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Diálogo imposible - Dios ha muerto
Quod apostolici muneris Nacido como: Vincenzo Gioacchino Raffaele
Luigi Pecci Sábado 28 de
diciembre de 1878 – Día de
los Santos Inocentes 1. Nuestro apostólico cargo ya desde el principio de Nuestro pontificado
Nos movió, Venerables Hermanos, a no dejar de indicaros, en las Cartas
Encíclicas a vosotros dirigidas, la mortal pestilencia que serpentea por las
más íntimas entrañas de la sociedad humana y la conduce al peligro extremo de
ruina; al mismo tiempo hemos mostrado también los remedios más eficaces para
que le fuera devuelta la salud y pudiera escapar de los gravísimos peligros que
la amenazan. Pero aquellos males que entonces deplorábamos hasta tal punto han
crecido en tan breve tiempo, que otra vez Nos vemos obligados a dirigiros la
palabra, como si en Nuestros oídos resonasen las del Profeta: Levanta tu voz, no te detengas; hazla
resonar como la trompeta. -Llevamos siglos gritando y nadie nos
oye, nadie nos escucha, alzamos la voz de los oprimidos y nadie nos atiende. Ya
no dejaremos de gritar, nos relevaremos para qué nunca más se deje de oír
nuestra voz…algún día alguien la oirá. Los nuevos errores 2. Es fácil comprender, Venerables Hermanos, que Nos hablamos de aquella
secta de hombres que, bajo diversos y casi bárbaros nombres de socialistas,
comunistas o nihilistas, esparcidos por todo el orbe, y estrechamente
coligados entre sí por inicua federación, ya no buscan su defensa en las
tinieblas de sus ocultas reuniones, sino que, saliendo a pública luz, confiados
y a cara descubierta, se empeñan en llevar a cabo el plan, que tiempo ha
concibieron, de trastornar los fundamentos de toda sociedad civil. Estos son
ciertamente los que, según atestiguan las divinas páginas, mancillan la carne, desprecian la dominación y blasfeman de la
majestad. -Somos hombres, santidad, y ya sabes
que los hombres somos débiles ante la carne – puedes preguntar a tus sacerdotes
que se regocijan con los niños y saben más que nosotros de pederastia y carne
tierna — y sucumbimos ante ella, no queremos ser dominados, no más esclavismo,
santidad, no queremos majestades explotadores, nosotros mismos realizaremos el
esfuerzo redentor, de la humanidad. 3. Nada dejan intacto e íntegro de lo que por las leyes humanas y divinas
está sabiamente determinado para la seguridad y decoro de la vida. A los
poderes superiores — a los cuales, según el
Apóstol, toda alma ha de estar sujeta, porque del mismo Dios reciben el derecho
de mandar — les niegan la obediencia, y andan predicando la perfecta
igualdad de todos los hombres en derechos y deberes. Deshonran la unión natural
del hombre y de la mujer, que aun las naciones bárbaras respetan; y debilitan y
hasta entregan a la liviandad este vínculo, con el cual se mantiene
principalmente la sociedad doméstica. -¿Qué
apóstol ó que dios, concedió el derecho de mandar a unos hombres sobre otros?
¿No somos todos iguales al nacer? ¿Qué maldición ha caído sobre la mayoría de
la población oprimida por unos pocos? ¿Dónde acudir para obtener ese derecho? Santidad
¡No más derechos, sin deberes! ¡Ningún deber sin derecho! 4. Atraídos, finalmente, por la
codicia de los bienes terrenales, que
es la raíz de todos los males, y que,
apeteciéndola, muchos erraron en la fe, impugnan el derecho de propiedad
sancionado por la ley natural, y por un enorme atentado, dándose aire de atender
a las necesidades y proveer a los deseos de todos los hombres, trabajan por
arrebatar y hacer común cuanto se ha adquirido a título de legítima herencia, o
con el trabajo del ingenio y de las manos, o con la sobriedad de la vida. -Santidad,
nadie más codicioso que los poderosos — incluidos todos los estamentos de tu
religión — no existe en la ley natural tanta codicia como en vuestras clases,
sois vosotros los que arrebatáis la plusvalía producida por los trabajadores,
nadie puede arrebatar a otro lo que ha producido con su trabajo, excepto
vosotros, claro. 5. Y estas monstruosas opiniones publican en sus reuniones, persuaden con
sus folletos y esparcen al público en una nube de diarios. Por lo cual la venerable majestad
e imperio de los reyes ha llegado a ser objeto de odio tan grande por parte del
pueblo sedicioso, que sacrílegos traidores, no pudiendo sufrir freno alguno, más de una vez y en breve tiempo
han vuelto sus armas con impío atrevimiento contra los mismos príncipes. -Ni en dios, ni reyes, ni tribunos,
está el supremo salvador, Santidad, no es odio, es necesidad. Causa primera de los males: el alejamiento de Dios 6. Mas esta osadía de tan pérfidos hombres, que amenaza de día en día con
las más graves ruinas a la sociedad, y que trae todos los ánimos en congojoso
temblor, toma su causa y origen de las venenosas doctrinas que, difundidas
entre los pueblos como viciosas semillas de tiempos anteriores, han dado a su
tiempo tan pestilenciales frutos. -No se
altere, Santidad, las ruinas de la sociedad están producidas por vuestros
propios acólitos, su ambición no tiene límites, veneran el oro más que al Dios
que dicen venerar. 7. Pues bien sabéis, Venerables Hermanos, que la cruda guerra que se abrió
contra la fe católica ya desde el siglo decimosexto por los Novadores, y que ha
venido creciendo hasta el presente, se encamina a que, desechando toda
revelación y todo orden sobrenatural, se abriese la puerta a los inventos, o
más bien delirios de la sola razón.
Semejante error, que vanamente toma de la razón su nombre, al intensificar
y agudizar el innato apetito de sobresalir, desatando el freno a toda clase de
codicia, sin dificultad se ha introducido no sólo en las mentes de muchísimos,
sino que ha invadido ya plenamente toda la sociedad. -Santidad,
no hablemos de guerras, desde que os aliasteis con el poder, habéis producido
en 20 siglos, más guerras que en el
resto de 8. De aquí que, con una nueva impiedad, desconocida hasta de los mismos
gentiles, se han constituido los Estados sin tener en cuenta alguna a Dios ni
el orden por El establecido. Se ha vociferado que la autoridad pública no
recibe de Dios ni el principio, ni la majestad, ni la fuerza del mando, sino más
bien de la masa del pueblo, que, juzgándose libre de toda sanción divina, sólo
ha permitido someterse a aquellas leyes que ella misma se diese a su antojo. Impugnadas
y desechadas las verdades sobrenaturales de la fe como enemigas de la razón, el
mismo Autor y Redentor del género humano es desterrado, insensiblemente y poco
a poco, de las Universidades, Institutos y Escuelas y de todo el conjunto
público de la vida humana. -Es cierto,
desde que la razón y la ciencia ha ido descubriendo enigmas y misterios, el
hombre va perdiendo el miedo a los dioses, y ya no cree en fenómenos
sobrenaturales, cuanto más sepamos y descubramos, menos miedo tendremos a los
dioses, ya no podrás amenazarnos en nombre de ningún dios. 9. Entregados al olvido los premios y penas de la vida futura y eterna, el
ansia ardiente de felicidad queda limitada al tiempo de la vida presente.
Diseminadas por doquier estas doctrinas, introducida entre todos esta tan
grande licencia de pensar y obrar, no es de admirar que los hombres de las clases
bajas, a los que cansa su pobre casa o la fábrica, ansíen lanzarse sobre las
moradas y fortunas de los más ricos; ni tampoco admira que ya no exista
tranquilidad alguna en la vida pública o privada, y que la humanidad parezca
haber llegado ya casi a su última ruina. .-No tema Santidad, aún queda mucho
tiempo para que se produzca esa ruina, estamos
en ello, nuestra meta está en conseguir el cielo prometido en esta tierra,
después ya veremos que delitos hemos cometido y porque se nos condena en esta
tierra, dejemos los castigos divinos para el día del juicio final. Sociedades secretas; filosofismo, socialismo; otros
errores 10. Mas los Pastores de -No
confundamos los conceptos, una cosa son las sectas secretas, y otra cosa son
las Sociedades, como las socialistas, las comunistas, las filosóficas, las
anarquistas, y otras que irán apareciendo en el futuro, estas sociedades están
basadas en estudios científicos demostrables, tus teorías están basadas en una
fe ciega, no demostradas. 11. Pero después que aquellos que se gloriaban con el nombre de filósofos
atribuyeron al hombre cierta desenfrenada libertad, y se empezó a formar y
sancionar un derecho nuevo, como dicen, contra la ley natural y divina,
el Papa Pio VI, de f. m., mostró al punto la perversa índole y falsedad de
aquellas doctrinas en públicos documentos, y al propio tiempo con una previsión
apostólica anunció las ruinas a que iba a ser conducido miserablemente el
pueblo. Mas, sin embargo de esto, no habiéndose precavido por ningún medio
eficaz para que tan depravados dogmas no se infiltrasen de día en día en las
mentes de los pueblos y para que no viniesen a ser máximas públicamente
aceptadas de gobernación, Pío VII y León XII condenaron con anatemas las sectas
ocultas y amonestaron otra vez a la sociedad del peligro que por ellas le
amenazaba. - Como
persistes en tu obcecación sobre -De nuevo la
confusión, las sectas secretas y el Socialismo, no es lo mismo, de todas formas
vosotros surgisteis del secretismo, en los primeros años de vuestra religión
fuisteis perseguidos y os refugiasteis en la clandestinidad — catacumbas — porque os mataban. Eso mismo
está ocurriendo con los obreros que luchan por sus derechos y son perseguidos y
encarcelados por gente como tú. 13. Muy de lamentar es el que quienes tienen encomendado el cuidado del
bien común, rodeados de las astucias de hombres malvados, y atemorizados por
sus amenaza, hayan mirado siempre a - Amén. La
verdad absoluta no existe, tu verdad déjala en tu casa, yo dejo la mía y entre
los dos, la buscamos. Doctrina Católica - Socialismo 14. Empero, aunque los socialistas, abusando del mismo Evangelio para
engañar más fácilmente a incautos, acostumbran a forzarlo adaptándolo a sus
intenciones, con todo hay tan grande diferencia entre sus perversos dogmas y la
purísima doctrina de Cristo, que no puede ser mayor. Porque ¿qué
participación puede haber de la justicia con la iniquidad, o qué consorcio de
la luz con las tinieblas? Ellos
seguramente no cesan de vociferar, como hemos insinuado, que todos los hombres son entre
sí por naturaleza iguales; y, por lo tanto, sostienen que ni se debe honor y
reverencia a la majestad, ni a las leyes, a no ser acaso a las sancionadas por
ellos a su arbitrio. -¿Estás
acusando a los pobres de lo que tú y los tuyos
lleváis haciendo durante 20 siglos largos? No me esperaba esto de ti. Si
hablamos de injusticias o arbitrios, no tengo más que recordarte a 15. Por lo contrario, según las enseñanzas evangélicas, la igualdad de los
hombres consiste en que todos, por haberles cabido en suerte la misma
naturaleza, son llamados a la misma altísima dignidad de hijos de Dios, y al
mismo tiempo en que, decretado para todos un mismo fin, cada uno ha de ser
juzgado según la misma ley para conseguir, conforme a sus méritos, o el castigo
o la recompensa. Pero la desigualdad del derecho y del poder se derivan del mismo Autor
de la naturaleza, del cual toma su
nombre toda paternidad en el cielo y en la tierra. - Estás cada
vez más inclinado a mentir, ¿Por qué no me muestras donde se produjo ese
milagro de 16. Más los lazos de los príncipes y súbditos de tal manera se estrechan
con sus mutuas obligaciones y derechos, según la doctrina y preceptos
católicos, que templan la ambición de mandar, por un lado, y por otro la razón
de obedecer se hace fácil, firme y nobilísima. - Es decir, en pocas palabras, tú
mandas y yo obedezco, se hace fácil, ¿Dónde está escrito ese anatema? ¿Por qué
no es al revés? Tú obedeces y yo mando, ¿en que registro me debo inscribir para
ser un mandón? El "poder": doctrina católica 17. La verdad es que -¡Hay! El
temor, si no existiese el miedo estaríais todos perdidos, por eso estáis
siempre amenazando, pero dándole la vuelta a tu amenaza, diría: a quien oprime,
opresión, a quien explota, explotación, a quien esclaviza, esclavilización, y a
quien atemoriza, atemorización. 18. Así, pues, como en el mismo reino de los cielos quiso que los coros de
los ángeles fuesen distintos y unos sometidos a otros; así como también en -Santidad, espero
que me perdones, pero no podíamos elegir entre todos, quién debe ser Apóstol,
quién debe ser Pastor, quién debe ser Doctor, y darles a todos las mismas
oportunidades desde su nacimiento 19. Y para que los gobernantes de los pueblos usasen de la potestad que les
fue concedida para edificación y no para destrucción, Prestad
oído, vosotros, los que domináis la muchedumbre y os jactáis de mandar turbas
de pueblos: el Señor os ha dado el poderío; y las manos del Altísimo, el
imperio. El hará inquisición de vuestras obras y escudriñará vuestros
designios..., porque severo juicio se hará de los que están en alto, pues no se
encogerá ante nadie el Señor de todos, ni se intimidará ante grandeza alguna,
porque El ha hecho al pequeño y al grande, y con igual desvelo atiende a todos.
Pero a los mayores, espera suplicio mayor. -Por fin vas
entrando en razón, cuanto mayor sea su poder, más castigo por sus crímenes
cometidos, cuanto mayor sea su riqueza, más castigo, pero a ser posible aquí en
la tierra como en el cielo, una cosa no es cierta; “el Señor les ha dado”, no Santidad, se la han tomado por la
fuerza. 20. Y si alguna vez sucede que los príncipes ejercen su potestad
temerariamente y fuera de sus límites, la doctrina de -Ya la hemos
jodido de nuevo, ahora resulta que tenemos que tener paciencia y rezar a todas
horas para que vuelvan al redil los príncipes descarriados, por qué si se actúa
contra ellos se puede perturbar el orden establecido. No me jodas santidad, te
has pasado, todo el apartado en negrita. 21. Pero si los mandatos de los legisladores y príncipes sancionasen o
mandasen algo que contradiga a la ley divina o natural, la dignidad y
obligación del nombre cristiano y el sentir del Apóstol, exigen que se ha de obedecer a Dios antes que a
los hombres. -La volvemos
a joder, porque si la cuestión es urgente y no podemos esperar a la opinión de dios — en el día del juicio
final — ¿Qué hacemos? Por ejemplo en el caso de los abortos, que yo sepa Jesús
no dejó nada escrito sobre este escabroso tema, propongo que obedezcamos a los
hombres y después, dios dirá. La familia cristiana 22. Por lo tanto, la virtud saludable de -Santidad,
existen seres humanos que se unen y forman una familia, pasado un tiempo
descubren que no se aguantan el uno al otro, la forma más civilizada que
sabemos aplicar es la de la separación, así evitamos males mayores, para ello
se han dictado leyes que llamamos divorcios, para preservar a los más pequeños
(hijos) de su derechos, actualmente existen parejas que no se casan, con ello
evitan gastos innecesarios en abogados y tribunales, estas leyes no son
obligatorias para nadie, más bien es un derecho para los que quieran acogerse a
él, no ocurre lo mismo con vuestros mandamientos, sacramentos y obligaciones
que parecen obligatorios para toda la humanidad, la obligación de creer es una
dictadura que no es admitida por muchos seres humanos, dejemos que elijan,
entre la fe ciega y la ciencia, si vieras lo que hacen los socialistas, te
morirías de nuevo, ¡han autorizado el matrimonio entre personas del mismo sexo!
Pero no te preocupes, al menos están casados, que no es poco. 23. Por lo contrario, el matrimonio
digno de ser por todo tan honroso, y
que en el principio mismo del mundo instituyó Dios mismo para propagar y
conservar la especie humana, y decretó fuese inseparable, enseña -La
humanidad no se agota sin el matrimonio, los niños siguen llegando por millones
y muchos de sus padres no están casados por tu iglesia, ¿Quién casó a Adán y
Eva? 24. Por lo tanto, según advertencia del Apóstol, como Cristo es Cabeza de -No corren
tiempos propicios para esta norma, las mujeres se han rebelado contra ella, han
exigido igualdad y cada día consiguen un derecho más, por un lado los hombres
no son fieles a sus mujeres y por otro las mujeres no toleran esta situación,
si te escucharan esas palabras saldrías muy mal parado, incluso pienso que
Jesús se osara a repetirlas, en nuestros
días. 25. De la misma manera -Dale con la
obediencia, ahora los niños son muy poco obedientes, tienes que darles
explicaciones para todo, y en cuanto te descuidas se hacen mayores y no los
ves, de día duermen y de noche se van de botellón en botellón, dime quién es ese
Apóstol y le escribo unas cuantas palabras para que se entere. 26. También a los siervos y señores se les propone, por medio de mismo
Apóstol, el precepto divino de que aquéllos obedezcan a sus señores carnales como a Cristo, sirviéndoles con
buena voluntad como al Señor; mas a
éstos, que omitan las amenazas,
sabiendo que el Señor de todos está en los cielos y que no hay acepción de
personas ante Dios. -No te lo
vas a creer, pero las amenazas continúan día a día, han llegado hacer contratos
de un día. Y cuando no les interesa te despiden sin más, en estos momentos en
la catolicísima España hay cuatro millones de despedidos, espero que tu dios se
acuerde de este crimen y los castigue como merecen, nosotros queremos
castigarlos aquí, pero mandan a sus sicarios para evitarlo. Una pequeña nota:
Este Apóstol no se entera de nada. 27. Todas las cuales cosas, si se guardasen con todo cuidado, según el
beneplácito de la voluntad divina, por todos aquellos a quienes tocan,
seguramente cada familia representaría la imagen del cielo, y los preclaros
beneficios que de aquí se seguirían, no estarían encerrados entre las paredes
domésticas, sino que emanarían abundantemente a las mismas repúblicas. -Algunos
tienen repúblicas, en España no, y mira que la pedimos desde los tiempos que tú
nacieras, pero siempre nos las quitan, y
seguimos con los descendientes de tu época, la monarquía borbónica, el segundo
intento apenas nos duró cinco años, y nos mataron a medio país con la bendición
de tu iglesia, así que no sabemos qué hacer, no sé si tu Apóstol tiene alguna
idea, se lo agradeceríamos mucho. Derecho de propiedad 28. La prudencia católica bien apoyada sobre los preceptos de la ley divina
y natural, provee con singular acierto a la tranquilidad pública y doméstica
por las ideas que adopta y enseña respecto al derecho de propiedad y a la
división de los bienes necesarios o útiles en la vida. Porque mientras los
socialistas, presentando el derecho de propiedad como invención humana
contraria a la igualdad natural entre los hombres; mientras, proclamando la
comunidad de bienes, declaran que no puede conllevarse con paciencia la
pobreza, y que impunemente se puede violar la posesión y derechos de los ricos,
No por eso, sin embargo, olvida la causa de los pobres, ni sucede que la
piadosa Madre descuide el proveer a las necesidades de éstos, sino que, por lo
contrario, los estrecha en su seno con maternal afecto, y, teniendo en cuenta
que representa a la persona de Cristo, el cual recibe como hecho a sí mismo el
beneficio hecho por cualquiera al último de los pobres, les honra grandemente y
les alivia por todos los medios, levanta por todas partes casas y hospicios,
donde son recogidos, alimentados y cuidados; asilos, que toma bajo su tutela. -No sabes bien lo que me alegra que toques el tema del
robo, y de la caridad cristiana, mira, resulta que estos señores propietarios
de todo, nos vienen robando las plusvalías logradas con nuestro esfuerzo y
sudor, desde el principio de los tiempos, acuérdate del asesino de Caín cuando
se quedó con todas las propiedades de su hermano Abel, ellos cada día con más
propiedades y nosotros los trabajadores cada día más pobres, las organizaciones
caritativas cristianas no dan abasto para atender a tanto menesteroso, pero no
solucionan nada, cada día que pasa es peor, ahora están acabando con las
materias primas del planeta, — te recuerdo que al principio de los tiempos, el
planeta tierra era de todos los hombres — algo ha pasado para que unos pocos,
posean la mayor parte de la riqueza y la mayoría no tenga nada, consulta con el
Apóstol a ver que opina, nosotros hacemos lo imposible para que se reparta la
riqueza y solo recibimos negativas y represión, no tendremos más remedio que
quitárselo por la fuerza, espero vuestro apoyo para esta causa justa. Con
respecto a la propiedad, tengo que citarte a un jefe indio, de las tribus
moradoras desde el principio del mundo, en América del Norte — lo que hoy
conocemos como EE.UU. — llamado a negociar por el Gran Jefe Blanco —una especie
de Santidad como tú, pero en versión militar — en la negociación, este Gran
Jefe Blanco le propuso comprarle las tierras que ocupaba desde el principio del
mundo, el “Pequeño” Jefe Cobrizo*( también
es de tú época) se quedó perplejo y cuando se recuperó de su sorpresa le
contestó: “Siempre hemos pensado que 30. Obliga
a los ricos con el grave precepto de que den lo superfluo a los pobres, y les
amenaza con el juicio divino, que les condenará a eterno suplicio, si no
alivian las necesidades de los indigentes. Ella, en fin, eleva y
consuela el espíritu de los pobres, ora proponiéndoles el ejemplo de Jesucristo,
que, siendo rico, se hizo pobre por
nosotros, ora recordándoles las palabras con que los declaró
bienaventurados, prometiéndoles la eterna felicidad. -Estas amenazas no sirven de nada, Santidad, ¿Qué
significa superfluo?, ¿que nos den las migajas?, además existen muy malos
ejemplos dentro de tu iglesia, siendo como sois una de las mayores riquezas del
planeta Tierra, ¿Por qué no os despojáis de estos bienes materiales y os hacéis
pobres como Jesús?, me temo a estas alturas de la conversación que me estás
tomando el pelo. 32. ¿Quién no ve cómo aquí está el mejor medio
de arreglar el antiguo conflicto surgido entre los pobres y los ricos? Porque, como lo demuestra la evidencia de las
cosas y de los hechos, si este medio
es desconocido o relegado, sucede forzosamente que, o se verá reducida la mayor
parte del género humano a la vil condición de esclavos, como en otro tiempo sucedió entre los
paganos, o la sociedad humana se verá envuelta por continuas agitaciones, devorada
por rapiñas y asesinatos, como deploramos haber acontecido en tiempos muy
cercanos. -¡Hombre!
por fin llegamos a un principio de acuerdo, es lo mismo que digo yo, “como no
repartáis las riquezas, se armará una muy gorda”, pero no hacen caso. No temen
la ira divina, estáis perdiendo influencia. La religión, y los gobernantes 32. Por lo cual, Venerables Hermanos, Nos, a quien actualmente está
confiado el gobierno de toda -En este
apartado me decepcionas totalmente, Santidad, si resulta que los males de la
sociedad están en la desmedida ambición y en acaparamiento de propiedades y el
poder absoluto, no comprendo cómo te haces cómplice de tamaño crimen y te unes
al imperio material de los bienes terrenos, así no puedo comprender vuestra
alianza con los mayores dictadores que ha dado el género humano, Hitler,
Mussolini, Franco, Salazar, Pinochet o Videla, yo espero que las enseñanzas de
los pensadores Socialistas calen en el cerebro de las masas obreras y podamos
desterrar para siempre la ignorancia, la superstición y el fanatismo religioso,
que el hombre se erija como un dios justo y generoso. Solicitas la libertad
para tu iglesia con el fin influir en las hordas socialistas y acabar con la
peste que nos rodea y que con tu benéfico proceder serás más útil que la bala y
el cañón, no han hecho caso Santidad, un siglo después siguen asesinando
pobres. Sociedades obreras 33. Y vosotros, Venerables Hermanos, que conocéis bien el origen y la
naturaleza de tan inminente desventura, poned todas vuestras fuerzas para que
la doctrina católica llegue al ánimo de todos y penetre en su fondo. Procurad
que desde la misma infancia se habitúen a amar a Dios con filial ternura, reverenciando
a su Majestad; que presten obediencia a la autoridad de los príncipes y de las
leyes; que refrenada la concupiscencia, acaten y defiendan con solicitud el
orden establecido por Dios en la sociedad civil y en la doméstica. -Me temo que dios no tiene nada que ver con el poder
de los príncipes y los reyes, “a dios lo que es de dios y al rey lo que es del
rey”, pero como os gusta meter las narices en todo, os inmiscuís en todo, dejad
al hombre a su libre albedrío y que dicte las normas de convivencia humana en
la tierra, y dios dicte las suyas en el cielo. 34. Poned,
además, sumo cuidado en que los hijos de -Un mundo perfecto, los pobres obedeciendo y los ricos
ordenando, al que proteste se le excomulga y se le niega el pan y el agua,
divino dios todopoderoso, vengador e inmisericorde con los explotados y
desobedientes ¿Qué hacemos con los ateos y otras religiones? ¿Los quemamos en
hogueras bendecidas por su Santidad? ¡Qué vergüenza Santidad! Antecedentes ya
tenemos unos cuantos. 35. Por
último, así como los secuaces del socialismo se reclutan principalmente entre
los proletarios y los obreros, los cuales, cobrando horror al trabajo, se
dejan fácilmente arrastrar por el cebo de la esperanza y de las promesas de los
bienes ajenos, así es oportuno favorecer las asociaciones de
artesanos y obreros que, colocados bajo la tutela de -Te vuelvo a repetir que las riquezas las producen los
proletarios, los obreros y los trabajadores y les son arrebatadas por los príncipes
y reyes, — seglares o religiosos — los bienes no son ajenos a nosotros, somos nosotros los robados, nuestras esperanzas no
son cebos, están basadas en la ciencia, te vas a morir sin leer a Marx. 36. Dios
piadoso, a quien debemos referir el principio y el fin de todo bien, secunde
Nuestras empresas y las vuestras. Por lo demás, la misma solemnidad de estos
días, en los que se celebra el nacimiento del Señor, Nos eleva a la esperanza
de oportunísimo auxilio, pues Nos hace esperar aquella saludable restauración
que al nacer trajo para el mundo corrompido y casi conducido al abismo por
todos los males, y nos prometió también a nosotros aquella paz que entonces,
por medio de los ángeles, hizo anunciar para los hombres. Ni la mano del Señor está abreviada de suerte que no pueda salvar,
ni sus oídos se han cerrado de tal modo que no puedan oír. Por lo tanto
en estos días de tanta alegría, y al desearos, Venerables Hermanos, a vosotros
y a los fieles todos de vuestra Iglesia, toda clase de prosperidades, con
instancia rogamos al Dador de todo bien que de nuevo aparezcan a los hombres la benignidad y a dulzura de Dios, Nuestro
Salvador, que, sacándonos de la potestad de nuestro implacable enemigo,
nos elevó a la nobilísima dignidad de Hijos suyos. -Pues me parece que visto lo visto, este, tú dios,
está ciego y sordo hace dos mil años, independientemente de los crímenes que
habéis cometido en su nombre, no aparece por ningún sitio donde se cometen
crímenes de los poderosos, no aparecen sus manos, ni sus ojos, ni sus oídos. Nos ha
abandonado para siempre. ¡Qué será de nosotros sin un dios vengador! ¡Humanos,
dios ha muerto! ¡Viva el Hombre! 37. Y
para que Nuestros deseos se cumplan perfecta y rápidamente, elevado vosotros
también, Venerables Hermanos, con Nos, fervorosas oraciones al Señor,
y junto a Él interponed el patrocinio de la bienaventurada Virgen María,
Inmaculada desde el principio; de su esposo San José y de los bienaventurados
Apóstoles Pedro y Pablo, en cuya intercesión ponemos Nos la máxima confianza. Y
entre tanto, como prenda de la divina gracia, y con todo el afecto del corazón,
a vosotros, Venerables Hermanos; a vuestro Clero y a todos vuestros pueblos,
concedemos en el Señor Dado en Roma, junto a San Pedro, a 28 de diciembre de 1878, año primero de
Nuestro Pontificado. ********************************************************************** -Santidad. Si no fuese
por la fecha — 28 de diciembre, día de los santos inocentes — en que fue
redactada esta encíclica pastoral, me cogería un cabreo monumental, pero visto
el día, me he supuesto que es una broma, de mal gusto, pero una broma al fin y
al cabo. SALUD COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS, SIGAMOS EN En cursiva y
negrita las barbaridades de este “santo padre”, León XIII. En cursiva normal mis comentarios. V. Antonio López Madrid, a 28 de diciembre de 2009, día de los Santos
Inocentes. *
Sitting Bull (1831-1890), o Toro Sentado, traducción aproximada de “Bisonte
Macho Sentado”, pertenecía a la tribu de los Sioux hunkpapa, formó parte en su juventud de la sociedad
secreta “Corazones valientes”, en su lucha contra los yanquis y los derrotó en
la batalla de Little Big Horn, junto a
Caballo Loco y Águila Moteada entre otros. |