| A la página ANTERIOR |
Juventudes Libertarias comunicado por
findel siglo XX
QUE PASA EN BOLIVIA?
Bolivia es uno de los
piases que menos atención recibe en el ámbito mundial. Aislada, pobre sin
protagonismo notable en los procesos diplomatico-comerciales de la actualidad,
tiende a pasar desapercibida en los textos académicos y periodísticos.
Es un país enorme y potencialmente rico, que cubre un espacio igual a los territorios combinados de Francia y España. Bolivia es un caso clásico del desarrollo desigual y combinado. Es uno de los piases mas pobres y atrasados del hemisferio occidental, con el ingreso per capita mas bajo del continente; casi la mitad de la población es analfabeta. Es el país latinoamericano con mayor población indígena: mas del 50% habla quechua o aymará. El campesinado constituye mas del 60% de la nación. No obstante y a decir de muchos, la combativa clase obrera boliviana ha sido políticamente la mas consciente del continente.
Ha sido país
monoproductor por excelencia, primero de la plata, luego del estaño; y hasta
hace poco participe en la economía mundial en parte como fuente de materia
prima para la cocaína, pretexto para las intervenciones de la burguesía
norteamericana en una supuesta "guerra contra las drogas".
Sin embargo, la
historia boliviana esta llena de vetas que merecen ser explotadas por los que
buscan entender los procesos sociales del continente. Es el país americano con
mas presencia indígena. El movimiento obrero local ha sido tradicionalmente de
enorme combatividad y sus planteamientos han sido considerados como los mas
radicales en el espectro americano, el proletariado boliviano, a decir de
muchos, es una clase dotada de mejor sentido histórico en el continente. El
país fue escenario de luchas proletarias de gran alcance, es el único país del
hemisferio donde ha ocurrido algo aproximado a una exitosa insurrección obrera.
En 1952 milicias obreras y campesinas, destruyeron al ejercito de la oligarquía
local, echando a los barones del estaño de sus mansiones palaciegas, pero esta
insurrección fue castrada por los nacionalistas burgueses.
Partidos
bolcheviques atados a "progresistas" burgueses, nunca lograron
domesticar al movimiento obrero combativo, aunque si lo boicotearon; como en
1971 cuando obreros, campesinos, estudiantes formaron la Asamblea Popular, una
especie de consejos de trabajadores en los que primaba la democracia directa y
que pusieron en vilo al entonces presidente Torrez, al constituirse en Poder
Dual. Los reformistas y los bolcheviques de siempre abortaron la revolución
social, al sembrar la esperanza suicida en el gobierno "progresista"
de Torrez y no armar al pueblo, consiguiendo con ello dar cabida al sangriento
golpe de estado fascista de Banzer, financiado por la C.I.A., la dictadura
brasileña y el narcootrafico.
Una huelga general
casi insurreccional aconteció en 1985, cuando 12.000 mineros del estaño,
pertrechados de dinamita y apoyados por gran parte del pueblo, ocuparon la sede
del gobierno, La Paz, por 16 días clamando por el fin del sistema capitalista y
la instauración de "un gobierno obrero campesino", la falta de
claridad estratégica y el sabotaje de la izquierda autoritaria lograron detener
la huelga. Después de esta ignominiosa derrota, se redujo el numero de mineros
de la empresa estatal COMIBOL de 32.000 en 1986 a 60 hoy en día. Los demás
fueron echados del altiplano y forzados a cultivar coca para sobrevivir.
Mientras tanto el entonces presidente Sánchez y su familia compraron las minas
mas lucrativas para llenar sus bolsillos. Actualmente la minería privada
alberga a 4.000 mineros que tienen temor
a actuar, por la draconiana precariedad laboral, en la que los despidos, ante
la menor señal de descontento, son frecuentes.
Ante esta coyuntura en la que la burocracia sindical se
prostituye con el oficialismo y a la vez no tienen el crédito de ningún sector
laboral; la iniciativa popular y la infinita capacidad creadora de las masas a
dado vida a organizaciones de base mucho mas democráticas y combativas, que la
anquilosada Central Obrera Boliviana (C.O.B.), sindicato verticalista que
agrupa a todos los trabajadores. Que fue sustituida, en los hechos, por el
autodenominado Bloque Intersindical, formado por maestros rurales, campesinos,
gremiales y transportistas del altiplano. Pero esta no seria la única
organización de base que pronto dio resultados.
En abril del
2.000, Cochabamba fue el epicentro de un tremendo remezón que sufrió el
ex-dictador y actual presidente " democrático" Gral. Banzer. Grandes
masas se movilizaron contra la privatización del agua, cortando con barricadas
las carreteras, estableciendo piquetes que se enfrentaron y repelieron los
ataques de las fuerzas armadas, tomando el pueblo en movilización, el control
de poblados enteros, levantando una organización de base, La Coordinadora Por
El Agua y La Vida(plataforma de obreros, campesinos) infiltrada con uno que
otro elemento partidario, que fue rebasado. Rápidamente el ejemplo se extendió
por el país, haciendo tiritar el régimen de Banzer que no dudo en sembrar de
cadáveres y heridos las calles. Pero en esto se fueron a huelga los policías,
exigiendo mejoras salariales. El pueblo generoso, se solidarizo acriticamente
con la huelga de la policía, sin entender su contenido oportunista. Prueba de
ello, fue que basto un compromiso del gobierno de aumentar los salarios, para
que salieran nuevamente a la calle a reprimir brutalmente a las masas, pese a
la solidaridad que estas le habían prestado. Todo esto pone de manifiesto la
necesidad de elaborar políticas claras hacia las fuerzas represivas. Pero con
todo, las movilizaciones evitaron la privatización del agua y expulsaron a la
multinacional británica que pretendía dicho proyecto, demostrando una vez mas
que solo la acción directa del pueblo es la garantía para que no pisoteen sus
derechos. El gobierno firmo numerosos compromisos con los demás sectores. Su
incumplimiento dio paso a movilizaciones muchisimo mayores el mes de septiembre
y octubre que abarcaron a numerosos sectores laborales.
Fueron los
campesinos los mayores protagonistas de las acciones de septiembre, un duro
bloqueo de caminos paralizo casi todo el país; los centros urbanos casi fueron
asfixiados por una sublevación campesina. Es el atraso y la miseria del país,
que se sublevaron encarnados en los campesinos, contra un régimen racista que
los condena a tales situaciones. Es la rebelión de una masa de marginados y
discriminados que pugna por incorporarse al desarrollo, ocupar un lugar en la
historia de la humanidad.
Hecho destacable del movimiento campesino, fue la denuncia
de la discriminación y opresión hacia las naciones indígenas, tocando una de
las llagas más purulentas y perversas de la sociedad burguesa en que vivimos.
La minoría blancoide, discriminadora y opresora de las
naciones indígenas mayoritarias, no podía dar crédito a la actitud
"insolente" del movimiento. Que además se guío, a pesar de las múltiples
intentonas caudillistas, por la tradición preincaica del ayllu, estructura
organizativa en la que priva la democracia directa. No fue raro contemplar
asambleas de mas de 25.000 campesinos que decidían que rumbos debía tomar el
movimiento.
La opresión nacional sobre las mayorías indígenas es un
problema actual que por más de 500 años se mantiene sin solución.
El capitalismo llegó a Bolivia como una fuerza invasora
bajo la presión del imperialismo, para determinar una economía de carácter
combinado en la que coexisten las formas de producción capitalistas en
determinados sectores de la economía y formas precapitalistas de producción que
permanecen en el atraso. La gran mayoría indígena permanece enclavada en el
precapitalismo.
Como enseña la historia de los propios levantamientos
campesinos que son el telón de fondo de la lucha de clases en nuestro país,
para triunfar el levantamiento campesino debe ligarse a la perspectiva de la
lucha de la clase obrera en las ciudades: la destrucción de la gran propiedad
privada burguesa y la instauración de la propiedad social de los productores
libremente organizados y federados.
Los partidos de la izquierda reformista desaparecieron del
escenario político. Los campesinos sublevados taparon la boca a quienes sostienen
el fin de la historia.
A pesar del estado
de sitio dictado, las masas no retrocedieron y acudieron a la formación de
comités de auto-defensa, no dudando al cobrarse las vidas de mas de media
decena de policías y militares. En rigor, el único sitiado resulto el gobierno.
La movilización de
septiembre tuvo el gran mérito, no solo de expresar las necesidades de todos,
sino la de tratar de generalizarse. Es decir, de jalar a todos los sectores al
conflicto y golpear con un solo puño. El campo y las ciudades intentaron unir
sus esfuerzos en la lucha. Los explotados y oprimidos se esmeraron en tomar sus
problemas en sus manos y resolverlos, solo que tropezaron con la falta de una
clara estrategia revolucionaria y el papel de apaga-incendios de los reformistas.
El movimiento
anarquista raquítico y desorganizado, tímidamente participo de las acciones.
Las iniciativas populares que el anarquismo teoriza, mas que nunca tomaron
vida. La escasa participación en parte se debe a la reticencia de los viejos
anarquistas en tomar contacto con las nuevas generaciones y el sectarismo de
algunos colectivos.
Los dirigentes sindicales, en su democratismo y vasallaje
a los partidos burgueses arrastraron a la COB y al movimiento obrero a la pasividad,
no sorprendió su ausencia ,son las burocracias sindicales los mas directos
encargados de mantener el status quo de la elite privilegiada. La izquierdista
reformista han desarmado políticamente al movimiento minero y los
universitarios. Los trotskistas no han dudado en sembrar la ilusión suicida en
una ficticia oficialidad militar progresista, la misma que ha disparado a
quemarropa a los trabajadores y ha sembrado los caminos de cadáveres, llegando
incluso a ametrallar desde aviones militares a los manifestantes, el saldo ha
sido de mas de una treintena de asesinados y mas de un centenar de heridos. En
el cuerpo de oficiales se alberga seculares tradiciones de servidumbre para el
pueblo, debe partirse, disolverse,
aplastarse en su conjunto, el ejercito ha demostrado ser enemigo de los
explotados en todo tiempo y lugar. No sorprende la política colaboracionista
del trotskismo boliviano, adalid del chauvinismo nacionalista
Si la heroica y sacrificada lucha de los explotados se
frustro parcialmente, por la acción personalista del dirigente de los
campesinos del altiplano Felipe Quispe que consenso un acuerdo con el gobierno
por separado para determinados sectores. Abandonado a los cultivadores de coca
principalmente que también sufrieron del reformismo de su dirigente Evo
Morales, y a otros como "los sin tierra" que aun continúan en lucha.
Con ello los demás sectores laborales perdieron fuerza
La explosión
social, quedo en un empate, el gobierno debido a su debilidad no pudo ahogar en
sangre a la avalancha de los trabajadores, mas bien hizo concesiones, retoques
a las leyes burguesas, así se fue a un empate. El empate no supone que los
explotados van a retroceder o que se van a disolver, sino simplemente que
pueden volver arremeter, porque ahí esta el incentivo de luchar contra la
miseria y la propia represión.
En la actualidad,
fines de diciembre, nadie puede poner en duda el rechazo al gobierno, por
incapaz para resolver los problemas nacionales y sociales y por ser inmoral en
extremo. Esta fuera de duda la evidencia de la agudización de la lucha de
clases. El gobierno de Banzer es débil, y la rebelión popular que ya esta
presente en las calles es la protesta bulliciosa contra las consecuencias
desastrosas de la crisis económica del capitalismo, que en Bolivia se
concretiza en el rechazo categórico contra la política económica neoliberal y
las multinacionales. Es notable que las masas culpen al gobierno de Banzer de
todas las calamidades que soporta el
país. Cualquiera que sean las medidas perjudiciales del estado, el pueblo se
apresura en señalar como sus autores al imperialismo burgués norteamericano y
la burguesa nativa.
Ahora el gobierno se vanagloria con haber acabado con
todos los plantadios de coca, dejando en la calle a miles de campesinos cocaleros.
Con ello la clase dominante asesto rudos golpes contra la cultura, la economía
y el porvenir de los trabajadores, contando con la complicidad de los
burócratas sindicales, corruptos e imbéciles. Pero cuando los criminales
festejan su labor siniestra, levantamos nuestra bandera que dice: Libre
cultivo, comercialización e industrialización de la coca.
Aun hoy miles de
gremiales para impedir que el alcalde de la ciudad mas grande de Bolivia, lleve
adelante su propósito de no permitir la venta callejera en los barrios
"decentes". Los alteños, realizan manifestaciones buscando la
expulsión de las multinacionales que lucran con el agua y la electricidad. El
pueblo de Oruro esta movilizado para impedir la venta a las multinacionales, de
la fundición de Vinto. Despedidos de empresas estatales ocupan estas
resistiendo a la policía, reclamando que no tienen porque desalojar, ya que la
empresa es suya.
Mientras cocaleros
y campesinos del altiplano, amenazan con medidas de hecho para los primeros
meses del año 2001. Menudean otras demandas sobre diverso problemas de la vida
cotidiana. Esto quiere decir que la convulsión social esta a punto de estallar,
en una embestida no solo contra el gobierno, sino también contra todo el
sistema político tradicional en su conjunto, parlamento, opositores, etc. El
andamiaje del Estado Burgués, se hunde con estrépito. Un gobierno sin respaldo
social, que no sabe que hacer.
Los acontecimientos dramáticos en Bolivia tienen una
importancia que es muy desproporcionada a la marginalidad económica y
estratégica del país; que tiene fronteras con Chile, Brasil y Argentina, donde
los batallones pesados de la clase obrera sudamericana se están agitando.
Mientras toda América Latina cruje bajo la masiva deuda externa y sufre el azote
de la "austeridad" impuesta por lo bancos , una revolución en Bolivia
podría encender la mecha de la "bomba de la deuda".
La experiencia de este año nos ha mostrado la
radicalizacion de las luchas que no se veía hace tiempo, pasando a evidenciar
frontalmente la lucha de clases , despojándola del aspecto solapado en que
frecuentemente se presenta. Es aquí donde hace falta la agitación de un
programa anarquista que sobrepase las reinvindicaciones y llegue a propuestas verdaderamente
revolucionarias, que sean capaces de llevar la lucha a sus consecuencias
lógicas. Es deber del anarquismo local y mundial, responder a la altura de las
circunstancias.
Por la autogestion obrera de nuestras empresas, por el
libre cultivo, comercialización e industrialización de la hoja de coca, por la
tierra para quienes la trabajan, contra la privatización del agua que es vida
para los campesinos, por el derecho a la educación, la salud y el trabajo para
todos, por la abolición de la propiedad privada y hacia el comunismo libertario:
¡viva la rebelión de los explotados!, ¡muera la burguesía
incapaz!, ¡fuera el gobierno fascista.
Arriba los que luchan! 31/12/00 JUVENTUDES LIBERTARIAS,
BOLIVIA.
| A la página ANTERIOR |