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Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas
Tierra Quemada. Órgano de expresión del Grupo Anarquista La Mecha PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Miércoles, 11 de Noviembre de 2009 19:04

Sirvan estas líneas como presentación del Grupo Anarquista La Mecha, adherido a la Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas, y de su órgano de expresión, Tierra Quemada. Nuestro grupo se formó en febrero de 2009 y a todes quienes formamos parte de él nos unían unas inquietudes comunes: de una parte, la consciencia de vivir inmerses en un sistema injusto, deshumanizado y sin salida posible; frente a ello, la firme voluntad y el profundo deseo de alcanzar, a través del anarquismo, una sociedad nueva, libre, justa e igualitaria, donde lo que importe sean las personas y no los valores económicos o productivos, y donde no exista atisbo alguno de autoritarismo o preeminencia de unes sobre otres; por último, la convicción de que la única manera de encaminarnos hacia ello es a través de la acción, la difusión y la organización. Esta afinidad y la común necesidad de hacer algo, de no permanecer de brazos cruzados, fueron las que impulsaron el surgimiento de La Mecha y el inicio de su actividad como grupo.

 

No se nos escapa que el actual panorama no es muy halagüeño. Muches hemos podido percibir entre la juventud un gran vacío ideológico y organizativo, fruto quizás de una mezcla de apatía, hedonismo y falta de valores de referencia y de formación ideológica. Resulta pasmosa la pasividad de muches jóvenes –y no tan jóvenes, por descontado– ante la cruel maquinaria que devora la humanidad, y entre aquelles a quienes sí preocupa el mundo en el que viven, muchas veces puede comprobarse una frustrante incapacidad a la hora de llevar a cabo estrategias de lucha, precisamente debido a ese vacío formativo y organizativo del que hablábamos. Hay desde hace años una cierta tendencia a actuar movides por la inercia y sin realizar el sano ejercicio del debate, de preguntarnos por qué hacemos las cosas de la manera en que las hacemos, y plantearnos qué otras alternativas se nos presentan. Esto ha provocado que los avances hayan sido mínimos, y la desvinculación y el desentendimiento frente a la realidad que nos rodea no hayan hecho otra cosa que aumentar.

 

Es por esto que pronto surge en el grupo la idea de intentar atajar estas carencias a través de la difusión de textos, unos de reciente creación, otros rescatados de publicaciones y autors de distintas épocas, pero todos ellos, a nuestro parecer, de gran vigencia y actualidad por los temas y problemática que tratan.

 

Creemos que el anarquismo organizado es la única manera –o al menos la más viable–de cambiar este mundo, y por ello hemos decidido dar a conocer distintas facetas del mismo a través de este periódico.

 

Tierra Quemada pretende, pues, ser una aportación a la lucha contra este sistema opresor y por una sociedad libertaria. Nuestra intención es que salga a la luz con cada una de las estaciones del año, y cuál mejor para comenzar que el Otoño…

 

Hasta el próximo número, Salud, Lucha y mucha Anarquía.

 

 

Para descargar el Número Cero pincha aquí.

 

Si queréis recibir nuestra publicación, podéis poneros en contacto con nosotres en la siguiente dirección:

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Grupo Anarquista La Mecha

Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas

 

 

 

Última actualización el Domingo, 20 de Diciembre de 2009 17:25
 
Suplemento 10 de Germinal Libertario PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Martes, 08 de Diciembre de 2009 19:46


El principal problema que encontramos en la actualidad del Movimiento Libertario es la falta de militancia y de compromiso. Para nosotres el problema no es ser más o menos, porque los números por sí solos obvian la capacidad del individuo. Sin embargo, sí es un problema el asumir ciertas actitudes para luego no ponerlas en práctica.

Creemos que este no es un debate nuevo, porque se trata de un continuum en toda nuestra historia, pero sabemos que el olvidarlo es la base de una decadencia a la que tenemos que hacer frente. La charlatanería está bien para la barra de los bares, pero en nuestras Organizaciones se viene a hablar en la misma medida que a hacer, y llegados a este punto nos sobran iluminades, demagogues y predicadores que nos digan lo bien o lo mal que está lo que estamos haciendo.

La autonomía es uno de los rasgos más enriquecedores del Anarquismo, aquelles que ejecutan son les mismes que deciden, y no tienen que dar cuenta a nadie ajene a elles mismes. Sin embargo, esto que es claramente una virtud, a veces se nos aparece dibujado como un defecto, y parece que para hacer tenemos que contar con el apoyo teórico de grandes analistas, juristas y "expertos del bienhacer", que no dudan, por otro lado, en mantenerse al margen de todo aquellos que pueda asemejarse a actividad. En el Anarquismo sobran curas, porque hace falta que la teoría, intrínseca, esté ligada continuamente a la práctica.

En un momento en que la sociedad del espectáculo relega al Anarquismo y a la Revolución Social, entre otros, como poses o actitudes comerciales, nosotres tenemos claro que nuestra actividad no puede ser otra cosa que la mejor forma de propaganda.

Está claro que el delegacionismo imperante nos está ganando la partida, pero el juego no ha terminado y no podemos menos que estar a la altura de las circunstancias: "El hábito de la acción directa es, quizás, idéntico al hábito de ser libre y de estar preparado para vivir responsablemente en una sociedad libre".

El manteniemiento en una sociedad como la actual, de una Organización coherente a unos Principios, Tácticas y Finalidades es el mejor arma, y quizás la única, para la ruptura con un mundo condenado al individualismo y la competitividad. La puesta en práctica de esos Principios, Tácticas y Finalidades no puede ser otra que la cotidaneidad de nuestras vidas.

A pesar de que no seamos muches, ya quisieran otres tener nuestra capacidad, esa es la fuerza del Anarquismo. Nuestro deber, tenerlo presente en el día a día. Tenemos claro que la militancia es la única semilla válida y posible para el actual crecimiento que está experimentando el Movimiento Libertario. A este respecto, aparecio recientemente un articulo en el organo del Grupo La Mecha (FIJA), Tierra quemada, "Sobre organizaciones unicas", cuya lectura recomendamos.

No tenemos prisa. Pero trabajamos sin pausa. Algún día nos tocará.

 

Salud y Anarquía

 

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La Gotera que colma el vaso. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Martes, 24 de Noviembre de 2009 01:13

La gotera que colmó el vaso

(La broma empieza a ser pesada cuando se repite muchas veces)


La hoz y el martillo casi siempre se han servido de actitudes y estructuras autoritarias que, a lo largo de la historia de la humanidad, ahogando ideas, manipulando y destruyendo la libertad y el comunismo en su propio nombre, eran, son, y parece ser que en el futuro seguirán siendo, la lápida de la revolución. Ejemplos hay muchos y ya los conocemos todes: la Rebelión de Kronstadt, la Revolución Majnovista, el Gulag, la Revolución Social Española, la Guerra Civil Griega, la Revolución Cubana, la Revolución Húngara de 1956, Praga 1968 y un largo etcétera. No queremos de todos modos servirnos de una historia bañada en sangre e infestada de traiciones como hilo argumental de este manifiesto, porque sabemos que el autoritarismo (de uno u otro lado) cae por su propio peso. Sean cuales sean las formas en las que éste se manifiesta, cada concesión que se le hace siempre acaba generando los mismos conflictos, le es intrínseco y la espiral en la que se cae termina siguiendo el mismo patrón.


Y es que hoy en día se siguen dando enfrentamientos contra aquelles que defienden el pensamiento único, posturas totalitarias y sin sentido de autocrítica y, aunque las formas sean distintas, el fondo continúa siendo es el mismo. Como hace poco ha vuelto a pasar, se demuestra que la tormenta que el autoritarismo termina desencadenando siempre acaba por adoptar el mismo cariz.


Por esto, como anarquistas, tenemos que servirnos de nuestros propios medios para trabajar, es decir, servirnos de las estructuras libertarias basadas en la horizontalidad, el asamblearismo y el federalismo. Y así evitar caer en ese posibilismo, habitualmente justificado por una falsa practicidad, que acaba por desvirtuar nuestra lucha para finalmente robarle todo su sentido y razón de ser.


No pretende este texto, por lo tanto, quedarse en una denuncia a las agresiones sufridas en el CSO La Gotera, chispa que ha encendido este manifiesto. Con estas palabras también queremos plantar nuestra propuesta. Hacemos por ello un llamamiento a la organización y al federalismo. Entiéndanse ambos términos en sus acepciones más amplias.


No olvidemos que no es la primera vez que actos tan deplorables como éste suceden en Madrid. ¿Cuántos más vamos a tener que aguantar? La verdad no se puede callar, propagarla es una respuesta a una necesidad vital y natural y, si es necesario gritar, se gritará, si es necesario escribir y publicar, se
escribirá y se publicará y, ante todo, si es necesario defenderse nos defenderemos. ¿Cómo? Deberíamos analizar antes por qué hemos llegado a esta situación.


Cuando se comparten espacios y luchas con quien no comulga con nuestros planteamientos más básicos, con quien comulga con el autoritarismo bajo pretexto de acabar con un enemigo común (el fascismo y el capital) y con la dicotomía del “conmigo o contra mí” no es de extrañar que termine por
arremeter contra aquelles que, a pesar de ser “compañeres de lucha”, difieren de sus postulados. La amenaza siempre está garantizada.


Decía el anarquista individualista francés Émile Armand: “Antes una choza, un vaso de agua y un puñado de castañas, que la labor con quien no place ”. Pues bien, en según que circunstancias la labor puede no placer incluso con nuestros seres más allegados, pero es de sentido común buscar siempre el
libre acuerdo entre aquelles que creen en él y no entre quienes lo utilizan para terminar imponiendo su voluntad. Y es que en Madrid se da la circunstancia de que, mientras el movimiento anarquista permanece desunido, los mismos grupos que lo integran comulgan con el frentepopulismo.


Por ser ideologías diametralmente opuestas, el anarquismo es el mayor enemigo del fascismo. Somos anarquistas y por lo tanto no sólo somos antifascistas sino también antiautoritarios. ¿Qué conseguimos entonces haciendo causa común con aquelles que defienden lo que precisamente queremos derribar (la autoridad, el estado)? De la historia hemos aprendido que, por lo general, el marxismo y el nacionalismo se han servido del frentepopulismo para vaciar de contenido la lucha anarquista cuando ha estado integrada en él. ¿Estamos condenados a repetir una y otra vez los mismo errores? Aquelles que no toleramos la autoridad, que no queremos conquistar el poder sino destruirlo, que plantamos cara a las imposiciones, a las estructuras verticales y a la obediencia y detestamos la sumisión y el sometimiento del individuo no podemos permitirnos el lujo de realizar tales concesiones.


Si como anarquistas defendemos la propaganda por el hecho, si entendemos que el fin no justifica los medios sino que es un medio en sí mismo y viceversa, tenemos por lo tanto la obligación moral de estar organizades. De no ser así, ¿con qué argumento podremos apelar a una sociedad organizada de forma libertaria sin estarlo nosotres mismes? Para nosotres esto no es anarquismo histórico, como dicen algunes compañeres, sino el anarquismo llevado a su máxima expresión de desarrollo.


Sin nada más que decir, expresamos todo nuestro desprecio hacia los agresores y nos sumamos a las ya múltiples muestras de apoyo hacia les agredides en el CSO La Gotera.

 

Contra toda forma de autoridad.

Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas (Madrid)

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Última actualización el Martes, 24 de Noviembre de 2009 02:16
 
SOBRE LA ACCIÓN DIRECTA CONSIDERADA COMO UNA DE LAS MÁS BELLAS ARTES PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Miércoles, 09 de Diciembre de 2009 00:44

AD"Cuando entren en tu hogar,
¿cómo los vas a esperar?
¿Con las manos en la nuca
o en el gatillo de la Star?"

(La Furia, “Armas de Barrio” en Por algo más que por gusto.)

 

¿Has pensado alguna vez que la precariedad, el paro y la privatización de los servicios públicos no son más que facetas de un poliedro que abarca muchas otros aspectos de la vida? ¿Y has pensado alguna vez que la base de esta relación podría residir en que unos (los obreros en activo, en formación, en paro o en jubilación) nacemos sin otra riqueza que nuestra fuerza de trabajo y, otros (los capitalistas), con la capacidad de apropiarse de cuanta riqueza producimos? Entonces sabrás qué se oculta cuando los políticos y los empresarios hablan de “nuestra economía” o “la economía de mercado”: el capitalismo, un sistema donde los trabajadores vamos construyendo un mundo al gusto de la clase dirigente, un mundo que acaba volviéndose contra nosotros bajo la forma de eventualidad, accidentes laborales, pérdida de poder adquisitivo, daño ecológico, represión policial, racismo, agresiones fascistas, guerras y otros muchos atentados contra nuestros derechos más fundamentales de hombres y mujeres libres.

A esta enajenación económica hay que añadir una enajenación de tipo político: la que cualquier forma de Estado ejerce sobre nuestra capacidad de decidir sobre los asuntos que nos conciernen a todos. El ejecutivo de Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía. Esto es bien sabido. Pero, ¿qué hay de aquellas personas que se dicen representantes de los intereses de la clase trabajadora, como los liberados sindicales o las cúpulas de cualquier partido anticapitalista? Un siglo y medio de traiciones los desacredita por completo: si no queremos saber nada de los diputados, ministros y demás rapiña, tampoco nos interesa la gentuza que firma reformas laborales y levanta Estados contra los obreros del campo y de la ciudad.

Tales burócratas y patronos, y no los inmigrantes, son los responsables de que seamos extraños a nuestros propios barrios, centros de trabajo y estudio. De que, agredidos por aquellas cosas que producimos y por aquellos individuos en quienes delegamos nuestra voluntad política, no hagamos más que levantar las paredes acolchadas de nuestra propia celda de reclusión mental. Esta negación del derecho a la ciudad, al hogar, late en lo más profundo del Capital y el Estado. ¿Qué hacer? Podemos resignarnos a vivir en la miseria. Podemos permitir al Estado que siga mediando entre nosotros y los patronos, domando nuestra ira, aparentando que no existe lucha de clases alguna. O podemos ser responsables y recuperar el gobierno de nuestros actos: nos queda la acción directa, considerada como una de las más bellas artes. El arte de esculpir nuestro cuerpo sin el cincel de los roles de género y la religión; de pintar paisajes libres de ejércitos, cárceles, transgénicos y contaminación; de bailar todos al mismo nivel; de cantar nuestra vindicación. El arte de reinventar el mundo y la vida.

Así describe el anarcosindicalista Juan García Oliver qué aspecto tenía España en los años veinte del siglo pasado: “Desde que la Confederación Nacional del Trabajo se lanzó a luchar por mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, los de enfrente, los que eternamente habían vivido bien a costa de la mansedumbre de los obreros, se declararon en guerra contra los Sindicatos Únicos. Y no se conformaban con guerrear contra unas aspiraciones abstractas, sino que llevaron sus ataques hasta la eliminación física de los hombres del sindicalismo.

“La parcialidad de los gobernantes era evidente. Caían acribillados a balazos patronos y pistoleros del Libre. Pero caían asesinados muchos sindicalistas. Lo lógico habría sido que las cárceles fueran ocupadas por burgueses, pistoleros libreños y sindicalistas y anarquistas. Pero no era así. A las cárceles solamente iban a parar los sindicalistas y anarquistas. Por decenas primero. Por centenares después. Pero ni un solo burgués.”

El espectáculo de la paz social había concluido. La legalidad demostraba ser aliada de los capitalistas, toda vez que los sindicalistas iban prescindiendo de la magistratura para imponer sus justas reivindicaciones. Esa violencia excepcional dejaba en evidencia que el papel mediador del Estado se basaba en la sumisión tácita de los explotados a la violencia cotidiana. La tan empuñada Star, también denominada Pistola Sindicalista, simboliza mejor que ninguna otra cosa el enfrentamiento desnudo entre el Capital y el mundo del trabajo, la acción directa.

Pero que nadie se equivoque: la acción directa no equivale necesariamente a acción violenta. Entendemos esta última como una manifestación extrema que suele acontecer en el marco de procesos insurreccionales, fruto de la fricción entre las fuerzas revolucionarias y las reaccionarias. Nosotros nos estamos refiriendo al restablecimiento de nuestra voluntad política y económica, a la lucha consciente, desprovista de intermediarios y de subvenciones que nos conviertan en meros actores de una representación de teatro conocida de antemano, donde no halle lugar nuestra espontaneidad y nada importen nuestros deseos reales. Múltiples son las formas que puede adquirir esta acción directa, siempre y cuando no perturben la armonía entre medios y fines, condición indispensable para que aquélla se convierta verdaderamente en una acción libertadora. Nosotros te proponemos que pierdas el miedo y, por medio de agrupaciones horizontales y asamblearias libremente federadas entre sí, te organices y luches junto a tus iguales, junto a aquellos que, hastiados por el capitalismo, quieran dejar atrás la innoble supervivencia y entregarse por fin al elevado placer de vivir.

CONTRA EL CAPITAL Y EL ESTADO:
ACCIÓN DIRECTA.

PIERDE EL MIEDO:
¡ORGANÍZATE Y LUCHA!

 

Grupo Anarquista Star, adherido a la Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas (Madrid).

 

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Última actualización el Miércoles, 09 de Diciembre de 2009 00:56
 
[Nueva publicación] Ciencia, Filosofía de la ciencia y Anarquismo. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Martes, 24 de Noviembre de 2009 01:50

Edición del Texto: Ciencia, filosofía de la ciencia  y Anarquismo de Iker Dobarro del Moral


«La ciencia ha sido considerada tradicionalmente por el anarquismo como una vanidad burguesa que a lo largo de la historia se ha convertido en un instrumento del poder para la dominación y explotación del pueblo y de los recursos naturales. Sin embargo. la ciencia no es exactamente esto, así como la política no es exactamente el parlamentarismo. La ciencia es un conjunto de conocimientos objetivos sobre el mundo que rodea al ser humano y una metodología basada en criterios de racionalidad que constituyen un Patrimonio de la Humanidad. Para hablar de ciencia, primero hay que definir su objeto de estudio y la metodología que utiliza para validar o rechazar las conclusiones a las que llega sobre aquél. Estas definiciones están lejos de ser obvias, por lo que, durante años, desde el Circulo de Viena, pasando por Popper, Kuhn y Feyerabend, hasta las teorías sobre ciencia y tecnología actuales, se ha desarrollado una disciplina filosófica, denominada Filosofía de la Ciencia, que trata de desentrañar las bases que subyacen en el conocimiento científico y en sus teorías.


En el proyecto de construcción de una sociedad libertaria, basada en la justicia social y económica, en el libre desarrollo de la persona y en la racionalidad de la educación, la ciencia, su desarrollo y la socializacion de sus conocimientos son esenciales para el pleno éxito del modelo social. En contraposición a la actual situación de la investigación científica y tecnológica, dominada por el elitismo, el hermetismo, la superespecialización, la precariedad y la orientación eminentemente empresarial, se propone un modelo de ciencia social, divulgadora, holística, sintética, humanista y equitativa entre los conocimientos de base  y aplicados. Si nosotr@s, l@s libertari@s, queremos un desarrollo pleno del ser humano, debemos analizar, debatir, cuestionar y establecer desde ahora cómo es la dimensión científica del ser humano, qué importancia tiene para su experiencia vital en sociedad y cuáles son los mecanismos que ésta debería establecer para su correcta gestión»

 

Iker Dobarro del Moral

Última actualización el Martes, 24 de Noviembre de 2009 02:15
 
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