Quiere decir bar en "asturianu", y fue el nombre escogido para la pequeña kafeta de Kasa de la Muntanya cuando se habilitó ahora hace 14 años.

La gente que se encargaba de su mantenimiento, se constituyó como colectivo de apoyo a personas presas con la finalidad de denunciar la situación que se vive en las prisiones del estado y ayudó con pequeñas aportaciones económicas a personas sin recursos que están dentro de ellas.
Con estos objetivos se han realizado muchas actividades a lo largo de estos años, como charlas, debates, "vermouths" ...

También hemos trabajado al lado de otros colectivos, denunciando la indefensión en qué se encuentran los presos y las presas, la falta total de humanidad dentro de las cárceles así como la gran mentira de la prisión como centro de rehabilitación.

El xigrín, desde su modestia como colectivo, ha sido un espacio y espíritu solidario en la Kasa y nos ha hecho no olvidar nunca a los que llaman desde las celdas, así como que las prisiones sólo condenan la pobreza y la disidencia política.