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Manifiesto
unitario y cartel para la manifestación republicana del 14 de
Abril del 2007 en Madrid.
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| Movimiento
Republicano |
| 11/04/07
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CONTRA
LA MONARQUÍA Y
SU CONSTITUCIÓN
La Constitución de 1978 es evidente que no ha servido para resolver
ninguno de los grandes problemas de la clase trabajadora y de los
pueblos del Estado Español.
Dar
potestad al ejército para mantener la unidad de España significa una
usurpación de la soberanía popular, una amenaza a los pueblos del
Estado Español y una intimidación permanente de este país.
Pero
es más, para impedir que la clase obrera y las clases populares
siguieran reivindicando la transformación social desde la perspectiva
económica, política, cultural y social, los antiguos franquistas, los
grandes capitales, con la capitulación de las direcciones de los mal
llamados partidos de izquierdas y de los sindicatos, difundieron
profusamente los logros reflejados en
la Constitución
, quedando todo ello en papel mojado al consagrar la libertad de empresa
en el marco de la economía de mercado, que como estamos viendo día a día,
liquida los derechos conquistados en décadas de luchas ejemplares.
El
engaño no solo está en lo económico. En lo político el fraude fue
descomunal al imponernos una monarquía retrógrada, designada por el
dictador Franco y sin opción alguna a poder decidir sobre
la República
, que hubiese dado continuidad a las conquistas democráticas y
populares conseguidas con el sacrificio de lo mejor de nuestro pueblo,
al levantar
la II República.
Tres
décadas después, las máscaras han caído. La férrea dictadura del
capitalismo neoliberal impone sus más duras condiciones de vida y de
trabajo a las clases populares. Los salarios no alcanzan para cubrir las
necesidades básicas, las jornadas de trabajo son interminables, la
inseguridad, la precariedad y las penosas condiciones de trabajo se
llevan cada día la vida de varios trabajadores y la salud de otros
miles. La vivienda es inaccesible para la inmensa mayoría; la sanidad y
la educación públicas se deterioran progresivamente mientras los
empresarios, en particular los grandes capitales, se enriquecen con
dinero público y se les bajan los impuestos, mientras que por el
contrario se nos aumentan a las capas populares.
Estos
retrocesos y agresiones son perfectamente legales, porque los ampara
la Constitución
monárquica. Pero cada vez son más amplios los sectores de nuestro
pueblo que se organizan y movilizan ante la indignidad de tener un
monarca impuesto por Franco, de impedírsenos el derecho democrático de
autodeterminación de los pueblos, de no haber depurado a los criminales
del ejército, la policía, la judicatura y la administración, y de
impedírsenos proclamar como héroes a los luchadores por
la República
para conseguir un mundo mejor.
Los
gobiernos de la monarquía, con sus aliados y el apoyo de las cúpulas
de CC.OO. y UGT, continúan el expolio de los derechos políticos y
sociales. El régimen monárquico ampara y propicia los escandalosos
beneficios de la banca y las grandes empresas, la especulación
inmobiliaria y la corrupción generalizada, las deslocalizaciones, la
brutalidad policial, la tortura, las agresiones fascistas, el deterioro
del medio ambiente, los despidos, la represión a los trabajadores, a
los huelguistas del 20-J y a los dirigentes sindicales Cándido y
Morala, condenados a tres años de prisión por defender puestos de
trabajo en los Astilleros de Gijón.
Pero
esta política, amparada por
la Constitución
del 78, concuerda y está subordinada a la política imperialista de
EE.UU. y de U.E.
Así,
tras la celebrada decisión de sacar las tropas de Irak, el gobierno del
PSOE ha pisado el acelerador del militarismo del alineamiento más
estricto con los planes de los imperialistas estadounidenses y europeos.
Los datos son abrumadores; la participación directa bajo el mando de
la OTAN
en las ocupaciones de Afganistán y la ex-Yugoslavia, o la encubierta
del Líbano, la vigencia del ignominioso pacto bilateral con EE.UU., la
colaboración ante los vuelos de
la CIA
, la participación en el entrenamiento de las fuerzas de seguridad
colaboracionistas de Irak, la enésima ampliación de las bases
militares, el record del gasto militar en el presupuesto del Estado de
2006, etc., nos sitúa en la subordinación en el imperialismo yanqui y
europeo.
El grito “lo llaman democracia y no lo es” se llena cada día de
razones y se convierte en un llamamiento urgente a organizarse y a
acabar con la barbarie que crece cada día, independientemente del color
del gobierno.
En
la polémica más reciente y más generalizada sobre la solución democrática
y negociada del conflicto vasco que reivindicamos el movimiento
republicano, observamos la parálisis del gobierno al no tomar con más
determinación la coyuntura favorable que se brinda en estos momentos,
tras treinta años de conflicto. Parece como si el problema no fuera
tanto el fin de la confrontación violenta, sino el de silenciar a la
izquierda abertzale y al movimiento popular vasco, que están
resistiendo los envites del Estado reaccionario monárquico con una
dignidad extraordinaria.
La ultraderecha refugiada en la cúpula del PP,
la COPE
y el diario El Mundo…. no está interesada en solucionar el conflicto,
sino más bien apuesta por la estrategia de la tensión, incrementando
la violencia y el sufrimiento que todo ello comporta.
El
movimiento republicano que apuesta decididamente por la solución
dialogada del conflicto vasco y por la paz, insta a ETA a abandonar los
atentados, y al gobierno a tomar decisiones claras y rápidas para poner
en marcha un proceso que conlleve:
La
anulación de los procesos judiciales farsa y el final de la represión.
La
disolución de
la Audiencia Nacional
, auténtico tribunal de excepción.
El inmediato acercamiento de los presos políticos y su posterior
excarcelación.
La derogación de
la Ley
de Partidos, el fin del acuerdo antiterrorista y la legalización de
Batasuna.
El abordar sin ambigüedades el derecho de los pueblos a decidir
libremente.
La lucha por
la III República
y su consecución, daría un marco de estabilidad a la libertad de los
pueblos, que
la Constitución
monárquica del 78 les niega.
La reivindicación de
la III República
y la exigencia de derogación de
la Constitución
del 78, además de acabar con décadas de sometimiento de las clases
populares, abrirían un nuevo escenario de protagonismo de la lucha de
masas y del restablecimiento de solidaridad entre la clase obrera y el
conjunto de los pueblos del Estado Español.
Precisamente en la recuperación de la
memoria de la mejor generación exterminada –de todos los pueblos del
Estado Español- y en la exigencia de responsabilidades a sus verdugos,
rechazamos y exigimos la retirada de la humillante Ley de
la Memoria
que pretende enterrarles definitivamente; es donde se pueden situar
adecuadamente el cinismo, la hipocresía y las dimensiones del
terrorismo de Estado, y los derechos de miles de víctimas cuya
rehabilitación y reparación exigimos.
Organizar la lucha por
la III República
El sistema, con el Rey a la cabeza, se
deslegitima a ojos vista cada vez más ante más gente, sobre todo para
una juventud que no vislumbra otro futuro que el de la inseguridad, la
explotación y la insolidaridad, que no siente rehén de la transición
y que cada vez se encuentra con más fuerza para reclamar su derecho a
cambiar la vida y
la Historia
, y lo hace aquí y ahora, enarbolando la bandera republicana y
reanudando el compromiso por la transformación social, uniéndose a
aquella juventud que lo dio todo en la guerra civil y en la lucha contra
la dictadura, por la justicia y la libertad.
Organizar esa voluntad y esa fuerza en
colectivos locales, en lugares de estudio y de trabajo, ateneos,
plataformas por
la III República
, etc. que deben desarrollarse de manera unitaria y con la firme
voluntad de encauzar su acción política sobre la base de los ocho
puntos acordados por el encuentro estatal de organizaciones republicanas
del 14 de Febrero de 2004.
El movimiento republicano en auge, está abriendo su camino con la
movilización, la lucha y la coordinación. El objetivo es grandioso: ¡Una
República sin privilegiados y en manos del pueblo!
Por el derecho a la autodeterminación de los pueblos.
Por una solución política y
dialogada al conflicto vasco.
Por la recuperación de la memoria y
exigencia de responsabilidades.
Por los derechos sociales y políticos.
¡Viva
la III República
!
ACP Estrella Roja – Agrupación
Universitaria Carlos Marx - A.R.CO – Ateneo Republicano de Carabanchel
- Asociación cultural Pablo de
la Torriente Brau
- CAES - Co.Bas - Colectivo de Ciudad Lineal por
la III República
- Colectivos de Jóvenes Comunistas – Coordinadora Antifascista -
Coordinadora Estatal de Solidaridad con Cuba – Madrid - Coordinadora
Sindical de Madrid - Corriente Roja - Espacio Alternativo - IU – Meco
- Izquierda Castellana – Los Verdes de
la Comunidad
de Madrid - Mayores Ecologistas de Ciudad Lineal - MIA CM - Partido
Comunista de los Pueblos de España - Partido Comunista de España
(Marxista-Leninista) - Plataforma de Ciudadanos por
la República
– Plataforma de Móstoles por
la III República
- Unión Proletaria

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