Programa político de la Izquierda Castellana |
|
I. Introducción II.¿Qué es la IzCa?III. Nuestra tierraIV.¿Qué queremos?
V. Nadie es más que nadieVI. Nuestras propuestas. Ejes básicos de nuestro programa1. Unidad territorial 2. Antifascismo,
democratización
institucional y 3. Recuperación y desarrollo de nuestra cultura propia 4. Comarcalización de Castilla 5. Desarrollo de una política económica al
servicio de 6. Infraestructura Mejorar las Infraestructuras para superar el subdesarrollo 7. Defensa y recuperación del medio rural
y urbano por 8. Mundo rural 9. Desarrollo de una política social al servicio de los sectores populares castellanos 1. Laboral 2. Mujer 4. Infancia 5. Enseñanza 6. Seguridad Social 7. Sanidad 8. Fiscalidad 9. Tercera edad 10. Sexualidad 11. Vivienda
10. Medios de comunicación 11. Fuerzas represivas 12. Prisiones 13. Drogas 14.Castilla en el contexto internacional
La llamada reforma política, tras la muerte de Franco, supuso un nuevo marco legal de explotación y negación política para Castilla En el conjunto del Estado, la llamada reforma política, tuvo graves déficits democráticos, que globalmente cuestionan la legitimidad de tal reforma: ausencia de proceso constituyente, permanencia del jefe del Estado nombrado por Franco, falta de consulta a la población sobre la forma de Estado Monarquía o República, no legalización y represión sobre los movimientos políticos que rechazaban el proceso de reforma etc. El ejército español planeó sobre todo el proceso y lo condicionó de forma sustancial. Expresión máxima de ese condicionamiento fue el golpe de Estado del 23-F de 1981 y los pactos vergonzosos que se derivaron de aquellos hechos, que se dieron en llamar el pacto del capó, y que supusieron aún una mayor limitación-involución del proceso de reforma. En Castilla ese déficit fue especialmente escandaloso. No hubo una consulta a la población sobre qué autonomía queríamos y cómo queríamos que ésta se estructurara territorialmente, ello permitió que, con la colaboración de los partidos estatales, Castilla saliese totalmente amputada de ese proceso: Cantabria, La Rioja, Madrid, Castilla la Mancha y Castilla-León son los fragmentos en los que dividieron a nuestra tierra, impidiendo su unidad territorial, y dificultando por tanto que se asentasen unas bases para la construcción de la soberanía política, social y económica para Castilla. La complicidad de los partidos estatales y la falta de conciencia de la sociedad castellana sobre su propia realidad, hizo posible aquel proceso que condenó a los castellanos y castellanas a pertenecer a comunidades autónomas de tercera categoría, a romper con su pasado, olvidar sus luchas, marginando a sus gentes y embruteciéndolas para orgullo del españolismo más rancio, convirtiéndolas en fieles consumidoras para enriquecimiento de caciques y multinacionales. En aquel proceso fuimos condenados a ser un pueblo maldito, explotado, saqueado, envejecido. Condenados al pasado, a los libros, por viejo y caduco. Condenados, simplemente a no existir, negándonos el carácter de nacionalidad histórica. La llegada al gobierno del P.P., y muy especialmente la obtención de la mayoría absoluta en la segunda legislatura, está suponiendo lo que podemos calificar como un autentico proceso de fascitización del poder en todos sus frentes: el político, el social, el cultural, el económico y el del tratamiento de la realidad plurinacional del estado español. El P.P., el partido del neofranquismo, está recuperando todos "los valores" de aquel régimen ya sin el menor disimulo. Todo el conjunto de reformas que están desarrollando: educación, sanidad, pensiones, política autonómica, orden público, etc., van orientadas a recrear en los tiempos actuales, no sólo las esencias, sino también las formas de aquel régimen. Durante la transición tuvieron que realizar algunos cambios, la mayoría cosméticos, para que se pudiera mantener lo esencial del régimen franquista. Esos cambios fueron en algunos momentos y de alguna forma magnificados a efectos propagandísticos, la política del P.P., actualmente pretende simple y llanamente que quede meridianamente claro, sin confusiones, esa línea de continuidad entre el franquismo y el actual régimen. Obviamente ese planteamiento esta agudizando los problemas político-sociales en el Estado español; si aquí gozamos del "privilegio" de tener un jefe de Estado nombrado por Franco, también tenemos una realidad desde el punto de vista político diferenciada del resto de los Estados de Europa occidental. La etapa en la que la dirección del PSOE tuvo la responsabilidad del gobierno, supuso el intento de destrucción de todos los movimientos sociales anticapitalistas, un brutal ataque a los derechos del pueblo trabajador, el autonomismo rancio, el arrasamiento de las conquistas sociales y un reguero de traiciones sin fin, causando un efecto demoledor en la esperanza y la alegría de una población mayoritariamente de izquierdas, dejando el terreno perfectamente abonado para la llegada al poder de la ultraderecha españolista. La abstención de dos millones de personas en las elecciones generales del 2000, tradicionalmente votantes de izquierda, es una expresión más de lo que decimos. La IzCa considera que sólo un proyecto unitario del conjunto de la izquierda social en Castilla, en el que se incluya la base social del PSOE y de I.U. puede dar un vuelco a la actual situación y romper la hegemonía del neofranquismo encarnada en el P.P. En el Estado español, se da la circunstancia diferencial de la existencia de mayorías, o de sectores sociales muy amplios en diversos pueblos del Estado que cuestionan total o parcialmente la legitimidad del sistema (Euskadi, Catalunya, Galiza). Y de sectores más minoritarios pero muy reales y muy activos en otros pueblos (Castilla, Andalucía, Canarias...) que también cuestionamos esa legitimidad. En el Estado español se da un nivel de conflictos intrainstitucionales difícilmente comparables a los de otros Estados de nuestro entorno europeo. El Estado español, es el eslabón débil, políticamente hablando, de Europa occidental y la política de la derechona del P.P., no hace más que agudizar esa situación. La IzCa, luchará con todas sus energías para construir, con el conjunto de fuerzas políticas y sociales de Castilla y de otros pueblos del Estado interesados en ello, una alternativa al actual sistema. Ciertamente el paso del tiempo no hace ganar credibilidad y legitimidad al régimen de la restauración Borbónica salido de la transición sino que éste lo va perdiendo progresivamente día a día y no es de extrañar, porque los problemas heredados del franquismo que condicionan los severos déficits democráticos actuales no han hecho más que ampliarse:
Hoy ante los ojos de sectores muy amplios de la ciudadanía la solución de las cosas, no pasa por la realización de un cambio de gobierno, sino por la de un cambio de sistema. Los ejes básicos de ese cambio son los que describimos en nuestro programa político. II.¿Qué es la IzCa? La IzCa no es más que la respuesta organizada social y políticamente de un sector de las clases populares de esta tierra a las agresiones, agravios y discriminaciones que recibimos como pueblo y como clases trabajadoras. Los partidos españolistas no realizan ningún esfuerzo específico por Castilla y sus gentes, muy al contrario la utilizan con gran frecuencia como objeto de trueque en sus trapicheos. Es por ello que l@s que componemos la IzCa hemos visto la necesidad de articular un proyecto socio político que desde Castilla que dé repuesta a los problemas de las clases populares de Castilla, y ello, por supuesto, con la mayor exigencia de solidaridad hacia l@s trabajadores y trabajadoras de otros pueblos del estado español y del mundo porque obviamente todos tenemos un enemigo común: el neoliberalismo articulado de forma particular en cada Estado concreto y el imperialismo a nivel mundial. Este proyecto de construcción de la IzCa continúa y se afianza con su primera asamblea nacional que se celebra en marzo de 2002 en Madrid, y a la que se incorporan Izquierda Comunera y PCPC, engrosando y reforzando el proyecto en el que ya estaban personas independientes, la U.P.C., J.C.R., Mujeres Castellanas y Círculo Castellano de Toledo. Actualmente la IzCa agrupa a varios cientos de personas a lo largo y ancho de la geografía castellana. En esta lucha estamos, mujeres, jóvenes, estudiantes, trabajadores y trabajadoras de la industria y los servicios, profesionales, artesan@s, agricultores y agricultoras, gander@s , es decir, una representación de lo que es el motor de nuestra sociedad. Las personas y colectivos que componemos la IzCa tenemos sobre nuestras espaldas una trayectoria de lucha en defensa de los intereses de las clases populares de Castilla, lo que nos ha supuesto con frecuencia ser objeto de criminalización, con la que suelen colaborar apasionadamente los medios de comunicación del bloque dominante español con la consecuente represión policial y/o judicial de turno. Esta represión que estamos sufriendo los y las castellanistas no nos ha acobardado, pues nos damos cuenta de que el sistema ataca a quienes más le molestan, y éso no hace sino reforzar nuestra voluntad de seguir adelante, sabiendo que la organización es nuestra mejor defensa, y la lucha nuestra mejor arma de ataque. Seguiremos luchando, por una Castilla, unida, soberana y republicana donde exista justicia social y desaparezca la discriminación de las mujeres. En definitiva, por una Castilla libre y comunera, hasta la victoria final. III. Nuestra Tierra.Castilla es una nación en la que conviven multitud de realidades y peculiaridades, compuesta por 17 provincias: Santander, Logroño, Burgos, Soria, Palencia, Valladolid, Segovia, Ávila, Salamanca, Zamora, León, Madrid, Guadalajara, Toledo, Ciudad Real, Cuenca y Albacete. Como dice el refrán "Ancha es Castilla", lo más conocido de ella son las mesetas centrales, pero no por ello su única realidad. La realidad de sus gentes, comprende un amplio abanico: manchegos, montañeses, madrileños, alcarreños, leoneses, etc., es tal la variedad, que hasta en una misma provincia, el carácter de sus gentes varía de norte a sur, de este a oeste, de la sierra a la ciudad, del trigal a la costa, de ahí que la estructuración natural de Castilla haya sido la comarca.
Castilla surge, hace ya más de 1000 años, fruto de un singular mestizaje entre gentes del norte, repobladoras de la meseta, habitantes mozárabes, musulmanes y judíos de los territorios centrales, e influjos de la cultura árabe andalusí, como reflejan nuestro idioma y nuestro patrimonio cultural. Ese es nuestro origen, ya inicialmente pluricultural y multiétnico, del que nos sentimos orgullosos. El pueblo castellano tuvo su primera gran oportunidad en la rebelión comunera, rebelión que el imperio encabezado por Carlos V se encargó de exterminar. Pero aquella auténtica revolución social dejo una profunda huella en nuestro pueblo y hoy sigue siendo la referencia principal en nuestra memoria colectiva, en el medio rural y en el urbano, de norte a sur y de este a oeste, "Villalar de los Comuneros" es el símbolo principal de la voluntad de resistencia y de lucha de este pueblo, María de Pacheco, Padilla, Bravo y Maldonado los luchadores más añorados. La IzCa pretende recoger y levantar aquella bandera con la mayor dignidad. Por ello, el 23 de Abril ha de ser el día Nacional de Castilla. Pero, ¿cómo se encuentra nuestra tierra?: Nuestra población sigue menguando y envejeciendo. Nuestro sistema educativo y sanitario se deteriora año tras año, con serios avances en su privatización. Las condiciones laborales siguen precarizándose, se siguen cerrando empresas, y el empleo nuevo es inestable y mal pagado, extendiéndose el empleo sumergido y clandestino, asemejándose cada vez más a relaciones de servidumbre o esclavitud. El trabajar de forma irregular, en función exclusivamente de las necesidades empresariales, es una práctica habitual legalmente aceptada. Se ha generalizado y consentido de tal manera la irregularidad que se ha asumido socialmente. Todas las semanas en Castilla mueren vari@s trabajador@s por "accidentes laborales"; pero el gobierno lo considera como un fenómeno atmosférico, es decir, ante lo que casi nada se puede hacer. Ante la violencia de género, a pesar de ser gravísima por las consecuencias y sufrimientos que trae para las mujeres, la administración no tiene voluntad de abordarlo con un planteamiento integral, única vía para erradicarlo a medio plazo. La mayoría de la juventud está en situaciones cada vez más difíciles: fracaso escolar, paro, trabajo precario, sin posibilidad de adquirir vivienda. El tejido productivo y vital que tiene como eje las explotaciones familiares, pierde pulso año tras año porque la política agraria y ganadera beneficia a las grandes explotaciones aunque su propiedad no tenga que ver lo más mínimo con el entorno en la que están situadas. Pueblos enteros mueren al no tener gente, mientras que otros se encuentran superpoblados, como la monstruosidad de Madrid y su periferia Se destruyen bosques milenarios en nombre del progreso y de Don Dinero, sin tener en cuenta la propia tierra, la que nos da de comer. Las consecuencias psicológicas e ideológicas de la devastación capitalista, que no suelen aparecer en las estadísticas son incalculabes. La cultura sistemática "poco pan y pésimo circo"; nos lleva a un empobrecimiento brutal de las relaciones interpersonales, la sumisión y obediencia como hábitos cotidianos, y con ello la caída en picado de las aspiraciones sociales y culturales de sectores importantes de la población, tragedias invisibles pero no por ello menos reales, que conducen a la soledad, al suicidio o la resignación. Y así suma y sigue en lo que es la realidad castellana de hoy. Pero los problemas de Castilla no son de ahora tienen profundas raíces que se remontan a la derrota comunera en el siglo XVI, al nacimiento de lo que hoy llamamos Estado español en el siglo XIX y a la derrota del Frente Popular de la guerra antifascista. Especialmente doloroso es el legado de los últimos 60 años, repleto de terror franquista y continuismo seudodemocrático. Esto no es casual, en gran medida su proyecto para el conjunto del Estado pasa por no perder la hegemonía en Castilla. IV. ¿Qué queremos?
En todos los territorios castellanos y de forma simultánea, se tendrá que realizar el proceso democrático que en su momento no se llevó acabo, sobre la configuración territorial y política de Castilla. Nosotr@s lucharemos por que tal proceso se lleve adelante, y que este concluya con la incorporación libre y voluntaria de los territorios que históricamente componen las 17 provincias castellanas recogidas en el Pacto Federal Castellano, en una sola entidad política aún sabiendo que jugamos en desventaja, debido a las graves manipulaciones que sobre la historia de nuestro pueblo se han vertido en beneficio del proyecto españolista, que nos sigue negando el carácter de nacionalidad histórica. Nuestras reivindicaciones territoriales, no se basan en el aislamiento ni en la expansión, no queremos más alambre de espino, de lo que se trata es de dotar a Castilla de una serie de estructuras políticas, económicas y sociales que permitan que sea el pueblo trabajador castellano el que tome las riendas y decisiones en lo que concierne a su presente y futuro.
Soberanía es la calidad del que ejerce o posee la autoridad suprema e independiente. La IzCa cree firmemente que dicha autoridad debe recaer exclusivamente en el pueblo y se compromete a establecer la soberanía popular como principio democrático básico de la vida pública.
Hay que impulsar la soberanía popular para establecer la primacía de la voluntad directa de l@s ciudadan@s frente a los poderes establecidos, invirtiendo el orden actual, en el que el ciudadano se encuentra a merced de disposiciones administrativas que no puede controlar. Defendemos la prioridad de la decisión popular sobre la institucional, de la presencia directa sobre la delegación, de la democracia participativa sobre la democracia formal y de los derechos ciudadanos sobre el poder establecido. La soberanía debe residir en el pueblo castellano, fuente de todos los derechos individuales y colectivos, y constituido en nación soberana con derechos propios e inalienables, entre los que destacan el de la autodeterminación el de la constitución de un poder político propio en el conjunto del territorio, dotándole de instituciones únicas de representación. Es por ello que vemos la necesidad de una soberanía nacional para el pueblo castellano. Ningún parlamento, gobierno, tribunal de justicia, ejército, policía, está legitimado para conculcar derechos básicos de la ciudadanía, y no es admisible la pretendida legitimación de las mayorías para ello. Tampoco es admisible que se conculcen los derechos básicos de la nación castellana, dividir su territorio, negar su soberanía, o simplemente negar que existe. La IzCa se compromete a luchar por transformar el marco político impuesto por el Estado, que niega el carácter de nacionalidad histórica para Castilla, y por tanto niega la posibilidad de la soberanía popular, fundamento necesario para acabar con sus falsas democracias. Los derechos individuales y colectivos, la democracia participativa, el control popular de las instituciones y poderes, así como el desarrollo pleno de la identidad y de los derechos de la nación castellana, son los principios de una forma alternativa de entender y practicar la vida política, en la calle, en las instituciones, en la sociedad en general.
La IzCa se reivindica comunera, no sólo por el hecho importantísimo de que hace 5 siglos nuestro pueblo se sublevó bajo esa bandera contra el proyecto imperial que asfixiaba política y económicamente a Castilla, sino por los propios principios de aquella rebelión. En esencia el sistema de entonces y el de ahora son el mismo: Despojan a las naciones sobre las que pueden ejercer la fuerza, para venderles luego sus productos sofisticados (útiles o inútiles) a precios excesivos endeudándolas y esclavizándolas cada vez más. Continuamos la pretensión comunera de "devolver al pueblo lo que del pueblo saliera", de transformar al consumidor en ciudadano, así como llamada a la participación del común (de tod@s) en los asuntos públicos y la importancia de dotar a este común de soberanía. Debemos recuperar la soberanía del común, la propiedad y la gestión de lo colectivo, la participación abierta desde las bases, los sistemas autogestionarios, pilares fundamentales no sólo del movimiento comunero, sino de cualquier movimiento que luche para crear una sociedad más justa..
Rechazamos la forma de estado monárquico, esencialmente antidemocrática y propia del feudalismo. En el caso del Estado español la monarquía, la monarquía borbónica, está indisolublemente unida a la hegemonía de los sectores más reaccionarios de nuestra sociedad, y a los proyectos más reaccionarios a nivel internacional, incluyendo como no el imperialismo yanqui. Consideramos que la forma republicana es la que mejor ha representado al movimiento progresista en Castilla, y que actualmente, es el sistema político desde el que se podrían defender de mejor manera los intereses del pueblo castellano. Además, nunca podremos llegar a la soberanía popular si la máxima autoridad la posee una única persona, el rey.
También rechazamos el modelo centralista en cualquiera de sus variantes, ya que es antinatural e injusto para l@s castellan@s. La mejor manera de acabar con las graves desigualdades territoriales y demográficas que nos crea el sistema centralista español en Castilla es: LA COMARCALIZACIÓN. La ordenación territorial de Castilla estará fundamentalmente basada en la comarca, porque vemos que es la manera más efectiva de que se desarrolle de una forma equilibrada nuestro territorio potenciando especialmente el de las zonas más deprimidas; así mismo es la manera más justa de respetar las diferentes realidades que existen dentro de Castilla. El proceso de comarcalización deberá de estar acompañado por la potenciación y/o creación de los concejos abiertos a nivel de barrio o municipio, dependiendo del tamaño de éste. Los concejos abiertos serán el instrumento básico de la organización social, tanto en los núcleos rurales como urbanos. Todo ello recogiendo la tradición comunera de la organización popular.
Nuestra sociedad es profundamente patriarcal, basada fundamentalmente en la división social de funciones, resultando el mundo dividido en dos esferas; la esfera pública y la esfera privada. En esta partición, a cada sexo se le asigna un papel determinado. Lo público (lo laboral, lo político, lo económico, etc) es de dominio masculino, mientras que lo privado (lo doméstico, los hijos, los afectos, etc.) corresponden al mundo femenino. Las mujeres como consecuencia de ello jugamos un papel subordinado y dependiente al margen de las esferas de decisión y de poder. Todo ello se ampara en la ideología machista y sexista socialmente dominante y sostenida por las instituciones, los diferentes aparatos del Estado, incluido el aparato educativo y la Iglesia Católica. Esta ideología difunde y justifica un determinado rol de la mujer, restringiendo y condicionando de este modo la posibilidad de un desarrollo pleno. Si esta situación se mantiene, es porque tiene raíces profundas, económicas (el sistema capitalista se beneficia del trabajo que gratuitamente hacen las mujeres), sociales, culturales, y porque los hombres en su conjunto se benefician de ella, no estando predispuestos a renunciar a sus privilegios, defendiéndolos mediante la violencia, la coacción, el chantaje, o simplemente, la persecución o la pasividad. No se puede reclamar la soberanía de un pueblo, de nuestro pueblo castellano, y a su vez permitir que una parte de ese pueblo no dejen ser soberanas a las mujeres. Por ello, Izquierda Castellana se compromete a luchar por erradicar de nuestras filas los comportamientos machistas y discriminatorios, y a garantizar que en la actividad política, la lucha en defensa de los intereses de las mujeres y contra las causas se de esa explotación y opresión, y ocupe un lugar importante y no relegado a segundo plano.
Desgraciadamente, en muchas de las principales calles de las más importantes ciudades de Castilla, así como en muchas villas y pueblos, permanecen intactas las placas con los nombres fascistas y otros símbolos de la misma naturaleza, ello es toda una expresión del carácter franquista de la derecha que padecemos en este país. La IzCa ha impulsado la movilización social por la retirada de toda nomenclatura y simbología franquista de nuestras calles y plazas, así lo hicimos en Palencia, Ávila, Burgos, Madrid, etc., y así lo seguiremos haciendo hasta que desaparezcan del paisaje castellano, como un aspecto particular de la lucha global contra el fascismo, cada día más envalentonado y agresivo. Nunca hubo en Castilla ni en el resto del Estado español la necesaria depuración de responsabilidades políticas y criminales del franquismo, como ha ocurrido en otros lugares que sufrieron dictaduras fascistas. En muchas de nuestras ciudades, villas y pueblos, permanecen calles y monumentos dedicados al dictador, a sus símbolos y colaboradores. Es más, aún hoy tenemos que soportar a muchos de ellos, lo que da idea de las raíces fascistas del proyecto español que ellos llaman patriotismo constitucional. Constitución en la que algo concedieron a regañadientes, aquellos que habían aupado al general golpista, porque ya no les era posible ni rentable mantenerse al margen de Europa y sus mercados, pero de la que sólo les importa la unidad territorial del estado español y el mantenimiento del jefe de estado, pasando por encima del derecho al empleo, la vivienda digna, la igualdad ante la ley o la justicia social. Aquellos fascistas de entonces y de ahora pensaron, que "es necesario que muchas cosas cambien para que todo siga igual". Pues bien, IzCa no se presta a una coartada tan burda. Por eso desenmascaramos el españolismo como lo que es, fascismo disfrazado de democracia, y, por eso, tendrán enfrente nuestra resistencia antifascista. La IzCa se compromete a seguir denunciando el fascismo imperante en las instituciones y a combatirlo, igual que se combate a las bandas fascistas que cada día actúan con mayor agresividad e impunidad. Para su freno sólo existe un camino, la resistencia antifascista. V. Nadie es más que nadie1. MarginalidadLa sociedad que padecemos, salvajemente capitalista, es una máquina pensada para la exclusión sin paliativos de cada vez mayores capas de población. Las bolsas de pobreza y marginalidad se extienden por las grandes ciudades y cada vez les sobra más gente: Toxicómanos, inmigrantes, mendigos, enfermos mentales, discapacitados, ancianos... Grandes grupos de población que deben y tienen que ocupar un lugar en la misma sociedad y no en su patio trasero.
El ya de por sí insuficiente modelo de ayuda asistencial que el Estado venía manejando en lo últimos años, ha dado paso en poco tiempo a un modelo residual que se ocupa de lo que ni las ONG de sus amigos desean gestionar. La privatización o la cesión a asociaciones privadas vía fundaciones, de aspectos tan delicados como los centros de menores, los hospitales o los centros de tercera edad dejan a la ciudadanía ante una realidad implacable: el acceso a redes y sistemas de ayuda que eviten que las personas caigan en situaciones de marginalidad queda sujeto al dinero que cada uno esté dispuesto a pagar. Mientras el presupuesto militar y represivo no para de aumentar, los gastos sociales que son de los que dependen una parte cada vez más importante de la población, siguen siendo para el Estado algo que hay que hacer de cara a la galería y sobre todo para evitar que estas situaciones de pobreza se descontrolen y se vuelvan peligrosas.
Castilla tiene que dejar de jugar un papel marginal en el escenario de los pueblos del Estado Español y pasar a jugar un papel políticamente fundamental, como sujeto político propio y ser al mismo tiempo la punta de lanza de un proyecto global que reconozca el carácter plurinacional del estado español. 2. Antifascismo y democratización institucional y defensa de los derechos fundamentales de las personas Como todos sabemos, nuestra tierra padeció un alzamiento fascista hace ya 60 años y una dictadura de 40 que destruyó a varias generaciones, tanto física como moralmente. Para poder hablar de democracia primero tendremos que limpiar nuestra sociedad de todo resto de franquismo. Para todo ello, es necesario:
Una Castilla que piense y actúe en castellano: Un pueblo que no reconoce su cultura es un pueblo sin identidad y condenado a desaparecer. Es por ello que Castilla necesita recuperar y desarrollar su propia cultura, entendiendo ésta desde el patrimonio artístico hasta los juegos autóctonos. Reivindicamos la buena cultura popular, gestada a lo largo de los siglos por la creatividad del pueblo.
La cultura desde un punto de vista antropológico es el conjunto de normas y saberes que posee un pueblo y que transmite vía aprendizaje, en definitiva la cultura supone un modo concreto para una comunidad de enfrentarse a los distintos aspectos de la vida. La cultura entiéndase, la cultura de masas o cultura popular, se manifiesta en distintos aspectos como la lengua, las artes, la ciencia, la ética, la música, el ocio, que suponen la expresión de la vida tradicional de un pueblo. El ataque masivo del imperialismo se realiza, entre otras vías, por la destrucción de la cultura de los pueblos como requisito indispensable para el gran mercado global. Uniformidad absoluta es el santo y seña del neoliberalismo. Despojarnos a tod@s de nuestros derechos ciudadanos para convertirnos en meros consumidores y así, el paisaje de todos los pueblos tendrá las mismas formas y colores: multinacionales y comisarías, especulación salvaje rompiendo toda norma paisajística, así como el consumo masivo de la "cultura mediática", visual y musical del gran imperio, arrasando todo lo que no se ajuste a tal despropósito.
Pero el bagaje de un pueblo son también las redes de cooperación y autodefensa organizadas entre el común. La ayuda vecinal, la participación en los problemas sociales, la vertebración asociativa de todo tipo, son ejes necesarios para la construcción nacional de Castilla y es en ésa vertebración junto con la eliminación de toda cultura autóctona y rasgo distintivo es donde el capitalismo globalizador ataca con mayor empuje.
Por todo ello, un o de los principales ejes de la acción castellanista debe ser la de generar cultura popular creativa y recuperar la ya existente para hacer frente al consumo de la dominante, defendiendo la gran pluralidad de culturas propias existentes en nuestra tierra, los lazos gestados a lo largo de los siglos con otros pueblos como el latinoamericano; todo ello teniendo en el horizonte la recuperación de la calle como espacio de encuentro y creación compartida, social, cultural y política.
Si en algo es rico el pueblo castellano es en el conjunto de saberes que lo individualiza como rasgo diferenciador de otras naciones. La cultura castellana no sólo tiene que ser recogida del pasado sino que tiene que ser salvada para el futuro. La lengua es uno de los aspectos culturales de mayor importancia al ser el medio a través del cual se transmite la cultura de una nación, y como nación que somos, hay que tener claro que nuestro idioma nacional es el castellano y no el español. La errónea dualidad español-castellano para designar nuestro idioma evidencia el interés del Estado español por fabricarse una historia y cultura virtuales que jamás existieron, erosionando y usurpando así la identidad del pueblo castellano. Así vemos como de un aspecto cultural se plantea un problema político.
La lengua castellana cuyos primeros escritos son del siglo X es muy rica y compleja, y es un reflejo vivo de nuestro pueblo y sus costumbres. La sabiduría popular ha hecho que, afortunadamente, l@s castellan@s mantengamos el refranero como expresión de nuestra costumbres.
Debemos destacar también la existencia de otras lenguas en el territorio castellano, que auque se hablen minoritariamente y en unos espacio reducidos, es importante mantener y recuperar como parte de nuestro patrimonio cultural.
Nuestra identidad cultural no se queda solo en la lengua, sino que es mucho más amplio: el patrimonio histórico- artístico es amplia e interesante, de valor incalculable, testigo, además, de la gran diversidad de civilizaciones que han poblado nuestra tierra, pero que en muchas ocasiones o están en ruinas, o están en mano privadas. Esto es inaceptable para un pueblo que pretende recuperar su memoria. La IzCa ve urgente la necesidad de crear un plan de ordenación del patrimonio, que tendrá necesariamente un carácter público.
Los juegos tradicionales son el fiel reflejo de la forma de vida del pueblo castellano a lo largo de su historia. Los juegos autóctonos sin embargo están en peligro de extinción, al poder establecido tampoco le interesa que afloren estas señas de identidad que son cercadas por medio del olvido, la marginación y la desprotección. Es por tanto, que la IzCa ve necesaria la recuperación y el desarrollo de estos juegos. Para ello se debería tener un serio debate viendo cual sería la mejor manera de hacer que nuestra gente, y en especial nuestros jóvenes se vieran atraídos por estos.
La IzCa, presentará en el menor tiempo posible un plan concreto de comarcalización de nuestra tierra.
La Izquierda Castellana rechaza rotundamente el actual brutal proceso de concentración en manos privadas de la inmensa mayoría del poder económico, proceso inspirado en las recetas neoliberales que hoy impulsa el capitalismo más salvaje y depredador.
Las políticas salvajemente privatizadoras son el camino pues para la fascitización. ¿Qué capacidad de intervención social tendrá un hipotético gobierno progresista, si la mayoría de los servicios, la industria, la banca, etc., están en poder de unas pocas manos privadas, cuya ideología es evidentemente reaccionaria?. La Izquierda Castellana está en contra de la dualidad entre economía y política.
Así como las instituciones políticas tienen que estar democráticamente controladas por la sociedad, los sectores básicos de la economía también tienen que estar democráticamente controlados por la sociedad y eso sólo se puede conseguir si hay un fuerte sector público. Esa necesidad general es especialmente importante en el caso de Castilla, en donde la iniciativa privada ha demostrado históricamente su incapacidad para impulsar un desarrollo equilibrado y sostenido. Además, desde nuestra tradición comunal, podemos y debemos proponer otro sistema económico, posible y necesario, de control desde abajo, desde el común de los vecinos, de los recursos económicos de nuestra tierra, autogestionándolos al máximo en el propio ámbito comarcal, garantizando así su supervivencia. Sin olvidar que el neoliberalismo actual añade a la explotación del ser humano, la degradación irreversible del medio ambiente, en una acumulación de riegos sobre nuestro futuro, sin precedentes.
Por todo ello, teniendo como objetivo la redistribución de la riqueza, planteamos:
Mejorar las infraestructuras para superar el subdesarrollo:
La red de infraestructuras es un servicio público y como tal no puede quedar subordinado por intereses empresariales privados. Radicalmente en contra de la gestión y explotación por empresas privadas de las autopistas públicas que deben ser financiadas por el estado en su totalidad.
Debe construirse una red de carreteras y ferrocarril, suficiente para la comunicación interior de Castilla, tanto de mercancías como de personas, la cual debe garantizar además la conexión de Castilla con el exterior.
Hasta ahora se ha primado la comunicación privada por carretera frente a un transporte público eficaz como el ferrocarril. Esta tendencia debe invertirse y conectar por ferrocarril todas las capitales de las 17 provincias castellanas y todos los núcleos importantes de población y sus zonas de influencia que componen Castilla. El medio adecuado para hacerlo no es el AVE, sino el tren de velocidad alta que utiliza vías que sirven tanto para el transporte de viajeros como de mercancías, que optimiza los recursos invertidos y reduce los costos medioambientales.
El avión no es el sistema de transporte más recomendable para las necesidades de Castilla. Pero en todo caso se hará un estudio racional y no caciquil de nuestras necesidades aeroportuarias, y, en la medida de lo posible, se descentralizará la navegación aérea. Toda construcción de nueva obra de infraestructura debe ir precedida de un exhaustivo estudio de impacto ambiental, que vinculará las correspondientes decisiones políticas. En lo que se refiere a comunicaciones electrónicas se propone la extensión, modernización y abaratamiento de Internet. Para ello es necesario adaptar la red telefónica convencional a fin de poner las líneas ADSL al alcance de toda la población. Del mismo modo se propugna un abaratamiento de la tarifa plana y que ésta esté disponible las 24 horas del día.
La Administración pública no pondrá al servicio de la ciudadanía formularios de solicitud escritos en formatos propietarios, sino en formatos libres que se puedan leer y escribir con programas de libre acceso.
Castilla ecológica: Castilla ha sido objeto de una especialmente intensa política depredadora desde un punto de vista medioambiental, que ha llevado a que en esta tierra tengamos el triste privilegio de tener el ciclo de la producción nuclear completo (Minas de Uranio hasta hace muy poco, fábrica de combustible nuclear y centrales nucleares, alguna de ella como el caso de Garoña, absolutamente obsoleta desde el punto de vista tecnológico), así como gran proliferación de campos de maniobras militares, abandono de espacios naturales, como los márgenes de cauces de ríos, cañadas reales, desforestaciones masivas, que hunden día a día a nuestra tierra en un gran basurero sin vida. Todo ello, en beneficio de cuatro y sin contar lo más mínimo con los que habitamos estos lares.
La situación del medio ambiente es el resultado de la interrelación entre factores naturales, económicos, sociales y antropicos, de manera que la solución del medio ambiente no reside tanto en actuar directamente sobre el propio medio, sino en las actividades humanas (económicas, sobre todo, y sociales). Por eso entendemos que la relación medio ambiente-desarrollo es inseparable y apostamos por unas pautas de actuación que superen las desigualdades que actualmente existen y que hagan posible una Castilla socialmente más justa y ecológicamente viable. Entre otras medidas propugnamos:
El mundo rural en Castilla tiene una importancia de primer orden desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo, Castilla es uno de los piases más amplios y diversos de Europa y esa diversidad paisajística, fauna, flora, folclore, etc. es un patrimonio cuya conservación y desarrollo esta íntimamente ligado al mundo rural. El mundo rural es por otra parte una fuente de generación de riqueza importantísima para Castilla, la producción agrícola y ganadera, la industria agroalimentaria son esenciales en la Economía Castellana. El mundo rural sin embargo sufre una marginación y discriminación permanente.
El P.P., a pesar de que tiene cautivo una buena parte del voto rural en base a su red de caciques locales no hace más que poner en prácticas políticas que intensifican esa marginación y discriminación. La
Izquierda Castellana plantea: La necesidad de
impulsar un plan
estratégico global para el desarrollo del mundo rural que
incorpore a su elaboración a los agentes sociales
representativos de ese mundo y que abarque todos aquellos de
importancia: Desde la comarcalización, al desarrollo de los
servicios, pasando por una fiscalidad especial para el mundo rural,
así como el reconocimiento profesional y legal de los
agricultores a título principal.
Regulación del derecho de subvención a los agricultores exclusivamente para aquellos que lo son a título principal. Las subvenciones a agricultores y ganaderos, deberán ir dirigidas exclusivamente a aquellos que lo son a título principal y, además, deberán tener un tope que se negociará con las O.P.A.S.
Desde Izca creemos firmemente en acabar con la dependencia económica de todas las personas de nuestra sociedad. Es uno de nuestros principios fundamentales, si queremos combatir las diferencias sociales y económicas y la mejor manera de dotar a las ciudadanas y ciudadanos de capacidad suficiente para poder transformar las diferentes realidades que hipotecan su vida. Es el miedo a quedarse tirado, sin dinero ni recursos, lo que frena muchas veces a la gente a defender sus derechos y en consecuencia a no implicarse activamente en la vida política de su pueblo. Por ello, es importante crear un sistema que garantice dichos recursos de manera justa, dependiendo siempre de las necesidades y posibilidades de cada uno. Estas son algunas de nuestras propuestas, encaminadas a crear dicho sistema de garantías:
La opresión y discriminación de las mujeres del Pueblo Castellano tienen unas características que hay que tener en cuenta: vida agraria, despoblamiento, emigración, falta de empleo, donde se reflejan los diversos aspectos en que se manifiesta la desigualdad.
Por ello desde la IzCa lucharemos por acabar con la discriminación y las desigualdades entre géneros, exigiendo:
La Juventud está discriminada en nuestra sociedad debajo de esa imagen virtual de «lo joven» como referencia se esconde todo un mundo de discriminación: en lo laboral, en lo social, en lo político. L@s jóvenes que no se integran en ese estilo de vida o en esa imagen, mercantilista, consumista y banal que el sistema pretende para la juventud, que por cierto son sectores amplísimos, son simple y llanamente criminalizados.
El asunto del botellón es un buen ejemplo de la hipocresía del sistema hacia la juventud. Resulta que l@s jóvenes no consumen alcohol donde el sistema quiere (Bares Discotecas), solución la represión, la crimilización, pero del consumo del alcohol en plazas públicas, es decir, fuera de los circuitos comerciales. Del mismo modo que reivindicamos el uso vecinal de los espacios públicos, no podemos dejar de denunciar una cultura dominante que promueve el consumo indiscriminado del alcohol entre la juventud como hábito alienante. La IzCa y especialmente JCR, luchamos porque los jóvenes sean sujetos determinantes de su propia situación y por tanto agentes sociales y políticos activos con capacidad de construir su propia vida, su propio estilo de vida, su futuro.
Estamos por una juventud castellana, rebelde y comunera, el sistema trata de impedirlo, pero su oferta vacía de contenido y cutre, finalmente solo incorpora a los que sacan provecho de ella.
4. INFANCIA
L@s
niñ@s son el eslabón más débil de toda
nuestra cadena social, con gran frecuencia los derechos de l@s niñ@s
no son respetados y son víctimas de malos tratos, de
agresiones sexuales, de falta de educación y cuidados etc. Cuando l@s niñ@s se quedan sin familia por los motivos que sean la Administración Pública tiene que tener capacidad de asumir en las mejores condiciones la responsabilidad sobre ell@s. L@s niñ@s en relación con su edad, deben tener voz como sujeto de derecho en las separaciones de las familias a las que pertenecen.
5. ENSEÑANZA La enseñanza conjuntamente con la sanidad y el sistema de pensiones son tres ejes básicos del bienestar social que todo Estado democrático tendría que garantizar de forma universal. Sin embargo desde los años 90 el capitalismo globalizador no deja de atacar esos tres apoyos imprescindibles para las capas populares.
La Ley de Orgánica de Universidades (LOU) y la Ley de Calidad de la Enseñanza se inscriben en una política general impuesta por la Organización Mundial de comercio (OMC) para trasladar al campo de la enseñanza los métodos dominantes en los sectores económicos tradicionales: intervención empresarial en la política de enseñanza, precarización del empleo docente y cercenamiento de las libertades de investigación, cátedra y estudio.
Frente al proyecto privatizador del bloque capitalista español, aliado y vasallo del imperialismo mundial, Izquierda Castellana quiere unir sus fuerzas a las de todas las demás organizaciones sociales, políticas y sindicales que estén dispuestas a defender el derecho a la educación como un bien universal, ajeno a los egoístas condicionamientos de avaricias empresariales.
La enseñanza pública es la única capaz de garantizar la universalidad del servicio en unas condiciones idóneas para todas las personas, independientemente del nivel de renta familiar. En una sociedad crecientemente compleja y tecnificada como la actual, no hay dineros mejor invertidos que los empleados en la formación de la infancia, de la juventud y también de los adultos. Ello es la mejor garantía de desarrollo para el futuro, aparte de una obligación ineludible de los poderes públicos.
Hoy más que nunca es necesaria una enseñanza pública, laica y gratuita. Una enseñanza que sirva para equilibrar las desigualdades sociales extremas existentes en el mundo de hoy.
En este contexto es de capital importancia la lucha por la democratización y la socialización de la enseñanza. Los centros educativos necesitan mayor autonomía para poder cumplir sus objetivos. Precisan autonomía de gestión y organización, sobre la base de un modelo democrático integrado en el marco social concreto en el que desarrollan su labor.
En otro orden de cosas, un sistema educativo no sería completo si no tuviese en cuenta también las necesidades educativas de las personas adultas. Por eso es imprescindible ampliar la red de centros de educación permanente de adultos, aumentando las plantillas y dando prioridad a la modalidad presencial.
Propugnamos la adecuación de la oferta de formación profesional a las necesidades de la comarca mediante el control de las Asociaciones de vecinos.
Por lo que se refiere a la Universidad, las Universidades existentes en Castilla distan mucho de ser instituciones al servicio de la sociedad y la cultura Castellana, por lo que necesariamente deberán pasar por un proceso de Castellanización que termine por colocar la educación superior y la investigación universitaria al servicio de las necesidades de nuestro pueblo.
Se potenciarán las Universidades Públicas y se retirarán las ayudas económicas a las universidades privadas
Se potenciará la investigación pública y no se dedicarán recursos públicos a la investigación privada.
La enseñanza superior tenderá a ser gratuita como los demás niveles educativos. Mientras tanto, se desarrollará una política de becas adecuada que no condicione el acceso a la Universidad de las personas en función de su origen social.
Entre las medidas encaminadas a mejorar las condiciones de trabajo de los enseñantes cabe citar la creación de un cuerpo de enseñantes generalistas con titulación de licenciatura y de otro cuerpo de profesores de apoyo para alumnos con necesidades educativas especiales, también con titulación de licenciatura.
Se garantizará el poder adquisitivo del personal al servicio de la enseñanza.
6. SEGURIDAD SOCIAL
7. SANIDAD La Ley General de Sanidad de 1986 configuraba un marco mejorable pero razonable para el desarrollo de un Sistema Sanitario Público con aquellas cualidades consustanciales a tal Sistema, es decir:
La Política Sanitaria llevada por el PP adelante en los últimos cuatro años, ha supuesto el desmantelamiento parcial del Sistema Sanitario Público, que llegará a ser total si este partido sigue adelante con sus proyectos. La línea fundamental que han seguido es la de impulsar directamente nuevos centros sanitarios privados, eso sí, financiados con dinero público, o bien privatizando total o parcialmente instituciones de la red sanitaria pública, ello está suponiendo el enriquecimiento de unos cuantos a costa de: Empeoramiento de la calidad asistencial, empeoramiento de la salud de la población y frustración y malestar entre los trabajadores de la Sanidad Pública, por todo ello IzCa plantea:
8. FISCALIDAD A el partido del gobierno, el P.P., se le llena la boca cada día diciendo que han bajado los impuestos. Eso es una gran falsedad, el P.P. ha bajado los impuestos a los ricos (una parte de los impuestos directos) y ha subido los impuestos que gravan especialmente a las clases populares, es decir los impuestos indirectos que gravan el consumo. El volumen global de lo recaudado por los impuestos indirectos ya ha sido mayor en el 99 que el de los directos y las previsiones son que en el 2.000 esa diferencia aumente.
La Izquierda Castellana está por una Reforma Fiscal que suponga una reducción de los Impuestos indirectos y un incremento de los impuestos directos sobre rendimientos de trabajo y capital a partir de 6 millones anuales. Así mismo estamos por la creación de un impuesto especial sobre grandes fortunas y grandes plusvalías.(Actualizar datos)
9. TERCERA EDAD La baja natalidad, el descenso de la población y unas tasas elevadas de envejecimiento son los rasgos demográficos más importantes de Castilla. El porcentaje de población mayor de 65 años en Castilla es muy elevado, esencialmente en áreas no urbanas, y ello genera más necesidad de cuidados muy importante que se acentúa porque las posibilidades de actuación de los cuidadores tradicionales (familiares) ha disminuido, por todo ello la administración tiene que tomar en sus manos la responsabilidad de organizar los recursos materiales y humanos para que nuestros mayores puedan tener una vida digna. La Izquierda Castellana considera que la actual concepción de las personas mayores como elementos pasivos y sin capacidad apenas de intervenir en la marcha de sus propias vidas y en la construcción social colectiva es una idea absolutamente rechazable y negativa. Consideramos que a las personas mayores se les tiene que dar la oportunidad de ser dueños de sus propias decisiones y de su propio devenir vital mientras las circunstancias biológicas lo permitan, en ese sentido consideramos que se debe de potenciar toda una red de servicios y actividades que hagan viable este planteamiento.
Derecho pleno a la libertad de intimidad sexual en cualquiera de sus expresiones. Desde IzCa apostamos claramente por la igualdad de derechos de ciudadan@s independientemente de su orientación sexual. Así pues, creemos en el derecho al matrimonio y adopción de niñ@s para los gays, bisexuales y lesbianas, así como los derechos de herencia, pensiones, viudedad, etc.
Creemos igualmente que hay que romper los tabúes que tradicionalmente padece nuestra sociedad y apostar por la educación sexual desde la primaria así como el acceso libre y gratuito a todos los métodos anticonceptivos, a través de la sanidad pública, incluyendo entre los métodos anticonceptivos los preservativos.
La prostitución en amplísimo desarrollo en los últimos años, es fruto de una triple circunstancia, la crisis económica social internacional a la que nos ha llevado el neoliberalismo, (como lo evidencia el hecho de que la mayor parte sean inmigrantes) la actitud represiva sobre la sexualidad de los sistemas capitalistas, especialmente en nuestro entorno, y la tendencia a que las mujeres se conviertan en los elementos más agredidos en circunstancias como la actuales. La prostitución es la mercantilización de la sexualidad y por tanto una forma rechazable de expresión de la sexualidad que debe de ser algo libremente elegido y consentido por las personas que participan en una relación sexual.
Las personas, mayoritariamente mujeres, que ejercen la prostitución, están realizando esa actividad en la inmensa mayoría de los casos, en contra de su voluntad y sufren situaciones especiales de riesgo sanitario, social, etc., es por ello que desde IzCa estamos porque a esas personas se les apoye de una forma integral (sanitaria, social y económicamente).
11. VIVIENDA
Política urbanística: Por una política urbanística participativa, no especulativa, social, racional, respetuosa con el medio ambiente y el paisaje.
12. DISCAPACITADOS La Izquierda Castellana esta por la integración - normalización plena de los discapacitados en la sociedad desde la infancia, cuando es una discapacidad congénita, o desde el momento en que esta sea posible si esta es adquirida, para ello es necesario llevar a cabo todos las medidas que permitan tal cuestión: arquitectónicas, económicas, transporte, sociales, organizativas, etc. 13. EMIGRACION/INMIGRACION
Castilla tradicionalmente una tierra emigrante y que ha sido escenario de numerosas culturas, tiene la obligación moral de recibir justamente a quien hoy lo necesita. Es por esto, que creemos que la actual ley de extranjería significa la legalización del racismo y la xenofobia, además de una incuestionable injusticia histórica, ya que los desmanes económicos de nuestros poderes son los que obligan a emigrar a amplios sectores de la población de otros países y continentes. Por todo ello, y partiendo del hecho de que castellano es para tod@s nosotr@s todo aquel que vive y trabaja en Castilla, reivindicamos la igualdad de derechos políticos y sociales para l@s inmigrantes. Igualmente, la IzCa considera que se deben de poner en marcha todas las medidas que facilitan la vuelta de los emigrantes a nuestra tierra que así lo deseen, así mimo las instituciones castellanas tendrán que velar por los derechos de los emigrantes castellanos allí donde estén. |