| INTRODUCCIÓN
El próximo trece de Junio los asturianos y asturianas estamos convocados a una cita de especial trascendencia para el futuro inmediato de nuestra Comunidad. Este día tenemos la posibilidad de elegir a las mujeres y los hombres que van a conformar el Parlamento asturiano, la Junta General del Principado, de donde surgirá el próximo Gobierno de Asturias. A diferencia de otras Comunidades del Estado español, en Asturias estas elecciones siguen celebrándose a la vez que las elecciones municipales en el conjunto de los Concejos asturianos y en el resto de España. Seguimos pues estando obligados a encarar una elecciones en las que no sólo se va a hablar de Asturias, sino que va a pesar una visión estatal en las propuestas y en la propia campaña, cuando además , en esta ocasión se ha unido la convocatoria de elecciones al Parlamento europeo. Desde Izquierda Unida de Asturias, queremos, en cualquier caso, presentar una propuesta y generar un debate sobre nuestra Comunidad, porque de la participación de los asturianos y asturianas, y del sentido de su voto, dependerá el cómo y por quién estaremos gobernados, qué políticas se pondrán en marcha, y, en definitiva el horizonte de futuro para Asturias.
LA AUSENCIA DE UN PROYECTO POLÍTICO PARA ASTURIAS "Los grandes problemas que Asturias tiene planteados en la actualidad se derivan en gran medida de su lamentable inexistencia como Comunidad". Este diagnóstico que ya se efectuaba antes de la constitución de Asturias como Comunidad Autónoma sigue desgraciadamente, teniendo virtualidad hoy, más de 18 años después de la aprobación del primer Estatuto de Autonomía de Asturias. La constitución de 1978 abrió un proceso de descentralización y desarrollo autonómico de la forma de organización del Estado que a lo largo de los años ochenta sufrió una limitación restrictiva y centralista por los gobiernos socialistas. Ya en los años noventa, la búsqueda de alianzas con los partidos nacionalistas conservadores, lleva al PSOE , y actualmente al PP, a una reinterpretación y relectura constitucional por la vía de los hechos para "justificar" la dualización y desigualdad del estado en aspectos políticos, financieros, lingüísticos y de capacidad de autogobiernos para las Comunidades denominadas Históricas. En la práctica, este proceso ha impedido el Autogobierno de Asturias, con una limitación competencial sustancial ,un desarrollo permanentemente frustrado de sus instituciones políticas y una negación constante al reconocimiento de elementos básicos de su identidad como la lengua asturiana. Asturias ha vivido a lo largo de las dos últimas décadas un proceso de descentralización, restringiéndose su capacidad política a un hecho básicamente administrativo. Todo ello se enmarca en un sólida posición política de sectores sociales influyentes, grupos empresariales, significativos ámbitos de las empresas de comunicación en Asturias, así como las direcciones políticas del PSOE y del PP,sin voluntad y sin proyecto político articulado para Asturias. Y a la vez en la debilidad y atomización del asturianismo político de izquierdas en Asturias, el secuestro del discurso asturianista por parte del nacionalismo de derechas del PAS y de la dificultad de la síntesis entre la izquierda tradicional asturiana y la izquierda con proyecto de país. La ausencia de un proyecto político para Asturias queda explicitado , en el contexto actual, en la reforma del Estatuto aprobada por el PP y el PSOE en 1998, una reforma que se ha cerrado en falso y nace muerta en la medida en que ha excluido a una parte significativa de la sociedad asturiana del modelo de Autogobierno que define para nuestra Comunidad, a la que siguen negando su propia identidad, su plena capacidad política y los mismos derechos políticos, lingüísticos, financieros o competenciales que al resto de nacionalidades históricas del Estado. Asimismo, a lo largo de los últimos cuatro años, Asturias no ha recibido ninguna nueva transferencia competencial del las ya asumidas estatutariamente y con gran trascendencia para nuestra Comunidad como las relativas a educación o trabajo. EL DECLIVE ECONÓMICO DE NUESTRA COMUNIDAD. A pesar de los reiterados y profundos procesos de ajuste que ha sufrido la economía de nuestra Comunidad, en Asturias siguen vigentes las deficiencias estructurales de nuestro aparato productivo: su fuerte especialización sectorial en producciones básicas de la primera industrialización, el desequilibrio territorial entre el centro y la alas de asturias, y la aún deficiente articulación de nuestras comunicaciones lo que favorece el aislamiento geográfico y económico , y de otra parte, la falta de dinamismo del tejido empresarial asturiano, además de unas insuficientes dotaciones de equipamientos y de tecnología. Desde hace tiempo se ha caracterizado la crisis económica de Asturias como una crisis global, al afectar a los sectores básicos de nuestra Comunidad: industria, minería, campo y pesca. El conjunto de indicadores económicos ponen de manifiesto la permanente decadencia y declive de nuestra Comunidad: la producción por habitante, la destrucción de empleos en los sectores industrial y agrario, el Producto interior bruto, etc... Incluso en momentos de crecimiento económico en el contexto europeo y del estado, como el actual, la economía asturiana crece más débilmente y con menor intensidad, lo cual confirma una tendencia divergente que se expresa con mayor dramatismo en las cifras de parados/as en relación a la población activa de nuestra Comunidad, la más alta del conjunto de España. En efecto, el principal problema de la sociedad asturiana es la escasa capacidad para generar actividad económica, de manera que la línea de exclusión más importante se sitúa en el acceso al empleo y a las oportunidades de inserción social que este supone. Asturias presenta un balance de los más negativos de la Unión Europea, con un volumen de prejubilados/as muy importante, la tasa de actividad de la población en edad laboral situada muy por debajo de la media española y de la Unión europea, y con un desempleo juvenil que supera el de territorios rurales y empobrecidos del sur europeo. La situación de discriminación de las asturianas se manifiesta especialmente en el ámbito económico laboral, ya que la tasa de actividad femenina está muy por debajo de la media europea y del Estado; a lo que hay que añadir mayor precarización en el empleo, y salarios y subsidios más bajos. Sin embargo, la notable caída de la actividad económica, la brutal destrucción de puestos de trabajo, la incapacidad de generación de un tejido económico alternativo que generase puestos de trabajo no ha supuesto, en un primer momento un descenso brusco de los niveles de renta, amortiguando los efectos de la crisis y actuando, a la vez, como adormidera de la sociedad asturiana. Los flujos de transferencias públicas en forma de subsidios han contribuido al mantenimiento de las rentas en un primer momento. Sin embargo hoy en día Asturias sufre ya una caída importante de los niveles de renta y fuertes procesos de regresión demográfica. . A las políticas de ajuste aplicadas, con la consiguiente reducción de capacidades de producción y empleos se añade el proceso de privatizaciones que, iniciadas con los Gobiernos socialistas, ha desarrollado el Gobierno del Partido Popular. Esta política de privatizaciones supone el desentendimiento del sector público estatal en la reindustrialización de Asturias y la transferencia al sector privado de importantes recursos. Las políticas neoliberales de ajuste y privatización traen consigo una gran disminución del sector público industrial, lo que supone mayores dificultades para la articulación de una estrategia de desarrollo basada en su compromiso con la reactivación y diversificación económica de Asturias, sobre todo cuando la falta de dinamismo del tejido empresarial asturiano sigue siendo hoy una característica básica: un empresariado poco emprendedor y muy vinculado y dependiente de la subvención y a la obra pública. La agricultura y la ganadería asturiana, basada fundamentalmente en la leche y la carne, también atraviesa por una profunda reconversión que está llevando al cierre de miles de pequeñas explotaciones. Las líneas de fondo de la política agraria las determina hoy la Política Agraria Comunitaria (PAC). Del principio de acuerdo del Consejo europeo de ministros de agricultura de marzo de este mismo año en relación con la Agenda 2000, sólo se puede esperar un agravamiento del proceso de desaparición de las pequeñas y medianas explotaciones agrarias y de destrucción de empleo. Y la fuerte reducción en los precios sólo compensada parcialmente por ayudas a las rentas , pero esencialmente para las grandes explotaciones. UNA IDENTIDAD EN CRISIS, UNA SOCIEDAD DESVERTEBRADA. Al profundo desplome y declive económico de Asturias, acompañado de la escasa implantación y desarrollo de las Instituciones de Autogobierno, es preciso sumar el debilitamiento de las referencias de identidad colectiva como pueblo, bien por la minimización sistemática de nuestra lengua y cultura, bien por la generalización de una cultura y hábitos de uniformización centrados en la promoción personal y la desafección de los intereses colectivos. El desgaste progresivo de las propuestas alternativas frente al ajuste y las políticas neoliberales aplicadas en Asturias, transformó progresivamente una actitud colectiva de compromiso y capacidad de respuesta en desorientación y resignación. El proceso descrito supone el debilitamiento de una clara identidad sociológica, política y cultural, que no tiene como única consecuencia el estrechamiento social de los valores tradicionales de la izquierda asturiana, sino también la quiebra de los ordenadores éticos que conectaban el trabajo, los proyectos individuales de vida, y la organización del interés y del compromiso en favor de la esfera pública. Todos los procesos señalados inciden sobre una sociedad en la que la ausencia de referentes sólidos y de conciencia identitaria acentúan los procesos de desarticulación social que ,si bien caracteriza de manera general las sociedades modernas, en Asturias lleva la desarticulación social hasta la desvertebración territorial. En el contexto socioeconómico descrito la falta de una dirección política con un proyecto de País común, los contrastes internos, los localismos, la incapacidad de articular una política territorial, y, en definitiva la falta de conciencia de País conduce a una competencia interna por los recursos y no a una cohesión de las diferentes fuerzas en busca de una vía de transformación y desarrollo global y coherente de Asturias. La desarticulación de la sociedad asturiana se convierte así en un caldo de cultivo inmejorable para el surgimiento del corporativismo, entendido éste como la agrupación de intereses particulares al margen de un proyecto común globalizador. LAS POLÍTICAS DESARROLLADAS Las tendencias generales que se apuntan en este somero análisis de nuestra Comunidad no han sido rectificadas por la gestión política desarrollada por los sucesivos gobiernos asturianos desde nuestra constitución como Comunidad; más bien han sido el resultado de las políticas aplicadas desde los gobiernos de Asturias y del Estado, una gestión y unas políticas incapaces de enfrentarse con los problemas de Asturias, no sólo desde una perspectiva global, sino también en muy diversos ámbitos sectoriales., incapaces de construir una acción de gobierno que implique a la sociedad asturiana, y de aprovechar los recursos y potencialidades existentes. El agotamiento de las políticas desarrolladas por los gobiernos socialistas llevaron en 1995 al PP al Gobierno de Asturias. Del paso del PP por el Gobierno y de las políticas aplicadas podemos extraer algunas conclusiones: * El gobierno de la derecha en Asturias ha sido profundamente conservador, de talante y actitudes autoritarias. Esta actitud se agrava en el último año y medio de Gobierno en el que de la confrontación se pasa al insulto y la descalificación de los agentes sociales; del caso omiso al Parlamento asturiano a una sistemática falta de respeto al mismo; y del apoyo al transfuguismo al ejercicio del mismo por parte del propio Gobierno a raíz de la ruptura del PP , provocando una crisis institucional sin precedentes en Asturias. * Las políticas de la derecha no han servido para abrir vías a la solución de los problemas básicos de la economía asturiana como son la reindustrialización, la creación de empleo y un desarrollo integrador y respetuoso con el medio natural; ya que ésta continúa divergiendo de la economía española y europea en términos de crecimiento, empleo y rentas. Una política del PP basada exclusivamente en las privatizaciones, la demonización de lo público, la sacralización del mercado, la reducción de las administraciones públicas a la mínima expresión, la cultura del hormigón y el clientelismo. * Las políticas de la derecha no han servido tampoco para avanzar en el Autogobierno de Asturias y en el reconocimiento de su identidad lingüística y cultural; con el apoyo del PSOE, el PP ha realizado una nueva reforma estatutaria que niega a Asturias el reconocimiento de los mismo derechos financieros, competenciales, lingüísticos y políticos que al resto de nacionalidades históricas del Estado. El nuevo modelo de financiación desarrollado por el PP perjudica gravemente los intereses de nuestra Comunidad. La derecha, el Partido Popular, ha fracasado como fuerza de gobierno en Asturias, arrastrando además a las Instituciones Autonómicas a la inestabilidad y al descrédito. El fracaso de la derecha y la crisis institucional, de legitimidad democrática, y social que padeció Asturias a lo largo de esta legislatura se fundamentó también en el apoyo prestado por el nacionalismo asturiano de derecha (PAS) que sustentó con su voto las políticas fracasadas del PP, y por la negativa del PSOE a apoyar una salida regeneradora desde la izquierda negándose a una Moción de Censura, lo cual significó en la práctica un sustento implícito al Gobierno de Sergio Marqués hasta el final de la legislatura. El agravamiento del declive de Asturias y la degradación política e institucional provocada por el PP, tiene antecedentes en el fracaso de las políticas de " gestión de la crisis " desarrolladas por los anteriores gobiernos del PSOE. El fracaso de la derecha no garantiza en si mismo una nueva etapa en Asturias, un gobierno y una política de izquierdas. UNA NUEVA ETAPA PARA ASTURIAS Desde Izquierda Unida de Asturias consideramos imprescindible abrir una nueva etapa en Asturias. Una nueva etapa superadora de las políticas que se han venido desarrollando a lo largo de nuestra historia como Comunidad Autónoma. Una nueva etapa que permita diseñar y afrontar el futuro de Asturias desde nuevas perspectivas de desarrollo económico, social, cultural y de autogobierno. Abrir una nueva etapa en Asturias desde la izquierda, política y social, asturiana para superar y dar alternativa al fiasco de la derecha y al agotamiento de las políticas aplicadas por los gobiernos socialistas. Los asturianos y asturianas no deben encontrarse en próximo trece de Junio en la disyuntiva de optar entre el fracaso del PP o la continuidad de las políticas agotadas del PSOE. Mantener una derecha fracasada en el Gobierno de Asturias o volver a las andadas de la mano de las políticas agotadas socialistas no es la opción para generar un proyecto político asturiano superador del declive y de la imposibilidad de construir nuestro autogobierno. La mayoría social de la izquierda asturiana debe impulsar una mayoría programática de la izquierda. Una mayoría programática que se debe construir desde la renovación y reformulación del pensamiento de la izquierda para construir una alternativa que sustentándose en la experiencia del movimiento social ( sindical, cultural, asociativo,...) asturiano, supere las viejas formas de hacer política para dar respuesta a las inquietudes personales y sociales en base a un proyecto global para Asturias , porque es a la izquierda asturiana, en su sentido más amplio y plural, a quien le corresponde modificar el curso de las cosas. El programa de Izquierda Unida de
Asturias, elaborado en relación con los movimientos sociales
asturianos (sindical, asturianista, cultural, campesino, etc.), pretende
ser una propuesta para la necesaria regeneración, renovación
y reconstrucción del proyecto y el programa de la izquierda asturiana.
Y , a la vez, la garantía para que la convergencia de la izquierda
asturiana articule y construya la mayoría programática.
IZQUIERDA UNIDA DE ASTURIAS, LA GARANTÍA DE UNA NUEVA ETAPA Izquierda unida de Asturias presenta un proyecto global para nuestra Comunidad, un proyecto que desde la imprescindible concertación y acuerdo social sea capaz de movilizar no sólo las instituciones de Gobierno, sino la propia sociedad asturiana, devolviendo la ilusión y el compromiso para el esfuerzo colectivo necesario para iniciar una nueva etapa en Asturias. Asturias demanda un horizonte de futuro que sólo es posible conseguir desde la elaboración y puesta en marcha de un modelo de desarrollo alternativo que se fundamente y responda a la globalidad y especificidad de la crisis y declive de nuestra Comunidad. Nuestra propuesta pretende situar los núcleos centrales de configuración de un nuevo modelo de desarrollo para Asturias encaminado a la creación de empleo, a una distribución equitativa del crecimiento desde el punto de vista del equilibrio territorial y social, a la mejora de los servicios y a la Construcción de Asturias como país, desde el desarrollo del autogobierno y de la defensa de la identidad colectiva como pueblo. UN NUEVO MODELO DE DESARROLLO SOSTENIBLE PARA ASTURIAS
TRABAJAMOS POR ASTURIAS Las elecciones del 13 de Junio, serán una ocasión importante para que los asturianos y asturianas expresen en las urnas su voluntad de abrir una nueva etapa en Asturias.Esta aspiración vendrá de la mano de la confirmación y el fortalecimiento de Izquierda unida de Asturias como la fuerza que decida, para poder garantizar la necesaria regeneración, renovación y reconstrucción del proyecto y del programa de la izquierda asturiana. Ësta es la condición para convertir la mayoría social de izquierdas de Asturias en mayoría programática, en Gobierno de la izquierda asturiana. A ello te convocamos :
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