|
El
Juzgado de lo Penal número 8 de Madrid ha acordado absolver a
los cinco miembros de Izquierda Castellana,
que
pintaron de rojo la estatua de Franco de Nuevos Ministerios en
Madrid dentro de la campaña permanente que Izquierda Castellana
lleva a cabo por la democratización del Estado y contra los símbolos
fascistas de la dictadura, cinco militantes de esta organización
lograron encaramarse en mayo del 2001 a la estatua ecuestre de
Franco que preside la entrada al actual Ministerio de Medio
Ambiente y pintaron de rojo caballo y jinete. Luis Ocampo,
Paulino Reyero, Juan Carlos Gómez, Jose Antonio de Torre y
Diego Estebanez echaron sobre la estatua 50 litros de pintura
sobre la estatua de bronce que homenajea al genocida.
El
Ayuntamiento de Alvarez del Manzano hinchó la factura de la
limpieza con ánimo de auspiciar un castigo ejemplar contra los
autores de la acción de protesta. Dijo haberse gastado 700.000
pts en dejar la estatua tan impoluta como el día que fue
inaugurada. A esta cantidad el fiscal añadió en su petición
acusatoria otras 500.000 pts para cada una de las personas
acusadas.
Durante
la vista judicial, que se celebró a mediados de enero de este año,
fue inevitable que salieran a relucir los crímenes del
franquismo. Uno de los acusados declaró que a su abuelo fue
fusilado por los fascistas
en los primeros meses de la Guerra Civil. Otro declaró que a su
padre le habían dado el paseíllo varias veces los falangistas
y aunque no le mataron tuvo que vivir toda su vida traumatizado
por haber visto el fusilamiento de sus mejores amigos. Marcelino
Camacho, fundador de CCOO, declaró sobre la naturaleza
represiva del franquismo.
Finalmente
la jueza nº 8 de lo penal de Madrid ha atendido los
razonamientos jurídicos de las defensas y ha reconocido en la
sentencia que los acusados no podían ser condenados por un
delito de daños, puesto que lo que causaron a la estatua fue un
cierto deslucimiento. Pero dado que el Ayuntamiento de Madrid
reconoció en la vista que no era propietario de la estatua y
que después de diversas investigaciones no se pudo averiguar
quién es el propietario legítimo, absolvía a los cinco
acusados por desconocerse la identidad de la parte perjudicada
por los hechos que se les imputaban.
En
relación con la actuación del Ayuntamiento de Madrid, dice la
sentencia que de acuerdo con la documentación remitida por
dicha institución se desconoce el título en virtud del cual se
sintió obligado a limpiar la estatua y por consiguiente no
puede considerarse parte perjudicada.
Hasta
aquí nos hemos hecho eco de la sentencia de la jueza Hortensia
de Oro. Nosotros añadiríamos que la relación del Partido
Popular con los símbolos de la dictadura es más bien de tipo
íntimo, ya que la derecha española se considera, con razón,
la heredera política del franquismo en el momento actual.
La
redacción de este boletín electrónico se congratula de la
absolución de los cinco compañeros, a los cuales felicita por
su valentía y entrega militante. Pero ahora que ha quedado
patente la contradicción que supone la pervivencia de símbolos
de la dictadura en lugares tan públicos y transitados como la
entrada a un ministerio, seguimos insistiendo en la necesidad de
que todos los símbolos de la dictadura sean retirados como ya
se ha conseguido en ciudades como Palencia, Burgos y Ávila.
En
el marco político actual, en el que las propuestas democráticas
tienen poco eco en las instituciones, la militancia de Izquierda
Castellana se ve obligada a llevar a cabo acciones como las que
comentamos. No es que seamos gente amante de la bronca. Somos
personas que arriesgamos nuestra seguridad personal para llamar
la atención sobre problemas que existen y no se quieren
solucionar. Nosotros no somos los causantes de los problemas,
sino más bien agentes activos, comprometidos honestamente en la
construcción de una sociedad más libre y más justa. La lucha
es el único camino para quienes no nos resignamos a vivir en
este lodazal.
IZQUIERDA CASTELLANA
|