
| Index | Documentos 2006 > Represión |
|
|
Miles de personas han sido asesinadas en los últimos meses por los 'Escuadrones de la muerte' IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 7 de marzo, 2006 Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Paloma Valverde "Se sospecha que muchos de los 110.000 policías y comandos policiales bajo control del ministerio son antiguos miembros de las milicias Badr. No sólo las unidades contra la resistencia, como la 'Brigada Lobo', 'Escorpión' y 'Tigre', sino los comandos e incluso las patrullas de carretera de la policía, están acusados de actuar como 'Escuadrones de la muerte'. Los comandos paramilitares, vestidos con uniformes de camuflaje y patrullando en camionetas, amenazan los barrios sunníes. Con frecuencia, personas que han detenido a plena luz del día se las encuentra días más tarde asesinadas y sus cadáveres con marcas de tortura." ![]() (Foto: ConflictPics) Solo a manos de Escuadrones de la muerte que trabajan para el ministerio del Interior, cientos de iraquíes están siendo torturados hasta la muerte o ejecutados sumariamente todos los meses en Bagdad, según ha revelado el responsable saliente de Naciones Unidas (NNUU) para los Derechos Humanos, John Pace. Pace, que abandonó Bagdad hace dos semanas, manifestó el domingo [26 de febrero] que más de las tres cuartas partes de los cadáveres amontonados en la morgue de la ciudad tienen lesiones por disparos en la cabeza o heridas causadas por objetos contundentes o quemaduras de cigarrillos. La mayoría de los asesinatos, afirma, han sido perpetrados por grupos confesionales chiíes bajo el control del ministerio del Interior. Pace y su equipo obtuvieron la mayor parte de los datos estadísticos gracias al Instituto Medico-Forense de Bagdad [1], que está situado al lado de la morgue. Pace afirma que las cifras muestran que el pasado mes de julio [de 2005] sólo la morgue recibió 1.100 cadáveres, de los cuales unos 900 portaban signos de tortura o de ejecuciones sumarias. Esta tasa prevaleció durante todo el año, hasta el mes de diciembre, cuando el número de cadáveres descendió hasta los 780, de los cuales 400 tenían disparos o lesiones por tortura. "Estos asesinatos son perpetrados por quienes quiere eliminar a determinadas personas por diversas razones", afirmó Pace que ha trabajado para NNUU durante 40 años en países que van desde Liberia hasta Chile. "Pero el grueso [de los asesinatos] se deben atribuir a agentes del ministerio del Interior". Alentando la guerra sectaria Parejo a los atentados suicidas y a los ataques contra lugares sagrados chiíes llevados a cabo por algunos sunnies seguidores de Abu Musab al-Zarqawi, el líder de Al Qaeda en Iraq, las actividades de los Escuadrones de la muerte están empujando a Iraq cada vez más cerca de una guerra civil sectaria. Pace afirma que el ministerio del Interior está "[...] actuando como un elemento criminal dentro del gobierno". [Este ministerio] está controlado por el principal partido chií, el Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq (CSRII); el ministro del interior, Bayan Yaber, es un antiguo dirigente de las milicias Brigadas Badr del CSRI, que es uno de los principales grupos acusados de perpetrar asesinatos sectarios [2]. Otro grupo [acusado de asesinatos sectarios] es el Ejército Mahdi, del joven clérigo Moqtada al-Sader, que forma parte de la coalición chií [Alianza Unida Iraquí], que pretende formar gobierno tras la victoria electoral de mediados de diciembre [2005] [3]. Se sospecha que muchos de los 110.000 policías y comandos policiales bajo control del ministerio son antiguos miembros de las milicias Badr. No sólo las unidades contra la resistencia, como la Brigada Lobo, Escorpión y Tigre, sino los comandos e incluso las patrullas de carretera de la policía, están acusados de actuar como Escuadrones de la muerte. Los comandos paramilitares, vestidos con uniformes de camuflaje y patrullando en camionetas, amenazan los barrios sunnies. Con frecuencia, personas que han detenido a plena luz del día se las encuentra días más tarde asesinadas y sus cadáveres con marcas de tortura [4]. Círculo vicioso Pace, un australiano de origen maltés que ahora se ha jubilado de su trabajo en NNUU para volver a Sydney, afirma que la violencia constante y una extrema falta de seguridad en Iraq están creando un círculo vicioso en el cual los ciudadanos de a pie vuelven su mirada hacia los grupos extremistas sectarios en busca de protección. El miedo frente a cualquiera que lleve uniforme aumenta inevitablemente el poder de las milicias y de la resistencia. En zonas sunníes la gente busca su propia defensa, pero no en el ejército ni en la policía. Sin embargo, los sunníes de a pie se encuentran en medio de los Escuadrones de la muerte y del deseo de algunos sectores insurgentes sunníes de iniciar una guerra civil, un objetivo que ahora no está tan lejos de lograrse. Los denominados salafistas, sunníes fundamentalistas [5], no solo quieren expulsar a los estadounidenses sino además construir un Estado islámico puro. Consideran a los iraquíes chiíes, a pesar de que conforman el 60% de la población, herejes aliados con EEUU que deberían morir. El atentado contra la Mezquita Dorada [de Samarra] es el último de una larga serie de ultrajes contra la comunidad chií. [Estos] empezaron en agosto de 2003 cuando asesinaron a Mohamad Baqr al-Hakim, el entonces dirigente del CSRII, en un atentado suicida que mató a más de 100 de sus seguidores a las afueras de la mezquita del Imán Ali en Nayaf. Desde entonces, las masacres se han repetido contra los chiíes, algunas de las cuales tenían como objetivo las fuerzas de seguridad, como los atentados en las colas de los jóvenes que intentaban alistarse en la policía o en el ejército, pero otras, como los asesinatos de trabajadores en las colas de las oficinas de empleo, no tenían más razón que la de ser chiíes. El actual círculo de violencia, que dio comienzo en el lugar santo de Askariya en Samarra el viernes [24 de febrero], se ha llevado al menos 200 vidas, que incluyen las de los 47 trabajadores empujados fuera de los autobuses y disparados a las afueras de Bagdad [6]. Estos son el tipo de asesinatos que desencadenaron la guerra civil de Líbano en 1975. En Bagdad ya se está produciendo un movimiento de población, puesto que miembros de cada comunidad se están trasladando a barrios en los que su comunidad es mayoritaria. Limitada capacidad La capacidad de los ocupantes
estadounidenses para influir en la situación no es solo
limitada, sino que sus acciones están empeorando las cosas.
Los estadounidenses han intentado destituir a Bayan Yaber como
ministro del Interior, acusándole de convertir el ministerio
en un bastión chií, pero el confesionalismo político
chií cree que EEUU y sus aliados, los kurdos, simplemente
quieren evitar que la comunidad mayoritaria controle los aparatos
de seguridad, a pesar de haber ganado dos elecciones parlamentarias
en [enero y diciembre de] 2005. Según Pace, la violencia en Iraq es cada vez peor por las detenciones sufren los jóvenes iraquíes a manos de las tropas estadounidenses y de la policía iraquí cuando van de ciudad en ciudad asaltando casas:
En tales circunstancias los miembros de la familia a menudo se ponen en contacto con funcionarios de NNUU para que les ayuden a sacar del país al joven y alejarle de la influencia de los resistentes que ha conocido en la cárcel. Ellos están entre los muchos iraquíes que abandonan el país a consecuencia de la violencia. "Los que tienen dinero se van a Jordania; los pobres a Siria", afirma Pace. Pace, que realizó sus declaraciones para el diario The Times de Malta, manifestó que la situación en Iraq es "definitiva, definitivamente" peor que hace dos años cuando él coordinaba el equipo de Derechos Humanos de NNUU. El gobierno interino y la comunidad internacional han estado intentando restaurar la maltrecha economía del país, pero, manifiesta Pace no lo lograrán hasta que "las personas estén seguras".
Notas de IraqSolidaridad: 1. Su director,
Faik Bakir, ha escapado de Iraq por medio a represalias por haber
revelado que más de 7.000 personas han muerto a manos
de Escuadrones de la muerte en los últimos meses
(The Guardian, 2 de marzo, 2006). |
English 'Counterpounch' Loles Oliván: Irán en Iraq, una amenaza a la hegemonía de EEUU * Andrew Buncombe y Patrick Cockburn son periodistas del diario británico The Independent, medio en el que fue publicado originalmente este artículo.
El pueblo iraquí considera mayoritariamente que la ocupación empeora la situación interna El 47% del pueblo iraquí aprueba los ataques contra los ocupantes y el 70% desea su salida del país Carlos Varea IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 7 de marzo, 2006 "Una abrumadora mayoría del pueblo iraquí considera que la prolongación de la ocupación empeora la situación y aboca al país a la confrontación interna y a un mayor deterioro de las condiciones de vida de su población." ![]()
Al igual que sucede con los procesos electorales, dudoso es imaginar que en Iraq se puedan encuestas de opinión debido a la situación de guerra y ocupación que vive el país. Pero los resultados de una encuesta de enero de 2006, realizada por Program on International Policy Attitudes [1], merece un comentario, pese a que establece las repuestas siguiendo un muy restringido criterio comunitario -al dividir a la población iraquí en kurdos (que pueden ser de distintas confesiones), sunníes y chiíes, ignorando a otras muchas comunidades religiosas (por ejemplo, las varias cristinas) y grupos étnicos (como los turcomanos, por ejemplo)- y obviar que buena parte de la sociedad iraquí no se identifica según referentes religiosos o étnicos. Con tales consideraciones presentes, cabe resaltar que, mientras la opinión interna iraquí se muestra muy plural sobre el proceso político en curso impuesto por EEUU y Reino Unido, o otras cuestiones menores, el 47% de la población apoya los ataques contra la coalición de tropas extranjeras. Este porcentaje está rebajado por la comunidad kurda, cuyo apoyo a la resistencia armada es solo del 16%. Al otro extremo del arco, el 88% de los entrevistados que se definen como "sunníes" apoya los ataques contra los ocupantes. La mayoría del pueblo iraquí (el 80%) no tiene confianza alguna en que los ocupantes pretendan retirarse de Iraq, aun cuando así se lo pidiera el gobierno iraquí (76%). El 70% desea la salida de las tropas de ocupación en un plazo máximo de entre seis meses o, gradualmente, dos años. La exigencia de retirada inmediata de las tropas es del 83% entre los que se identifican como sunníes, del 22% entre los chiíes y del 13% entre los kurdos. Confianza en sí mismo Muy significativamente, también una abrumadora mayoría del pueblo iraquí considera que una retirada de las tropas de ocupación determinaría una reducción de los atentados (el 64%), de la violencia intercomunitaria (el 61%), de la presencia de combatientes extranjeros yihadistas (el 56%), de la criminalidad común (el 64%), así como una mejora en los servicios públicos (el 67%) y del funcionamiento democrático e integrador de las nuevas instituciones (el 73%). Es decir, una abrumadora mayoría del pueblo iraquí considera que la prolongación de la ocupación empeora la situación y aboca al país a la confrontación interna y a un mayor deterioro de las condiciones de vida de su población.
Nota: 1. Véase
en IraqSolidaridad:
|
|
|