ASÍ ES EL CAPITALISMO: PRIVATIZAR BENEFICIOS
NACIONALIZANDO PÉRDIDAS, O COMO LA BANCA NOS ROBA (MÁS
AÚN) NUESTRO DINERO
Tengo una amiga que acabó sus estudios
y montó su propia empresa, modesta, pero con mucha ilusión.
Lamentablemente no le fue muy bien, se endeudó, y tuvo que cerrar
relativamente poco después. Otro amigo mío no montó
una pequeña empresa, sino que directamente entró en el
mercado laboral como trabajador asalariado. Mientras tuvo suerte, encontró
trabajo, ahorró dinero, se hipotecó para tener su propia
vivienda y disfrutar de la vida. Sin embargo, hace poco, en la empresa
le dijeron que ya no precisaban de sus servicios y que sintiéndolo
mucho tenían que prescindir de él, con lo que ahora está
buscando un empleo que no llega y haciendo encaje de bolillos para pagar
deudas e hipoteca. Sin embargo, ni a mi amiga ni a mi amigo les ha llegado
nada por parte del gobierno: pese a sus crisis y sus deudas, el Estado
no les ha hecho ninguna “inyección económica” ni nada
por el estilo. Simplemente, les ha dicho: “Mala suerte”.
Así es el sistema capitalista en el que vivimos: inviertes, y
si hay suerte y te va bien te forras, y si no, te arruinas. Es oferta
y demanda, libre empresa: liberalismo económico y no intervencionismo.
Pero ¿es así realmente el capitalismo? Es así para
algunos: para mi amiga y mi amigo, pero NO ES ASÍ PARA LOS BANCOS.
La banca ha estado ganando en estos últimos años unas
cifras récord de beneficios: a costa de gravarnos con hipotecas
y préstamos de por vida, que serán la única herencia
que podamos dejar a nuestras hijas e hijos, los bancos han estado haciendo
su agosto que pensaban eterno: venga y venga beneficios para ellos.
Y mientras tanto, haciendo loas y bendiciendo al sistema capitalista,
que ellos llaman de “libre empresa” y “liberalismo económico”,
insistiendo en que el Estado no debe intervenir la economía,
que no hay que poner impuestos a las grandes fortunas, a los bancos
o las grandes empresas porque eso ahogaría a la economía,
que hay que dejar que el mercado funcione con sus propias reglas. Pero
ahora, cuando llega la crisis y las cosas no les van tan bien a los
bancos, llaman a las puertas del Estado, y en el peor de los lenguajes
chantajistas exigen lo que ellos mismos siempre han despreciado y contra
lo que han despotricado: quieren intervencionismo del Estado, inyecciones
de dinero público (del dinero de todas y todos) para seguir adelante.
Si mi amiga o amigo de más arriba llamaran al Estado pidiendo
lo mismo, les habrían dicho que es una lástima pero que
no pueden hacer nada: que así es la libre empresa, se arriesga,
y a veces se gana, y a otras veces se pierde. Pero cuando quien llama
es la banca, entonces… ah, entonces las cosas son distintas. ¿Cuál
ha sido la respuesta de nuestro Presidente, ese que se dice “socialista”?
Pues nada menos que destinar 50.000 millones de euros del dinero público
para la banca, y además, avalarles por valor de hasta 100.000
millones de euros. 50.000 millones de euros equivalen al 20% del Presupuesto
del Estado, que el Gobierno destina generosamente a la banca. Mucho
más que los 19.000 millones presupuestados para el desempleo
o los 22.000 millones para infraestructuras. En los hechos se ve claramente
cuáles son las preferencias del gobierno “socialista”: antes
que las infraestructuras, el paro, la educación u otras cosas,
está la banca. Esto es lo que desde siempre hemos dicho ser de
derechas. Tan de derechas, que el PP con Rajoy a la cabeza, que en todo
parecen estar en desacuerdo con el gobierno, no han tardado ni un minuto
en decir que en esta “ayudita” a la banca sí que están
de acuerdo plenamente: y es que en otras cosas no podrán encontrarse,
pero en política económica PP y PSOE son indistinguibles.
Pero es que no es solo el PP y el PSOE en España, es que incluso
los países más defensores acérrimos del capitalismo
puro y duro, del liberalismo económico, también están
tomando medidas intervencionistas en sus economías para ayudar
a sus respectivos bancos: Estados Unidos y Reino Unido. En esos países
puede haber una tasa de pobreza, desempleo o marginación inmensas,
que a eso no le dedican dinero (su liberalismo no se lo permite) pero
para ayudar a los bancos no les importa olvidarse de sus sacrosantos
principios liberales.
Sea como sea, el caso es que la crisis en la que nos han metido precisamente
los bancos y las grandes empresas, con su política liberal de
inversiones especulativas y cada vez más alejadas de la economía
real (productiva), al final, tendremos que pagarla los de siempre. Porque
el dinero para que los ricos sigan siendo ricos va a salir del Estado,
del que pagamos todos y todas. No va a salir de impuestos a las grandes
fortunas, o a los sueldos inmensos de los altos ejecutivos, o a los
beneficios especulativos de las grandes empresas, no, va a salir de
los impuestos de la clase trabajadora, de quienes están hipotecados
y explotados precisamente por los culpables de la crisis, de quienes
se quedarán en el paro y a pesar de eso tendrán que pagarles
a los más ricos. ¡Esto es el mundo al revés!: los
pobres pagando a los ricos para que sean más ricos todavía.
Encima dicen que no queda otra: o el Estado paga a los bancos o los
bancos arruinan a las empresas y particulares, dejan de prestar dinero
y provocan paro. Eso solo tiene un nombre: chantaje. El chantaje que
solo ellos pueden hacer porque tienen el dinero y el poder para hacerlo:
¡cuánto poder tendrán que pueden incluso humillar
a los gobiernos y parlamentos para que hagan lo que ellos quieren! ¿Es
eso democracia? ¿La gente que en marzo votó PSOE lo hizo
para ahora Zapatero regale 50.000 millones a la banca? ¿De verdad?
Pero es falso que no quede otra. Sí que hay alternativas, posibilidades
reales que muchos venimos diciendo hace mucho, y entonces escandalizábamos
al decirlo: nacionalizar la banca. ¡Hala, lo que he dicho! Claro,
como soy comunista… pero es que esa posibilidad de nacionalizar la banca
no la ha planteado ningún comunista precisamente, es que ha sido
el gobierno británico el que la prevé, incluso en el decreto
español de ayuda a la banca se plantea esa misma posibilidad
(otra cosa es que se atrevieran a llevarla a cabo). Nacionalizar la
banca, intervenir la economía, controlar la libre empresa… son
las recetas que las potencias capitalistas están proponiendo
para la crisis. Si eso lo llega a hacer o decir Hugo Chávez o
Evo Morales saltarían las alarmas y el vocero de turno saldría
con aquello de “¡que viene el lobo!” (el lobo comunista, se entiende,
claro, que es el siempre malvado archienemigo de ricos y banqueros).
Así son estos capitalistas: nacionalizan pérdidas pero
privatizan beneficios, ¿o es que estos ricos que quieren dinero
público para sanear sus cuentas luego pensaban repartir sus beneficios?
Me temo que no.
Y es que tenemos lo que nos merecemos. El capitalismo es lo que es,
aunque nos lo quieran vestir de seda. El capitalismo es crisis, es más
para quienes más tienen y menos para los que tienen menos, es
hambre en el tercer mundo, contaminación en todo el planeta,
desempleo, corrupción, miseria… ¿es que alguien sensato
pensaba que era otra cosa? Y ahora lo vamos a pagar (los de siempre,
porque los otros, los que tanto tienen a nuestra costa, esos no, claro).
Esperemos que por lo menos sirva para darnos cuenta de donde estamos
y de que, a pesar de todo, hay esperanza, porque OTRO MUNDO ES POSIBLE
(sin capitalismo): en eso estamos.
Andrés Carmona Campo, concejal de Izquierda Unida –
Izquierda de Castilla-La Mancha (IU – ICAM)

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