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Sesión de Barcelona del Tribunal Internacional sobre Iraq: Testimonios (I) Tribunal Internacional sobre Iraq, Barcelona, 1 de mayo, 2005 IraqSolidaridad (www.nodo50.org/iraq), 17 de noviembre, 2005 Trascripción de sala de Sinfo Fernández y del árabe de Inés Royo, Ignacio Gutiérrez de Terán y Pedro Rojo
Sábado, 21 de mayo,
2005. Primera Sesión
[1] Comparecencia
de los testigos iraquíes preguntados por Pedro Rojo [3] Imán Ahmad Jamás [4]: Evidentemente, todo fue atacado y destruido, el gobierno, las Fuerzas Armadas, las instituciones culturales y económicas, lo único que se mantuvo a salvo [de bombardeos y saqueos posteriores] fue la sede del ministerio del Petróleo [en Bagdad]. Las fuerzas de ocupación podían haber defendido las infraestructuras del Estado, pero destrozaron a propósito casi todo como parte de un plan que tenía como objetivo la destrucción económica del país. Se perseguía la desbaazificación del régimen iraquí y la disolución del Ejército, del ministerio de Defensa, del de Información, del de Interior; marginar a la población de todos los centros de toma de decisiones. Todo ello podría calificarse como un ajuste de cuentas con el régimen de Sadam Husein y como una estrategia para aplastar un Iraq intelectualmente fuerte y económicamente capaz. Yo creo que el objetivo era vaciar las instituciones iraquíes de sus cerebros, de sus intelectuales para facilitar el control del país. Esa operación fue totalmente ilegal por una sencilla razón, porque se puede pedir cuentas a las personas, a los integrantes del Partido Baaz, por lo que han hecho o dicho, pero no se puede vaciar de cerebros las instituciones iraquíes. Conocíamos a muchas de esas personas, habían participado en la construcción del Estado iraquí y ahora están en sus casas obligadas a no hacer nada, o han abandonado Iraq o se han jubilado a la fuerza, a pesar de que podían dar mucho a su país. Pedro Rojo: Todo ese conjunto de personas que han abandonado Iraq o que han sido apartadas, esos ataques, ¿se complementan o tienen relación con la campaña de asesinatos, secuestros y amenazas contra esos colectivos? Imán Ahmad Jamás: Durante estos dos últimos años se ha apartado a esos colectivos, sin permitirles desempeñar sus funciones en el Estado, o se les ha estado amenazando sin tregua para hacerles abandonar el país. Mucha gente ha salido de Iraq debido a tales amenazas. También ha habido docenas de asesinatos de médicos, intelectuales, profesores de universidad [5]. Lo curioso es que fue el gobierno iraquí el que pidió llevar armas para defenderse a sí mismo, pensaban que nosotros no podíamos defenderles. Pedro Rojo: Los ocupantes
deben proveer al pueblo ocupado de los bienes básicos
necesarios, ¿han cumplido las fuerzas de ocupación
con esta norma de Derecho Internacional? 'Destruir
para vender' Abid Ali al-Mamuri [6]: Se ha creado una nueva visión de lo que entendemos por "relaciones económicasa internacionales", consistente en recurrir a "terapia de choque" según la concepción militar basada en el axioma de primero bombardear el país y luego comprarlo, en suma: destrozar totalmente la base industrial y no permitir que una reconstrucción autocentrada. El sector agrícola está totalmente debilitado y en el resto de los sectores importantes se invierte y se compra todo de manera incontrolada. Se utilizan muchos productos cancerígenos, se compran drogas. El presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja ha dicho que hay un millón de drogadictos en Iraq; todo eso es importado, las drogas valen dos dólares mientras que un medicamento llega a costar 100. En cuanto a la inversión internacional se ha procedido a privatizar 192 compañías estatales. En EEUU ninguna persona puede invertir en Iraq sin tener la autorización del Pentágono, pero en Iraq no hay leyes específicas para la inversión, no hay ni un solo capítulo que garantice los derechos de Iraq; todo está basado en falsedades, en leyes que no existen ni siquiera en EEUU. Pedro Rojo: ¿Qué sectores podrían relanzar la economía iraquí, además del petróleo? En cuanto a la agricultura, sería lógico pensar que el sector agrícola creciese a un ritmo importante pero como las fronteras están abiertas entran todo tipo de productos, y sin control sanitario, ¿cuál es la realidad del sector agrícola iraquí ante esa competencia? Abid Ali al-Mamuri: El sector agrícola en Iraq dependía
de la ayuda del gobierno y por eso no puede competir con los
productos importados. Abid Ali al-Mamuri: [la actual secretaria de Estado de EEUU] Condoleeza Rice, en una de las entrevistas que concedió, dijo: "Nosotros hemos puesto dinero y hombres para ocupar Iraq y no vamos a permitir que los franceses participen en la cena". Los británicos han dicho: "En la reconstrucción de Iraq, los EEUU no nos han dejado más que limpiar los cuartos de baño." porque la mayoría de las inversiones las tienen los estadounidenses en sus manos. Pero la realidad es que no se está haciendo nada. Por ejemplo: de 39 puentes destrozados, todavía no se ha reconstruido ninguno; de más de 2.500 kilómetros de carreteras destruidas, no se ha arreglado ningún tramo; de 2.700 escuelas destruidas por todo el país, no hay ninguna reconstruida. Lo que está pasando es que se está reconstruyendo sólo sobre el papel, que se está robando directa y sencillamente. En mantenimiento se está empleando un 10%, no un 50% de las cantidades acordadas. No hay reconstrucción verdadera, los ministerios continúan estando quemados y las fábricas igual. Dos años de ocupación, con todo el dinero que han recibido y seguimos con cortes de luz. Pedro Rojo: En cuanto a la capacidad de actuación de los ministerios económicos, ¿pueden implementar políticas económicas con el peso que tienen los Decretos de Bremer? Abid Ali al-Mamuri: No hay un solo ministerio en Iraq que pueda tomar una decisión independiente, ni siquiera el de Agricultura, que depende totalmente de las autoridades estadounidenses y para el que se ha creado un proyecto que privatiza todo el sector agrícola. Son los que ponen las normas. Incluso nuestra universidad se rige por una ley que ha sido impuesta por los ocupantes. No hay independencia alguna y además las personas que están ahora colocando en puestos directivos y de responsabilidad han estado fuera del país durante veinte, treinta años, y no trabajan bien porque no entienden lo que pasa y no tienen experiencia ni capacidad para poder dirigir una institución. Pedro Rojo: ¿Es Iraq
uno de los países más corruptos a nivel administrativo?
¿Es verdad que en dos años se ha pasado a los índices
más altos de corrupción administrativa? ¿A
qué se debe el alto nivel de corrupción? ¿Se
está fomentando esa corrupción desde el principio? Preguntas
de los miembros del Tribunal
[7] Abid Ali al-Mamuri: Hay consultores y especialistas estadounidenses en todos los ministerios. Se hacen llamar coordinadores o consultores o consejeros. Tras la ocupación y hasta la caída del [primer ministro] Iyad Alaui, eran los que tomaban las decisiones reales, después esos consejeros permanecen en la Embajada de EEUU en contacto con los ministerios, interviniendo en todo pero sin estar presentes de forma física. Carlos Jiménez Villarejo: ¿Respetaron los ocupantes los tribunales iraquíes y las leyes generales y procesales de Iraq? ¿Se puede afirmar que esos tribunales son independientes o están sometidos a las políticas de los ocupantes? Abid Ali al-Mamuri: No hay respeto por la justicia ni por los tribunales iraquíes. Uno de los Decretos de Bremer, el número 13, establece que los ciudadanos de EEUU, no sólo sus soldados, no están sometidos a las leyes iraquíes, y por ello tienen toda la libertad para hacer todo lo que quieran en Iraq y nadie les puede juzgar; y por otro lado, en muchas ocasiones, la gente va a la justicia iraquí y el asunto está claro para poder impartir justicia pero el juez dice archivado, porque no tiene ninguna competencia para decidir. Carlos Jiménez Villarejo: ¿Dónde son trasladados los detenidos por la potencia ocupantes? ¿Se les permite ser visitados por los familiares cuando están detenidos, ¿Se les garantiza el derecho a la defensa? Abid Ali al-Mamuri: Ha habido dos etapas. Antes de la organización de las fuerzas de seguridad iraquíes, se llevaba a los detenidos a una base estadounidense, al sur de Bagdad, instalada en un antiguo polígono industrial y ahí se les mantenía durante tres semanas para un primer interrogatorio, después se les llevaba a Abu Ghraib, donde podían dejarles o bien les trasladaban a otras cárceles. Ahora depende de quién hace la detención, si van las fuerzas estadounidenses con fuerzas iraquíes, las tropas de EEUU rodean la zona y son los que entran y hacen la detención y llevan a los detenidos a una comisaría iraquí y después a una base estadounidense o con destino desconocido. Hay miles de iraquíes que no sabemos dónde están. En cuanto a los derechos de los detenidos, en Iraq tenemos un centro con muchas actividades de ayuda a los detenidos porque no se les reconoce ningún derecho, ni a ser tratados de una forma humanitaria ni a recibir visitas ni se informa a sus familias de su destino. Hay varios miles que ni siquiera saben por qué están detenidos. Hay entre 5.000 y 15.000 detenidos [8], esto es una tragedia para las familias iraquíes, no saben si están vivos o muertos, si están bien físicamente porque hay personas que al ser liberadas se acercan a las familias para decirles que un pariente está en tal sitio pero cuando las familias acuden allí para tratar de averiguar algo ni siquiera les responden. Carlos Jiménez Villarejo: ¿Hay alguna instancia del gobierno iraquí donde se pueda acudir para exigir la identificación de estos centros y el número de personas detenidas y la identificación de cada una de ellas? Le formulo la pregunta a la Sra. Jamás. Imán Ahmad Jamás: Hay muchas dificultades para conseguir información, no hemos podido conseguir ese tipo de información. No sabemos a quién dirigirnos para conseguirla. Es un problema muy grave, no sabemos dónde ir, ni en el ministerio de Justicia ni en el de Derechos Humanos nos dan respuesta. Vamos a los colegios de abogados y tampoco. Hay un comité que se reúne una vez al mes y ve unos 100 casos, pero hay miles de detenidos y uno puede estar en la cárcel o desaparecido durante años y no sólo en Bagdad sino en todo el país. Además la gente no conoce los mecanismos para hacer averiguaciones y preguntan a cualquiera que creen que puede saberlo. Es una gran tragedia humana con tantas madres buscando a sus hijos sin saber dónde. Carlos Jiménez Villarejo: El Alto Comisionado de Naciones para los Derechos Humanos, en un informe ha manifestado que si los tribunales iraquíes acuerdan la libertad de algunos detenidos, éstos deben ser liberados ¿han cumplido las fuerzas militares ocupantes esas órdenes? Imán Ahmad Jamás: No he oído hasta el momento que haya habido un juez iraquí que haya liberado a un detenido iraquí y que esa orden haya sido aceptada por las fuerzas estadounidenses; un juez iraquí no puede tomar ninguna decisión. Carlos Jiménez Villarejo: ¿Están subordinados los jueces a la potencia ocupante? Si un juez decide liberar a una persona y los estadounidenses deciden que no, ¿no vale nada la decisión del juez? Imán Ahmad Jamás: Para los ocupantes, no tiene ningún valor la decisión del juez. Cuando un soldado estadounidense aparece en una calle, se convierte en el rey de la calle. Nadie se atreve ni a mirarle. Carlos Jiménez Villarejo: ¿Destruyen las fuerzas ocupantes sus casas, sus cosechas, los bienes con los que viven? Imán Ahmad Jams: La experiencia que tenemos de las prácticas de la ocupación es que llegan a las casas durante la noche y dinamitan las puertas, tiran bombas en el interior de las casas, roban los documentos y el dinero. Carlos Jiménez Villarejo: ¿Por qué roban los documentos? Imán Ahmad Jamás: Porque cuando detienen a una persona, si no hay documentos no se puede justificar la detención. Matan a los niños, roban también el dinero, los muebles, los objetos de valor; si piensan que hay un peligro disparan a lo loco, se llevan detenidos a los heridos, les insultan, les pegan, les humillan, les atemorizan, y esto para un hombre iraquí es muy grave, muy humillante. Es una conducta muy estudiada y cuyo objetivo es aterrorizar a la población iraquí. Pedro Martínez Montávez: Yo tengo varias preguntas: la primera, la ruina económica de Iraq es grande y total, ¿hay alguna diferencia, mayor o menor ruina económica entre las distintas regiones de Iraq?; segunda, la zona norte de Iraq es de mayoría kurda, los daños económicos ¿son iguales o menores?, ¿son menores los daños porque las fuerzas políticas existentes en la zona norte apoyaban a la coalición y por eso su infraestructura no ha sido dañada?; por último, ¿pueden hacernos alguna precisión sobre la penetración económica israelí en la actualidad, bien en forma de empresas o de individuos particulares? Abid Ali al-Mamuri: Son menores los daños en las zonas kurdas por los motivos que Vd. ha citado. Y está claro que la destrucción sirve a los intereses de Israel. Dicen que Israel está interesado en el sector del petróleo, que el petróleo es más valioso que el oro y que Israel es para EEUU más valioso que el petróleo [9]. Se habla de que hay empresas israelíes ya establecidas en Iraq y que han firmado contratos. Yo personalmente no he visto nada de ellos porque no hay reconstrucción, quizá estén en la "Zona Verde" [10]. No puedo indicarle. François Houtart: ¿Existía con anterioridad industria farmacéutica en Iraq y qué está pasando en la actualidad? ¿Existía también una medicina tradicional? ¿Qué está ocurriendo con ese tipo de actuación médica? Abid Ali al-Mamuri: Hay dos plantas farmacéuticas muy importantes en Iraq que cubrían gran parte de las necesidades del país de medicamentos de alta especialidad. Estas plantas trabajaban y exportaban a los países árabes, que preferían estos medicamentos a los propios por su alta calidad y que tenían empleados y cuadros especializados que podrían abastecer a Iraq sin tener que importar medicinas. Creo que esas dos plantas están paralizadas actualmente. François Houtart: Sobre el tema de las privatizaciones, si no hay reconstrucción ¿qué se puede privatizar? Abid Ali al-Mamuri: 500.000 empresas de alta capacidad son candidatas a ser privatizadas. No existe la transparencia, no podemos conseguir ningún tipo de información, ninguna estadística y hay lo que podríamos llamar una privatización de los recursos. Por ejemplo, un consorcio como [el estadounidense] Halliburton, que se dedica a comprar empresas especializadas en infraestructuras, entre otras cosas, está comprando las empresas cementeras que cubrían las necesidades de Iraq y hasta exportaban a otros países. Ahora importamos el cemento. Y pagamos ocho veces más que el precio local que pagábamos antes y esas importaciones se dedican a las necesidades de los ministerios y de las bases estadounidenses. Pedro Rojo: La última delegación de la CEOSI que visitó Iraq vio en Bagdad, en la calle Karrada, que es una de las más importantes de la ciudad, que las tiendas estaban llenas de electrodomésticos: ¿de dónde salen los posibles compradores?, ¿acaso de la población que se ha beneficiado de la ocupación? ¿Es a ese sector al que van destinados esos bienes? Abid Ali al-Mamuri: Siempre han existido los comerciantes de las guerras, los que se beneficiaban con el régimen de Sadam y los que se benefician a partir de esta guerra. Lo que está teniendo lugar en Iraq es la fabricación del capitalismo y por ello tratan de crear un sector capitalista comprador que se beneficie de la ocupación y que se quiere que sean los que lideren la sociedad en el futuro. El sector petrolífero del sur Pedro Rojo: Al Sr. Abdullah Adul Hamid Musa, como trabajador en Basora, ¿cómo se encontraron los pozos, las refinerías tras los ataques? ¿Cómo entraron los ocupantes en las plantas petrolíferas? Abdullah Adul Hamid Musa [11]: Las fuerzas de ocupación [británicas] no rodearon dentro de las plantas [petrolíferas], cerraron las puertas y nos encerraron en unas habitaciones. Al día siguiente nos sacaron, nos llevaron a la frontera y como estábamos a más de 70 kilómetros tuvimos que regresar a casa caminando. Tras un mes de absoluta oscuridad de no saber qué pasaba, volvimos al trabajo y tuvimos que trabajar de forma manual para poder abastecer de crudo, luz eléctrica y gasolina a la ciudad, pero contemplamos cómo los ingleses habían penetrado en todos los detalles de nuestras vidas cotidianas. Nos abrumaban a preguntas, querían saberlo todo, cuántos pozos había abiertos, por qué esto, por qué aquello. Me gustaría recordar que cuando nos sacaron de nuestras plantas todo estaba en perfecto estado y cuando volvimos los aparatos ya no funcionaban, los generadores no funcionaban o habían sido quemados o robados. El objetivo era no dejarnos volver al trabajo para que tuvieran justificación para tener que reconstruir y servir a sus propios intereses. Luego trajeron a esa empresa estadounidense filial de Halliburton, Kellogg, Brown & Root (KBR) que también utiliza otras empresas de Kuwait que están al servicio de los estadounidenses y les dieron contratos para reconstruir algún sector o realizar alguna operación concreta. Dijimos que queríamos reconstruirlo nosotros pero no nos lo permitieron y eso es una clara violación de nuestros derechos, que no podamos reconstruir nuestro futuro. Hemos hecho varias manifestaciones donde pedimos echar a la mano de obra extranjera, hemos hablado con la dirección de esa planta y hemos acordado que KBR ejerza sólo como administradores de equipo y hemos logrado reconstruir algunas empresas, pero están amenazadas, son empresas formadas en los años setenta y con alta tecnología, pero no pudimos renovar esa tecnología en los trece años de sanciones. Pedro Rojo: ¿Cómo han vivido el intento de privatización de la industria petrolífera? Abdullah Adul Hamid Musa: Como iraquíes rechazamos la privatización y la ocupación porque tenemos el derecho de tener nosotros la propiedad de las riquezas de nuestro país y llevar adelante la producción. Los estadounidenses utilizan la excusa de que no hay empresas locales adecuadas para hacerse cargo después de habernos aplastado con las sanciones y la guerra. Pedro Rojo: El nuevo ministerio
de Petróleo iraquí tiene como objetivo llegar y
exportar unos 1,75 millones de barriles al día (m.b.d.)
Antes de la guerra la media era de 2,1-2,3 m.b.d. ¿Por
qué después de dos años la cifra está
aún en 1,4 m.b.d.? Pedro Rojo: ¿Es verdad que ha aumentado el salario neto de los trabajadores? Abdullah Adul Hamid Musa: Los economistas saben que la subida
de los sueldos llega si hay una continuidad en los mismos y no
se producen subidas en los precios de los productos de consumo
habitual. Hay algunas subidas salariales pero como los precios
están subiendo tanto no representa nadan. Y además,
esas subidas no están teniendo lugar por todo Iraq, en
el sector agrícola hay seis millones de familias paradas
total o parcialmente. La mayoría de la gente no cuenta
ni siquiera con un salario, con algún ingreso. Abdullah Adul Hamid Musa: Al comienzo de la invasión, hubo algún grupo de activistas nacionalistas que empezaron a dinamitar oleoductos para hacer contrabando y esa cuestión fue utilizada por las fuerzas estadounidenses para atacar a la resistencia. Pedro Rojo: ¿Han
reconocido las autoridades de la ocupación las elecciones
sindicales celebradas en el sector petrolífero en Basora
y Tikrit? Notas: 1. Véase
Sesión
de Barcelona del Tribunal Internacional sobre Iraq: Programa
de las Sesiones Preliminares y Actividades complementarias y
de la Sesión Plenaria |
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