Manifiesto de Izquierda
1º
de MayoPor una Sociedad de Pleno Empleo
Por la Reducción de la Jornada Laboral a 35 Horas
Solidaridad con los trabajadores de Sintel
Ayer aprendimos que las reivindicaciones de hoy son los derechos de mañana. Hoy tenemos la certeza de que esos derechos con tanto esfuerzo conquistados pueden perderse cuando alejamos de nuestra memoria el recuerdo de cómo fueron alcanzados.
El Primero de Mayo es la fecha adecuada para recordarnos que sólo mediante la organización y la movilización los trabajadores y trabajadoras hemos conseguido que nuestro Estado lleve el adjetivo de social, democrático y de derecho.
Por eso el Primero de Mayo es un día de lucha. Es un día para seguir
empeñados en la superación de las injusticias que se perpetran en nuestro planeta; un día para recordar que aún existen en el mundo y tienden a expandirse formas de esclavitud que afectan incluso a los niños y a las niñas; que la violencia y la pobreza se ceban especialmente con las mujeres; que miles de personas permanecen en los márgenes de la sociedad porque han sido excluidos del mercado laboral o porque vinieron de otros países.
El actual modelo de
globalización capitalista está acrecentando a extremos insostenibles el foso entre los nortes y los sures del mundo y está agravando el deterioro ambiental de nuestro planeta.Los más de cien mil despidos dictados en lo que va de año por empresas como Danone y Marks& Spencer son tan solo el preludio de los que están programando Phillips, Ericsson y otras empresas transnacionales.
Felizmente, la contestación ha crecido en los últimos años. Las últimas citas de los magnates del neoliberalismo han sido cercadas por la movilización y la protesta. Con una fuerza inesperada millones de personas se movilizan bajo un lema que reclama humanidad:
no somos mercancías. Esta es la idea central que debe seguir permitiendo el encuentro de esa diversidad de sujetos y experiencias en la lucha por otro modelo de globalización. Un encuentro que se dio cita el pasado mes de enero en Portoalegre y que se expresará en la Cumbre alternativa del próximo mes de junio en Barcelona.LA ESPAÑA QUE NO VA BIEN
En España, el crecimiento económico de los últimos años no se ha traducido en un empleo de calidad que asegure el bienestar, reduzca la incertidumbre y permita a los trabajadores construir un proyecto de vida digno.
Hoy, el 30% de los asalariados en nuestro país tiene contratos eventuales o precarios. La juventud, a menudo estigmatizada, está condenada a no poder emanciparse, a no poder hacer planes de futuro, a prolongar su presente sin límite. Desde IU nos hemos enfrentado a esta situación que entendemos intolerable.
Decenas de miles de personas se han movilizado por la igualdad de derechos de los trabajadores inmigrantes, frente a la contrarreforma de la
ley de Extranjería. La estrategia de IU, que ha culminado con la presentación de recursos de inconstitucionalidad, ha dejado la puerta abierta a una rectificación.El gobierno del PP está desarrollando en los últimos meses una política conservadora y autoritaria
. El recurso contra la Sentencia de la Audiencia Nacional que anulaba la congelación salarial del año 1997 a los funcionarios fue un claro ejemplo de esta deriva conservadora.El PP despreció la Iniciativa Legislativa Popular promovida por Izquierda Unida por la
semana laboral de 35 horas, con el respaldo de más de setecientas mil firmas. Pero el gobierno del señor Aznar no tiene tiempo para el tiempo de los trabajadores.También el PP ha rechazado la Iniciativa Legislativa Popular auspiciada por la Federación de Construcción de CC.OO., que proponía un mayor control legal de la sub-contratación, para combatir la altísima
siniestralidad laboral en España.El
decretazo impuesto por el Gobierno en materia laboral favorece claramente a los empresarios, fomenta la precariedad laboral y busca, de paso, un mayor debilitamiento de las organizaciones sindicales.El
acuerdo sobre pensiones amplía el universo de trabajadores que pueden acceder a la jubilación anticipada y mejora las pensiones de viudedad y de orfandad. Pero el Gobierno no abandona su pretensión de modificar, a partir del año 2003, el cálculo para la jubilación tomando en cuenta los últimos 35 años trabajados en lugar de los 15 de referencia en la actualidad. Esta medida supondría en promedio un recorte del 25% del montante de las pensiones y condenar a decenas de miles de trabajadores a percibir tan sólo una pensión mínima.El penúltimo episodio de este conjunto de agravios tiene que ver con el empeño del PP en convertir la discusión de los convenios en una situación de conflicto que puede resultar dramática. Es insólito que se pretenda que los derechos adquiridos en una
negociación colectiva pueden suprimirse en la siguiente. No hay explicación fundada en ninguna racionalidad económica que lo justifique. Sólo la voluntad del PP de seguir negando la seguridad al conjunto de los trabajadores y de amenazar a los sindicatos puede explicar este sinsentido.Estamos convencidos de que los trabajadores y sus organizaciones sindicales, potenciando la
unidad de acción, sabrán dar la respuesta adecuada a este desafío.SINTEL
: UN EJEMPLO DE DIGNIDAD DE LOS TRABAJADORESA pesar del gobierno del PP y de su delegado en Madrid, la lucha de los
trabajadores de Sintel se ha convertido en una bandera de dignidad que alzamos este primero de mayo.
Los trabajadores de esta empresa maltratada por Telefónica y abandonada por el gobierno llevan tres meses ocupando pacíficamente el madrileño Paseo de la Castellana, reivindicando que se les abonen los 9 meses de salarios que se les deben y la viabilidad de la empresa. Las mujeres de Sintel, con su encierro en la Almudena, son también un ejemplo de combatividad.
No hemos dudado en entregarles nuestro empeño, y desde Izquierda Unida hemos conseguido que el Parlamento de nuestro país apruebe por unanimidad una moción instando al gobierno a abrir una vía de solución al conflicto, implicándose en la negociación.
El próximo día
10 de Mayo la lucha continúa en Madrid con una manifestación estatal de solidaridad con los trabajadores de Sintel.Desde Izquierda Unida queremos una vez más gritar la dignidad del que quiere trabajar, recordar la fuerza de los que se unen con los que también quieren una sociedad más justa, reclamar nuestro derecho como trabajadoras y trabajadores para construir un proyecto de vida digno, solidario, comprometido con nuestro medio ambiente y con los seres humanos de otras partes del planeta; todo eso se resume en un grito de esperanza que lanzamos con todos vosotros:
¡Viva el 1º mayo!
Izquierda Unida - 1º de Mayo 2001