4. TRABAJAMOS POR LA PAZ Y LA SOLIDARIDAD.
  • La Cooperación y la Solidaridad Internacional: un reto para las instituciones democráticas.
En el mundo actual, las fronteras están siendo superadas por la acción de las políticas económicas neoliberales, que conllevan incrementos notables en la pobreza y en la explotación de los pueblos y sus recursos naturales y humanos. La globalización de la economía, lejos de traer consigo una mejora en la calidad de vida de las gentes, está suponiendo un aumento del paro a nivel mundial y una disminución de los niveles de cobertura social para las y los trabajadores de todo el planeta. Neoliberalismo y Derechos Humanos son absolutamente incompatibles.

Cada vez menos gente posee más riqueza, cada vez se amasa una mayor fortuna en cada vez menos manos. Y, paralelamente, cada vez se profundiza más la brecha Norte-Sur, los desequilibrios entre países ricos y países pobres aumentan haciendo más y más difícil la convivencia pacífica entre los pueblos del mundo. 

A la fabulosa e injusta deuda externa que estrangula la economía de los países pobres corresponde una "deuda interna" que hemos de empezar a reconocer. La Cooperación Internacional es el inicio de la devolución de esa deuda social que tenemos contraída. Una cooperación internacional que no puede dejar al margen los problemas que afectan al medio ambiente (deforestación, desertización, contaminación), los problemas de los flujos migratorios y de la demografía en general y del incremento de las guerras y de las armas a escala mundial. Todo ello considerando que la solidaridad internacional es un concepto diferente y más amplio que la propia cooperación, que incluye la necesidad de recursos materiales, pero que actúa también en el campo de los valores.

La cooperación internacional se basa en el trabajo conjunto de agentes del Norte y del Sur que, compartiendo las mismas preocupaciones, intervienen solidariamente a favor del desarrollo económico y social de los pueblos en peores condiciones. Pero, además, este trabajo conjunto ha de hacerse con implicación de las propias comunidades afectadas y en el ámbito de la realidad tanto de los países receptores como de los países de origen de la ayuda. 

Los cargos institucionales de IU de Asturias procurarán, además, que la cooperación internacional sea un instrumento de transformación, un apoyo para la construcción de una alternativa económica y social de los países receptores de ayuda. Se trata de ayudar a los pueblos oprimidos a luchar contra el neoliberalismo y sus consecuencias, y contra las diversas formas de opresión, así como de generar en la sociedad asturiana la conciencia crítica necesaria para entender el injusto orden económico internacional, sus causas y sus consecuencias, fomentando la solidaridad internacional.

Propuestas:

  • En los Presupuestos Autonómicos se contemplará una partida destinada a Cooperación Internacional cuyo monto será, como mínimo, el 0,7% del mismo
  • Se creará una Agencia Asturiana de Cooperación Internacional, pública, dotada de recursos humanos y materiales suficientes y encargada de gestionar la partida presupuestaria correspondiente y sujeta al control de la Junta General del Principado
  • Se promulgará una Ley Asturiana de Cooperación Internacional
  • Se impulsará la creación de un Fondo Municipal de Cooperación Internacional para favorecer la canalización de recursos provenientes de los diversos Ayuntamientos
  • Se dotará de mayor contenido al Consejo Regional de Cooperación, dinamizando sus funciones
  • Elaboración de un Plan Cuatrienal de Cooperación
  • Se atenderá, a la hora de elegir los agentes de cooperación, al respeto efectivo de los Derechos Humanos en su totalidad
  • Se primará la cooperación al desarrollo frente a la ayuda humanitaria
  • Participación ciudadana y movilización social.
Uno de los objetivos a alcanzar es la solidaridad de la sociedad asturiana desde una perspectiva global. El desarrollo y la potenciación de todos los agentes de paz, solidaridad y cooperación en la vida social asturiana es un campo a impulsar desde las instituciones. Las instituciones, lejos de permanecer como meros ámbitos de gestión, han de pasar a ser instrumentos de movilización social y de fomento del asociacionismo ciudadano en torno a objetivos solidarios y de defensa de la paz y de denuncia del injusto orden internacional. 

Además de una política de apoyo con recursos materiales y humanos a las diferentes organizaciones y comités ciudadanos que trabajen en el campo de la solidaridad internacional, es necesario un esfuerzo de extensión al conjunto de la sociedad asturiana creando y facilitando canales de comunicación y participación en los proyectos de desarrollo, en las campañas de sensibilización, en el acercamiento a las realidades de los países del Sur, en las actividades de educación para el desarrollo y de Comercio Justo - Consumo Responsable. 

Dotar de contenido real y dinamizar el trabajo del Consejo Regional de Cooperación y fomentar la creación de Consejos Municipales es objetivo primordial para garantizar la participación efectiva en las políticas de cooperación internacional. 

Propuestas:

  • Divulgación de los valores de la paz. Campañas informativas sobre el derecho a la objeción fiscal a los gastos militares. Campañas de Educación para la Paz y Educación para el desarrollo que contrarresten los valores militaristas de la sociedad.
  • Oposición a la construcción de instalaciones militares
  • Apoyo explícito a las campañas de insumisión en los cuarteles
  • Creación de una Comisión de Derechos Humanos en la Junta General del Principado
  • Apoyo a las iniciativas de Comercio Justo / Consumo Responsable
FIN PROGRAMA

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