Estimados compañeros y compañeras:

Desde hace varios meses los Comités de Solidaridad con América Latina (COSAL) de Asturies venimos preparando una serie de actividades de cara a celebrar el veinte aniversario de nuestro surgimiento.

Los Comités de solidaridad se crearon en Asturies a partir de diciembre de 1988 coincidiendo con la caída en combate en Nicaragua del sacerdote asturiano Gaspar García Laviana, en aquellos momentos incorporado al FSLN, donde era conocido como Comandante Martín. Su muerte, en pleno proceso insurreccional, causó un fuerte impacto hasta el extremo de que un grupo de personas con fuertes convicciones solidarias y revolucionarias decidió potenciar unos grupos de apoyo a la Revolución Sandinista, embriones de los actuales COSAL.

Durante todos estos años hemos venido trabajando de manera ininterrumpida en el campo de la solidaridad y el antimperialismo. De este modo acompañamos al pueblo de Nicaragua durante el período de la revolución y la agresión yanqui. Igualmente desarrollamos el movimiento de solidaridad con el pueblo salvadoreño y guatemalteco, al tiempo que, en la medida de nuestras fuerzas y posibilidades, fuimos solidarios con las Madres de Plaza de Mayo, pueblo palestino y saharaui, militantes anti-pinochetistas, etc.

Las convicciones antimperialistas nos llevaron a trabajar activamente en la campaña en contra de la incorporación del estado español a la OTAN en los años ochenta y a denunciar las guerras de agresión como la del Golfo a principios de los noventa. La derrota sandinista en Nicaragua fue un duro golpe, pero nuestro trabajo continuó en esta nueva fase neoliberal.

Durante estos años hemos seguido siendo solidarios, antimperialistas y comprometidos con las luchas populares de nuestro propio pueblo. Hemos conocido al MST de Brasil, trabajamos la solidaridad con Kurdistán, denunciando las implicaciones de la OTAN en el genocidio kurdo, seguimos reclamando con las Madres de Mayo el castigo a los culpables, denunciamos la presencia en nuestra tierra de criminales como Kissinger o G. Bush, etc.

Mantenemos nuestra convicción de que es necesario organizarse y luchar por un modelo diferente de sociedad, creemos fundamental desarrollar entre la gente una conciencia de internacionalismo solidario. Por ello seguimos trabajando y nos preparamos para celebrar veinte años de actividad.

La próxima celebración de la XX Aniversario de la muerte de Gaspar García Laviana y pocos meses después del triunfo de la Revolución sandinista nos parecen buenos pretextos para intentar reflexionar sobre nuestro trabajo, las perspectivas del mismo, conocer la amplitud de los cambios ocurridos en América Latina y en el mundo en estos últimos años, hacer un balance de los cambios, de las necesidades pendientes...; en definitiva, buen momento para reflexionar en común.

Para ello hemos comenzado a preparar una serie de actividades agrupadas en varios bloques según temas y en períodos diferentes entre diciembre de 1998 y junio de 1999. Así, durante el mes de diciembre de 1998 pensamos realizar algunas actividades centradas en torno a los temas de Gaspar García Laviana, cristianismo, revolución y compromiso en América Latina y el nacimiento de los COSAL.

Estamos diseñando una serie de actos como la edición de un libro con poemas de Gaspar, para lo que ya hemos logrado algún apoyo económico, una exposición sobre la actividad de los COSAL en estos años, etc.

Para el mes de febrero pretendemos realizar unas jornadas sobre la solidaridad veinte años después, con la presencia de HIJOS de Argentina, representantes de Chiapas, Kurdistán, Kosovo... en estos momentos nos encontramos en la fase de contactos y conexiones.

En el mes de abril tenemos previsto hacer unas jornadas sobre el futuro de la solidaridad popular para analizar nuestras perspectivas de trabajo, estructuras organizativas, metodología, etc.

Por último, para los meses de mayo o junio del 99 pretendemos realizar una serie de charlas que permitan hacer un balance de veinte años de revolución en América Latina y el mundo. Estamos haciendo contactos con Nicaragua, Cuba, El Salvador. También queremos abrir el debate a otras zonas de ahí que estemos intentando incluir alguna referencia a la evolución en Oriente Medio.
 

Un solidario saludo,
 

Comité de Solidaridad con América Latina (COSAL) Asturies

  DATOS BIOGRÁFICOS DE GASPAR GARCÍA LAVIANA.

 

Gaspar García Laviana nació en el año 1941 en Tuilla (Langreo-Asturies). Sus padres, Silverio García , minero y Enriqueta Laviana. Era el mayor de tres hermanos, Silverio, que vive en Barcelona donde ejerce como profesor de filología hispánica, y Marisa, quien está casada y vive en Tuilla.

 

Estudió bachillerato en Valladolid, Filosofía y Teología en Logroño, donde se ordenó sacerdote en la orden del Sagrado Corazón. Celebra su primera misa en el año 1966 en la parroquia de su pueblo natal. Posteriormente se traslada a Madrid donde terminó un cursillo de sociología; aquí mismo hizo compatible su sacerdocio, en la parroquia de San Federico, con el trabajo de obrero en una carpintería del barrio. Durante los tres años que permaneció en Madrid trabajó mucho con la juventud y con grupos de sacerdotes obreros, en un afán de implicarse cristianamente en la marcha social y política del país.

 

Cuando la congregación a la que pertenecía pidió voluntarios para ir a trabajar a Nicaragua, se ofreció con la única motivación de que "ahí hacen falta sacerdotes", según sus propias palabras. Marcha a Nicaragua en 1969 siendo destinado a la parroquia de San Juan del Sur, departamento de Rivas, donde la mayor parte de los feligreses eran campesinos; "todos analfabetos, sin escuelas, traté de enseñarles las técnicas agrarias, pero no tenían tierras..., así durante cuatro años".

 

Quienes le conocieron coinciden en señalarle como un hombre idealista de gran calidad humana, profundamente identificado con la gente explotada y una inmensa sensibilidad a los problemas que vive Nicaragua: " donde el hambre y la sed de justicia del pueblo oprimido reclama, mas que el consuelo de las palabras, el consuelo de la acción". Estas palabras están contenidas en su carta-testimonio que leyó a los feligreses explicando su decisión de ingresar en el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

 

La permanencia en San Juan del Sur le llevó a conocer toda la situación de explotación e injusticia en que se encontraban los campesinos, vivía con indignación los abusos que se sucedían a su alrededor:" he sido testigo del inmundo tráfico carnal al que se somete a las jóvenes humildes, entregadas a la prostitución por los poderosos; y he tocado con mis manos la vileza, el escarnio, el engaño, el latrocinio representado por el dominio de la familia Somoza en el poder".

 

La gran sensibilidad de Gaspar lo llevó a utilizar la pluma como otra forma pacífica de lucha; sus poemas y cuentos son una forma de poder desahogar todo ese sentimiento humanitario de alguien decidido a luchar por las clases explotadas, reflejan también ese potencial revolucionario que más tarde lo llevaría a asumir un compromiso de lucha diferente, una militancia en el Frente Sandinista. "Un día me di cuenta de que yo era un servidor mas de la tiranía somocista".

 

Inició sus primeros contactos y decidió colaborar sin reservas, posteriormente pasó a clandestinidad donde estuvo por espacio de tres años. A finales de 1977 logra escapar de la Guardia Nacional nicaragüense y pasa a Guatemala, desde donde regresa a España. Aquí logra exponer a los superiores de la orden del Sagrado Corazón su decisión de ingresar directamente como soldado del Frente Sandinista. Su postura fue tan firme y responsable que logró conquistar el respeto de sus superiores, quienes jamás intentaron persuadirle de su retorno a la vida de la parroquia. Algunos discrepaban políticamente con él, otros le pusieron ante el dilema de abandonar los hábitos o continuar en la guerrilla.

 

En Navidad de 1977, decide al fin poner en práctica la idea que había venido meditando durante algunos meses e ingresa como militante en el Frente Sandinista (FSLN).

 

La vida de "Martín", ese fue su nombre de guerra, dentro de la organización está llena de grandes momentos con sus compañeros; como él dijo una vez "aquí he encontrado a los grandes amigos del alma". Recibió cursos de entrenamiento como comando especial durante seis meses. Posteriormente se le encargó dirigir los entrenamientos en el campamento. Participó en numerosos combates, en los cuales siempre se distinguió por su arrojo, decisión y valentía. En una ocasión se dijo de él "es el primero en el combate y el último que se retira".

 

Gaspar logró ganarse el grado de comandante, lo cual implica cierto nivel de desarrollo político y militar; su decidida participación en el combate y la habilidad de conjugar inteligencia y arrojo lo llevaron a obtener un gran prestigio dentro de las filas sandinistas. En el momento de su muerte, a los 37 años, dirigía una de las columnas que operaban en la zona sur del país y formaba parte del Estado Mayor del Frente Sur "Benjamín Zeledón".