Por iniciativa de Izquierda Unida el Senado aprueba una moción instando al gobierno para que se reconozcan los derechos de los trabajadores y sus representantes para utilizar el correo electrónico e Internet.

El pasado 28 de Noviembre se debatió en el Senado la MOCION presentada por Izquierda Unida, reclamando el reconocimiento de los derechos de los trabajadores y sus representantes para utilizar dentro de las empresas el correo electrónico e Internet. En el marco de dicho debate se transaciono con los demás grupos parlamentarios la siguiente MOCION que fue aprobada por unanimidad:

El Senado insta al Gobierno a que en el plazo más breve posible estudie la forma de poner en marcha las medidas necesarias para considerar el correo electrónico e Internet como instrumentos de comunicación e información de los trabajadores con sus representantes sindicales y viceversa, siempre que la actividad y características generales de las empresas lo permitan, facilitando el acceso de los trabajadores y sus representantes sindicales al correo electrónico de Internet de la empresa con garantía de inviolabilidad de las comunicaciones conforme al marco legal vigente.

La intervención del Senador de Izquierda Unida en este asunto se desarrollo en los siguientes términos:

El señor CÁMARA FERNÁNDEZ: Gracias, señora Presidenta.

Señorías, la incorporación de todos los sectores de nuestra sociedad a las nuevas tecnologías que están apareciendo en los últimos tiempos es uno de los principales retos a los que nuestro actual Gobierno debe de enfrentarse. Últimamente hemos venido trabajando en políticas que afectan a los derechos de los consumidores, a la adopción de medidas que doten de mayor seguridad al mundo virtual, a los dominios .es, a los derechos de autor, a la protección de los menores, al acceso de las escuelas a Internet, a las infraestructuras en materia de telecomunicaciones, a la enseñanza y a mejoras fiscales en la adquisición de equipos informáticos y un largo etcétera.

Los efectos de los últimos avances en telecomunicaciones e informática no deben suponer únicamente mejoras en los resultados de unos pocos agentes sociales. Del mismo modo que nuestro actual sistema tributario está diseñado para redistribuir la renta de manera más equitativa, es necesario crear políticas que permitan a todas las personas físicas o jurídicas disfrutar de los beneficios y de las oportunidades que nos brinda el desarrollo de las nuevas tecnologías.

Este discurso, señorías, corresponde al Partido Popular en el debate sobre la proposición no de ley sobre potenciación del uso de las nuevas tecnologías y, especialmente, del comercio electrónico en las empresas españolas. Se entiende que es un discurso del Partido Popular porque yo nunca hubiese dicho que el sistema tributario está diseñado actualmente para una mejor redistribución de la renta de manera más equitativa. Por lo tanto, es un discurso del Partido Popular recientemente planteado en el Congreso de los Diputados.

En esta proposición no de ley se contestó a una enmienda de Izquierda Unida diciendo que no parecía lo más adecuado modificar el Estatuto de los Trabajadores, sino que sólo se instaba a través de una enmienda. Con esta moción yo quiero, directamente y no a través de ninguna enmienda, instar al Gobierno a que modifique la legislación para hacer posible el uso de las nuevas tecnologías también en el mundo laboral desde las relaciones sindicales en los ámbitos de actuación que le son propios.

Efectivamente, hoy nadie duda de que las nuevas tecnologías de la información han producido cambios muy importantes en las formas de trabajo, en la organización del mismo y en las costumbres y prácticas sociales, alumbrando en este final y principio de siglo la sociedad de la información y la llamada nueva economía. Estas nuevas posibilidades que dan las tecnologías avanzadas son, en principio, una gran oportunidad para el desarrollo de las personas y de la sociedad, pero también conllevan muchos riesgos si ese poder inmenso no es equitativo, haciendo jugar al conjunto de la sociedad su papel compensador en el libre ejercicio de sus derechos y sus libertades públicas y privadas.

Internet, señorías, simboliza esta nueva situación, tan revolucionaria como la escritura y la imprenta. La red ha elevado las posibilidades de información y comunicación a niveles tan importantes como conocidos pero, desde luego, insospechados hace muy poco tiempo. El bienestar de los ciudadanos, con sus derechos inherentes, no tiene que ser el principal beneficiario de esta revolución a la que estamos asistiendo, como tampoco se entendería que se pudiera reducir exclusivamente al ámbito comercial y empresarial, por importante que éste sea.

Los bancos y cajas de ahorro, compañías de seguros, de informática, de telemarketing, etcétera, así como otras que están generalizando el uso de las nuevas tecnologías, se encuentran en el epicentro del nuevo mundo de los servicios y de las comunicaciones. El auge en la aplicación de estas herramientas ha determinado una transformación radical en las formas de trabajo y los medios de comunicación que se utilizan en las empresas, sobre todo en los sectores antes mencionados. Los trabajadores de estas empresas han pasado, en muy poco tiempo, de utilizar el bolígrafo a utilizar el ordenador y de comunicarse mediante soporte de papel o el teléfono a utilizar el correo electrónico. En muchos casos, como es lógico, se ha debido a la iniciativa de los empresarios, y como ejemplo baste citar el caso de un grupo bancario -puntero en la implantación de las nuevas tecnologías- que viene llevando a cabo una campaña interna para reducir gastos generales proponiendo a todos los empleados, y leo textualmente una de sus circulares: utilizar el correo electrónico tanto interna como externamente y emplear la menor cantidad posible de fotocopias y papeles. Por tanto, son muy numerosas las indicaciones dirigidas a fomentar la utilización del correo electrónico como única herramienta de comunicación, entre otras razones, para abaratar costes en las empresas.

Señorías, cada vez es mayor el número de trabajadores en nuestras empresas que producen y gestionan información a través de la red y, paradójicamente, en muchos casos se impide el ejercicio de la información sindical a través de Internet. ¿Es eso democracia o no lo es? Un viejo sindicalista decía hace algunos años -y creo que hoy podría seguir diciendo lo mismo- que la democracia no ha entrado en las empresas porque hablamos de todo menos de los derechos de los trabajadores, y yo aquí quiero expresar los derechos de los trabajadores.

Como decía, es paradójico que en estos casos se impida el ejercicio de la información sindical a través de Internet y, tal como dice el texto de la moción, quiero resaltar que quienes practican este ejercicio tienen una doble moral: por una parte, resaltan las excelencias de esta nueva sociedad de la información; y, por otra, restringen el uso democrático de las nuevas tecnologías. Aquellos que practican esa doble moral violan derechos y libertades de carácter sindical expresadas en nuestra legislación. Por tanto, es preciso adaptar la legislación laboral a la realidad.

Tal como dice textualmente una dirigente sindical de banca, María Jesús Paredes: con las nuevas herramientas electrónicas e Internet se pueden ejercitar derechos sindicales como el de reunión, información, tablón de anuncios o local sindical, bien mediante un sitio en la página web o en el correo electrónico.

Hoy, nuestra legislación contempla todos estos derechos. Sólo hay que adaptarlos, sin quitar ninguno, a la situación de empresas y sectores que la lógica del desarrollo de las nuevas tecnologías hacen imprescindible, si no se quieren limitar esas libertades y esos derechos que decimos defender.

El derecho de los representantes unitarios y sindicales, así como el de los trabajadores de esta relación laboral a la libre comunicación y expresión que se hace a través de un tablón de anuncios o por cualquier otro medio de difusión corresponde a un derecho, insisto, de carácter constitucional que, junto con los demás derechos fundamentales, goza de una especial protección mediante la Ley 62/1978, de Protección Jurisdiccional de los Derechos Fundamentales de la Persona y, desde luego, corresponde a la vez a todo el espíritu de las leyes laborales y sindicales y a nuestra propia Constitución.

Pues bien, como afirma la moción, somos conscientes de que, lejos de ser éste un conflicto reducido al ámbito sindical, está en juego finalmente la libertad. Por ello, desde Izquierda Unida apostamos por desarrollar el potencial democrático de Internet; potenciar el carácter democrático que pueda tener para que contribuya a consolidar la sociedad civil y la acción conjunta con todas aquellas fuerzas sociales interesadas en profundizar en la democracia en la red.

Señorías, no existen derechos si no se pueden ejercitar; los trabajadores y sus sindicatos exigen poder utilizar las nuevas tecnologías de la información para acceder a bienes tan preciados como son la información y la comunicación, sin los cuales no se puede ejercitar la defensa de los legítimos intereses de los trabajadores.

Por ello presentamos la siguiente moción, que consta de algunos puntos: el derecho de cada trabajador a un buzón personal de correo electrónico en la empresa, y no me asustan en absoluto noticias de sentencias de actualidad porque existen otras sentencias, existen legislaciones y países que legislan, como Francia o Estados Unidos, para garantizar una cosa y otra, unos derechos, el control de los mismos y esas libertades si afectan a los derechos de otros casos; el derecho de los sindicatos a comunicarse con los trabajadores a través de un buzón sindical de libre acceso en las empresas; libre acceso de los representantes sindicales al correo electrónico de Internet en las empresas para el desarrollo de su actividad sindical; libre acceso de los trabajadores al correo electrónico y a las páginas sindicales de Internet para obtener información laboral en la empresa y que las empresas respeten la inviabilidad de las comunicaciones a través de Internet.

Señorías, esta es una moción para profundizar en la democracia a través de la red y garantizar derechos y libertades de los trabajadores, así como de sus sindicatos. No se entendería en absoluto mucha pantalla de democracia para cualquier sector menos para los sindicatos y que los trabajadores en su comunicación, en sus problemas laborales tengan que utilizar, por ejemplo en un banco, el tablón de anuncios, el local sindical, u otros sistemas de comunicación, que en ese caso lo hacen imposible, porque ya las herramientas que se utilizan en un porcentaje muy importante son precisamente las nuevas tecnologías de la comunicación.

Por tanto, a eso nos referimos, y no a otra cosa. Y después el legislador y las relaciones entre las empresas y los trabajadores deben intentar controlar que ese derecho no sirva para abusos que pueden existir individualmente.

Termino, señorías, un trabajador que cumple con su trabajo, con su horario, con su cometido profesional debe tener ese derecho al acceso, y sus sindicatos derecho para informar e informarse mutuamente. Por tanto, insisto, es un objetivo que de una u otra forma un día se conseguirá, e insto al Gobierno para que tenga en cuenta esa sensibilidad que dice tener cuando habla de diálogo social, para que exista un diálogo también a través de la red con los trabajadores de este país.

Muchas gracias.