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COLOMBIA A LAS PUERTAS DE UN GENOCIDIO PATROCINADO POR EL MINISTRO DEL MEDIO AMBIENTE JUAN MAYR MALDONADO Con sorpresa leímos en un periódico de nuestro país
que el Ministro Juan Mayr, era, según el diario, "El hombre del
protocolo", más aún nos sorprendimos cuando continuando la
lectura, encontramos que según Mayr, él ha aprendido de los
indígenas su disposición a la concertación.
No confiamos en la tarea que haya hecho para lograr un acuerdo en
el Protocolo de Bioseguridad, pues en la relación con los pueblos
indígenas de a Colombia, su actuar ha estado basado en el engaño,
el irrespeto y en otras conductas que están distantes de la buena
fe, que debería tener todo funcionario público y toda persona
que presuma de haber aprendido algo de los pueblos indígenas. Entre
otras cosas, el ministro está desconociendo la estructura organizativa
de los pueblos indígenas.
Juan Mayr, valiéndose del acceso a la tecnología como
el internet, está realizando una amplia campaña de desinformación
en lo referente a la problemática de los indígenas emberá
katío del Alto Sinú frente a la Represa Hidroeléctrica
de Urrá, y a los indígenas U’wa frente a la empresa
petrolera Oxidental de Colombia en su territorio. Se ha hecho creer que
el problema ya ha sido solucionado, que ya se ha surtido la consulta y
concertación con los indígenas y que las justas reclamaciones
de los pueblos indígenas son expresiones de minorías o fracciones
que se oponen al desarrollo del país.
Por eso nos parece importante que la opinión pública
conozca que la situación no es tan sencilla como a veces se quiere
hacer aparecer ante la opinión internacional.
Caso de los indígenas emberá katío del Alto
Sinú frente a la represa Hidroeléctrica de Urrá. Después
que la Corte Constitucional ordenó la realización de la consulta
bajo unos parámetros bien definidos y el cumplimiento, por parte
del Estado, de una serie de obligaciones previas al llenado del embalse,
el Ministro Juan Mayr dio la licencia que autoriza el llenado sin que se
hubiera realizado la consulta en debida forma y sin que se haya dado cumplimiento
a las obligaciones previas. De tal forma que el embalse se continúa
llenando, a pesar de que no se ha realizado la consulta con los indígenas
brindando las garantías necesarias para que sea un proceso transparente,
pues el intento que se hizo estuvo rodeado por el temor de los indígenas,
motivado en que importantes líderes han sido asesinados, otros amenazados,
lo mismo que sus asesores; a esto se suma el papel tan pasivo del Estado
pues además de no seguir el proceso con funcionarios del nivel decisorio,
manifestó que su papel era de "observador", desconociendo su obligación
de ser garante de los derechos fundamentales consagrados en la Constitución
Política de Colombia. Así mismo, tampoco se ha concertado
la reubicación de los indígenas que habitan en una zona que
está muy próxima a ser inundada.
Vale mencionar que el Ministro negoció con un sector del pueblo
emberá que no va ser afectado directamente por la inundación
del territorio, lo propio sucedió con las comunidades zenú,
pero no ha llegado a acuerdos con las comunidades cuyo territorio va a
ser invadido.
Ante esta situación, una parte de las comunidades afectadas
se desplazó hacia la capital de la República con el fin de
buscar el diálogo y la concertación que conduzcan a una solución
definitiva a su problemática. Ante la falta de disposición
al diálogo por parte del gobierno, los indígenas se encuentran
aguardando en las afueras del Ministerio del Medio Ambiente, pues el gobierno
no da señales de querer concertar. Las reuniones que se han realizado
desde la llegada de los indígenas hasta la fecha, han estado marcadas
por una tendencia a la dilación del proceso, pues con los emberá
se sientan, no quienes tienen en sus manos la capacidad decisoria sino
funcionarios de bajo nivel, quienes están haciendo solamente una
labor de intermediación o de mensajería entre los indígenas
y el alto gobierno.
Mientras tanto, continúa el llenado del embalse que pretende
ahogar la vida y la dignidad emberá, pues el agua se encuentra a
cinco metros lineales de la primera vivienda y como consecuencia del llenado
la población indígena está siendo afectada por dengue,
infección respiratoria aguda, enfermedad diarreica aguda y estados
febriles no diagnosticados. Para lograr el desalojo del jardín del
Ministerio, el gobierno ha esgrimido el aspecto humanitario, pero lo olvida
al no pensar en el grave estado de salud y de peligro en que se encuentran
los indígenas en la zona de inundación.
Caso de los indígenas U’wa frente a las actividades
de la empresa petrolera Oxidental de Colombia. El Ministro Juan Mayr, expide
la licencia que autoriza la prospección exploratoria a la Oxy, sin
que se haya realizado la consulta con el pueblo indígena U’wa.
A pesar de tener en sus manos pruebas contundentes de la afectación
del proyecto al territorio tradicional U’wa y a la parte del
mismo constituido como Resguardo, no realizó la consulta previa,
desconociendo abiertamente la normatividad Constitucional y Legal vigente
en nuestro país así como el Convenio 169 de la Organización
Internacional del Trabajo. En vista de que los indígenas han seguido
ocupando su territorio tradicional, el Resguardo constituido y sus fincas
de propiedad privada colectiva, las fuerzas militares de Colombia los han
desalojado violentamente para darle paso al gran capital por encima de
los derechos humanos de los pueblos indígenas, con una actitud genocida
contra este y en general contra todos los pueblos indígenas de Colombia.
Como si esto fuera poco, mientras los altos mandos de la guerrilla de las
FARC exploran modelos foráneos para ser transplantados a una realidad
que está a siglos de aquella, según información de
los habitantes de la zona, al parecer integrantes de las FARC cuidan la
maquinaria de la petrolera y adelantan, según su práctica
labores tendientes a facilitar la actividad de la misma.
En general, ponemos en duda las intenciones del Presidente Pastrana,
cuando se desplaza por el mundo buscando apoyo económico para financiar
la paz, mediante el llamado "Plan Colombia", pues en el proceso de paz
y en la definición de los lineamientos del Plan no hemos sido llamados
los sectores sociales más afectados por el conflicto, como somos
los pueblos indígenas. De igual forma, el gobierno está buscando
financiación internacional en el campo ambiental y agrario, pero
las políticas en estos sectores no han sido concertadas con las
organizaciones sociales. Precisamente, la situación de los pueblos
Emberá y Uwa, que relatamos anteriormente, demuestra
que la realidad que vivimos en el país no está acorde con
el discurso ambiental, de paz y de reforma agraria que los distintos funcionarios
del gobierno colombiano esgrimen en el extranjero.
Por los hechos mencionados llamamos a la opinión pública
nacional e internacional a pronunciarse y a realizar acciones en defensa
de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas de Colombia. Santafé de Bogotá D.C. (Col.), 8 de Febrero del 2000. Sus comunicaciones deben ser dirigidas a: JUAN MAYR, Ministro del Medio Ambiente, Juan_Mayr_M@Hotmail.Com y Jmayr@minamb.gov.co 3361166, 2886877, 2840363 Dr. ANDRES PASTRANA, Presidente de la República de Colombia, Palacio de Nariño, Fax 2867434. Bogotá. pastrana@presidencia.gov.co Dr. GUSTAVO BELL LEMUS, Consejero Presidencial para los Derechos Humanos, Fax 571 3418364. Bogotá. Dr. JAIME BERNAL CUELLAR, Procurador General de la Nación, Fax 571 2840472, 3429723. Bogotá. Dr. FERNANDO CASTRO CAICEDO, Defensor del Pueblo, Fax 571 3461225. Bogotá. Dr. NESTOR HUMBERTO MARTINEZ NEIRA, Ministro del Interior, Fax 571 2515884. |
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