DESPLAZAMIENTO DEL PUEBLO ÊBÊRA KATIO DEL ALTO SINU

REPORTE DE AVANCE. Sábado 11 de Diciembre 1999

ESTAMOS DECIDIDOS A LLEGAR A BOGOTA
 
 

La caminata empezó el 2 de diciembre, hoy son ya 10 días de incansable muestra de
determinación y resistencia, no estamos dispuestos a permitir que se destruyan nuestras
tradiciones, nuestras creencias, nuestra forma de vivir, no permitiremos que se  nos obligue a
dejar de ser indios.

En las comunidades ya hay mucha gente ocupando los límites del territorio y no se moverán de
allí aunque el agua avanza sin misericordia del bosque, de los animales ni de los indígenas.

En Medellín estuvieron los delegados del Ministerio del Medio Ambiente, del Interior y de la
Empresa Urrá, queriendo disuadirnos de llegar a Bogotá, argumentando sentimientos humanitarios
hacia los niños mujeres y ancianos que van en la marcha.

Repudiamos su "humanitarismo", porque se preocupan por las heridas en los pies y la
deshidratación de unos cuantos de nosotros, pero evaden solucionar el etnocidio al que nos
someten a todo un pueblo, nos matan de hambre inundando nuestras áreas de cultivo, impidiendo
que el pescado llegue a la parte alta del río y masacrándolo en la parte media y baja. Esos
viejos de que tanto se preocupan en la marcha son los mismos que no ven el futuro posible, los
niños son quienes no conocerán jamás lo que es jugar y convivir con el río y las mujeres serán
las mismas que verán destruidos sus hogares por el dinero maldito de la indemnización, que por
no estar asociado con el trabajo y canalizado a través de proyectos comunitarios, sólo servirá
para vicio y prostitución.

Estos funcionarios han manifestado en Medellín que ellos ya tienen una licencia y que el
llenado no es arbitrario y con eso pretendieron que no continuemos hasta Bogotá, los papeles no
significan nada si no es realidad lo que dicen, el llenado de Urrá no puede nunca estar bien si
hace tanto daño al medio ambiente y a la gente. Lo que estamos reclamando de todas las formas
posibles y ahora con la marcha es:

No hubo un proceso de Consulta válido, porque el Gobierno nunca estuvo negociando con
nosotros ninguno de los impactos ni las soluciones que propusimos y esto no sólo pasó con los
indígenas, también pasó con los pescadores y campesinos que fueron engañados e ignorados en sus
propuestas y críticas a las medidas que propone Urrá. Queremos tener una mesa de negociación
con el Gobierno y se acepte el Plan Jenené, plan este, en el que hacemos la identificación
completa de los impactos ambientales, sociales, económicos, culturales y políticos y proponemos
de forma integral y completa medidas adecuadas que si solucionarán los problemas y evitarán la
destrucción del pueblo Êbêra.

Queremos que se suspenda el llenado del embalse hasta que se resuelva el problema de las
comunidades que serán inundadas y se garanticen buenas y suficientes tierras de cultivo, que se
solucione el problema del pescado con un repoblamiento que si funcionea y que no se acabe el
pescado en la parte media y baja, hasta que se tenga un plan de manejo ambiental integral y
claro para todos los impactos que hay y que se agrandarán si no se resuelven bien y a tiempo.

Reclamamos nuestro derecho, como pueblo indígena a una participación de beneficios que nos
dignifique como dueños de nuestros territorios y nos reconozca como los guardianes de los
recursos naturales.

Rechazamos la forma como se está destruyendo a nuestro pueblo con el dinero de la
indemnización y solicitamos que se suspenda esa forma macabra de corromper a nuestro pueblo y
que en su lugar se nos indemnice de la misma forma como nos dañaron, en forma colectiva,
queremos que esa indemnización signifique la cohesión social y cultural de nuestro pueblo.

Nuestros reclamos siempre han estado centradas en estos cuatro puntos, no es más ni menos de
lo que siempre hemos pedido, sólo que cada día es más grave todo lo que está pasando, las
soluciones verdaderas ya no dan más espera, pero tampoco tendrán nuestro permiso si no arreglan
esas cosas.

Con estos puntos llegaremos a Bogotá, no nos detendremos hasta conseguir que las cosas
vuelvan a estar bien, Cada vez son más las personas que se unen a nuestra marcha ya sea
caminando a nuestro lado o con el corazón, las condiciones son difíciles, pero no nos
desanimamos, estaremos mañana en Honda de donde sólo hay un paso hasta Bogotá, agradecemos en
Medellín a todas las personas que nos han dado su apoyo, especialmente a la OIA quienes nos
ofrecieron su casa. No nos lastima el desplante de la Asamblea de Antioquia al negarnos la
posibilidad de hablar y explicar nuestros problemas, porque otros oídos si están escuchando
claro y otras formas hay para hacernos entender.

Seguimos recibiendo la solidaridad de todos ustedes, nuestros amigos, en el celular
(033)2586023, en nuestra sede en Tierralta y en Medellín en la oficina de la OIA al teléfono
(094)2844845).

DUEDA TU BEU EA ÊBÊRA NETA ÊBÊRA NEA
No se ahogará la vida ni la dignidad Êbêra .

Solidaridad con el pueblo Embera Katío del Alto Sinú.