LA REVOLUCIÓN COMUNERA EN CASTILLA (1520-1522)

 

Obtenido de: Distribuidora Zagal

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CRONOLOGÍA DEL LEVANTAMIENTO DE LAS COMUNIDADES DE CASTILLA


Introducción

El levantamiento comunero, de carácter revolucionario y de clases, ocurrido en Castilla entre 1520 y 1522. Intentaba modificar de forma profunda las relaciones de fuerza y la organización del poder político, económico y social, en manos de los grandes y nobles castellanos. Esta rebelión se produjo en un momento en el que eran frecuentes las insurrecciones e intentos de sublevación por parte de los distintos sectores sociales castellanos, que cada uno a su manera pretendía frenar la expansión real.  

Las reivindicaciones comuneras se manifestaron como el embrión de lo que siglos mas tarde se dio en denominar lucha de clases, y que no estaban muy alejadas de lo que el marxismo, el leninismo, etc.., manifestaban en sus teorías políticas y sociales. Pues al carácter esencialmente político se unían una serie de reivindicaciones antiseñoriales. 

Causas

 El origen de la revuelta comunera, se encuentra mas bien en la crisis político, económico y social castellana que tiene lugar tras la muerte de Isabel la católica, 1504. Salieron a la luz una serie de problemas, el descontento de la nobleza por la perdida de su poder político, que ahora estaba en manos del regente Fernando, y de la corona de Aragón. El antagonismo entre los dos sectores económicos de la alta burguesía, los comerciantes y exportadores de lana, y los manufactureros, que deseaban incrementar la cuota de lana, a lo que se negaban los comerciantes, ya que eso abarataría los precios y ellos perderían su poder económico. A ello se sumaba el descontento de los conversos ante el temor de la inquisición, las tensiones políticas y económicas existentes entre los grupos o clanes urbanos ‘en las distintas ciudades castellanas, que no querían perder su dominio político en perjuicio de los otros. A esto había que sumar el descontento popular por la presión fiscal real y el alza de precios, unido a que el pueblo veía como se estaba expoliando a Castilla y que junto al nacionalismo del clero bajo, son las principales, y especialmente estas ultimas, las causas de la revuelta.

Pero tras la muerte del regente Femando el católico (1516) y la posterior regencia del cardenal Cisneros (1516-1517), y la llegada, y los posteriores abusos, de los acompañantes del nuevo rey de Castilla, Carlos primero, que aspiraba a ser elegido emperador, lo cual hacia prever largas ausencias de Castilla, y la presumible subordinación de Castilla a los intereses imperiales, hizo que los nobles, alto clero y alta burguesía castellana en un principio participara en el levantamiento comunero.

Principales reinvindicaciones y desarrollo de la revuelta

La revuelta se articulo en un principio en una serie de reivindicaciones tendentes a reforzar el papel político de Castilla, representado por las Cortes, ante la fuerza creciente del rey. En diversos municipios, los anteriores regimientos militares castellanos, fueron sustituidos por fuerzas profesionales y por mercenarios, preparadas para responder cualquier tipo de insurrección, por parte de los ejércitos, que los nobles tenían para su protección y que vendían al mejor postor. Según le convenía a su patrimonio. Al mismo tiempo se constituye una Junta Santa que viene a sustituir el poder político de las Cortes de Castilla, y que pasa a manos del poder real. Para evitar que las Cortes volvieran a negarle su apoyo, como lo hicieron en los momentos en los que debió ser coronado rey de Castilla.

Las reivindicaciones económicas tendían a la protección de la industria textil, frente a la rapiña de los grandes exportadores y comerciantes, interesados en controlar la lana bruta para venderla directamente a los industriales textiles flamencos y a todos los futuros territorios imperiales, que años después poseerá Carlos y, no en vano, Burgos, la gran ciudad mercantil, abandono pronto el levantamiento.

Pero la revuelta también contaba con un elemento que la hacia ser una novedad, frente anteriores revueltas, protagonizadas por los nobles y sus ejércitos a sueldo, l masa popular, que se planteaba un problema nuevo, ya que siempre había estado relegada a la ignorancia y a la dominación por parte de todos los estamentos capitalistas castellanos. Al principio fueron los pequeños empresarios, artesanos, estudiantes, maestros, obreros de las ciudades pero también contaba con miembros del clero bajo que veían, como sus superiores se seguían enriqueciendo gracias a la inquisición y al miedo religioso.

Pero es en el verano de 1520 cuando fue secundada la revuelta por los jornaleros y campesinos, debida a la insurrección popular producida en muchos señoríos de nobles, lo que desencadeno que la nobleza se pasara al bando realista, ya que tenían miedo a perder su poder político
y económico ante la floreciente clase obrera castellana.

Con estas sublevaciones campesinas y la posterior ocupación de tierras, se inicia en Toledo la rebelión, que se fue extendiendo progresivamente por las ciudades de las cuencas del Duero y Tajo. En Ávila, se forma inicialmente una Junta de defensa castellana, que a su paso va ocupando tierras y recibiendo apoyo popular allá por donde pasa, debido a la huida de los nobles, para unirse al bando real, y así pasa la junta a Tordesillas. El incendio de Medina del Campo por las tropas realistas el 21 de agosto de 1520, hizo que muchas ciudades, entre ellas Valladolid, se sumaran a la revuelta. Tras la caída de Tordesillas, a comienzos de diciembre, Valladolid pasa a ser la sede de la Junta de Defensa, que en este tramo final estuvo en manos de la vanguardia comunera y que estaban dispuestos a seguir con su lucha de liberación social y de clases. Pero estas fuerzas comuneras carentes de armamento, profesionalización, y debido a que muchos desertaban para pasarse a las tropas a sueldo de los nobles, no pudieron hacer frente al ataque constante de las tropas realistas, y solo pudieron conseguir tomar el pueblo de Torrelobatón el 21 de lebrero de 1521. Así con estas circunstancias opuestas, se produce la derrota el 23 de abril de 1521, en los campos de Villalar de los Comuneros, y en la que la nobleza castellana tubo una participación decisiva, con esta derrota se pretende dar un escarmiento a todos/as los castellanos/as, cortando la cabeza a los principales comuneros, pero aun así la revuelta no se termina con esta derrota y posteriores ajusticiamientos, Toledo resiste y no cae hasta febrero de 1522.

Consecuencias de la derrota

La derrota comunera incrementa al principio en Castilla el poder real, que no volvería encontrar obstáculos importantes. Castilla con esta derrota desaparecerá del plano político y económico, dando paso a la creación imperial del reino de España, Con esta desaparición, Castilla vivirá marginada, constituirá la mano de obra para los planes imperialistas de la nobleza señorial, que con la derrota comunera y su traición a los intereses de Castilla, incrementará su poder económico, apoyando con tropas mercenarias castellanas, la causa imperial, llevando a la dependencia total de Castilla ante el poder real de España, y que debido a la ausencia de una política proteccionista y nacional supondrá una importante hipoteca para el futuro, que aun hoy, año 2004, seguimos padeciendo, ya que nosotros/as herederos/as políticos/as y sociales de los comuneros/as, seguimos luchando contra esa marginación y contra ese podar real al que Castilla sigue sometida, seguiremos luchando. Por la unificación de Castilla, libre de clases, y donde podamos elegir libremente nuestro destino como pueblo, por eso nuestro corazón comunero, luchará día a día por una Castilla libre, unida y proletaria. La lucha comunera continua.