C) ORIENTACIONES PARA UNA POLÍTICA DE EMPLEO EN ASTURIAS

 

En la actualidad la Comunidad Autónoma de Asturias se caracteriza por ser la única del estado, sin competencia alguna en materia laboral y de empleo. El bajo nivel de desarrollo autonómico, en este aspecto, se acompaña del funcionamiento descoordinado de los departamentos de titularidad estatal, regional o local implicados, y su ramillete de actuaciones redundantes, complejización del acceso a los servicios de los potenciales beneficiarios y, en ocasiones, aplicación de prioridades estatales incoherentes con la dinámica regional, así como la escandalosa tendencia a la privatización de servicios y la gestión de programas por entidades y empresas ajenas al tejido social asturiano. Mientras se mantienen relevantes desequilibrios en el mercado de trabajo asturiano como:

  • Una alta tasa de desempleo, normalmente por encima de la media estatal, con: un fuerte componente de paro estructural, un fuerte componente del paro de larga duración, y una especial dificultad de inserción laboral que se concentra principalmente en la mujer y los jóvenes demandantes de primer empleo, así como en los adultos con bajos niveles de formación.
  • Una muy baja tasa de actividad regional de la población en edad laboral, que disminuye y se separa ya en 7,5 puntos de la estatal que a su vez mejora, con lo que implica de "desánimo" en amplios contingentes de población para la búsqueda activa de empleo 
  • Una tasa de ocupación regional estabilizada desde hace tres años y que eleva su diferencial negativo con la estatal hasta 6,3 puntos
En éste contexto, IU de Asturias considera la política de empleo y su coordinación con las políticas de desarrollo y generación de actividad económica, como una prioridad de primer orden, en torno a la cual debe alcanzarse una movilización del tejido social e institucional y una concertación social de las actuaciones a largo plazo. En ésta materia nuestras principales propuestas son las siguientes:

* Acometer a corto plazo la asunción de competencias autonómicas de ejecución en materia laboral y de empleo.

* Creación del Instituto Asturiano de Empleo y Formación con una dirección tripartita (administración regional y local, organizaciones empresariales y sindicales) para la gestión, coordinación y evaluación de los programas regionales de formación, fomento del empleo e intermediación laboral.

  1. Dotación de un Plan de Empleo intensivo que, con un presupuesto anual de 15.000 millones de pesetas, genere un volumen sustancial de empleos, al objeto de facilitar la inserción laboral, en especial de los parados/as de larga duración. En éste Plan de Empleo deben articularse: la ampliación selectiva de servicios públicos, la reducción de la jornada laboral y de las horas extraordinarias para el incremento del empleo, el apoyo económico a la contratación de desempleados en Planes Locales de Empleo y entidades sin ánimo de lucro que promuevan obras y servicios suplementarios de interés colectivo, así como la mejora del funcionamiento de los programas de formación y apoyo al empleo.
  2. Incrementar el componente de empleo del crecimiento económico. Si bien la reindustrialización efectiva y la diversificación económica de Asturias es una necesidad acuciante y un requisito para la generación de empleo estable, la evidencia de las áreas de nuestro entorno con mayor desarrollo indica que el desempleo estructural no se reduce sensiblemente durante las fases de expansión económica, y que es preciso aplicar medidas más innovadoras como la reorganización del tiempo de trabajo y la reducción de la jornada laboral, el desarrollo de servicios que atiendan a nuevas necesidades y al bienestar de la comunidad, o el desarrollo de iniciativas locales y sociales de empleo.
  3. Posibilitar el desarrollo económico regional, orientando las medidas activas de empleo a la promoción de la innovación en las técnicas de organización, gestión y proceso productivo. La participación y compromiso de las organizaciones sindicales y empresariales en el Instituto Asturiano de Empleo y Formación y en el Plan de Empleo, facilitará la correspondencia entre las orientaciones de sus programas y la atención a las necesidades de empleo y formación continua requeridas por el tejido productivo asturiano.
  4. Reforzar selectivamente las plantillas en los servicios públicos esenciales y los dirigidos a nuevas demandas sociales, contrarrestando la tendencia reciente a la congelación de plantillas en un contexto real en el que los diversos servicios públicos de Asturias ocupan a unos efectivos inferiores a la media nacional (1.200 empleos aproximadamente).
  5. Incorporar a las empresas y trabajadores de Asturias al proceso contemporáneo de reordenación y reducción del tiempo de trabajo con la intención de aumentar el empleo y mejorar la productividad del capital físico instalado.
  • Reducción de la jornada laboral en el ámbito de los servicios públicos autonómicos y locales a 35 horas semanales, con mantenimiento de las horas anuales de servicio y la consiguiente ampliación de plantilla en 500 efectivos
  • Realización del Pacto por las 35 Horas, mediante la incorporación de empresas y trabajadores al proceso de análisis y propuesta en relación a la organización y duración de la jornada anual por sectores/convenios, que facilite un próximo desarrollo legislativo de apoyo a la reducción de la jornada con ampliación de plantillas.
 
  1. Prioridad a los programas activos orientados a la mejora del empleo y la inserción laboral, debidamente concebidos para los distintos colectivos prioritarios (mujeres y jóvenes demandantes de primer empleo, en situación de paro de larga duración, con baja o inadecuada formación,...): 
  • Apoyo técnico y económico a programas concertados de formación continua de ocupados, con especial atención a sectores amenazados por desempleo en sectores en reestructuración. 
  • Desarrollo de los servicios de orientación y formación profesional, descentralizados, estables y de calidad que garanticen el acceso de la población a la información sobre las tendencias laborales, los programas y recursos de empleo-formación. 
  • Formación de desempleados orientada a completar itinerarios de cualificación y prácticas profesionales, adaptados a las tendencias laborales. Mejora del sistema de reconocimiento y certificación de cualificaciones.
  • Formación ligada a ocupaciones emergentes en coordinación con programas sectoriales o locales de desarrollo de sectores económicos.
 
  • Programas ocupacionales, mediante empleos de utilidad pública y social especialmente concebidos, incluyendo formación y orientación profesional, para demandantes de primer empleo con baja formación de base y parados de larga duración descualificados. Mejora del funcionamiento de los Planes Locales de Empleo, adaptándolos a las características de los beneficiarios y reorientándolos hacia objetivos de generación de empleo estable. 
  • Diversificación de la oferta de programas ocupacionales (Escuelas-Taller y Casas de Oficios), actualmente muy concentrada en la familia profesional de la construcción, orientándola hacia la promoción de iniciativas locales de empleo.
  • Programas integrales, cofinanciados por las Iniciativas Comunitarias (NOW, HORIZON, YOUTHSTAR, etc.) de orientación, dinamización, formación y apoyo al empleo, especialmente diseñados en función de las características de los colectivos con mayores dificultades de inserción laboral, en cuya elaboración y gestión participe el tejido asociativo implicado en cada caso. 
  • Apoyo selectivo a la contratación estable a favor de los colectivos con altas tasas específicas de desempleo. Eliminación de ayudas a la contratación temporal. 
  • Apoyo técnico y económico a los proyectos de autoempleo y trabajo asociado, con especial atención a las iniciativas locales de desarrollo y empleo, así como la generación de empleo en la atención de nuevas demandas sociales (medioambiente, comercio de proximidad, servicios a las empresas, turismo, atención a personas mayores, discapacitados,...).
Los programas activos de empleo-formación deben articularse expresamente en el caso de intervenciones dirigidas a la mujer y los jóvenes, con los prioridades concertadas en cada caso en el Plan de Igualdad de Oportunidades de la Mujer y el Plan Integral de Juventud.
  1. Descentralización hacia Entidades Locales y mancomunidades de funciones básicas de programación, gestión y seguimiento de programas activos de empleo. Apoyo regional a la existencia de estrategias territoriales de desarrollo en los ámbitos comarcales, que den coherencia a los programas de formación y fomento del empleo.
  2. Mejora de los sistemas de información, evaluación y orientación sobre el funcionamiento y tendencias del mercado laboral. Puesta en marcha en el IAEF de un Observatorio Permanente del Mercado de Trabajo compuesto de bases de datos relacionables de oferta formativa, demandantes de empleo y formación, empresas y evolución del empleo y los perfiles profesionales.
  3. Promover la transparencia en el funcionamiento del mercado laboral, favoreciendo la participación de los agentes sociales en su control y regulación tanto del área pública como privada. A éstos efectos se priorizarán las ayudas económicas y el apoyo técnico a actuaciones que impliquen:
  • El establecimiento sectorial y/o local de una red informatizada de bases de datos, de acceso público y gratuito, comprensivas de información en tiempo real sobre ofertas formativas y laborales clasificadas según perfiles profesionales requeridos y colectivos preferentes. El IAEF se encargará de integrar las distintas bases de datos en el sistema regional de información.
  • El desarrollo de la negociación colectiva, en tanto que ámbito idóneo para la concertación de los procesos de innovación tecnológica, la reorganización del trabajo, la formación continua, la promoción profesional en las empresas y/o sectores y la articulación de las previsiones de contratación con los programas destinados a desempleados/as
En el mismo sentido, se promoverá el empleo de la licitación pública regional y local de obras y servicios junto a los instrumentos específicos, para la orientación de estrategias empresariales basadas en el empleo estable, la concertación de la organización del trabajo, la negociación de reducciones de jornada con incrementos de plantilla, la igualdad de oportunidades y las prioridades en general de la política de empleo.
 
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