Porque no dejaremos que se inunde su dignidad y se compren sus principios. Entender que es lo que defendemos los Embera Katío del Alto Sinú y los U’wa es permitir que Colombia se entienda también y que se pueda mirar como india, mestiza, mulata, negra y blanca. Es darle la vuelta al espejo y encontrar que tenemos raíces sólidas para construirnos como colombianos, para proyectarnos en este mundo y en este nuevo milenio. Es hallar que existe la diferencia, el otro, otro rostro, otro pensamiento, otra relación con la naturaleza, otra posibilidad de crecer y crear sin destruir. Los indios no nos oponemos ciegamente al desarrollo, como nos hace ver el estado y sus agentes de desarrollismo, injusticia e inequidad y menos aún, no somos sinónimo de pobreza y violencia como afirmo el saliente Ministro Valenzuela, capaz de vender hasta su madre. Que quede claro: Nos oponemos al desarrollo ciego. ¿ Podremos entonces aplaudir los embera, una inversión de más de 800 millones de dólares en una obra de tanto costo social, ambiental y económico para obtener unos modestos beneficios de 340 Mw de Energía, que solo le aportan al país el 3 % de su energía y que va a ser vendida por una suma cercana a los 100 millones de dólares ? ¿Podemos aplaudir el derrumbe de nuestra cultura y de nuestro futuro como Pueblo? ¿ Permitiremos que nuestro territorio sea campo de turismo y de guerra, nuestros suelos sean sembrados de coca, nuestros bosques derruidos y nuestras mujeres prostituidas ? ¿ Podremos los U’wa ceder nuestros principios y abrir el cuerpo de nuestra madre a qu! e sea violado ? NO. El país debe entender que los indígenas nos sentimos muy colombianos y que mucho nos duele cuando sacan a los campesinos, indios y negros de sus tierras y el estado ni se mueve, cuando mueren hombres, mujeres y niños en una guerra sin sentido, cuando el dolor de los secuestrados y sus familias nos sale por los ojos a todos y no hacemos nada, cuando hemos visto como las personas rompen las bolsas de basura para encontrar restos de comida y cuando muchos padres en medio de su desempleo no tienen la comida para sus hijos. Nos duele ver que más árboles se mueren sin ser reemplazados y el agua no tiene control y se desborda o se seca. Nos duele saber que a muchos les quitan su casa por no tener como pagarla o los condenan toda una vida a hacerlo mientras los bancos y los corruptos disfrutan del recurso público y del beneficio de los gobernantes del estado. Los indios no hemos hecho otra cosa que esperar y resistir. Hemos aguantado más de 500 años, gracias a la terquedad de sentirnos indios y querer seguir siendo indios. No hemos hecho otra cosa que cuidar el agua, el bosque, los suelos, los animales. Lo que ahora el hombre blanco del gobierno llama Ecoturismo, Biodiversidad, Inversión extranjera, Petróleo, Energía, Oro, Madera y que según dicen, es lo que el país tiene que vender para salir del atraso. Ahora encontramos que tener los territorios cuidados nos vuelve enemigos del progreso. No entendemos ! Igual sería si se encontrara petróleo u oro en el Vaticano ?. Tampoco entendemos como el gobierno no atiende a los indios, portadores de mensajes y hechos de paz y se sienta con la insurgencia, cuando a nosotros no nos atiende y hasta el agua - líquido de vida- nos la ha mezquinado en el propio Ministerio del Miedo Ambiente. Los indios cuando decimos que no nos oponemos al desarrollo del país, es por que queremos uno muy bueno y donde quepamos todos. Queremos un país que tenga en cuenta que somos todos los que debemos vivir mejor y que existen también muchas alternativas para que haya bienestar. No queremos pretextos para que el país se llene de deudas y para que los gobiernos favorezcan a sus amigos a enriquecerse. No queremos que los colombianos sigamos pagando más Guavios, más metros, más Urrás, más hidromieles, más foncolpuertos. También porque no queremos más muertos y porque queremos seguir siendo indios, cuidando y queriendo este país hacemos un llamado a la solidaridad de los colombianos a que defendamos nuestras raíces vivas, a que hagamos mensajes de apoyo, a que digamos a nuestros hijos que Colombia se ha ido construyendo desde otros pensamientos también.
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