El movimiento sindical
I
El movimiento sindical colombiano nace presionado por el avance del capitalismo y los ecos de luchas reivindicativas que llegan de otras latitudes.Se luchaba ante todo por la reducción de la jornada laboral de trabajo que era de doce, catorce y hasta dieciseis horas diarias.Se exigía un tratamiento igual para el trabajo femenino, en la medida en que las mujeres, por el hecho de serlo, recibían menor salario a pesar de trabajar igual o mas cantidad que los varones.Además, se luchaba por la abolición del trabajo infantil y, obviamente,por el derecho a la huelga y a la organización sindical.
En un primer instante sus formas orgánicas eran totalmente flexibles.Por ejemplo,las sociedades obreras recogían en su seno al conjunto de trabajadores de un poblado, se daban cabida a diferentes sectores -pobladores- y múltiples reivindicaciones:asuntos municipales como el agua, los impuestos y otros.
En los años treinta, con el establecimiento de los pactos sociales se comienza a regularizar una cierta forma de estructura. Lo que hacen los sindicatos, ya reconocidos y legalizados es copiar el formato de las empresas de la época. Pero, además, con mayor verticalidad que éstas.
De las asambleas públicas, donde se reflexiona y toma partido por el conjunto de la población, se pasa a las puertas cerradas, dónde no cabe sino el trabajador sindicalizado. Los temas de la ciudad y del bienestar general los dejan, como propiedad exclusiva, a los partidos políticos. De esta manera, los trabajadores separaron asuntos gremiales y políticos, lo privado y lo público. En una palabra, se auto-expropiaron la política, facilitando la dominación y control a los partidos tradicionales.
Así es: en el año 1942, la Confederación Sindical de Colombia -creada en 1936- toma el nombre de Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC). Los liberales controlan su dirección. En 1946 culmina la fundación de la Unión de Trabajadores de Colombia (UTC), inspirándose en la doctrina social de la Iglesia católica en contra del sindicalismo de corte liberal y comunista.
Tras la renuncia del Gobierno militar de Rojas Pinilla (mayo 1957) se abre el periodo conocido como Frente Nacional qie institucionaliza el pacti liberal-conservador para alternarse en el gobierno con exclusión de cualquier otro partido. El pacto duraria 28 años.
En este periodo de Frente Nacional, la CTC se divide orgánicamente al expulsar a la fracción comunista, pasando a ser la vocera de los intereses del partido Liberal; se reafirma la UTC cuyos cuadros directivos son militantes del Partido Conservador y surge la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia (CSTC-1964), bajo orientación del Partido Comunista colombiano.
Algo que transformará de manera determinante la estructura del movimiento sindical colombiano y sus tácticas es la división del movimiento comunista internacional. Como consecuencia del XX congreso del Partido Comunista de la URSS, los maoistas y guevaristas van a hacer campo aparte y como expresión de esta división nace un bloque muy grande, que desde el principio se va a llamar "sindicalismo independiente". Independiente en un principio porque no participa en ninguna de las centrales existentes, pero que además implica una postura según la cual el sindicalismo debe mantener su independencia del Estado, de los partidos tradicionales, una posición antiimperialista y anticapitalista.
Durante este periodo, la lucha entre todas estas tendencias del movimiento sindical va a estar caracterizada por las posiciones sectarias extremas.
La década de los 80 va a ser testigo de un proceso de renovación sindical. El enorme y disperso sector no confederado compuesto mayoritariamente por sectores de izquierda radical e identificados como sindicalismo independiente, inicia una labor de coordinación que mas adelante dará sus frutos.En 1983 el IV congreso de la CSTC lanza la propuesta de construir una central mayoritaria en el pais. La dirigencia de UTC-CTC se opone constituyendo el Frente Sindical Democrático (1984), apenas un año después esta táctica fracasa y estos sindicatos vieron explotar su crisis espectacularmente.
Todos estos procesos van a enmarcar la década bajo la consigna de la unidad sindical, convergiendo tendencias heterogeneas en el sindicalismo, cada una con su propia historia. El crítico grado de dispersión del sindicalismo hizo que las propuestas de carácter orgánico cobraran preminencia y que finalmente se vieran coronadas con la formación de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en noviembre de 1986.
La CUT se convierte desde sus inicios en la mayor central sindical del pais representando el 65% de trabajadores sindicalizados. La segunda central en importancia es la Confederación General de Trabajadores Democráticos (agrupa a los sindicatos mas tradicionales de UTC, que no se confederaron en torno a la CUT, una fracción de sindicatos orientados por el MOIR-movimiento obrero independiente y revolucionario- y a la CGT) que reune en su seno al 13% de la fuerza sindicalizada. En último lugar se ubica la CTC con el 7%.
II
31 de agosto de 1999.Convocado por las tres centrales sindicales, las organizaciones campesinas, transportadores, mujeres,estudintes..tuvo lugar el paro cívico nacional. La jornada de protesta paralizó el pais y en algunos casos se extendió mas de 48 horas. Esta acción de la población colombiana en demanda del pliego de peticiones presentado al gobierno por el Comando nacional unitario ante la grave crisis en que se encuentra el pais, y no obstante el caracter cívico de la protesta, fue duramente reprimida por parte de la fuerza pública que atacó a los manifestantes, las sedes sindicales y amenazó a varios dirigentes de la CUT.
El movimiento de protesta tenia como objetivo central rechazar el proyecto de presupuesto nacional, el cual favorece la política neoliberal y responde a una exigencia del Fondo Monetario Internacional.
En la convocatoria al paro, se resumian en nueve las exigencias planteadas al gobierno, algunas de las cuales versaban sobre la moratoria de la deuda pública interna y externa, mientras se exige su condonación, para aumentar la inversión presupuestal en las áreas de seguridad social y en recursos para los territorios.
Igualmente, el documento exige un control a las importaciones que lesionan la producción agropecuaria y la industria nacional, el retiro de los proyectos de ley que en opinión de las centrales sindicales atentan contra la paz laboral y social, y la suspensión de toda iniciativa de privatización y desmantelamiento de empresas estratégicas como Ecopetrol, Telecom, Acueductos de Bogotá, licoreras, aeropuertos, Instituto de seguridad social...
De la misma forma, se demanda la congelación de las tarifas de los servicios públicos y del precio de la gasolina, así como el restablecimiento de los subsidios para los servicios domiciliarios, y la refinanciación del sector educativo.
Por último se exigen garantias democráticas para ejercer el derecho de organización, protesta, movilización y la defensa de los dirigentes sindicales y populares, en definitiva acabar con la criminalización de la protesta social.
La composición de este pliego, el hecho de no ser defensivo y de no limitarse a la lucha de los que tienen empleo, brindó otro carácter al paro cívico nacional. Con el paro reverdeció la lucha. En la psicología de la gente quedó marcado que no todo es conformidad y pasividad. Fue importante esta jornada de demanda popular,porque de nuevo se salió a la calle, se bloquearon las carreteras,se compartió con los vecinos, en suma, se ganó confianza en la capacidad de todos.
Los resultados de la negociación en las trece mesas temáticas -fruto del acuerdo entre el gobierno y el Comando de paro para poner fin al paro cívico- se saldaron con un estrepitoso fracaso. Quedó claro por tanto,que el Estado no está dispuesto a ceder en nada. Su estrategia es dilatar,dividir y dispersar.
Quizá el único elemento positivo que se destaca del ejercicio de las mesas sea la enseñanza de que es posible desenmascarar la intolerancia del gobierno al tiempo que se solidifica el tejido de las organizaciones sociales dispuestas a luchar por un pais mejor.
La respuesta de los sindicatos no se hizo esperar. Un nuevo llamado a una jornada nacional de protesta fue convocado para el 14 de octubre. El paro se convirtió en otra demostración de inconformidad del movimiento sindical y social contra las políticas sociales y económicas del gobierno Pastrana.
Pararon los trabajadores vinculados a las principales empresas estatales. Entre ellos 200.000 maestros vinculados a FECODE; 10.000 trabajadores de Ecopetrol vinculados a la USO; 140.000 médicos y empleados administrativos de la red nacional de hospitales. También los funcionarios de las contralorias, la rama judicial, las Universidades, las empresas de energía eléctrica, el Incora, el ISS...
Los trabajadores lograron un aumento ponderado de salarios y el compromiso de que no habrá represalias contra quienes participaron en el paro; pero no obtuvieron la modificación de la polìtica económica y el fin de las privatizaciones, punto esencial de su extenso pliego de peticiones. Durante la protesta hubo también disturbios en varias ciudades del pais y uno de los dirigentes del movimiento, José Ortega, fue asesinado.
CUARTO CONGRESO DE LA CUT
Ha sido caracteristico en el movimiento sindical colombiano la ausencia de debates y elaboraciones programáticas serias y consistentes en torno a los principales problemas que afectan a los trabajadores, al mundo del trabajo y al pais en su situación económica,social y política.
Lo normal ha sido que los diversos eventos que reunen a los sindicatos se convirtan en espacios por la disputa de poder, en lugar de escenarios de reflexión y discusión.
La CUT reformó sus estatutos y estableció la elección directa de sus órganos directivos a todos los niveles. Esta decisión permitió que el Congreso sindical se convirtiera en un espacio abierto para el análisis y la discusión de los diversos problemas que afectan a los trabajadores y los del entorno en el que actúan los sindicatos.
El congreso fue preparado con mucha anticipación, mediante la realización de una veintena de seminarios regionales y cinco sectoriales, en los que además participaron académicos, abogados laboralistas, ONG¨S y escuelas sindicales de todas las corrientes políticas que se expresan al interior del movimiento sindical.
Fue un congreso vivo, de cara al pais y sus problemas, lo cual señala una nueva dinámica por parte del sindicalismo, la misma que ya se expresó en los paros nacionales del 31 de agosto y 14 de octubre, cuando el movimiento sindical, junto a otros sectores de la sociedad colombiana, levantó un conjunto de reivindicaciones que recogen problemas del interés de toda la nación y no solo de los sindicalizados.