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ARTIFICIOSA PAZ, EN BOLIVIA
Una artificiosa paz se ha impuesto en Bolivia,
después de que el gobierno negociara con los
múltiples sectores laborales,
que habían paralizado el país por mas de tres
semanas y amenazaban con
acabar con el gobierno del Presidente Banzer.
Desde la proyección política, el gobierno del
general Banzer carga con la
responsabilidad de tener en su haber una decena de
muertos en "democracia",
efecto de confrontaciones entre los trabajadores y
las fuerzas militares
desplegadas por todo el país.
El Presidente de la República, que luego de su
periodo de facto de los años
70, insistió dos décadas para volver al poder por
la puerta que permite la
Constitución, no dudo para desencadenar el
derramamiento de
sangre. Ganandose con ello una publica felicitación
del Presidente Clinton
y el senado americano.
Sólo este año son más de 15 asesinatos, producto de
respuestas violentas a
reclamaciones sociales. Cinco cayeron en abril y 10
en septiembre negro.
Durante las tres semanas que campesinos, maestros y
cocaleros pusieron en
jaque al gobierno de Banzer, las voces que exigían
una renuncia del Primer
Mandatario volvieron a resonar en varios sectores
de la sociedad, y no sólo
en aquellos en conflicto, sino también dentro del
propio sistema político.
Pero más allá del eventual conductor del Estado, la
crisis social demostró
que los sectores enfrentados con el gobierno no se
ven representados por el
actual sistema político.
El secretario ejecutivo de CSUTCB, Felipe Quispe,
advirtió que aguardará 90
días para que el gobierno cumpla con los 50 puntos
del acuerdo suscrito que
contempla las reivindicaciones de campesinos,
maestros, transportistas,
gremiales y de otros sectores, el ministro de la
Presidencia Wálter
Guiteras aseguró que el gobierno pondrá todo para
continuar trabajando en
comisiones por temas separados.
Quedan pendientes la ley INRA donde los campesinos
han reclamado que se
deberá definir una tenencia de tierras más justa a
favor de los campesinos
pequeños - propietarios, evitando los latifundios y
el respeto de
territorios a favor de pueblos indígenas, sobre
todo en el oriente boliviano.
Los maestros urbanos y rurales también tendrán que
reunirse con el ministro
de Educación para analizar la estructura de
salarios que el próximo año
sería modificada, en consenso con la dirección
sindical del magisterio.
Mientras la
táctica gubernamental, usada contra los campesinos
cultivadores de coca fue otra. Apelaron al
cansancio de las bases
campesinas, y al no lograrlo cercaron la región de
los cultivos, con 8000
soldados armados hasta los dientes y con ordenes de
disparar a
quemarropa. En la anterior gestión dictatorial de
Banzer (década de los 70's)
se produjo un incidente similar en las localidades
de Epizana y Tolata, en
ese entonces los militares entraron con tanques y
asesinaron a mas de un
centenar de campesinos inermes, manteniéndose
impunes los asesinos hasta el
momento.
También el gobierno procedió a cortar
definitivamente las líneas
telefónicas además de la existencia de cortes de
luz, como lo ocurrido con
la radio Soberanía de propiedad de las Seis
Federaciones del Trópico.
Ante esta
coyuntura, prácticamente los cultivadores de coca tuvieron que
firmar un acuerdo, con el rifle apuntándoles las
espaldas, aunque el
acuerdo logra algunas de las reinvindicaciones del
sector, no evita el
condernarlos a la miseria.
Los
culpables la burócratas amarillos como el dirigente máximo Evo Morales
Ayma; los cocaleros chapareños mendigan ahora al
gobierno que les deje
cultivar un k´atho (hectárea y media)de coca por
familia. El
dirigente cocalero y diputado nacional, arrastró a
los cocaleros a la
absurda posición de declararse parte de la cruzada
mundial de lucha contra
el narcotráfico, pensó, tal vez, que los cocaleros
encontrarían la forma de
burlar la erradicación. Incluso se permitió
denunciar la erradicación de
los cocales como un engaño a la ayuda
internacional. Su posición no ha
variado, sigue presentándose como el campeón de la
lucha contra el
narcotráfico al punto de ofrecerse a garantizar que
la coca cultivada en el
k´atho que piden, no vaya al narcotráfico y a
ayudar al gobierno a buscar
financiamiento externo para el desarrollo
alternativo.
Hablemos claro: El principal mercado para la hoja
de coca no es el consumo
tradicional, es el narcotráfico. Para el cocalero,
el problema es un
problema económico, es el único producto con
mercado asegurado y con
rendimiento económico. El cocalero no es adicto a
la droga, es un productor
que responde a la demanda de su producto. No existe
ningún otro producto
que pueda sustituir, económicamente hablando, a la
producción de coca. El
desarrollo alternativo es una falacia.
Para la
opinión publica de los países desarrollados, su solución pasa por
descargar la responsabilidad sobre los productores
de la materia prima: los
cocaleros. En los países capitalistas desarrollados
donde la
drogadicción ha adquirido dimensiones gigantescas,
los gobiernos son
totalmente tolerantes, es más, el cine y la
televisión manejan el problema
de la drogadicción como algo natural y hasta
deseable; artistas de cine,
músicos famosos, son adictos a la droga y se los
acepta sin mayores
cuestionamientos, son víctimas de los malvados
cocaleros. Esta actitud
condescendiente hacia la drogadicción, esto es,
hacia la demanda de la
droga, contrasta con la imposición por parte de la
burguesía imperialista
de destruir los cocales en los países productores
de la materia prima, a
sangre y fuego.
La burguesía americana es la que mas beneficios
saca con el narcotrafico,
hijo del capitalismo. la mentada lucha al narcotrafico,
no es nada mas que
una farsa, para justificarse ante la opinión
publica de los piases
industrializados. Chomsky claramente a demostrado
esto.
El gobierno boliviano y la burguesía, en cuyo
vientre están los
narcotraficantes, no puede acceder a la demanda de
los cocaleros porque no
es más que un gobierno pelele sirviente del mandato
imperativo de la
embajada norteamericana.
Los cocales habrá que defenderlos con las armas y
con la convicción de que
tenemos derecho a producir coca sin restricciones.
El cultivar coca para los
campesinos del valle boliviano, no es una cuestión
de elección ,sino la
diferencia entre morir de hambre o sobrevivir
En lo que
respecta a la movilización de los campesinos del altiplano, debe
hacerse notar algunos hechos descollantes. En el
siglo 18 un ejercito de
indígenas cerco la ciudad de La Paz, en lucha
contra la colonia española y
el criollaje nativo, después de 200 años se repite
el cerco, esta vez sobre
varias ciudades del país, en la transición del
Siglo XX al XXI, los centros
urbanos casi son asfixiados por una sublevación
campesina. Es el atraso y
la miseria del país, que se sublevan encarnados en
los campesinos, contra un
régimen que los condena a tales situaciones. Es la
rebelión de una masa de
marginados y discriminados que pugna por
incorporarse al desarrollo, ocupar
un lugar en la historia de la humanidad.
Los bolivianos somos testigos de un fenómeno de
dimensiones cósmicas, que
anuncia el parto de una nueva sociedad De las
profundidades de la historia
emerge el levantamiento campesino de raíz india que
se orienta a
reenderezar la historia y sepultar 500 años de
colonialismo. Su victoria
depende de la perspectiva que la oriente.
Como enseña la historia de los propios
levantamientos campesinos que son el
telón de fondo de la lucha de clases en nuestro
país, para triunfar el
levantamiento campesino necesita ligarse a la
perspectiva de la lucha de la
clase obrera en las ciudades: la destrucción de la
gran propiedad privada
burguesa y la instauración de la propiedad social
de los productores
libremente organizados y federados.
Los partidos de la izquierda reformista
desaparecieron del escenario
político. Los campesinos sublevados tapan la boca a
quienes sostenían que
las masas se habían vuelto democráticas y que el
socialismo es una utopía.
Los dirigentes sindicales, en su democratismo y
vasallaje a los partidos
burgueses arrastraron a la COB y al movimiento
obrero a la pasividad, no
sorprende su ausencia ,son las burocracias
sindicales son los mas directos
encargados de mantener el status quo de la elite
privilegiada. Los
izquierdista reformistas han desarmado
políticamente al movimiento obrero y
los universitarios, otro gran ausente. Los
trotskistas no han dudado en
sembrar la ilusión suicida en una ficticia
oficialidad militar progresista,
la misma que ha disparado a quemarropa a los
trabajadores y ha sembrado los
caminos de cadaveres. En el cuerpo de oficiales se
alberga seculares
tradiciones de servidumbre para el pueblo, debe
partirse, disolverse,
aplastarse en su conjunto, el ejercito ha
demostrado ser enemigo de los
explotados en todo tiempo y lugar. No sorprende la
política
colaboracionista del trotskismo boliviano, adalid
del chauvinismo nacionalista
Al igual que en Abril, las instituciones burguesas
y democráticas
(Parlamento, Prefectos, Alcaldes, Concejales)
desaparecieron del escenario
nacional. Se impuso la democracia directa, la del
cabildo y el sindicato.
Es el pueblo que exige ser gobierno. La alternativa
es una sola: instaurar
un gobierno obrero y campesino.
Debido a la agudización de la lucha de clases, el
fascismo irrumpió en
escena reclutando militantes armados para asesinar
a campesinos. A nombre
de defender el desarrollo, una ficción antes que
realidad, Carlos
Valverde falangista y ex ministro de Bánzer convoco
a matar indios. La
jerarquía castrense, bufonesca reafirma su vocación de asesina de indios,
El bloqueo de caminos, un método de lucha propio de
los campesinos, creado
como una respuesta al hecho de que como pequeños
productores que trabajan
por cuenta propia no pueden recurrir a la huelga,
ha mostrado su
efectividad para paralizar la economía del país y
golpear duramente
el bolsillo de la burguesía que no acaba de llorar
por los perjuicios que el
bloqueo les ha provocado.
La lección que deja septiembre es la necesidad de
materializar la alianza
obrero - campesina, unir la lucha en el campo y las
ciudades.
Otro hecho destacable del movimiento campesino, es
la denuncia de la
discriminación y opresión hacia las
naciones indígenas, ha tocado una de las llagas más
purulentas y perversas
de la sociedad burguesa en que vivimos.
La minoría blancoide, discriminadora y opresora de
las naciones indígenas
mayoritarias, no puede dar crédito a la actitud
"insolente" del movimiento;
y las naciones aymara y quechua, fundamentalmente
asentadas en el campo o
la marginalidad de las ciudades, se sienten
identificadas con la actitud del
dirigente Felipe Quispe.
La opresión nacional sobre las mayorías indígenas
es un problema actual que
por más de 500 años se mantiene sin solución.
El capitalismo llegó a Bolivia como una fuerza
invasora bajo la presión del
imperialismo, para determinar una economía de
carácter combinado en la que
coexisten las formas de producción capitalistas en
determinados sectores de
la economía y formas precapitalistas de producción
que permanecen en el
atraso. La gran mayoría indígena permanece
enclavada en el precapitalismo.
El imperialismo burgués ha penetrado al país no
para sacarlo del atraso
sino para subordinarlo a sus intereses y expoliar
nuestros recursos
naturales y humanos para sus propios fines. Se
apoya en la clase dominante
nativa que se estructuró como explotadora de
indios. Es una burguesía
débil, ineficiente, corrupta, servil ante el
imperialismo, destructora de
la fuerza de trabajo nacional.
En Bolivia, el problema de las reivindicaciones
nacionales de los indígenas
se encuentra íntimamente ligado al problema de las
reivindicaciones
campesinas, el problema indígena, además de
nacional, es el problema de la
sed de tierra. El "indio" es campesino o
proviene del campo. No es pues de
extrañar que la rebelión campesina, adquiera rasgos de reivindicación
nacional.
Bolivia es un conglomerado de naciones oprimidas,
sojuzgadas por la minoría
blancoide que usurpa el poder y que abusivamente se
autocalifica "nación
boliviana".
Donde el movimiento campesino pierde el norte es en
su incomprensión de la
necesidad de la alianza obrero - campesina, que la
lucha campesina se ligue
a la lucha de los explotados en las ciudades en la
perspectiva de destruir
el régimen burgués imperante y su estado para
sustituirlo por la sociedad
socialista de productores libremente asociados
Hay que señalar, sin embargo, que el simple cambio
de Bánzer por otro
representante de la burguesía no tiene sentido
alguno. Aquí de lo que se
trata es de sacar del poder a la burguesía en su
conjunto para acabar con
su política neoliberal, destructora de la sociedad.
Si la heroica y sacrificada lucha de los explotados
se frustro parcialmente,
por la acción personalista del dirigente de los
campesinos Felipe Quispe
que consenso un acuerdo con el gobierno por
separado para determinados
sectores. Abandonado a los cultivadores de coca
principalmente , ya otros
como "los sin tierra" que aun continúan
en lucha.
Un campesino involucrado en esta lucha decía
:"Esto es solo un cuatro
intermedio, si el gobierno no cumple dentro de 90
días con sus compromisos
contraidos con los campesinos, volveremos a tomar
esta vez millones de
aymarás y quechuas a las ciudades de Cochabamba,
Sucre y La Paz, con
posiciones muy radicales así nos cueste mas
derramamiento de
sangre”.14/10/00.Juventudes Libertarias, Bolivia.
Contacto : juventudes_libertarias@latinmail.com
CUANDO EXIGIR UN PEDAZO DE PAN ES PARA LA BURGUESÍA
Y SU GOBIERNO UNA
DEMANDA IRRACIONAL, CORRESPONDE ACABAR CON EL ORDEN
SOCIAL BURGUES.
¡VIVA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA!
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