado, como requisito
para el logro de la paz y el progreso.
Requerimos de su participación en todos esos frentes,
pero principalmente necesitamos que ustedes, que sus naciones, que Europa
toda, invierta en la paz, para la paz, que abra sus mercados para que podamos
generar empleos para la paz ».
Los temas fundamentales incluidos en la cita se refieren a cada uno
de los ejes del Plan Colombia; solamente faltó uno en
esta transversal caracterización del plan: la estrategia antinarcoticos.
Según el Comisario Europeo responsable de las relaciones internacionales
Cristopher Patten, la UE estaría en la disposición de analizar
el plan, así como los proyectos concretos que se diseñen
para respaldarlo y que le permitirán a la Unión mirar las
áreas de cooperación para el desarrollo social del país.
El gran empujón del Plan en el escenario de la Unión se
daría meses después por parte del Presidente de España
José María Aznar, al comprometerse a convocar a los países
de la Unión Europea, así como a Japón y Canadá,
a apoyar el Plan Colombia a través de una mesa de donantes
que tendría como sede España y se proyecta instalar
en el próximo mes de junio . Con miras a ella se están
elaborando 44 proyectos sociales dirigidos a zonas afectadas por el narcotráfico
o la violencia con un costo que redondea los US$ 1.047 millones,
de los cuales el 80% se espera sean aportados por la comunidad internacional.
El propio subsecretario de Estado Pickering ha solicitado al
gobierno español que la mesa de donantes sea “ al más alto
nivel posible” . El pedido del subsecretario de Estado se interpreta como
la posibilidad del gobierno de Washington de involucrar a los países
europeos en su estrategia de lucha contra las drogas para Colombia,
teniendo en el Plan Colombia un instrumento de agarre.
Cuadro comparativo entre la versión del 98 y el Plan Colombia presentado a la Unión Europea
Una mirada comparativa de estas dos versiones resulta ser la mejor
vía para confrontar los cambios de concepción, alcance y
contenido del llamado Plan Colombia. Si bien es cierto
el segundo documento abarca un espectro más amplio de elementos
para la construcción de la paz, también lo es que termina
por desvirtuar totalmente la concepción inicial, de ser un proceso
simultáneo a la negociación, tendiente a promover proyectos
sectoriales de acuerdo a los avances de la negociación.
El interrogante que surge de acuerdo al esquema del nuevo planteamiento,
es qué pasará sí las estrategias definidas en
el Plan Colombia resultan contradictorias con las discusiones en
la mesa de negociación y los acuerdos que en ella se logren?
La respuesta no se ha hecho esperar. Recientemente las FARC ha denunciado
la existencia de dos versiones del Plan Colombia. En su denuncia
considera que existe una versión destinada al gobierno de Estados
Unidos que “ coloca la lucha contra el narcotráfico en el mismo
nivel que el combate de la guerrilla” y que la otra versión es “reformista
y asistencialista”, llegando a la conclusión que “ la
tediosa lectura del Plan Colombia en inglés deja la sensación
de que Pastrana poco a poco está enterrando las expectativas de
paz del pueblo colombiano”
Primera versión Plan Colombia
| Versión Plan Colombia
Presentada Ante la Unión Europea |
Introducción
Plan Colombia es parte integral del Plan de desarrollo y complemento
de la política integral de paz.
El plan Colombia articula los diferentes componentes de la política
de paz en concordancia con el tipo de conflicto y las zonas más
afectadas.
El eje fundamental de gestión del Plan Colombia
será el Fondo de Gestión para la Paz FIP. Cuyo objetivo
es financiación de inversiones destinadas a superar las condiciones
que favorecen la violencia y propiciar un ambiente de negociación
y convivencia a través de mecanismos "efectivos novedosos
y participativos”.
|
Introducción
El reto esencial planteado es construir un “Estado de justicia
social” al alcance de todos los ciudadanos.
Para cumplir con este propósito resulta fundamental superar algunas
situaciones en el ámbito nacional e internacional: la proliferación
del narcotráfico y el impacto económico social y político
del proceso de globalización.
El logro de la paz implica un proceso de construcción de
la misma en el que se hace necesario: la estabilización del Estado
– la lucha contra el narcotráfico - reforma y modernización
de las instituciones – fortalecimiento de la economía y generación
de empleo –apoyo de la Comunidad Internacional. |
Objetivos y campos de acción del Plan
El plan Colombia se dirige fundamentalmente a ciertas zonas del
país con el objeto de mejorar su situación económica,
social y ambiental, mediante "inversiones dirigidas”.
Las zonas consideradas son: zonas críticas de conflicto – zonas
con presencia de cultivos ilícitos – zonas con conflictos ambientales.
El plan busca sobre estos ejes inducir transformaciones económicas,
sociales, culturales y ambientales que hagan viable y sostenible
la construcción de la paz, mediante una metodología participativa
de involucramiento del Estado y las comunidades en una edificación
desde la base.
Los campos de acción del Plan son:
Procesos productivos- Promoción del capital humano y atención
humanitaria- Infraestructura para la paz – Desarrollo institucional y fortalecimiento
del capital social- promoción y sostenibilidad ambiental.
*Aunque considera que la estrategia contra las drogas forma parte integral
de la política de paz, no incorpora ningún capitulo en este
sentido como eje del Plan Colombia |
Objetivos centrales y estrategias del
Plan para la paz, la prosperidad y el fortalecimiento del Estado
" Plan Colombia”
El núcleo central de la estrategia es la negociación
con la guerrilla, que involucra un proceso de construcción de sociedad
y de acuerdo de paz, negociado sobre bases de integridad territorial, democracia
y derechos humanos tendientes a fortalecer el Estado de derecho y la lucha
contra el narcotráfico.
La lucha contra el narcotráfico como tema relevante del plan
debe propender por una alianza entre países productores y consumidores
bajo principios de reciprocidad e igualdad.
Se requieren también reformas institucionales con énfasis
en las Fuerzas Armadas; fortalecimiento de una infraestructura que garantice
niveles de atención adecuada en materia de salud y educación,
así como de las administraciones locales y de las formas de participación
ciudadana en la lucha contra los grandes problemas nacionales como la corrupción,
el secuestro, el desplazamiento.
Un mejor acceso a los mercados internacionales es un factor indispensable
para el desarrollo económico del país y la lucha contra el
narcotráfico y el desarrollo de programas de desarrollo alternativo.
El Plan enumera 10 estrategias que no tienen un desarrollo puntual
a lo largo del documento, que continua con la sustentación
sobre cinco campos de acción:
El proceso de Paz, rencauzando la economía, la estrategia antinarcóticos,
la reforma al sistema judicial y la protección a los derechos humanos,
democratización y desarrollo social. |
Procesos productivos:
Busca mejorar los niveles de ingreso de la población a través
de alternativas económicas que resulten de un proceso de concertación,
con empresas privadas, comercializados, gobierno y participación
activa de la comunidad “alianzas estratégicas”. Los proyectos
deberán tomar en cuenta criterios de sostenibilidad económica,
social, ambiental e institucional. |
Reencauzando la economía
(segundo capitulo)
Parte de la situación de recesión económica que
enfrenta el país, teniendo el aumento del desempleo y el crecimiento
negativo del PIB como signos relevantes de esta situación, que de
continuar propicia el fortalecimiento del comercio de narcóticos
y otras actividades ilegales.
Como elemento central de la estrategia se plantea la estabilización
de la economía y el equilibrio fiscal que requiere de la asistencia
financiera, para cubrir los presupuestos en materia de seguridad,
antinarcóticos e inversión social.
Dentro de las medidas estabilizadoras emprendidas por el gobierno
se relaciona: la congelación de los salarios públicos – la
racionalización de las finanzas públicas y la privatización
de la banca y empresas públicas.
La coordinación de actividades y la ayuda financiera con instituciones
como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial es un elemento
fundamental del plan de gobierno para reformas estructurales y fiscales
en un período de tres años.
La inversión privada tanto interna como extranjera y la promoción
del comercio exterior son otros de los elementos fundamentales para combatir
el desempleo, reactivar la industria, modernizar el sector agrícola
(alternativa a los cultivos ilícitos).
Sobre el plan estratégico a diez años para aumentar
el comercio exterior resulta importante el lograr ventajas competitivas
para sus productos y negociar acuerdos bilaterales de comercio que garanticen
la protección de la inversión extranjera. |
Promoción del capital humano y atención humanitaria:
Dirigido fundamentalmente a poblaciones víctimas de la violencia,
favoreciendo programas de inversión en atención humanitaria
y fortalecimiento de los derechos humanos.
Como elementos centrales de este eje se encuentran: el desarrollo
eficiente de mecanismos de compensación económica de las
víctimas de la violencia.
La prevención del desplazamiento, la atención eficaz
a las víctimas, mejoramiento de la atención de emergencia
y la consolidación de alternativas de retorno y reubicación.
La generación de condiciones para el adecuado y normal crecimiento
de la niñez como objetivo principal de la estrategia humanitaria |
La reforma del sistema judicial y los derechos humanos (Cuarto
capitulo)
Busca construir un sistema de justicia equitativo y eficaz cuya transparencia,
accesibilidad e independencia restablezcan la confianza en el Estado.
Consolidación del Estado de Derecho cuyos énfasis
se centran en la investigación procesamiento y detención
de narcotraficantes y la disminución de la incidencia del secuestro
y de la delincuencia común, que incluye la adopción de programas
antiviolencia con participación de las Fuerzas Armadas
y de Policía, el sistema judicial y los lideres comunitarios.
Una reforma judicial que permita una mayor agilidad del sistema, una
disminución de la impunidad, resultados justos (incluidos los casos
de militares en jurisdicciones civiles), capacitación única
del cuerpo técnico de investigación.
Protección y respeto a los derechos humanos mediante el cumplimiento
de las obligaciones internacionales del Estado, aplicación
de un modelo pedagógico para las Fuerzas Armadas, creación
de comités institucionales para combatir la impunidad, iniciativas
legislativas y programas de protección para defensores de DH.
Eliminación de la corrupción sobre la base de garantizar
las sanciones de los funcionarios comprometidos, la consolidación
del programa presidencial contra la corrupción y una mayor transparencia
en materia de contratación administrativa y transferencias a entidades
territoriales. |
Infraestructura para la paz:
Su objetivo central es el desarrollo de proyectos de infraestructura
que permitan mejorar e integrar las actividades productivas y mejorar la
calidad de vida de la población. (vías de comunicación
– comunicación fluvial- pequeña minería- electrificación
rural – infraestructura social)
|
El proceso de paz (Primer capitulo)
El elemento central es el proceso de negociación que bajo el
liderazgo del Presidente Pastrana busca lograr un acuerdo de paz sobre
la base de integridad territorial, democracia y derechos humanos.
El proceso significa además una alianza estratégica en
contra del narcotráfico, la corrupción y la violación
de los DH. Partiendo de una caracterización del conflicto en donde
existen tres actores: la guerrilla, los grupos de autodefensa (paramilitares)
y los colombianos en medio del fuego.
Un elemento ilustrativo del deseo de avanzar en las negociaciones
lo constituye la creación mediante la ley de una zona de distensión
para facilitar las conversaciones con las FARC.
La participación de la sociedad se estima como necesario factor
de presión a los grupos armados para la solución al
conflicto y respeto al DIH.
El logro del proceso se funda en tres pilares: los acuerdos ya logrados-
los acuerdos parciales a que se llegue –convertir en realidad los acuerdos.
El éxito del proceso tendrá su impacto positivo
sobre la lucha antidroga (binomio guerrilla –narcotráfico).
El papel de la Comunidad internacional, se considera esencial
en el área diplomática y financiera e importante respecto
a la cooperación bilateral de carácter militar y policial. |
|
Desarrollo institucional:
Promover esquemas institucionales a través de programas que
permitan “alterar las reglas de juego” reproductores y multiplicadores
de la violencia. El énfasis de este eje será el fortalecimiento
de las organizaciones de base y sus mecanismos participativos dirigido
a lograr el fortalecimiento tanto de lo público, como de lo privado,
la profundización de la descentralización y la construcción
de modelos viables de producción desde criterios regionales. |
Democratización y Desarrollo Social (quinto capitulo)
Busca reducir las causas y manifestaciones de la violencia mediante
el fortalecimiento de la sociedad civil, teniendo como elemento fundamental
el fortalecimiento local y la participación comunitaria en
actividades de presión a los grupos guerrilleros y otros grupos
armados, lucha contra la corrupción, el secuestro y el desplazamiento;
erradicación de cultivos ilícitos.
Asistencia humanitaria a las víctimas de la violencia basada
fundamentalmente en mecanismos de compensación, concentración
de atención hacia los niños y eliminación de minas
antipersonales.
En materia de asistencia a los desplazados busca el retorno y sostenibilidad
mediante programas de inversión social, delegando la atención
a los gobiernos locales y ONGs de derechos humanos bajo el liderazgo de
la Red de Solidaridad Social. Se implementaran sistemas de alerta temprana
como mecanismo de prevención y se garantizará
la asistencia humanitaria de emergencia.
Con relación al desarrollo alternativo se propende por alternativas
integrales, participativas y rentables bajo el esquema de la participación
comunitaria y la construcción de alianzas estratégicas (
inversión privada) buscando el mejoramiento de las condiciones de
vida del campesino como presupuesto necesario para el abandono de los cultivos
ilícitos. Tres posibles salidas a trabajadores de zonas de cultivo:
reubicación en tierras decomisadas a narcotraficantes- empleo en
pequeñas empresas en áreas urbanas- programas locales de
reforestación. Se busca también aportar a la conservación
de ecosistemas frágiles, como la preservación de la cuenca
amazónica.
El fortalecimiento del papel de los gobiernos locales, de las Ongs,
de las empresas y de las comunidades se considera fundamental
para la ejecución del Plan y sus estrategias. Complementado mediante
el apoyo para la creación de redes locales de paz. |
|
Promoción de la sostenibilidad ambiental:
Busca que la gestión ambiental y de recursos naturales propenda
por conseguir el equilibrio necesario entre el uso y la conservación
de los recursos, a través de un esquema de concertación entre
los involucrados con participación activa de las comunidades tanto
en lo local, como en lo regional.
Contempla la ejecución de los programas a través de organizaciones
de la sociedad civil en aquellas zonas donde el Estado posee una escasa
legitimidad. |
Estrategia Antinarcóticos* (Tercer capítulo)
Para el gobierno la lucha contra el tráfico de drogas
es una de sus prioridades centrales. El narcotráfico no es
solamente una amenaza para la seguridad interna sino también para
la de otros países; además de ser el principal factor
de generación de violencia del país.
El fortalecimiento y modernización de las Fuerzas Armadas y
de Policía se constituye en un elemento esencial para el restablecimiento
del Estado de Derecho y la seguridad ciudadana.
La estrategia atinarcóticos se basa en:
Valores humanos: Las operaciones contra el narcotráfico de las
Fuerzas Armadas y de policía deben ajustarse a un código
de conducta respetuoso de los derechos humanos.
Objetivos: para reducir en un 50% el mercado de droga en los próximos
6 años.
Desmantelar las organizaciones de narcotraficantes- fortalecer el sistema
judicial –neutralizar el sistema financiero de los narcotraficantes
– combatir a sus aliados violentos – Integración de iniciativas
nacionales e internacionales- fortalecimiento de planes de desarrollo alternativo.
Elementos básicos:
Acciones conjuntas Fuerzas militares y de Policía como consecuencia
de las relaciones entre narcotraficantes y grupos armados al margen de
la ley.
Respeto a los derechos humanos en desarrollo de las operaciones.
Control del espacio aéreo y aumento de operaciones fluviales
y marítimas.
Mayor apoyo operacional de las Fuerzas Armadas a la policía
antinarcóticos.
Fortalecimiento de esfuerzos conjuntos Colombia - Estados Unidos.
Destrucción de infraestructura de producción.
Aumento de la seguridad en las operaciones de fumigación y erradicación. |
|
Financiación del Plan
El Fondo de Inversión para la Paz FIP será el ente encargado
de la gestión y administración de los recursos.
Las fuentes de captación de recursos que se prevén son:
Del sector productivo y la sociedad civil. Bonos para la paz, aportes
voluntarios, incentivos para la participación del sector productivo
en los proyectos diseñados.
Recursos de la Comunidad Internacional Donaciones, créditos
blandos, preferencias arancelarias, creación de un grupo consultivo
con la participación de países desarrollados, sectores financiero
y productivo internacional, para definir apoyos a temas específicos.
Del Presupuesto Nacional (redireccionamiento de recursos asignados
en años anteriores a actividades de paz). |
Financiación del
Plan:
Las fuentes son las mismas consideradas en el Plan Inicial.
Bonos de Paz: Se espera recaudar por esta vía por lo menos US$800
millones.
Instituciones Financieras: Se ultiman los detalles para un crédito
por un monto de US$900 millones por parte del Banco Mundial y el
Banco Interamericano de Desarrollo.
Ayuda Norteamericana: Monto solicitado al Congreso
Norteamericano por el Presidente Clinton, básicamente destinado
a la estrategia antinarcóticos US$1.600 millones para dos años.
Cooperación UE: Se aspira recaudar por parte de la UE y
por parte de los países miembros, aproximadamente
US $1.000 millones destinados básicamente a programas de sustitución
de cultivos y DH. |
Proyecto Alianza act
La versión del Plan Colombia que sustenta el proyecto de ley
S1758, denominado Alianza act, presentado por los Senadores
Republicanos Coverdell, Dewine y Glaseley ante el Congreso
norteamericano, posee algunas variaciones con respecto a la estrategia
antinarcóticos que bien vale la pena señalar:
1. Existe un cambio de orden en los ejes de acción
del Plan.
Comienza con el panorama de la Economía, continua con la estrategia
antinarcóticos, el tercer capitulo está dedicado a la reforma
del sistema judicial y la protección de derechos humanos,
el cuarto a la democratización y el desarrollo social, para
culminar con el proceso de paz en el quinto capítulo.
2. El capitulo dedicado a la estrategia antinarcóticos posee
algunos elementos adicionales:
Un subtítulo denominado “ Declaración de la Misión”
cuyo contenido es el siguiente:
“ Misión Nacional: asegurar el orden, la estabilidad y el cumplimiento
de la ley; garantizar la soberanía nacional sobre el territorio;
proteger al Estado y a la población civil de amenazas provenientes
de los grupos alzados en armas y de las organizaciones criminales. Romper
los lazos entre estos grupos y la industria de la droga que los apoya”.
Un aparte incluido después de los “objetivos estratégicos
“ que se denomina “ Focos Integrados del Plan”, referido a
como las Fuerzas Armadas y de Policía deben actuar de manera
integrada y sistemática en la estrategia de lucha antinarcóticos,
tendientes a reducir el 50% del cultivo y la producción en
tres fases, durante 6 años.
Las fases comprendidas son las siguientes:
Fase 1: “Esfuerzo judicial, policial y militar de rango bajo
apuntando al Putumayo y al sur“ en un período de un año.
Fase 2: “Esfuerzo judicial, policial, social y militar de rango medio
apuntado al sureste y a las partes centrales del país” por un período
de dos a tres años.
Fase 3: "Extender a todo el país los esfuerzos integrados"
entre tres y seis años.
El proyecto Alianza incluye una clausula que en principio es interesante:
La ayuda no puede dirigirse a aquellas unidades de la Fuerza Pública
cuando la Secretaría de Estado reporte al Congreso que existe evidencia
creíble de « que un miembro de dicha unidad ha proveido
apoyo material a fuerzas irrregulares en Colombia ». Qué se
entiende por « evidencia creible » y «
apoyo material>> en términos del proyecto?. Son evidencias de carácter
judicial? (Recuerdense la existencia en Colombia del Fuero Penal
Militar). Al respecto anota Christine Lauber « lo que
encontramos en América Latina es militares creando el ambiente en
el cual los paramilitares y milicianos aparentemente « independientes
» pueden cometer sus acciones atroces en total impunidad mientras
que al mismo tiempo esos militares mantienen sus « manos limpias
para poder seguir recibiendo ayuda militar de países como el nuestro
sin el éscandalo del público en general. Esta es la forma
como el paramilitarismo opera en el nuevo orden mundial »
Pese a que el gobierno insiste en la existencia de una sola versión
del Plan Colombia, en realidad existen dos versiones sustancialmente
diferentes, las cuales hemos comparado anteriormente y, otras versiones
que, guardando correspondencia sustancial con la versión
oficial entregada a la Unión Europea contienen algunas variaciones.
Cuadro sobre las diferentes versiones
| Versiones |
Fechas |
Idioma |
Diferencias |
| Oficina del Alto Comisionado |
Diciembre de 1998 |
Español |
Ya anotadas,
en relación con la versión oficialmente entregada a la UE |
| “Borrador”
|
Septiembre de 1999 |
Inglés |
Diferencias de redacción
a lo largo del texto, con el entregado a la UE, en el orden de los temas
y el capitulo antinarcóticos. Coincide en orden de los temas
y el capítulo antinarcóticos con la versión Alianza
Act |
Congreso Norteamericano.
Proyecto Alianza Act |
Octubre 20 de 1999 |
Inglés |
Diferencias con la versión
de la UE, sobre el orden de los temas y capitulo sobre estrategia Antinarcóticos |
Presidencia de la República. Versión oficialmente entregada
en la UE |
Octubre de 1999 |
Inglés |
Versión que se toma
como referencia. |
Presidencia de la República
Santafé de Bogotá |
Octubre de 1999 |
Inglés
Español |
Varía de
Versión oficialmente entregada en la UE, en la Introducción
y el capítulo antinarcóticos, que con relación a la
versión de la UE, omite el aparte referido a los elementos básicos
de la estrategia. |
| Ancol |
1 de Diciembre de 1999 |
Español |
Traducción de la
versión en inglés de la UE |
Algunas Observaciones al Plan Colombia
Aunque el Plan reconoce la necesidad de consolidar un Estado de Derecho,
tanto la lectura de la situación del país como las estrategias
planteadas para este fin, desconocen aspectos fundamentales de la
realidad nacional y por ende, de las salidas. La inequidad
social, la pobreza y miseria rampante; las persistentes violaciones a los
derechos humanos y la impunidad que las carateriza; el irrespeto al Derecho
Internacional Humanitario, el deterioro del conflicto y el papel de los
paramilitares en la degradación del mismo; los efectos del modelo
de lucha antidroga aplicado hasta el momento; la necesidad de una
profunda reforma política y de los poderes públicos y la
construcción de una real y efectiva participación ciudadana…son
algunos de los aspectos relevantes desconocidos en el Plan, lo que conlleva
a un diagnostico insuficiente y a una caracterización sesgada.
La consolidación del Estado de Derecho aparece entonces
ligado a un enfoque de seguridad y estabilidad
que desconoce la necesidad de una legitimidad democratica (aunque
se insista en ella en varias oportunidades) como pilar fundamental del
Estado de Derecho.
El Plan concebido para «la Paz , la prosperidad y el fortalecimiento
del Estado» centra en el poder desastibilizador del narcotráfico
su análisis, dejando de lado las causas estructurales y coyunturales
de la sumatoria de violencias que vive el país (violencia
común, violencia económica y social, violencia derivada del
conflicto armado, violencia del narcotráfico, violencia resultante
del esquema contrainsurgente aplicado, violencia resultante de la lucha
antidroga, etc) de la misma manera que tiende a equiparar la
lógica y dinámica de los actores armados, sin diferenciar
objetivos, metódos y fines.
En el plano económico no se tocan aspectos fundamentales
como son : efectos del proceso de globalización y de la apertura
sobre los sectores productivos colombianos - la concentración y
centralización del ingreso y del capital - la inadecuada distribución
del ingreso- los pobres resultados de los procesos de privatización
– el deterioro de los recursos destinados a salud y educación.
Esta insuficiencia en la lectura imposibilita analizar las causas
básicas de los factores que afectan a la sociedad y orienta las
fórmulas a la búsqueda de un ordenamiento macroeconómico
combinado con un esquema asistencialista, dirigido hacia los sectores
más desfavorecidos, que sin tocar las causas, mantiene y profundiza
el modelo vigente.
El Proceso de Paz
La estrategia de paz contenida en el Plan se fundamenta de manera
exclusiva en el esquema de negociación que se viene adelantando
actualmente con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC.
No se incluyen otro tipo de alternativas a considerar si este esquema de
dialogo no ofrece los resultados esperados ó como se combinaría,
en caso de marchar la propuesta de Convención Nacional,
iniciativa del Ejercíto de Liberación Nacional ELN
. Tampoco se consideran experiencias e iniciativas de otro tipo como la
construcción de hechos de paz, que dinamizen un proceso desde
la base y fomenten una cultura de paz.
La estrategia no hace referencia a los objetivos a alcanzar con
el proceso, como tampoco a la propuesta política que el Estado
esta dispuesto a someter a consideración en una mesa de negociación.
Queda entonces la sensación de estar limitado a la eliminación
del conflicto armado, dejando de lado no solamente las causas económicas
y sociales que se encuentran al origen del conflicto (y que el actual
gobierno ha reconocido en más de una oportunidad), sino también
la necesaria racionalización de las anteriores experiencias de negociación
implementadas en el país, que no pasaron de ser procesos de desmovilización,
sin ningún impacto en las estructuras económicas, sociales
y políticas y por ende, en la existencia y dinámica
del conflicto.
Aunque se reconoce el papel central de la sociedad civil en el proceso,
no se definen sus posibilidades de participación real y efectiva,
como tampoco los criterios y mecanismos de representatividad de
las organizaciones sociales dentro del mismo. Contrasta con ello
la importancia que se le otorga como « factor de presión
» a los grupos armados para la búsqueda de una solución
política y el respeto al DIH, lo que pone en evidencia la
instrumentalización de la misma, para el mantenimiento de
un esquema de negociación que se centra en las conversaciones
entre cúpulas de poder.
Sorprendente resulta la designación de protagonistas del
conflicto: La guerrilla – las autodefensas( grupos paramilitares) – los
colombianos, sin ninguna alusión al Estado . Surge entonces el interrogante
de cúal es la caracterización del conflicto y a quiénes
se considera como actores del mismo?. Frente al tema de los paramilitares
el planteamiento resulta igualmente confuso. Se habla de la lucha
que se sigue contra los mismos sin especificar en que consiste y
se agrega que no se descarta la utilización de alternativas pacíficas.
Cuales serían estas alternativas?. Se contempla la posibilidad
de otorgar estatus político a los paramilitares y de iniciar un
proceso de negociación con ellos?.
"La participación de la Comunidad Internacional se constituye
en un elemento vital para la construcción de un proceso de paz",
no obstante, se limita a relacionar una serie de posibilidades de
acción de la misma, sin definir el papel con relación
a la estrategia planteada. Queda la impresión que en términos
del Plan la cooperación económica se estima por ahora como
su contribución mas importante.
Plan Económico
Las medidas de estabilización económica contenidas en
el Plan Colombia se pueden sintetizar así :
a. Desequilibrios de las cuentas fiscales: Recortes en el gasto público,
ampliación de la base del IVA, impuesto sobre las operaciones financieras,
controles a la evasión.
b. Salarios y empleo: Congelación de salarios públicos,
recortes en burocracia y en gasto diferente a la inversión.
c. Reforma institucional: Reforma a las instituciones de seguridad social
y los fondos de pensiones (privatizaciones hasta donde sea posible).
d. Privatizaciones: Empresas y banca estatal. Se pretende aumentar su
productividad y financiar el déficit fiscal.
e. Asistencialismo: Preparación de una red de apoyo social para
aliviar el impacto negativo que el ajuste fiscal tenga sobre los sectores
más vulnerables de la población. Se esperan recursos de los
organismos financieros internacionales.
Tales medidas corresponden a los compromisos adquiridos con el Fondo
Monetario Internacional FMI. El pasado diciembre fue aprobado por este
organismo el programa Económico presentado por el gobierno de Colombia.
Las metas fiscales a alcanzar a mediados del 2000 contenidas en el memorando
de compromiso y su respectivo memorando técnico, las cuales son
de obligatorio cumplimiento, coinciden plenamente con lo expuesto en el
Plan Colombia.
Para lograr el crecimiento económico se plantea :
a. Hacer competitivo el campo
b. Eliminar el contrabando
c. Incremento de las exportaciones e inversión extranjera
d. Transparencia en el sistema de compras estatales
e. Permanencia de las preferencias arancelarias
f. Acuerdos de protección de inversiones
g. Sustitución de cultivos ilícitos
Para empezar el sector agropecuario Colombiano no deriva su ineficiencia
únicamente de condiciones internas. Los principales factores a los
cuales se puede atribuir su pobre comportamiento son los de una apertura
ingenua con revaluación del peso, que puso a competir al campo
con los inmensos subsidios de los países desarrollados y el proteccionismo
de sus respectivos mercados.
Adicionalmente, la industria perdió su dinámica y la participación
en el PIB disminuyó. Se produjo un proceso de desacumulación
de inversiones y con contadas excepciones no se gestaron procesos de modernización
empresarial. En el corto plazo es prácticamente imposible esperar
en el sector industrial un aumento importante en las exportaciones y aún
la recuperación del mercado interno.
El programa de privatizaciones contempla empresas rentables que prestan
servicios públicos importantes ISA, ISAGEN hasta el saneamiento
de la banca estatal antes de ser vendida. Es decir, una socialización
de las perdidas. De otra parte, se plantea que los recursos de las privatizaciones
se orientaran a cubrir el déficit fiscal y hacia los programas asistenciales
dirigidos a los sectores más vulnerables. El peligro de estas destinaciones
presupuestales es la financiación de gastos que se convierten en
permanentes con recursos de coyuntura, creando una ilusión del déficit
fiscal en el corto plazo y un hueco mayor para el futuro.
En otros sectores estratégicos como los del carbón y el
petróleo, la flexibilización no es otra cosa que la orientación
hacia concesiones sin condiciones a la inversión extranjera antes
que la asociación racional para la exploración y explotación
de los recursos. En lo ambiental y en lo sustentable los resultados
saltan a la vista mediante proyectos en los que poco importa
avasallar cultural y físicamente poblaciones y territorios indígenas
ancestrales (luchas como la de los indios Embera y U’was resultan ser lo
suficientemente ilustrativas)
Las preferencias unilaterales concedidas por los países desarrollados
como son el SPG andino y el ATPA, aunque fueron el resultado de la aceptación
del principio de la Corresponsabilidad mundial en la lucha contra las drogas,
presentan cada día una tendencia mayor a condicionalidades de diferentes
tipos e, inclusive, ya se han establecido plazos para
su desmonte.
Respecto al aumento de la competitividad, este no es un problema
sencillo. Mientras no se plantee un cambio estructural y de
modelo económico, el problema de restricción de la demanda
por la disminución en el poder adquisitivo de la población
y la incorrecta distribución del ingreso continuara afectando la
recuperación del mercado interno y el aumento del bienestar.
Las exportaciones de bienes de mayor valor agregado e incorporación
tecnológica, son por ahora una simple ilusión que no se encuentra
respaldada por ningún plan de desarrollo.
La Estrategia Antinarcóticos
Los objetivos centrales de la estrategia antinarcóticos
pueden sintetizarse en :
a. EL fortalecimiento de lucha antinarcóticos sobre la base
del fortalecimiento y coordinación de las Fuerzas Armadas y de Polícia.
b. La eliminación de la producción a gran escala continuando
con los métodos de eradicación forzosa.
c. Rompimiento de los nexos existentes entre los grupos armados
y las organizaciones del narcotáfico.
d. Fortalecimiento de planes de desarrollo alternativo.
Salta a la vista la coíncidencia existente entre
los objetivos estrategicos del Plan y el esquema del zar antidrogas
estadunidense Barry MaCffrey :
« La estrategia colombiana consiste en reducir la producción
de drogas ilícitas mediante un combinado de aplicación
de la ley, detección aérea por parte del ejército,
erradicación de cultivos y alternativas de desarrollo económico.
Pero a pesar de los esfuerzos por identificarlos y erradicarlos,
los cultivos de droga siguen creciendo bajo la protección de carteles
de las drogas, en zonas rurales fuera del control del gobierno »
Asi como la identidad existente entre sus prioridades y los componentes
del paquete de ayuda norteamericana.
Es en últimas el uso de la fuerza en operaciones militares que
integran ejército y policía el elemento preponderante de
la estrategia, sin diferenciación alguna entre las etapas de produción,
distribución y comerzalización de sustancias ilícitas,
que amérita un análisis de los elementos estructurales
presentes en esta problemática y con ellos el de las fronteras
existentes entre el conflicto armado interno y el narcotráfico.
La erradicación forzosa de cultivos ilícitos parte de
la premisa de afectar la oferta y obstaculizar de manera
temporal la producción, para por esta vía reducir el consumo.
No obstante, en la práctica, la realidad ha demostrado que la rapidez
en la movilidad de producción no logra incidir en la demanda
y por el contrario, causa un mayor impacto ambiental negativo.
La erradicación forzosa de cultivos ilícitos atraves
de la fumigación no es nueva en Colombia. 25 años de
aplicación demuestra su fracaso no solo en terminos de reducción
de la oferta (la hectárea de hoja de coca sembrada aumentó
entre 1992 a 1998 de 40.000 a más de 100.000), sino también,
en relación a la incidencia negativa para la legitimidad del
Estado, el orden social, el conflicto armado y el daño al medio
ambiente que la fumigación ha causado.
El esquema propuesto por el Plan Colombia lleva nuevamente a la constatación
de « la ausencia de una política de Estado sobre drogas ilegales
». Vacio que se llena atraves del uso indiscriminado de la
fuerza en la lucha antidroga, producto por demás de una política
ajena que se acepta como recurso de transacción en el marco de la
agenda bilateral con Washington .
La formula combinada fumigación – desarrollo alternativo
contenida en el Plan, resulta incompatible. La fumigación
mediante aspersión aérea tiene un efecto masivo y por tanto
los cultivos lícitos resultan igualmente afectados, convirtiéndose
en un esfuerzo perdido y en una frustación más para
los cultivadores afectados. Por otro lado el plan considera la posibilidad
de utilizar agentes de control biológico como método de erradicación
a sabiendas de que se desconoce su potencial para atacar otras especies.
Para el especialista en el tema, Martin Jelsm, el hecho que la administración
norteamericana haya sido categórica en que el esquema de lucha antinarcóticos
no es negociable y por tanto el desarrollo del proceso de paz no debe interferir
en la cooperación antinarcótica ; condujo al gobierno de
Pastrana a la elaboración de un « plan plagado de contradicciónes
que intenta llegar a un compromiso entre enfoques mutuamente excluyentes,
entre el nexo drogas y paz »
Sistema judicial y DH y protección de los DH
Los principales campos de acción al respecto son :
a. El procesamiento de narcotraficantes, secuestradores y otros
delincuentes que incluye el compromiso de hacer cumplir leyes
multilaterales y procedimientos de extradicción.
b. Mejora del sistema de fiscalía en la investigación
y mayor agilidad en el proceso.
c. La protección de los DH se sustenta en el cumplimiento de
las obligaciones internacionales, la creación de comités
institucionales para el seguimiento de casos graves y el programa de protección
a defensores de derechos humanos.
d. Eliminación de la corrupción.
e. El decomiso y expropiación de bienes producto del narcotráfico.
f. El bloqueo de rutas del narcotráfico.
g. Campañas de prevención del consumo de drogas.
El plan parte de reconocer la necesidad de construir un sistema de justicia
independiente, equitativo, acsequible y eficaz como elemento fundamental
en la recuperación de la confianza y legetimación del Estado
y por ende, en la consolidación de un Estado de derecho .
No obstante, los ejes centrales de la estrategia parecen mas una declaración
de buenas intenciones sin cotemplar el como lograr esta meta. En
materia de derechos humanos las iniciativas puntuales que se presentan
no se corresponden con la magnitud del problema y la responsabilidad
del Estado en su superación. Además, la mayoria de las propuestas
están mas ligadas al tema de la lucha antinarcoticós
que al de reformas judiciales y protección a los derechos humanos.
Nada dice el diagnóstico de importantes temas jurídicos
pendientes como una reforma integral al sistema penal y penitenciario,
la estructuración de una política criminal a mediano y largo
plazo, la tipificación del delito de desaparición forzada,
la entrada en vigencia del código penal militar, el cumplimiento
de la jurisprudencia de la Corte Constitucional en materia de fuero
militar, la elminición total de la justicia sin rostro. Aspectos
que sin duda generarían un efecto positivo en la recuperación
de la confianza ciudadana en la justicia y la disminución de los
índices de impunidad, a la vez que expresarian una voluntad
política inequivoca hacia el cumplimiento de las recomendaciones
internacionales en materia de derechos humanos.
En el tema de protección a los derechos humanos se parte
de falsas premisas. En primer lugar se desestatiza la responsabilidad
en las graves, persistentes y sistemáticas violaciones a los derechos
humanos que vive el país. La vigencia de los mismos no depende
de la existencia de un modelo pedagógico sobre la materia, aunque
este sea un elemento importante para generar una cultura de respeto
a los derechos humanos.
En segundo lugar, el gobierno colombiano pese a estar sometido
al escrutinio de la Comunidad Internacional atraves de la Oficina
del Alto Comisionado de las Naciones Unidas que opera en Colombia, sigue
sin implementar las múltiples y reiteradas recomendaciones de derechos
hulmanos emanadas de diferentes organismos de las Naciones Unidas. La propuesta
no contempla una estrategia dirigida a la implementación integral
de las recomendaciones internacionales que significaría un paso
adelante en la superación del problema y un significativo aporte
a la marcha del proceso de paz.
En tercer lugar, las Comisiones Interinstitucionales dirigidas
a lograr la investigación y el juzgamiento de graves violaciones,
como al respeto de los derechos humanos y del derecho internacional
humanitario, aparte de no ser la solución al problema ( aún
cuando podrían contribuír a ella) se han caracterizado por
su inoperancia e ineficacia para el logro de sus propósitos.
En cuarto lugar, el programa de protección a defensores
se basa en un esquema eminentemente curativo, en todo caso insuficiente.
Dejando de lado la prevención de ataques como elemento
fundamental de la protección .
La estrategia omite referencia alguna respecto al desmantelamiento de
los grupos paramilitares y la investigación y juzgamiento de todos
sus responsables ó a como cortar los nexos existentes entre
estos grupos y la Fuerza Pública. De la misma manera se desconoce
por completo el tema de reparación integral a las víctimas
del conflicto y de violaciones a los derechos humanos.
Democratización y desarrollo social
Son ejes principales de esta acción:
a. La participación local y comunitaria.
b. La asistencia humanitaria.
c. La asistencia a desplazados internos.
d. El desarrollo alternativo y sostenible de ambientes frágiles.
En esencia se recoge en este capitulo los planteamientos esbozados
en la versión del 98 del Plan Colombia, de claro corte asistencialista.
Sin demeritar las bondades que tales iniciativas podrían tener sobre
las comunidades más afectadas por la violencia como efecto
inmediato, su inclusión en el nuevo plan tiende más bien
a aliviar un poco los efectos nocivos de la estrategia económica
y antinarcóticos, que a la solución estructural de sus problemas.
En relación con la participación local y comunitaria la
iniciativa contrasta con una realidad de total desconocimiento por parte
del gobierno hacia los problemas y propuestas de las comunidades
y organizaciones sociales y aún más, con la respuesta de
fuerza a sus reivindicaciones. Ilustrativo resulta ser como ni siquiera
el Plan Colombia es suficientemente conocido por amplios sectores de la
población colombiana mientras en el mismo, se le involucra como
elemento importante en la lucha contra el narcotráfico, la
corrupción, el secuestro y la violencia. Son estos realmente
todos los temas que le interesan a la comunidades y las organizaciones
sociales ?
En materia de desplazamiento interno, pese a existir un marco legal
sobre la materia, la política oficial ha sido ineficiente tanto
en materia de atención a los desplazados como frente a la prevención
al desplazamiento. Adicionalmente el gobierno ha inclumplido una
serie de acuerdos suscritos con diferentes comunidades desplazadas que
involucran temas como retorno, seguridad, desarrollo, generándose
asi nuevos desplazamientos.
En relación a la entrega de la ayuda humanitaria a los
desplazados, los problemas de coordinación entre los diferentes
entes estatales responsables del tema se convierte en un obstáculo
más en perjucio de las necesidades básicas de los desplazados
.
Respecto al tema de desarrollo alternativo y sostenibilidad de
áreas ambientalmente fragiles, ya anteriormente se hizo referencia
a como mientras se mantenga la estrategia actual de lucha contra
las drogas, tales proyectos no tienen ninguna viabilidad.
Financiación del Plan
El “paquete de Ayuda Financiera” o mejor de créditos
para Colombia para el período 1999-2002 es de US$ 6.900 millones.
Uno de los principales problemas que menciona el Plan Colombia es el del
crecimiento de la deuda externa. Los 6.900 millones de dólares son
de nuevo endeudamiento, cuyo pago se efectuará por cuenta del futuro
crecimiento.
Del presupuesto proyectado para el Plan Colombia US$ 4.000 millones
deben ser aportados por Colombia. Saldrán entonces o del nuevo
endeudamiento, o de los procesos de privatización, o de los denominados
bonos para la paz que suscribirán obligatoriamente las empresas
y los sectores de altos ingresos. El primer factor es el único real,
pues los otros dos son solo supuestos macroecónomicos con un alto
grado de incertidumbre. De las finanzas corrientes del Estado, no saldrá
dinero en razón de la angustiosa situación de las finanzas
públicas.
Plan Colombia y Ayuda Norteamericana.
Para la Casa Blanca Colombia encarna una crisis urgente
que abarca tres dimensiones: NARCOTICA, MILITAR y ECONOMICA. El Plan Colombia
“ con un enfoque abarcador” busca fortalecer la Economía y la democracia
colombiana y combatir el tráfico de narcóticos. Teniendo
en cuenta que aproximadamente Colombia "provee el 80% de cocaína
que se consume en Estados Unidos", la administración Clinton
tiene un “vital interés en el éxito de este plan” y por ello
espera lograr durante el año 2000 y 2001 una ayuda que totalice
US$1.600 millones. La iniciativa será considerada por el Congreso
en el marco del Presupuesto del Presidente y añadirá una
solicitud suplementaria de emergencia de US$954 millones, durante el 2000
y US$ 318 millones durante el 2001, al apoyo actual de US$150
millones por año.
El paquete de ayuda esta integrado por cinco componentes:
Ayudar al gobierno a tomar el control del Sur de Colombia.
Por considerar que es un área de cultivo de drogas actualmente bajo
el control de la guerrilla. Se destina para este rubro un presupuesto de
US$600 millones para los dos años que servirán para entrenar
y equipar dos batallones más antinarcóticos, 30 Helicopteros
Blackhawk y 33 Huey, actividades de inteligencia como apoyo a los
batallones y asistencia a las personas que resulten desplazadas a
causa de los operativos.
Aumentar la capacidad de interceptación de cocaína
por parte de las autoridades colombianas. Los recursos US$341 millones
para los dos años se destinaran para el mejoramiento de radares,
aviones, aeródromos y recopilación de inteligencia.
Aumentar la erradicación de cultivos. Actualizar la tecnología
de la Policía Nacional para la fumigación, seguridad de sus
bases y apoyo a las labores de inteligencia para lo cual se destinarán
US$96 millones para los dos años.
Promoción de cultivos y empleos alternativos. Promover
iniciativas económicas para los actuales cultivadores y apoyo a
las autoridades locales dentro de este marco. US$145 millones
para los dos años estarían dedicados a este propósito.
Aumentar la protección a los derechos humanos. US$ 93 millones
durante los dos años estarían destinados a programas
que fortalezcan el sistema judicial y ataquen el lavado de dinero y a promover
el respeto a la ley y el proceso de paz.
Ayuda Norteamericana
en Millones de dólares |
| Total |
2001 |
2000 |
Destinación |
| 600 |
88 |
512 |
Operaciones sur de Colombia |
| 341 |
102 |
238 |
Interceptación |
| 96 |
28 |
68 |
Erradicación de cultivos |
| 145 |
53 |
92 |
Cultivos alternativos |
| 93 |
48 |
45 |
Protección DH |
| 1273 |
318 |
954 |
Total paquete ayuda suplementaria |
| 300 |
150 |
150 |
Ayuda Actual |
| 1573 |
468 |
1104 |
Total Paquete |
Con el actual paquete de ayuda Colombia se convierte en el principal
destinario de ayuda norteamericana despues de Egipto e Israel. Con
lo cual se hace evidente el compromiso cada vez mayor del Estado Colombiano
con los intereses estrategicos norteamerianos en la región. Para
el analista en seguridad, Alfredo Rangel, si bien es cierto la ayuda puede
implicar ventajas operacionales para los militares colombianos al mismo
tiempo « implica riesgos estratégicos para el Estado».
Otro elemento que salta a la vista es el del rompimiento de las fronteras
entre la lucha antidrogas y la guerra contrainsurgente a partir de la teoría
de los vasos comunicantes existentes entre la guerrilla y narcotráfico,
cuya evidencia irrefutable lo constituye la preponderancia atribuida al
desarrollo de operaciones conjuntas en el Sur de Colombia y los tres batallones
antinarcóticos que en muy corto tiempo estarán asignados
para tal fin. Los efectos que ello traerá para una agudización
del conflicto y su impacto negativo en el manejo del orden público,
la vigencia de los derechos humanos y el respeto al derecho internacional
humanitario son a todas luces previsibles. Y con ello una mayor crisis
de legitimidad del Estado que la guerrilla puede utilizar en su favor.
Al respeto resulta interesante como a los cuestinamientos de importantes
Ongs internacionales y de algunos congresitas repúblicanos sobre
los peligros que entraña el actual paquete de ayuda, se ha
sumado el esceptismo de algunos miembros del pentagono, la DEA y la Guardia
Costera sobre la eficacia de la ayuda en el comercio de la drogas
y la preocupación de que Estados Unidos «termine arrastrado
en la cruenta guerra civil que se libra en ese país »
No obstante, para el gobierno y la clase política colombiana
el paquete de ayuda es considerado como un gran triunfo de la actual administración,
que lleva a mirar con optimimismo el futuro del país y por
tanto no hay nada que temer. Al respecto y como evidencia de la claridad
que se tiene sobre el involucramiento de la ayuda en el desarrollo del
conflicto, resulta suficientemente ilustrativa la siguiente afirmación
del expresidente Alfonso López Michelsen :
“ Con razón se barajan dentro del juego de palabras las finalidades
de la política de reequipamiento militar hasta llegar a una
síntesis que sirve de rótulo: “vamos a acabar con el narcotráfico
que es la fuente de la guerrilla”. La ayuda gringa se presenta de esta
suerte dentro de un contexto que permite conjurar la eventual oposición
de las ONGs que fundamentan su veto a la ayuda en el terreno de los derechos
humanos, atribuyéndole al reequipamiento de nuestras Fuerzas Armadas
el propósito de aniquilar a la subversión a sangre y fuego
con perjuicio para los civiles”
Paradójicamente en el Putumayo uno de los objetivos centrales
de la ayuda y único departamento que aparece expresamente
citado en el Plan Colombia, ni siquiera sus autoridades locales conocen
el Plan Colombia. Según la intuitiva percepción de
un profesor de la región, con el Plan Colombia la situación
va empeorar, lo concibe como un sinónimo de fumigación
“y la gente no se va dejar maltratar”
Conclusiones
Los pilares fundamentales del plan en términos de estrategia
se reducen a dos: la económica y la antinarcótica.
En lo económico el plan Colombia plantea un plan de estabilización
muy parecido a los de “Ajuste estructural”, con graves consecuencias en
el corto plazo sobre las ya difíciles condiciones de distribución
del ingreso y el empleo.
Se incrementa el endeudamiento externo, se privatiza para hacer asistencialismo,
se socializan las perdidas y se pretende explicar que los sacrificios de
hoy serán el crecimiento y la mejor distribución del ingreso
en el mañana. Aunque esto fuera cierto, es objetivo decir
que la propuesta económica planteada no contribuye en el corto y
en el mediano plazo a la paz y la convivencia social, aún si se
lograse un acuerdo entre los actores armados de la guerra.
El esquema antinarcóticos es en esencia cortoplacista y
militarista, componentes que impiden mirar alternativas posibles
desde una perspectiva distinta, en donde la concertación con las
comunidades prevalezca sobre la fuerza. Con agravantes adicionales
como el rompimiento de las fronteras entre lucha antidroga y lucha
contrainsurgente, cuyo efecto determina una perdida de independencia frente
a la respuesta a dar al conflicto ; el desconocimiento al carácter
de no combatientes de los civiles involucrados ; la vulneración
de los derechos fundamentales que se pregona defender ; los efectos
nocivos en materia ambiental. Tal y como afirma Ricardo Vargas : «
La construcción de las paz en Colombia pasa por un cambio de la
actual estrategia antidrogas liderada por Estados Unidos »
El plan se mueve en dos planos superpuestos en el ámbito
internacional:
El apoyo político y financiero de los Estados Unidos
en la lucha antinarcóticos. Los recursos solicitados por el Presidente
Clinton al Congreso Norteamericano se destinaran en su mayoría a
fortalecer la guerra contra el narcotráfico y todo aquello
que se considere esta relacionado con él, que como se anotó
anteriormente incidirá en el desarrollo del conflicto armado
interno.
El apoyo y recursos Europeos orientados hacia el respaldo político
al proceso de paz y la financiación de proyectos de reconstrucción
producto de la guerra.
La estrategia de paz sustentada únicamente en el proceso
de negociación ya iniciado con las FARC resulta ser igualmente cortoplacista,
sin correspondencia con la gravedad y complejidad de los problemas
que entraña el conflicto armado interno y a la postre contradictoria
con el esquema de lucha antinarcóticos planteado.
La alusión al tema de reformas judiciales y derechos humanos
carece de estrategia propia. Por un lado incluye un listado incompleto
de intenciones y por el otro se orienta a complementar desde el ámbito
jurídico la estrategia antinarcóticos.
En el terreno de la democratización el panorama resulta igualmente
desalentador. A falta de análisis de los profundos problemas
estructurales del Estado y de su responsabilidad en las graves, persistentes
y sistemáticas violaciones a los derechos humanos que impiden el
libre ejercicio democrático, se reduce a intentar palear sus efectos
por la vía de la asistencia humanitaria y de programas de desarrollo
alternativo que van en contravia con la estrategia antinarcóticos.
En síntesis, las propuestas del Plan Colombia se convierten
en más de lo mismo : más endeundamiento, más militarización,
más daño al medio ambiente mediante más erradicación
forzosa de cultivos, mas violaciones a los derechos humanos, más
injerencia norteamericana, más conflicto a nombre de la paz,
la prosperidad y el fortalecimiento del Estado.
Bruselas, febrero 2000
OIDHACO
Oficina Internacional de Derechos Humanos Acción Colombia