Aburrido
estoy ya con los globos sonda que cada dos por tres envían los señores y señoras
ministros y ministresas del actual gobierno gobierna. O sea que si nos callamos
y no abrimos la boca quiere decir que el pergeño del titular o titulara de
turno es genial y entonces corre corre que haremos un proyecto de ley, pero si
alguien chista, entonces sólo es una idea que se lanza como quien hace un
brindis al sol. Pues vaya, eso si que es tener las ideas claras!
Y para empezar el hecho de que una idea como ésta de las casas de Barriguitas sólo
haya entusiasmado al gremio de los constructores y promotores, ya de por si, me
escama y me empieza a predisponer en su contra. Aunque me temo que se ha actuado
como siempre: en lugar de atacar la raiz del problema, traslademos el problema
al usuario, si los pisos estan prohibitivos, hagámoslos más pequeños que así
el currito pagará menos el pobre. Todo antes que molestar siquiera mínimamente
al todopoderoso lobby del ladrillo.
Además
la susodicha propuesta-idea-pergeño-paja mental o como se la quiera llamar, amén
de ser una ida de la olla monumental, plantea muchos interrogantes.
Si las viviendas son de alquiler y el precio es establecido por el Estado, a
saber cual será su precio. Por otra parte si el promotor y propietario del
inmueble es el mismo Estado nada que objetar, aunque el hecho de establecer unos
precios, hay que suponer, más baratos que los del mercado -sólo hay que ver a
que precios estan los alquileres de los llamados "estudios"- provocará
una competencia desleal con los promotores privados, y ésto en una economía de
libre mercado (la misma que el actual Gobierno defiende y ampara) es una cosa
muy fea. Caso que la propiedad esté en manos particulares, vemos como el Estado
se convierte en Administrador de Fincas, cobrando por su gestión SÓLO un máximo
del veinte por ciento (no sé que dirá a todo esto el Colegio de
Administradores de Fincas, pero, hasta donde conozco, los honorarios por
administración de alquileres son unos porcentajes muy por debajo de los que
pretende la señá menistra). Además, mucho deberá incentivar el Estado a los
particulares para que estos alquilen sus micropisos (recordemos: se trata de VPO,
más escaso número de metros cuadrados, a lo que se ha de restar el 20% que se
llevaría el Estado por hacer de "casero") a mí no me saldrían las
cuentas.
Si el piso se adquiere por compra, habrá que ver el precio. Dado que los
precios a fijar, aun y cuando se trate de VPO, son los que actualmente existen
en el mercado, y si tenemos en cuenta que la media de los pisos que se estan
construyendo actualmente es de unos 70-80 m2, sólo debemos dividir el precio de
venta medio entre dos, o entre tres los más afortunados, para tener una
aproximación del precio de estos microchabolos -ojo, redondeo siempre al alza,
por supuesto-. Esto nos da que en cualquier población -y sin entrar en las
grandes urbes- un pisito de estos te puede salir por la friolera de entre diez y
quince kilitos (de pesetas de las de antes), y se lleva usté una joya, oiga! Si
alguien lo quiere pagar, nada objetaré, pero el problema viene justamente a la
hora de pagar. Dado que el perfil de persona a la que van destinadas las casitas
de la Barbie es la de una persona joven o muy joven que desea independizarse, a
ver que entidad bancaria concede una hipoteca a un chaval de esas características,
poseedor de cero pesetas en el bolsillo y, muy posiblemente, un contrato basura
en la mano. ¿Deberemos recurrir entonces al aval solidario de los papás?¿o
que éstos se tengan que rascar el bolsillo para que el nene haga la suya?. Con
todo, imaginando que se concede la hipoteca, deberemos pagarla religiosamente.
Con los precios dados anteriormente, la hipoteca a pagar vendría a ser de entre
240 y 420 euros al mes, esto contando con que la hipoteca que hemos solicitado
es a 30 años y por el 100 % del precio del piso y que estamos en un momento
dulce en cuanto a intereses de las hipotecas y del valor del dinero (hay que
contar con que suban los intereses). Puesto que el sueldo medio de los jóvenes
de la franja de edad de entre 18 y 25 años no es como para tirar cohetes, unido
a una más que posible inestabilidad laboral, no se necesita ser un lince para
ver que el esfuerzo monetario que debe realizarse para el pago de la hipoteca es
lárgamente superior a aquel 33% recomendado a las famílias españolas, y que
buena parte de las cuales reconoce sobrepasar, situandose en muchos casos en más
del 50%.0 En otro orden de cosas es harto conocido que la tendencia a la reducción
cada vez mayor de los pisos por parte de los promotores es debido no tanto a la
demanda como a que el margen de beneficio en venta es mayor, con lo cual si yo
fuese promotor aplaudiría esta propuesta hasta con las orejas.
Por otra parte, y huyendo ya de todo el factor crematístico, vale, aceptemos
que un joven pueda vivir en esos cubículos. La tendencia normal es que a la
larga esa persona se empareje y acabe queriendo vivir junto con la persona a la
que quiere, ya sea amancebaus o casados como Dios o el alcalde mandan. ¿Vivirán
los dos en esos escasos metros? por aqui ya corre una coña que dice que las
parejas que se vayan a vivir a los micropisitos durarán juntos como mucho 30 días
cuadrados. Y aun aceptando que esa pareja sea como el santo Job y resistan en la
casa de muñecas, llegará un momento -almenos hasta no hace mucho era lo más
normal del mundo- en que dicha pareja quiera tener ninios ¿Donde los meten?¿en
la lavadora comunitaria?. Por lo tanto vemos que, asumiendo su supuesta
idoneidad, un micropiso de estos podría estar ocupada por la misma persona
alrededor de, como mucho, unos cinco años. ¿Para este viaje valen la pena
tantas alforjas?
Como broche, la señá menistra alega en defensa del invento, que este viene
avalado por los buenos resultados que ha dado en la Laponia superior. Los paises
escandinavos son conocidos por sus altos sueldos (como aqui), por las muchas
prestaciones sociales por parte del Estado (como aqui), pero tambien por ser una
de las zonas con mayor indice de suicidio juvenil, la escandinava es una
sociedad cada vez más alienada. ¿Es eso lo que quiere?¿Alienarnos aun más?
Pues menudo ejemplo!
Por todo ello, señá menistra, si de verdad quiere hacernos felices a los jóvenes,
déjese de globos sonda y otras chorradas y trabaje y consiga que los jóvenes
podamos sentirnos seguros, con unos trabajos y unos sueldos que nos permitan una
mínima perspectiva de cara al futuro; trabaje y consiga que se acabe con la
especulación inmobiliaria que permite que los pisos suban de año en año seis
o siete veces más de lo que sube nuestro sueldo; consiga llenar todos esos
pisos vacios, ya sea con una nueva Ley de Arrendamientos Urbanos que acabe de
una vez con las injusticias y atropellos a los que tienen que hacer frente
arrendadores y arrendatarios, o con las medidas que sean; consiga que para una
pareja joven crear una família sea una bendición y no un deporte de riesgo...
Consiga todo esto señá menistra y verá lo felices y lo rápido que nos
independizaremos los jóvenes.
Hèctor
Mir